N/A: Volví uvu
-Estoy molesto. –El peli-aqua dejo caer su rostro sobre la mesa mientras hacía una mueca, Rei le había estado evitando toda la semana desde ese maldito beso, qué aunque Mikuo lo culpaba de ser el causante de todo. Le había encantado ser el primero en probar los vírgenes labios del moreno.
-¿Y qué quieres que yo haga? –Len a diferencia de Mikuo había pasado a dejar caer su rostro en la palma de su mano, se sabía la historia de memoria.
-No lo sé, eres su primo, ayúdame.
Un silencio se hizo presente entre ambos.
-Estás idiota. –Len suspiro y rodó los ojos.
-¡Pero ya te he dicho que él me dijo que lo besara! –Reclamo el peli-aqua inflando las mejillas.
-Mikuo por el amor a tu cuenta falsa de Facebook qué te creaste para seducir según tú a Rei, lo dijo de forma sarcástica.
-¡Eh!, qué no es falsa, soy bien emo.
-Si Mikuo, ¿Recuerdas hace 1 mes cuándo dijiste que cortarse era para estúpidos?
-Eso era antes, ahora es orgullo emo.
-Ajá, igual no te ayudaré.
Mikuo puso los ojos en blanco y golpeó su cabeza repetidas veces contra la mesa. Poco a poco la gente comenzaba a mirarlos raro.
-Está bien, está bien. –Len se levantó no sin antes pegarle con fuerza en la cabeza al causante de su nuevo problema.
Rei acomodó las cosas en su casillero levantando la vista de rato en rato por si Mikuo pasaba, no es que le molestase el peli-aqua, sólo comenzaba a sentirse nervioso y él no quería enamorarse, ya tenía un plan de vida perfecto cómo para que el peli-aqua arruinara este.
-¿Rei? –Le tomó unos minutos volver a su rostro serio e inexpresivo, cerró su casillero con fuerza y vio el causante de su casi ataque al corazón, Len, su primo.
-Qué quieres. –Una respuesta seca, no acostumbraba a hablar con Len, hasta hace unos minutos su única preocupación había sido Mikuo.
-Quiero hablar contigo. –Len lucía igual de nervioso que todas las veces en las que hablaban, Rei nunca entendió si era porque siempre le respondía de esa manera seca o porque simplemente así era.
-Ya estamos hablando. –Desde que eran niños Rei había sido frío con Rin y Len, pero más con Len, sin saber el porqué, siempre estuvo tratándolo de esa manera.
-A-Ah, p-pero no era s-sobre eso de lo que quería h-hablarte. –Len sentía sus mejillas arder, mientras sus manos sudar, se sentía ridículo, Mikuo hijo de puta, maldijo en su mente.
-Espérame, ya termino. –Rei, se acomodó la mochila y guardó los libros que había sacado de su casillero –Vamos.
Len tragó nervioso al escuchar la fría voz de su primo.
-¿De qué querías hablarme? –Rei se sentó junto al rubio en una banca, escuchaba la respiración entre cortada del rubio, no le molestaría probar los labios del rubio menor.
-P-Pues, M-Mikuo, y-ya sabes. -Rei al escuchar el nombre del peli-aqua tragó duro y negó con la cabeza, soltando un gruñido.
-Len. -El rubio dirigió su azulina mirada a los orbes miel de su primo, se miraron durante varios segundos -Desde ahora tú y yo, no somos primos.
El moreno presiono sus labios contra los del rubio el cuál, sólo gimoteo por unos cuántos minutos luego se dejó hacer entre abriendo los labios, en seguida sintió la lengua intrusa recorrer su cavidad bucal.
-N-No, e-espera.
Se sentía culpable, primero porque eran primos, venían de la misma sangre, segundo porque había venido a ayudar a Mikuo y tercero porque eran primos y había venido a ayudar a Mikuo.
¿Pero si tal vez Rei no le había correspondido a Mikuo porque lo quería a él?, patrañas, Rei nunca lo querría a él, aun así, disfrutaba tener la lengua del mayor lamiendo sus labios y adentrándose a probar su boca.
Se separaron por falta de aire, ambos con las mejillas sonrojadas.
-Me estás diciendo...qué viste a Len y a Rei besándose en el patio? -Mikuo tenía los puños apretados, intentando no creer en lo que su hermana decía, Len era su mejor amigo, no podía hacerle eso, o eso creía, se mordió el labio inferior y dejo que su flequillo cubriera su rostro.
-Es la tercera vez que te digo que si, Mikuo. -Miku los había visto, tan ocupados que no quería interrumpir, pero sabía que si no le decía a alguien explotaría y Rin no estaba presente.
-No te creo.
Miku rodó los ojos y hizó un puchero frunciendo el ceño. No le gustaba que le llamasen mentirosa, ella sabía lo que había visto y no podía decir que Rei y Len se besaban como primos amistosos que eran.
-Un poco más y les pagaba el hotel.
-¿Alguien más los vio?
-Creo que Teto y unas personas más.
-¿Sabes dónde está Len? -Mikuo quería que el rubio se lo dijese el mismo, no quería saberlo por su chismosa hermana.
-Supongo que en su clase de ahora. -Miku se encogió de hombros y se despidió de su hermano para luego irse corriendo al ver pasar a su rubia amiga.
-Por Dios le estoy creyendo a Miku... -Mikuo se golpeó con la palma de la mano el rostro negando la cabeza con una sonrisa boba.
-¿Y ahora qué? -Len abrió su casillero y le miro por el rabillo del ojo.
-Miku dice qué te vio besarte con Rei. -Mikuo soltó un par de risas y luego se encogió de hombros, Len tragó duro y se ruborizó.
-Q-Qué tonterías..
-Len. ¿Es verdad?
-P-Pues, no. Es mi primo, jamás.
-Sabía que estaba mintiendo. -Mikuo suspiro aliviado, tendría que encarar a Miku luego.
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