El domingo por la mañana, un día para la contemplación y oración, un momento de paz, donde todo mundo intentaba encontrar su paz interior, para así poder encarar una nueva semana, con sus energías renovadas.

O al menos para la inmensa mayoría de la gente, eso representa el descanso dominical, en el caso de la familia Loud, domingo por la mañana significaba dos cosas, una lucha a muerte por el control del televisor familiar, e intentar comer tanto como pudieras, del desayuno especial dominical que la matriarca de la familia preparaba con amor.

Eso significaba una cosa más, la lucha por el baño familiar, sería épica, con Lynn y Luna prácticamente aventado a Luan de vuelta a su habitación, mientras intentaban evitar que las gemelas entraran a hurtadillas en el mismo, pero descuidando para su mala suerte a Leni que simplemente pasó entre ellas dos, empujándose sin miramientos, ganando el derecho a usar el baño, además de los reclamos de las demás hermanas en fila.

Algunos minutos más tarde.

Con casi todo mundo sentado en la mesa, el desayuno transcurría normalmente, mientras las chicas se preparaban, para iniciar formalmente su actividades dominicales, aunque como era de esperarse las peleas estaban a la orden del día. — Es mío Lana — reclamo Lola mirando de mala manera a su gemela, la cual en esos momentos se metía dos waffles enteros a la boca sin mucho esfuerzo — e…a.m….o.. — respondió con la boca llena su gemela, ante el desagrado de su hermana, y la desaprobación de su progenitora, la cual le recordó que no hablara con la boca llena.

— — Niñas — repuso seriamente su padre ante la pelea — a un hay suficiente para todas — comento tomando un sorbo de su café — y recuerden que su madre y yo, saldremos por unas horas — volteo a ver hacia su hija mayor — como siempre tu estarás a cargo de todo, Lori — la mayor de las hijas Loud, se limitó a asentir, mientras continuaba texteado, con su novio por debajo de la mesa, antes de continuar con su desayuno, cuidando que sus hermanas menores no tomarán ninguno de los waffles de su plato.

Pasado el desayuno, y establecido que Lori sería la que tendría el televisor para ella sola, principalmente basándose en el simple hecho de que en ausencia de sus padres, ella estaba a cargo de la casa, sumando además, que era la mayor de todas, por lo cual terminado el desayuno, tomo posesión del sillón familiar y el control del televisor con una leve sonrisa de superioridad adornando sus labios.

Unas horas después.

Luna afinaba su guitarra aprovechando que su compañera de habitación, estaba afuera de la la misma, desvió su mirada de la tarea que estaba realizando, para posarla con algo de fastidio sobre las cajas que sobresalían del armario que compartían, bufando irritada, en verdad tenía que empezar a organizar el contenido de las mismas, aun que hacerlo sola, era un completo bodrio, pero bueno al menos podría sacarlas de su habitación, dado que Luan estaba empezando a molestarla con comentarios un poco mordaces al respecto.

Mientras tanto en el garaje de la familia, Luan terminaba de acomodar lo que necesitaría para sus presentaciones de entre semana, quizás eran menos de lo que estaba acostumbrada a realizar regularmente, pero debía admitir que sin linc, para ayudarle a transportar todo lo necesario para cada presentación, era mejor tener la agenda un poco más vacía de lo usual.

— — Oye Luan — dijo Lynn entrando al garaje alegremente dando brinquitos — puedes pasarme la portería por favor — señaló hacia el objeto antes mencionado — ¿por favor? — repitió la deportista mirando a su hermana mayor con una leve sonrisa — debo practicar mis tiros — explicó sonriendo alegremente, mientras tanto la comediante se quedó un momento en silencio y asintió afirmativamente segundos después — dame un minuto — pidió mientras alcanzaba el objeto antes mencionado y se lo pasaba con un poco de sobre esfuerzo a la campeona de la familia.

Y vaya que estaba algo pesada en sí misma la portería, teniendo ambas chicas, sacarla fuera del garaje con más esfuerzo de lo imaginado, para posicionarla a un lado del mismo finalmente — bueno si eso es todo — repuso la chica de frenillos, regresando a su cometido anterior, inmediatamente, después de todo a un no tenia muy claro cuantas presentaciones tenia en realidad, dado que su hermano era el que llevaba su agenda en los últimos meses en realidad, tendría que subir a su habitación y revisar todo de nuevo, antes de cometer algún error.

— — Creo que si — respondió la deportista a su hermana mayor — Gracias — agradecido sonriendo o al menos tenía una sonrisa, al recordar un pequeño detalle insignificante en su plan dominical.

Generalmente las hermanas Loud, evitaban practicar cualquier deporte con Lynn, dado su alto nivel competitivo, con excepción quizás de Lana que en ocasiones estaba dispuesta a jugar con ella, pero debido a la diferencia de edades, los deportes de contacto o que tuvieran que ver con una pelota viajando a demasiada velocidad, estaban fuera de los límites permitidos.

Ese no sería un problema para ella, en realidad, en un domingo cualquiera bastaría con entrar a la casa cinco minutos, y sacar a arrastras a Lincoln, para practicar casi medio día en el jardín algún deporte de contacto, siendo el chico el único que parecía dispuesto a pasar el día de esa manera, a pesar de sus breves períodos de refunfuñó, invitándole a ir a comprar un helado casi siempre antes de cenar, pero con la ausencia de su hermano, tendría que apañárselas como pudiera en esta ocasión.

— — O Lucy — replicó con una voz cantarina, mientras entraba en la casa — ¿Dónde estás Lucy? — gritó mientras subía al segundo piso alegremente.

Mientras Lynn buscaba a la gótica sin suerte, la pequeña científica de la familia, analizaba una nueva fórmula experimental — como pueden observar — explico mas para si misma que para alguien más, mientras contemplaba su experimento — este compuesto — comentó mirando a su compañera de habitación — será una revolución en si misma — continuó explicando, en realidad necesitaba más el diálogo interpersonal, para aclarar sus ideas, que una respuesta coherente, de parte de la bebé de la familia — este tónico convertirá a cualquier alfeñique en una masa de músculos — sonrió mientras observaba su compuesto más detalladamente — ahora solo necesitamos al sujeto adecuado — bajo de su silla, con mucho cuidado de no mover demasiado su compuesto, y abrió la puerta delicadamente, quedándose en la misma, un poco desorientada, para a continuación entrar de nueva cuenta en su habitación segundos después, cerrando la puerta tras de sí, antes de dejar su experimento en el escritorio.

— — No había calculado, los efectos de esta situación anormal — formuló, caminando hacia su pizarrón — debido a la ausencia de mi sujeto masculino de pruebas habitual — escribió rápidamente con su marcador rojo — la mayoría de mis investigaciones se verán paralizadas una semana — observo a la bebe, que la miraba con una sonrisa — experimentar con las chicas no es tan divertido en realidad — frunció un poco el ceño — además Lincoln, digamos que es un poco más flexible y cooperativo, si lo ayudo con algunas cuestiones un poco incómodas — tapó el compuesto y camino hacia la bebe — ahora tendré que empezar un proyecto desde cero —analizó a Lily detenidamente, la cual le regreso el gesto con ojos avispados, antes de lanzarle uno de sus peluches en la cara — obviamente nunca experimentaría contigo hermanita — replicó algo molesta, debido al ataque preventivo de la pequeña— no puedes darme detalles útiles en realidad — se subió a su cama algo desganada — tendré que leer mis libros teóricos por octava vez — bufo un poco molesta, por el contratiempo.

O al menos eso intento antes de que su puerta se abriera de golpe — Lucy no puedes esconderte de mí toda la tarde — replicó ya un poco molesta la deportista de la familia — me estoy empezando a enojar — gruño mientras miraba dentro del armario, ante la irritación de la científica — ¿se puede saber qué haces en mi habitación? — Cuestionó la pequeña de lentes observándola enojada — si buscas a nuestra hermana, de pelo pintado, no se encuentra aquí — señalo la puerta con su dedo — ahora fuera — bufo, mientras que la bebé le aventaba un osito de peluche a la intrusa.

— — Esta bien — exclamo Lynn saliendo del cuarto rápidamente — la buscare en el ático — comentó cerrando la puerta tras de si — gracias — suspiro la científica, mientras miraba a la más pequeña de la familia — aunque no estoy segura de que si eres una genio o solo te gusta molestar a la gente — un oso de peluche directo en su rostro, parecía confirmar el segundo de sus pensamientos analíticos.

Mientras en el cuarto de las más pequeñas, todo volvía a la calma, en el sótano, Lucy, dejaba salir el aire que contenía dentro de sus pulmones, hasta esos momentos, al ver que la persona delante de ella, no era la que tanto temía encontrar — ¿Qué haces aquí hermana? — cuestionó la roquera, mientras dejaba un par de cajas en el suelo.

La pequeña gótica miró extrañada a su hermana antes de contestar — son partituras si te lo preguntas — respondió primero la roquera, a una pregunta sin hacer a un— Lincoln me iba ayudar a ordenarlas — acomodo mejor las cajas para evitar que se cayeran — para así tener mi repertorio actualizado — froto un poco su mentón — pero creo que será hasta la siguiente semana — la pequeña asintió levemente ante la respuesta — también dijo que iba ayudarme con mis poemas — respondió la gótica, mientras se acomodaba en su escondite, la mayor asintió suavemente con una sonrisa en sus labios — tendrá mucho que hacer una vez que regrese no crees — dijo Luna sonriendo — y antes de que preguntes, Sam no puede ayudarme— se mordió un poco el labio — dice que soy algo maníaca a la hora de organizar mis canciones — una leve sonrisa se asomó en los labios de la gótica, antes de que su hermana le frotara la cabeza tiernamente — y será mejor que vengas conmigo — repuso con una sonrisa — qué tal si te escondes en mi habitación un rato — ambas se miraron un momentos sonriendo — está bien — respondió la menor mientras se ponía de pie y se sacudía un poco su ropa — dudo que Lynn busque de nuevo en ella de todos modos — miró su reloj — además el sol casi se pone, lo que significa que estás a salvo — iban saliendo debajo de las escaleras, cuando la puerta se abrió de golpe.

— — Te encontré — replicó la deportista bajando de dos en dos los escalones con una sonrisa — vamos a un tenemos tiempo de practicar mis tiros de media cancha — exclamó jubilosa, la deportista tomando la mano de la gótica — o tal vez no — repuso la roquera, viendo a sus hermanas pequeñas comenzar una pequeña discusión bastante acalorada, se sentó en el tercer escalón y simplemente observo, quizás no pasara a mayores, pero conociendo a esas dos, y sin Lincoln de por medio para mediar entre ellas, una de las dos dormiría en otra habitación, lo que le recordaba, que esta noche tenía que asegurarse de que Luan cerrara bien la puerta de su cuarto.

Porque podría terminar siendo una larga, larga noche.

Bueno gracias de nueva cuenta por leer uno de mis proyectos, como ven, la familia sigue su vida, pero poco a poco está notándose la ausencia de nuestro chico favorito.