Muy bien, aquí esta. Gracias por los que me dijeron que continuara, me emocione mucho con eso! Solo espero poder continuar con el otro fic que tengo pendiente y que no vaya a olvidarlo. Pero bueno, espero que les guste~
Aclaraciones: Los apellidos de los personajes fueron cambiados para que este fic concuerde.
Disclaimer: Ni YuYu Hakusho ni Hunter x Hunter ni sus personajes me pertenecen. Son propiedad de Yoshihiro Togashi.
Un día como cualquier otro, Killua se encontraba en su casa, desayunando y preparándose para ir a la escuela. Salió de su cuarto y se dirigió a la cocina donde encontró a su oto-san (Kurama) lavando los platos y a su hermano desayunando.
-Buenos días, Killua –se acerco a su hijo y le dio un beso en la cabeza.
-Buenos días, oto-san –dijo tomando un pan de la tostadora.
-Buenos días, Killua –le dijo su hermano, sonriendo.
-Buenos días… -Se sentó en la mesa y comenzó a comer. Kurama le paso un jugo y continúo con los platos. Killua termino su desayuno y se levanto.
-¿No es un poco tarde para la escuela? ¿No necesitas que te lleve? –le pregunto el rubio. Killua agarro su mochila y lo volteo a ver.
-No gracias, Gon viene por mí… -en ese momento sonó una motocicleta –Oh, hablando del rey de Roma…
-No deberías aprovechar así de él solo porque es tu mejor amigo y tiene un transporte.
-¿Quieres llevarlo todos los días hasta la escuela? –le pregunto Kurama, viéndolo de reojo.
-Mmmm… Saluda a Gon de mi parte… -dijo el rubio mientras retomaba su desayuno.
-Ok… Adiós! –salió por la puerta y se dirigió hasta Gon -Gon! Llegas tarde…
-Puff, ¿tarde? –le paso un casco -Te estoy haciendo el favor de llevarte a la escuela, Killua! Se mas amable! –dijo inflando los cachetes.
-Lo haces porque eres mi amigo, Gon… -se puso el casco y se subió a la moto –y eso hacen los amigos… -puso sus manos alrededor de su amigo.
-Si claro –se puso su casco y le quito el seguro a la moto –¿Listo? –el otro solo asintió y Gon arranco la moto.
[En la escuela]
-¡Ves, te lo dije. Vamos a llegar tarde! –dijo Gon mientras corrían por las escaleras.
-No fue mi culpa… -le contesto Killua –Además, solo es una hora perdida, entraremos en la siguiente… -se detuvieron al ver a unos maestros por el pasillo.
-Sí, pero que pasa si alguien nos… -fue interrumpido por una voz.
-¿No deberían estar en clase, jóvenes? –pregunto la voz detrás de ellos. Ambos chicos asustados voltearon.
-¡Neferpitou-sensei! –dijo Gon, viendo al sensei que tenía unos papeles en la mano y los miraba.
-Joven Urameshi, joven Jaganshi, ¿por que no están en clase? –inquirió.
-Emm… pues… -Gon miro a Killua, buscando que decir para poder escapar del seguro castigo que recibirían por saltarse clases.
-Mmm… -se asomo por el pasillo para ver que no hubiese nadie -parece que la primera clase está por terminar… será mejor que lleguen para la segunda, si no tendrán problemas ¿no creen? –les dijo el sensei, viendo hacia otro lado. Ambos jóvenes sonrieron y corrieron.
-¡Gracias, sensei! –le dijo Gon mientras tomaba la mano de Killua y desaparecían por el pasillo. Neferpitou solo sonrió y siguió su curso.
[Con Gon y Killua]
-¡Llegamos! –dijo el pelinegro.
-Sí, pero aun tenemos que esperar a que la campana suene… -momentos después sonó la campana y todos los estudiantes salieron y fueron a sus respectivas clases.
-Amm… Gon…
-¿Si?
-Ya puedes soltarme la mano… -le dijo mirando sus manos entrelazadas. El pelinegro lo noto y las soltó, disculpándose. Entro al salón dejando al albino ahí parado, preguntándose ¿Por qué rayos había hablado? Y el por qué le dolía el que soltara su mano.
Tratando de no pensar en eso, Killua entro al salón y se sentó atrás de Gon, esperando a sus demás compañeros. Un momento después llegaron los alumnos y después el profesor de Anatomía, Leorio Paladinight.
-Muy bien, clase. Quiero que todos me entreguen sus libretas para checarlas… -los alumnos fueron sacando las libretas y acercándose para dejarlas en el escritorio.
-¡Buenos días, Leorio-sensei! –dijo Gon acercándose al escritorio.
-Muy buenos días, Urameshi-kun –volteo a ver a Killua y Gon al ver esto, golpeo al peliblanco con el codo.
-Buenos días, Liorio… -contesto para molestar. Cosa que pasó.
-¡Mm! Niño! Soy tu profesor, háblame con más respeto! –le dijo enojado.
-Bien… Liorio-sensei… -Leorio ya estaba rojo y echando humo, cuando Gon los separo.
-¡Vamos, Killua, vamos a sentarnos! Jejeje… -ambos se sentaron y la clase siguió normal. Antes de que concluyera la clase, el profesor dio un anuncio.
-Jóvenes, esta semana voy a estar mandando a llamar a sus padres, como una reunión –todos empezaron a quejarse y a decir "yo no hice nada" y "no fui yo" –es solo rutina, no se preocupen, es para conocerlos mejor –todos se calmaron; después sonó la campana.
-Vamos Killua, tenemos Matemáticas –el albino lo siguió. Entraron al salón continuo en donde encontraron a Neferpitou ordenando sus cosas para la clase.
-Buenos días jóvenes ¿Lograron llegar a clase?
-Sí. Muchas gracias, sensei –Neferpitou lo miro extraño.
-¿Por qué? –sonrió y se dispuso a borrar el pizarrón. Gon sonrió y se sentó alado de Killua, esperando que las demás clases concluyeran.
[Después de clase]
-¡Mm, ah! Creí que no terminaría el día… -dijo Gon estirándose mientras se dirigían a su moto –aunque fue muy corto, ¿no te parece?
-Eso es porque te quedaste dormido en 3 ocasiones…
-Ah… Jeje –el pelinegro se subió a su moto y se puso el casco. Killua se subió detrás de él, se puso el otro casco y coloco sus manos alrededor del otro -¿Listo? –el albino asintió y Gon arranco su moto. En el trayecto Killua dirigió su mirada a la nuca de su amigo y comenzó a pensar en aquello que lo mantenía despierto en las noches las últimas semanas. ¿Por qué? ¿Por qué cuando estoy con Gon me siento… feliz? Digo, es mi amigo y es común que sienta cierto afecto hacia el pero… no creo que sea solo eso -recostó su cabeza en la espalda de su amigo- Y tengo miedo de que eso arruine nuestra amistad. Debo consultarlo con alguien, ¿pero con quien? No puedo decirle a mi familia, no porque no me entiendan, si no que sería algo incomodo. ¿Kurapika? No, ya tiene demasiadas cosas con sus estudios, no necesita más problemas. ¡Ah, ya se! Bisky! Ella sabrá ayudarme. Solo espero que no le diga nada de esto a Gon.
-Emm, ¿Killua?
-¿Si?
-Ya llegamos… -el albino se dio cuenta de que efectivamente la moto se había detenido y de que estaban enfrente de su casa. Se separo del pelinegro y se bajo de la moto.
-Oh... gracias –le devolvió el casco y fue hasta la puerta de su casa. Volteo para ver a su amigo.
-¡Hasta mañana!
-Hasta mañana… -vio como su amigo se alejaba en su moto, suspiro y entro a su casa.
-¿Killua? Eres tú? –pregunto su oto-san desde la cocina.
-Si –se dirigió a la cocina y ahí estaba su oto-san cocinando.
-¿Como estuvo la escuela?
-Bien. Normal… Oh sí, hay una reunión de padres este jueves en la escuela… Bueno, más bien es solo con un maestro. Es nuevo, así que quiere conocer a los padres y eso… -Kurapika salió de bañarse y saludo a su hermano.
-¿El jueves? A qué hora? –pregunto Kurama.
-En la tarde.
-Oh, cielo, no voy a poder. Tengo trabajo, y creo que tu padre tampoco puede.
-¿Entonces? –se sentó en la silla.
-Kurapika ¿Podrías a la reunión de padres este jueves?
-¿Este jueves? En la tarde? Bien…
-¿Seguro? No tienes clases?
-No, no pasa nada, no hay clase ese día; además es una reunión solamente…
¿Solo una reunión? Kukuku~ Eso lo veremos… En el próximo capítulo! Espero que les haya gustado.
