Destino, amor y muerte.
El vuelo del fénix.
Era una tarde como cualquier otra en el milenio de plata, insoportablemente aburrida. Venus creía que convertirse en una de las guerreras que estaban a cargo del cuidado de la princesa sería una experiencia emocionante pero hasta ahora solo había recibido lecciones de etiqueta y protocolo, como si su madre en el castillo no la hubiese atormentado lo suficiente con esa cosa de "como debe comportarse una dama". Estaban en los jardines del palacio real y Artemis les dictaba una lección sobre la importancia de ser una Sailor, otro argumento que Venus había escuchado toda su vida.
Llevaban pocas semanas viviendo en el castillo lunar. Las princesas de: Júpiter, Mercurio, Venus y Marte habían llegado para recibir su entrenamiento como Sailors scouts y guardianas de la princesa Serenity, quien sería presentada a la sociedad en su cumpleaños número dieciséis. Para esa fecha ellas debían tener su entrenamiento concluido y haber elegido a la nueva líder porque también serían presentadas como la nueva generación de Sailors scouts.
Las Sailors del planeta Venus siempre habían sido las líderes de las senshis desde tiempos inmemoriales y la pesada responsabilidad de mantener el nombre de su familia en alto caía sobre los hombros de la diosa del amor, así que debía ganarse ese título a toda costa, pero no sabía cómo.
¿Lady Venus ha escuchado una sola palabra de lo que he dicho?-
Perdón ¿qué?- miro a Sir Artemis bastante apenada por no estar prestando atención pero debía admitirlo es difícil mantenerte concentrada cuando tu maestro es un gato parlante.-
Le decía que si por favor pasaba al frente junto con Lady Mars.
"Precisamente ella".Pensó con llevaban un mes de conocerse y ya sentía una total aversión por la princesa del planeta rojo. Lady Mars destacaba en todo lo que Venus fallaba, alejándola cada vez más del puesto de líder, dejándola en ridículo frente a Sir. Artemis, frente a Lady Luna y frente a la mismísima reina Serenity. Venus simplemente no la soportaba.
Me imagino que en sus planetas natales les habrán enseñado un poco de combate con espadas.- dijo Artemis mientras intercalaba la mirada entre las dos princesas.- las Sailors de Venus y Marte tienen las mismas armas, un par de dagas para cada una, muéstrennos que es lo que saben hacer con ellas.
Venus había recibido sus dagas como un regalo de su madre, un perfecto recordatorio de que no podía darse el lujo de fallar en esto. No soportaría seguir viendo la decepción en los ojos de su progenitora, ella tenía que hacerla sentir orgullosa una sola vez en su vida y no importaba que debiera hacer para lograrlo.
Listo señoritas inician el combate a la cuenta de tres… uno, dos, tres.-
Venus se lanzó con furia hacia Mars y esta la recibió con toda la gracia de un hábil espadachín, como si luchar con dagas fuese un simple juego de niños para ella, Venus enfureció y arremetió con más fuerza. Tal vez no tenía la habilidad de Lady Mars pero le sobraba actitud, ella era de esas personas que no soportaban perder bajo ninguna circunstancia y muchísimo menos frente a una persona que consideraba un rival en todos los sentidos.
La batalla estaba realmente pareja, Mercury cerraba los ojos con fuerza cada que escuchaba los choques de las dagas temiendo que alguna resultase lastimada, mientras Júpiter no se perdía ni un solo detalle. Mars se defendía de los ataques de Venus sin tener la oportunidad de lanzar los propios y estuvo a punto de ser acorralada si la princesa rubia no hubiese dado un mal paso, que ella aprovecho para hacerla perder el equilibrio y arrebatarle una daga mientras le ponía las propias en el cuello inmovilizándola.
Estupendo Lady Mars.- aplaudió Artemis bastante entusiasta, dando por terminada la pelea.- es maravilloso tener una guerrera tan hábil dentro de esta generación de Sailors scouts. Tal vez pueda enseñarles un poco a las demás.
Gracias Sir Artemis.- sonrió Mars haciendo una pequeña reverencia
Creo que eso es todo por hoy, recuerden hacer sus deberes sobre la historia del milenio de plata.-
En cuanto Artemis entro al castillo Venus se dirigió hacia Mars quien estaba conversando despreocupadamente con Mercury.
¿Te diviertes?- le grito enojada.- te gusta dejarme en ridículo ¿no es así?
Yo solo hice lo que Sir Artemis me ordenó.- le explico Mars con calma.- Si tú no sabes manejar las dagas no me culpes a mi Lady Venus.
Te esfuerzas en sobresalir frente a Sir Artemis y Lady Luna por una sola razón, quieres arrebatarme el puesto de líder.
Princesa Venus, no estoy interesada en arrebatarle nada sólo quiero cumplir mi misión de ser una senshi, nada más.- le explicó con fingida paciencia.- y por favor guarde la compostura, estar gritando en los jardines no es un comportamiento propio de la realeza.
Lady Venus enmudeció por las palabras de Mars, recordando que no hace mucho tiempo alguien más le había dicho algo muy similar.
Flashback.
La servidumbre del castillo de Magallanes buscaba por todos los rincones a su princesa desaparecida. La inquieta Venus estaba escondida entre los arboles del jardín para no ir a sus clases de etiqueta. Su odiosa institutriz la obligaba a recogerse el cabello y llevar puesto un vestido horroroso junto con unos incomodos zapatos, cosas que ella detestaba. Venus era un espíritu libre, incapaz de amoldarse a las exigencias sociales. Actuaba como su instinto lo pedía, como su corazón le decía. Simple y sencilla corría por los pasillos de su castillo, huyendo no solo de los aparatosos vestidos que su madre le obligaba a usar, sino también de las cadenas ficticias que las obligaciones de ser una princesa arrojaban sobre ella. Pero esto no era bien visto en las esferas sociales de la realeza y la Reina Freya, gobernante del planeta Venus, estaba harta del reprochable comportamiento de su hija.
"Te encanta avergonzarme ¿no es así? disfrutas poniéndome en ridículo" "que pensaran los nobles en cuanto vean a la princesa sucia y vestida como una criada" "¿Cuándo piensas comportarte como una dama?" "jamás en la historia del planeta Venus se había visto una princesa tan vulgar y mal portada como tú"
Fin Flashback
Los recuerdos golpearon a Venus como si fueran una cachetada. Toda su vida había aguantado reproches y si había ido a otro planeta, era para escapar de ellos, no permitiría que una aparecida se atreviese a criticar su forma de ser, mucho menos le permitiría quedarse con la única oportunidad de complacer a su madre. Ella sería la líder de las senshis, tenía que.
Vete al infierno Mars.- grito y se dirigió a su habitación porque si seguía allí terminaría ahorcándola. –
¿Dijo eso?- escucho a Mars quejarse con Sailor Júpiter y Sailor Mercury a sus espaldas. – pero que corriente es.
Venus respiro profundo y miro hacia el cielo, rogando por un poco de fuerza para seguir soportando críticas. En ese momento pudo vislumbrar a la figura de la princesa Serenity observando todo lo ocurrido desde su balcón. Su cara enrojeció de inmediato, no quería que la princesa se llevara esa imagen de ella y pensara que era una ordinaria busca pleitos. Siguiendo uno de sus característicos impulsos, subió a la habitación de la princesa, sin importarle que aún ellas no habían sido presentadas formalmente.
-/-
Serenity escuchó el ruido de unos tacones acercándose a su habitación, sin duda debía ser la reina, por lo que corrió a sentarse frente a su escritorio y abrir un libro en una página al azar. Su madre se molestaría mucho si se enterara que no estaba estudiando las lecciones reales por espiar a hurtadillas los entrenamientos de las Sailors scouts, pero no podía dejar de hacerlo. Se sentía realmente maravillada por su trabajo como guerreras, sus increíbles habilidades y la misión de mantener la paz en el reino. Suspiraba apesadumbrada por no poder hacer parte de tan exclusivo grupo a pesar de que la idea de combatir no le agrada demasiado. Sin embargo era la emoción, la adrenalina y la aventura que estaba tan presente en la vida de estas chicas lo que envidiaba y quería para sí.
Podía ser la joven más afortunada del Milenio de plata al ser la heredera al trono real y se sentía agradecida por todo lo que tenía pero esto no era suficiente para que ella pudiera sentirse satisfecha. Tenía inmensos deseos de conocer el universo, vivir aventuras y encontrar el verdadero amor. Su vida tan controlada y perfecta la aburría.
Discúlpeme su alteza.- una voz desconocida la llamó desde el otro lado de la puerta.- me permite ingresar por favor.
Serenity suspiró aliviada al ver que no era su madre y miro sorprendida a ver quién era la persona que había ido a verla. Nadie, excepto Luna y la reina estaban autorizados para entrar en la habitación de la princesa. Picada por la curiosidad fue a abrir la puerta y se encontró con una joven de rubio cabello largo y ojos azules que no se atrevían a sostenerle la mirada. Era la misma chica que había estado observando hacia un rato
Qué alivio.- dijo la princesa mientras le permitía entrar.- pensé que era mi mamá.
Disculpe que la moleste su alteza- se excusó Venus haciendo una reverencia.- pero quería hablar con usted
¿Eres Venus cierto? te vi hace un rato.- le respondió haciendo un guiño y Venus se ruborizó nuevamente.
Si sobre eso, vera yo…-
Eres muy buena con las dagas.- la princesa la interrumpió con una gran sonrisa y Venus la miro confundida.
Pero Lady Mars fue mejor.-
Eso no cambia el hecho de que eres buena ¿entonces que querías decirme?-
Serenity camino hacia su gran balcón mientras Venus trataba de explicarse a sus espaldas. No escuchó una sola palabra de lo que la Sailor dijo pues se había embelesado una vez más mirando la belleza del enorme planeta azul ¿qué se sentirá ver el cielo de color celeste y experimentar lo que los humanos llamaban brisa? Seguramente era un precioso lugar y ansiaba el día que pudiera salir del castillo, pero con toda esa seguridad alrededor de su habitación era imposible pensar siquiera en salir… o entrar.
¡Un minuto!- grito la princesa emocionada.- ¡Tú!
Le ruego que disculpe mi comportamiento princesa yo no quise…- Venus sin entender por qué la princesa la señalaba con tanto ahínco agacho su cabeza totalmente avergonzada.
¿Qué? No.- sacudió la manos en el aire.- eso no tiene importancia, lo que quiero saber es como entraste.-
Disculpe pero no entiendo.
¿Cómo burlaste a los guardias que rondan el pasillo? Nadie puede entrar a mi habitación.-
Oh eso.- Venus se rio de sí misma por su lentitud para entender a qué se refería la princesa.- use el atajo que está en la biblioteca.
¿Atajo?- debió hacerle caso a las palabras de Lady Luna, debía visitar la biblioteca más seguido.- llévame
Princesa yo no creo que sea una buena idea.-
Por favor.-
Sígame su alteza.- dijo Venus sin dudar.-
Llegaría el momento en que Venus se arrepintiera de lo ocurrido aquella tarde, en que se preguntara si de haber actuado distinto el Milenio de Plata no hubiese caído en desgracia. Las consecuencias fueron inimaginables para una acción tan inocente como la de abrirle la jaula a un ave prisionera. Un poco de libertad no le venía mal a nadie, al contrario era sano, era darle vida a un espíritu que moría poco a poco en el interior de cuatro paredes.
Serenity grito de emoción e inmediatamente Venus se puso en dedo en la boca para pedirle que estuviese callada. Los guardias estaban ubicados en las escaleras al inicio del pasillo para impedir que personas no autorizadas subiesen a la habitación de la princesa, pero el recorrido hacia la biblioteca estaba desierto.
Había descubierto ese pasadizo por pura casualidad, dando un pequeño paseo por los jardines del palacio, un arbusto de rosas naranjas llamo su atención y cuando camino hacia él. Tropezó dándose un golpe contra la pared, pero está en vez de mantenerse firme se movió un poco para permitir ver una pequeña abertura. Su curiosidad el obligo a introducirse en ese pequeño pasadizo y ver a donde la llevaba, a lo mejor esa información le sería muy útil después.
Esto es estupendo.- dijo Serenity emocionada cuando por fin estuvo en los jardines.- no hay muchos guardias por aquí o sí.
No su alteza, los guardias no suelen visitar este lugar.
Perfecto.-
Y sin decir otra palabra la inquieta Serenity se echó a correr por los jardines, Venus sonrío unos escasos instantes pensado que a lo mejor lo que la princesa necesitaba era una buena dosis de aire fresco, pero al verla convertirse en un halo de luz y volar hacia la tierra supo entendió que había caído en una trampa.
-No, no, no.- empezó a correr tras la princesa.- vuelva aquí su alteza REGRESE POR FAVOR.
…-…
Los vuelos interplanetarios no eran la especialidad de Serenity. Cerro con fuerza los ojos en cuanto se acercó a la atmosfera terrestre olvidando mantener su cuerpo derecho y quieto como se lo había explicado Luna tantas veces, la teoría no se parecía en nada a la práctica. Un calor calcinante quemo su piel y grito de terror en cuanto sintió que se acrecentaba la velocidad de su caída. Diablos se iba a estrellar contra el suelo si continuaba descendiendo de esa forma. "vamos Serenity recuerda, que decía Lady Luna ¿que debía hacer cuando cruzaras la atmosfera?" "cielos se acaba el tiempo, hazlo" "oh claro, ya lo recordé"
Estiro sus brazos, abiertos de lado a lado mientras se esforzaba por poner su cuerpo en dirección horizontal y paralela al suelo. "concentra tu poder en tus brazos, imagina que son alas" .Serenity pudo empezar a planear con sus brazos como si fuese una especie de aeronave, pero debido a su poca experiencia solo pudo mantenerse en vuelo unos 5 minutos antes de estrellarse con el suelo.
Toco todo su cuerpo, como si quisiera cerciorarse de que no le faltara nada y grito de emoción a percibir que estaba viva y aún mejor, sin daños significativos, solo algunos raspones. Nada mal para ser su primera vez.
Por fin pudo prestarle atención a lo que había a su alrededor, este era su primer vistazo al planeta tierra y el momento que atesoraría en su mente por siempre
La luz del sol y el azul del universo se conjugaban para crear un cielo de un brillante azul celeste, decorado con preciosas motas blancas esparcidas como si recreasen los trazos de un enorme pincel. El césped era verde lleno de vida, no como el de la luna que parecía crecer allí en contra de su voluntad, la luna nunca fue una tierra fértil y lo que crecía allí era implantado a la fuerza. Pero la energía vital de este planeta se podía percibir a donde quiera que mirase.
Una suave brisa la acaricio, regalándole por fin esa increíble sensación que anhelaba experimentar, saber que se sentía cuando el viento despeinaba tus cabellos. Y a lo mejor en su vida no viviría otra experiencia tan sublime como el que su piel fuese acariciada por el viento por primera vez.
Respiro profundo llenando sus pulmones de aire, era fresco y puro tanto que pudo revitalizar su cuerpo con una sola inhalación. Miro hacia el horizonte, un espeso bosque se veía a lo lejos, jamás había visto tantos arboles juntos. En la luna, el castillo estaba encerrado en una cúpula y no se podía ir más allá del campo de energía, aquí en la tierra el paisaje se ampliaba de forma interminable ante ella. Grito de emoción y corrió hacia el bosque, sintiendo como la adrenalina recorría todas sus venas, por fin lo había conseguido, unos instantes de libertad.
...-...
"Verareina Serenity, a su hija la absorbió un agujero negro, yo no pude hacer nada, solo apareció de repente y… ¡ahhggrrr claro que no! quien podría creerse algo tan estúpido. Tengo que encontrarla y antes de que alguien se dé cuenta de su ausencia ¿pero cómo?…"
Venus caminaba de un lado a otro por los jardines del palacio, mirando con desconsuelo el agujero a lo alto de la cúpula por donde momentos atrás se había escapado la princesa. Tenía que encontrar una solución para su estúpido error, pero no era su culpa ¿Quién se iba a imaginar que la princesa saldría corriendo como una desquiciada? Tal vez tantos años de encierro le habían tostado el cerebro. La próxima vez que saliera con ella tendría que atarle una correa al cuello ¡pero que estaba diciendo! No la ayudaría a salir nunca más.
En ese momento Lady Júpiter paso frente a ella con un extraño paquete en sus manos, a Venus se le prendió el foco.
-Lady Júpiter.- corrió hacia la Sailor quien de inmediato se sobresaltó al escuchar el grito de Venus y oculto el paquete que llevaba tras de sí.- qué bueno que te veo.- Venus vio que ella trataba de ocultar algo.- ¿Qué llevas ahí?
No es de tu incumbencia.- respondió Júpiter a la defensiva, Venus prefirió no indagar, la figura de Júpiter era muy intimidante.- ¿Qué desea Lady Venus?
Ah sí, casi lo olvido.- se golpeó la frente ante su descuido.- Júpiter podrías ir a la habitación de la princesa y asegurarte de que nadie descubra su ausencia mientras yo la busco y la traigo de regreso.-
¿QUE? ¿De qué hablas? ¿La princesa ha desaparecido?- Júpiter grito sobresaltada y Venus le suplico con un gesto que por favor guardara silencio.-
Fue un momento de torpeza, pero Júpiter por favor, si alguien se entera que deje escapar a la princesa mi mamá me usara como diana para practicar tiro al blanco.-
¿Pero cómo voy a impedir que se enteren de su ausencia?-
Tú inventa algo, prometo no tardarme mucho.-
Venus no escucho las protestas de Júpiter y tal como hizo Serenity se convirtió en un halo de luz y se precipito hacia el firmamento volando con extrema rapidez, debía encontrar a la princesa antes de que le sucediese algo malo.
...-...
Serenity caminaba por los espesos bosques del planeta tierra, descubriendo maravillada la infinidad de seres vivos que albergaba ese lugar. Ya había decidido que aquellos seres blancos con largas orejas eran sus favoritos, se había encontrado con una madriguera en donde vivía una familia de estos tiernos animales y le habían parecido adorables.
De repente dejo de sentir el suelo bajo sus pies y una extraña fuerza la levanto por el aire, tras toda la confusión momentánea se dio cuenta que estaba metida en una especie de bolsa que pendía de un árbol.
Tal parece que por fin lo logramos Apolo por fin atrapamos al…- un joven apareció de repente montado sobre un caballo marrón.- olvídalo, solo es una torpe niña que quedó atrapada en nuestra trampa.
¿A quién le dices torpe?- grito Serenity enojada.- ¿y qué es esto?
Se le dice red.- dijo el joven irritado rodando los ojos.-
¡Déjame salir ahora!-
Como gustes.- El saco su espada y corto la soga que amarraba la red al árbol, Serenity se desplomo contra el suelo con fuerza.
¿¡Pero qué te pasa!?-
Dijiste que te dejara ir.- suspiro profundo y se montó de nuevo en su caballo para continuar su camino pero un grito de Serenity lo hizo retroceder. Al parecer la red era muy pesada y no podía quitársela de encima.-
Esa no es forma de tratar a una dama.- le grito Serenity molesta.- eres un grosero.
Tu caíste en la red solita.- sonrió el joven divertido.- no quieras culparme de tu torpeza.
¿Eres un cazador? no te voy a permitir que le hagas daño a esas criaturas de orejas largas.- se paró firme ante él aunque en realidad no tenía ni idea de lo que estaba diciendo.-
¿Te refieres a los conejos? ¿Para que querría cazar un conejo?- pregunto confundido mientras volvía a amarrar la red en el árbol.
¿Entonces porque tienes este lugar lleno de esas horrorosas trampas?-
Perdí la mascota de mi papá y estoy tratando de encontrarla.- camino hacia su caballo y se percató de que ella lo seguía.- un valioso fénix llamado Phoebus. ¿Lo has visto?
¿Qué es un fénix?- pregunto Serenity confundida mientras se preguntaba por qué el unicornio del joven no tenía cuerno.-
Olvídalo.- se quedó mirándola fijamente.- ¿Por qué llevas ese ridículo peinado?
¡Eres un idiota!- grito Serenity enojada.- me largo de aquí.
No pudo alejarse más de diez metros cuando acciono otra de las redes del joven. Él suspiró, sin dudas sería una tarde larga.
-..—
Lady Venus no encontraba señal alguna de la princesa, estaba segura que había llegado al planeta tierra, pero ese lugar era tan inmenso que no tenía idea por donde podría empezar a buscar, jamás lograría registrar todo el planeta en una tarde, ni siquiera en un mes. Estaba acabada, ya podía imaginarse a su madre quemando su cara en todos los retratos de la familia real con el fin de pretender que jamás tuvo una hija.
Estaba cerca de un hermoso castillo, si mal no estaba allí era el hogar de los soberanos de Elysion, el reino de la tierra. Las relaciones entre la tierra y la luna se mantenían en una tensa calma desde tiempos remotos, cuando tras la primera guerra lo soberanos de ambos reinos juraron nunca intervenir en los asuntos del otro. Llevaban siglos sabiendo la existencia de ambos pero tenían prohibido el contacto de unos con otros. El hecho de que Serenity y ella estuviese allí era suficiente para desatar la segunda guerra. Rezaba al universo que la princesa no hubiese sido descubierta por nadie.
Escuchó unos ruidos de espadas a lo lejos y corrió a asegurarse de que Serenity no estuviese involucrada. Suspiro aliviada al ver que solo se trataba de un pequeño grupo de soldados entrenando. Observo como se enfrentaban unos con otros con bastante agilidad y destreza, si ella dominara esos movimientos sin duda vencería a Lady Mars. Puso especial atención en el mayor de ellos, tenía el cabello platinado a la altura de los hombros, la piel ligeramente morena y unos ojos grises y fríos como un par de témpanos de hielo. Él se quitó la camisa y algo se agito en el vientre de Venus al ver sus músculos esculpidos, sin embargo su deslumbramiento fue interrumpido por una llamada de su intercomunicador.
¿Qué pasa Júpiter?- susurro Venus molesta.-
Tenemos problemas Venus.- dijo Júpiter preocupada.- hace rato Lady Luna estuvo aquí en la habitación de la princesa.
¿Te descubrió?- Venus sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo.-
No pero dijo que dentro de tres horas debía estar en el salón real, al parecer la reina quiere hacerle un anuncio importante, debe apurarse Lady Venus.-
Si, si, si, no te preocupes.-
Lady Venus corto su intercomunicador y devolvió la mirada hacia el grupo de soldados, se sorprendió al ver que el joven que estaba mirando hace un rato ya no estaba con ellos. Sacudió su cabeza para alejarlo de su mente, tenía que concentrarse. Debía encontrar la princesa en menos de tres horas.
Una mano se puso sobre su boca y otra apretó con fuerza sobre su vientre acercándola al torso de un hombre, Venus quiso gritar pero un Ssshhh en su oído la hizo petrificarse del terror. El agarre era tan fuerte que ni siquiera lograba moverse para tomar sus dagas y luchar.-
Vaya, vaya, vaya.- susurro con voz aterciopelada contra su oído.- ¿pero que tenemos aquí?
-…-
No llevaban mucho rato caminando juntos por el bosque, pero no podían pasar un solo minuto sin discutir. A pesar de eso Serenity no volvió a separarse del joven, eso implicaría caer una vez más en una de esas redes y no tener su ayuda para liberarse, sin contar con que se habían internado mucho y no tenía ni idea como salir de allí.
Caminaron un poco más hasta llegar a un claro con una cascada y un pequeño lago. Serenity grito emocionada ante el paisaje que se presentaba ante ella, jamás había visto algo parecido. El milenio de plata estaba lleno de fuentes, pero el agua a pesar de fluir estaba estancada en un mecanismo que la hacía circular una y otra vez, aquí el agua fluía con libertad, limpia y cristalina. Sin aguantar más corrió hacia la cascada y se arrojó bajo sus aguas sin importarle la baja temperatura.
El joven se sorprendió ante el repentino ataque de su compañera pero después sonrió, era tan inusual encontrarse con una persona tan jovial y descomplicada, sobre todo en su círculo social, donde todos se guiaban por las apariencias y los protocolos.
El fénix de su padre sobre volaba la cascada y se posó lentamente sobre una de las rocas que estaban cerca a la chica, ella lo miro sorprendida por unos instantes y después camino lentamente hacia él. El joven quiso advertirle que los fénix eran criaturas agresivas con quien se acercaba demasiado, pero para su gran sorpresa Phoebus se quedó quieto y ella pudo acariciarlo sin ningún problema.
El abrió los ojos sorprendido, según las leyendas los fénix solo permitían el contacto a las personas de corazón puro e inocente, al parecer ese extraña chica era la única persona en todo el reino que cumplía esas cualidades porque nadie podía acercarse a él, no desde que su madre había muerto. Al parecer esa pequeña desquiciada guardaba muchos secretos dentro de sí.
- Bueno Phoebus ya te divertiste mucho es hora de ir a casa.- trato de tomar al ave pero esta lo mordió con fuerza.-
- No se ira contigo si le hablas así.- lo reprendió Serenity mientras permitía que Phoebus se montara sobre su hombro.- pídeselo con dulzura.
- Por favor, es solo un ave.-
Un ave que quieres recuperar, así que tendrás que hacer las cosas como él diga.-
Las aves no hablan.- ella se cruzó de brazos obstinada y Endymion no vio así que no vio otra opción más que hacerle caso.- Phoebus ¿podrías ir conmigo a casa?- el Fénix no hizo ademan de moverse así que tuvo que recurrir a un plan b.- ¿podrías ayudarme a llevarlo? Eemmm - se dio cuenta que no le había preguntado su nombre.-
Serenity ¿y tú eres?-
Endymion.-
¿Endo que? – le pregunto confundida y el sólo rodo los ojos.
Si solo Serenity hubiese llegado una hora después, si no hubiese caído en la red, si Endymion no hubiese perdido a Phoebus, ellos jamás se hubiesen conocido. Pero los hubiesen de nada sirven. Serenity y Endymion se encontraban en el lugar y momento exacto donde los requería el destino. No importaron los miles de esfuerzos que hizo la reina para evitar que Serenity cumpliese con su fatal profecía, no fueron escuchadas las advertencias que hizo Mars en su momento. Nadie podía evitarlo, ni el gran poder del cristal de plata hubiese bastado para detener las frías garras de la fatalidad.
…-…
El guardia que tenía atrapada a Lady Venus libero poco a poco su agarre, dándole la oportunidad de zafarse de su agarre y tomar una de sus dagas para defenderse en caso de que él quisiera atacarla.
Vaya entonces eres una guerrera.- afirmo el divertido mientras miraba como la Sailor se ponía en posición de batalla.- ¿Qué haces rondando el gran palacio de Elysion?
Solo buscaba a alguien.- quiso mostrarse segura pero debía admitir que estaba completamente aterrada, una cosa era entrenar con las senshis y otra muy distinta una batalla real, en eso no tenía experiencia.-
¿A quién?- pregunto el un tanto más serio- ¿a quién te ordenaron seguir?
Eso no te incumbe y no me han ordenado nada.-
Entonces viniste a espiar por tu cuenta.- trato de acercarse un poco pero ella inmediatamente puso la daga muy cerca de su cuello impidiéndole seguir avanzando. El alzo su ceja sorprendido, la chiquilla tenía agallas.-
No estoy espiando nada, solo quiero encontrar a mi amiga e irme de aquí de una buena vez.- grito irritada.-
¿Y cómo fue que entraron a los dominios del castillo?- Lady Venus enmudeció, no podía explicarle que simplemente había aterrizado en ese lugar.-
Ah… pues… nosotras.- titubeo un poco y después agacho la cabeza.-
Lo sabía.- desenvaino su espada.- estas mintiendo.
Estaban a punto de iniciar un combate cuando un fuerte grito los hizo girarse hacia atrás.
Detente Kunzite.- grito Endymion quien venía corriendo para detener a su general.-
Maestro.- sonrió Kunzite quien seguía con su espada en las manos.- veo que pudo encontrar a Phoebus.-
Si gracias a Serenity.- la recién nombrada se había parado al lado de su guardiana quien tampoco bajaba la guardia ante el general.
A pesar de tener a sus príncipes al lado, ni Lady Venus ni Kunzite parecían darse cuenta de su presencia. Ambos estaban sumergidos en una burbuja donde la desconfianza y la adrenalina imperaban. No podían quitarse los ojos de encima, sus miradas se atraían como imanes, atentas a cualquier movimiento que los obligase reaccionar y a defenderse o a sus protegidos.
- Lady Venus.- Serenity le hablo nerviosa al ver la actitud de su guardiana.- debemos irnos
- Kunzite baja tu espada.- le ordeno Endymion y el obedeció, Venus también bajo sus dagas y sin mencionar una sola palabra se dio media vuelta.-
El fénix que se posaba sobre su hombro se desplazó hacia el hombro de su dueño y Serenity miro fijamente a Endymion, como queriendo despedirse pero sin encontrar las palabras para hacerlo. Él le regalo una enorme sonrisa y con un gesto de su mano le dijo adiós. Ella se fue caminando tras su guardiana mientras él solo la veía alejarse, deseando, sin saber muy bien el porqué, verla una vez más.
…-…
Júpiter estaba dentro de la habitación de la princesa rogando porque nadie más ingresara, no podría hacerse la dormida por mucho más tiempo, si Lady luna o la misma reina se les ocurría levantar las cobijas era su fin, la echarían junto con Venus del palacio y seria el fin de su gran carrera como Sailor, la que ni siquiera había podido empezar.
La puerta se abrió de repente y Júpiter apretó las mantas con fuerza suplicando que no fueran a descubrirla.
Tiene menos de quince minutos alteza.- dijo Sailor Venus mientras cerraba con fuerza la puerta de la habitación.- debe ponerse presentable para la reunión en el salón real.
Lady Venus quisiera hablar contigo.- comento la princesa apenada mientras la guardiana le buscaba un vestido seco en su armario.-
Ahora no tenemos tiempo alteza. Júpiter debemos salir ya.- la Sailor se descubrió aliviada y salió de la cama de la princesa a toda velocidad.
Disculpe por meterme en su cama alteza.- Júpiter hizo una venia un tanto apenada.- pero comprenderá que…
Seguramente comprende…- Venus la halo fuera de la habitación.- debemos estar fuera de aquí antes de Lady luna venga a buscarla.
Adiós Lady Venus, Lady Júpiter un gusto en...- pero las Sailors habían salido antes de que ella pudiese terminar.- conocerlas.
Serenity se cambió sus ropas mojadas y se puso presentable para la reunión a la que la había citado su madre. Los guardias del castillo la escoltaron desde su habitación hasta el salón real. La aventura vivida en la tierra ya parecía un lejano sueño y podía sentir otra vez la fuerza del encierro atormentando su alma ¿Por qué tenía que estar todo el tiempo vigilada como si fuera una delincuente? ¿Por qué nunca podía salir de su habitación? y en especial ¿Por qué no podía visitar un planeta tan hermoso como el planeta tierra?
Serenity, Lady luna y Sir Artemis estaban presentes juntos con las Sailors scouts. Esa reunión era una ocasión importante, por primera vez iban a presentar formalmente a las Sailors con su princesa y además de eso elegirían a la que sería la nueva líder. Lady Venus se tensó de inmediato, no pensó que la elección de la líder sería tan pronto, sin duda tras su infinidad de errores no conseguiría el puesto. Suspiro profundo y aguanto las lágrimas mientras seguía escuchando las palabras de Sir Artemis.
- Es por eso que basado en la fuerza, la valentía y la agilidad creo que la más indicada para este puesto seria Lady…-
- ¡Lady Venus!- grito la princesa Serenity sobresaltando a todos los presentes. La recién mencionada la miro bastante sorprendida
- Hija no debes interrumpir cuando alguien está hablando.- la reprendió suavemente la reina Serenity, la princesa no le prestó atención a su madre y continuo hablando.-
- He visto los entrenamientos madre, los he seguido de cerca, también he visto la forma de comportarse de cada una de ellas.- sonrió Serenity mientras se ponía de pie ante el grupo de Sailors.- cada una es una guerrera valiente y una dama distinguida, todas son princesas al fin y al cabo pero la tradición dice que la princesa de Venus es quien obtiene ese puesto.
La tradición no necesariamente es una regla su alteza, si una guerrera muestra signos de tener capacidades para este rol sin duda…-
Por eso lo digo Sir Artemis, sé que la princesa de Venus es perfecta para ser la líder de mis Sailors scouts.-
Deja de interrumpir Serenity.- reprendió la reina ahora si enojada.
Disculpa madre por mi comportamiento pero quiero involucrarme con esto, ellas serán mis guardianas después de todo.- sonrió a Sir Artemis quien lucía bastante molesto.- sé que se ha esforzado entrenándolas y su criterio es bueno pero le pido que respete mi elección.
La líder de las Sailors scouts es… Lady Venus.- suspiro profundo y luego sonrió ante la sonrisa de la princesa, sin dudas esa niña siempre se salía con la suya pero eso era algo bueno, sería una gran reina algún día.
Todos en la sala aplaudieron y felicitaron a Venus por nuevo papel dentro de las scouts. Después la reina dejo el salón junto con sus dos asesores. Las scouts empezaron a hacer lo mismo.
Serenity aprovechó un descuido de los guardias para correr tras Lady Venus y detenerla antes de que se fuese a su habitación.
Felicitaciones.- fue lo primero que atino a decir.-
Hubiera preferido ganármelo por mis méritos y no por su intervención.- se cruzó de brazos.- con todo respeto su alteza pero no necesitaba su ayuda
Sé que debes estar molesta conmigo.- agrego con tristeza al ver la expresión fría que tenía su nueva líder.- pero tenía tantas ganas de conocer el planeta tierra que no pensé que podía traerte problemas.
Olvídelo princesa, no sucedió nada que lamentar entonces no hay problema.-
No intercedí por ti por hacerte un favor, en verdad creo que lo mereces.- sonrió Serenity.- eres la única persona de este castillo que se ha preocupado por mi.-
Todos se preocupan por usted su alteza.- agrego Venus confundida, después de todo el castillo giraba en torno a la princesa.
Se preocupan por mantenerme encerrada, atrapada e infeliz pero tú me diste unos momentos de libertad, de alegría y preferiste arriesgarte a perder tu puesto como Sailor que seguir ignorando mi dolor. Esas son las características que yo quiero en mi líder.-
Serenity le dio un fuerte abrazo al que Venus en un principio no supo cómo reaccionar pero que después devolvió con la misma intensidad. Pocas veces había recibido muestras de afecto física, su madre decía que la realeza no podía darse el lujo de perder la compostura y dejarse llevar por sentimentalismos estúpidos. Pero era bueno romper las reglas para variar, era bueno acabar con esas barreras que la separaban entre Sailors y princesa y comportarse por un pequeño instante como dos personas simples y ordinarias.
- Tú y yo seremos grandes amigas.- dijo Serenity a su oído y después se fue hacia su habitación.
Quizás la princesa jamás sabría lo mucho que Venus la amó, desde el principio la acogió en su corazón como aquella pequeña hermanita que nunca tuvo y siempre deseo. Ese amor nubló su juicio como guardiana, pues en lugar de ser su protectora, se convirtió en su amiga y las decisiones que tomaba en torno a Serenity, las optaba en busca de su felicidad, aunque estas pusieran en riesgo su seguridad.
Hola chicxs,
como algunas podrán notar he decidido relanzar mi historia "Miracle romance" decidí darle un tono más oscuro y trágico, tal y como lo fue la historia del Milenio e plata.
Espero que este nuevo giro les guste.
