La cita de Bulma, la promesa de Goku.
Capitulo 2: La cita.
Dos cuerpos familiares se materializaron en un nuevo planeta, su cielo color lila adornaba su verde llanura y su son de tranquilidad.
Bulma suspiró, a partir de ese momento podría hacer lo que le plazca, ya no sería necesario actuar ante nadie ya que no había forma de que su amado esposo cayera mágicamente en el planeta supremo. Tal vez podría hacerlo con las esferas del dragón, pero no era propio de su príncipe, estando en ese estado de cólera, detenerse a buscar una por una las esferas. Tal vez se embarcaría al templo sagrado y golpearía al pobre kamisama por una solución inmediata, sin importar la edad del pobre dios.
Suspiró un poco más aliviada, hace unos segundos había tenido una fuerte discusión con su tan atento y cariñoso esposo (si, claro), pero ahora lo único que restaba era terminar con esa cita, y ¿quien prohíbe disfrutarla? Para después volver y restregarle en el rostro a Vegeta lo bien que la había pasado y demostrarle que con Bulma Briefs, ni siquiera el príncipe de los saiyajins puede meterse.
-Bien Goku ¿Dónde esta el hombre con que tendré mi cita? – Preguntó la fémina retirando el apoyo que mantenía sobre él.- "Cuanto tiempo ha pasado desde mi última cita… -Pensó. - Vegeta jamás me lleva a lugares bonitos."
-Bueno Bulma la verdad… -Divagó. - Él es un hombre un poco mayor que tu y yo… -Dijo mirando a sus alrededores solo para evitar encontrarse con su mirada. Por supuesto que la gran Bulma Briefs no saldría con un viejo verde, ¿Cómo explicarle que ese ser supremo era un vil copia de Roshi? Por supuesto, un copia "divina".
-Uhmm… -Posando un dedo sobre su barbilla. - No importa, por lo que visto los extraterrestres como tu y Vegeta no envejecen mucho. – Sonriendo recordó a otro extraterrestre. – "El antiguo kami… hay por Dios, Goku no puedo haber sido tan estúpido…" -
El de cabello rebelde solo se limitó a reír exageradamente con una mano posada en la nuca, en un gesto muy típico de él.
-¡Goku! ¿Me has traído a la mujer hermosa que te pedí? – Preguntó una voz avejentada a sus espaldas.
Es voz rasposa, probablemente de una persona de edad avanzada hizo que Bulma se volteara lentamente e incluso sintiendo pánico de encontrarse con un viejo decrepito al borde de la muerte, o tal vez con un fumador extremo.
-"¡Maldito Goku! ¿Será posible que este hombre sea…" – Pensó, y uno de sus hermosos ojos azules se frunció, al tiempo que de su frente comenzaba a escurrir con lentitud una gota de sudor.
-Si señor, ¡aquí esta! ¡Es ella! –Tomándola por los hombres como entregando un obsequio navideño. Exactamente, Bulma era un pequeño presente, o una pertenencia prestada o más bien robada, por no decir secuestrada. - ¡Su nombre es Bulma! – Dijo el inocente hombre que muchas veces pasa por retardado.
-Goku no puedes estar hablando enserio…- Le susurro al oído girando un poco su rostro.
-Vamos Bulma se lo prometí… solo será una cita. No te preocupes… –Respondió en el mismo tono soltando su agarre. - Muy bien ahora los dejare a solas ¡Adiós! – Culminó y posó sus dedos sobre su frente.
-¡Espera Goku yo- Gritó Bulma extendiendo un brazo para alcanzarlo pero ya era demasiado tarde. Seguramente se encontraba ya en otro planeta.
-Mmmmm… - Murmuró libidinoso el viejo – La verdad es que con lo despistado que es Goku imagine que me traería cualquier cosa pero me equivoque, no mentía, sí eres muy hermosa... –Recorriéndola con la mirada. - Mira como te arreglaste para mí! – Clamó contento juntando ambas manos.
-"Viejo verde asqueroso… me recuerda mucho a Roshi…" – Pensó y a su mente vinieron tantos recuerdos de las incontables veces que el vejete se atrevía a poner mano sobre su cuerpo o espiarla mientras realizaba alguna actividad que involucre escasez de ropa. Incontables fueron las veces en las que el veterano de las artes marciales creaba un malévolo plan solo para tener la oportunidad de tocar, ver o fotografiar su belleza. - Ho…hola… Mi nombre es Bulma… - Extendiendo su mano para saludarlo y aun de su rostro escurrían las gotas de sudor.
-Hola Bulma, es un honor tener un cita con una mujer tan hermosa como tu, este es un día glorioso para mi – Tomó su mano y en un gesto bastante caballeroso, la besó. – Mi nombre es Rou Kaioh-Shin, soy el supremo Kaioh Sama de hace 15 generaciones…espero que sea una noche – Hizo una leve pausa y continuó. - inolvidable… - Un brillo extraño se reflejaba en los oscuros ojos del Dios, mas enigmática aún que la de mister Popo.
- "¡¿15 GENERACIONES?!" – Pensó horrorizada la peliazul mientras el anciano continuaba hincado sobre su mano. – "¿Estará bromeando? ¡No puede ser tan viejo! ¿O será un muerto viviente?... Tal vez por eso tiene la piel tan morada… ¿Acaso murió de asfixia??" – Su semblante asqueado cambió por otro. – "Maldita sea Goku me las vas a pagar muy caro…" – Alzó su brazo libre y empuño su mano con un poco de violencia, haciendo que este tiemble por la presión ejercida. Recordó entonces el escenario en el que se encontraba, Goku se había marchado para dejarlos a solas y no había otro método para regresar, solo le quedaba resignarse y cuidar sus partes de ese viejo degenerado. - Ah! Si es un gusto… "Maldición en que me eh metido?, todo por irritar a Vegeta…" – Reflexionó y continuó hablando sin darse cuenta. - Ahora que lo pienso…
-¿Qué dices linda? – Preguntó el canoso.
-Eh? No, descuide no es nada.– Espetó moviendo su mano de arriba abajo restándole importancia a las palabras que estaba a punto de pronunciar. – "La verdad no fue gran cosa… Vegeta solo me pidió que arregle su cámara de gravedad, le cocine y le lleve su ropa limpia… nada que no hubiera pedido antes… ¿Por qué reaccioné de ese modo?..."
-Muchacha te noto distraída ¿te sucede algo?-
-Eh? No, no tiene importancia.
-En ese caso, por favor sígueme, eh preparado todo para esta cita. Hace años que lo estaba esperando… - Sin soltar su mano la llevó hasta esa mesa tan bien adornada que había visto Goku momentos antes.
-¡Valla! ¡Que lindo esta todo! – Se maravillo la mujer.
-Nada menos para la mujer más hermosa… - Dijo y alejo una silla de la mesa, invitándola a sentarse y mostrándole así sus impecables modales. Bulma asintió y se dispuso a sentarse cuidando su trasero en todo momento, viviendo tantos años junto a un hombre tan parecido aprendió algunos "gajes de libidinosos", Rou Kaioh acomodó a su invitada y se dispuso en su lugar. Con una mirada picara y atenta a su cita, el supremo tronó los dedos
En ese instante cientos de platillos de un aroma exquisito se aparecieron en la mesa, ante los ojos de Bulma, que se había quedado con la boca abierta.
-¡WOW! ¡ESTO ES INCREIBLE! – Dijo la peliazul mas maravillada aún. - "No tengo dudas de que este es un viejo verde, pero aún así sabe como tratar a una dama, no como mi marido que solo sabe atenderme correctamente en la cama…" – Y por supuesto no se refería a que el príncipe le llevase el desayuno en las mañanas.
-Ya te lo dije, nada menos para ti, anda linda come, no seas tímida… - Dijo el supremo inclinándose un poco hacia su plato, mirando a la mujer con un solo ojo.
Bulma tomo sus cubiertos, y comenzó a ingerir el sustento que la rodeaba delicadamente, deleitándose con cada bocado de tan exquisita comida. A la vista distraída de la mujer estaba el viejo, que pasó de ser caballero a mirar el escote profundo, sus ojos ahora eran dos corazones rosas y de su boca abierta corría sensualmente un hilillo de saliva, digno de un Dios.
Pasados unos segundos, por no escuchar ni el más mínimo movimiento por parte de su acompañante, volteó la mirada del sustento para ver que era lo que lo distraía tanto, y tan halagador, descubrió al viejo con las manos en la masa, o mejor dicho, con los ojos en los senos.
-Ejem… - Tosió disimuladamente. - Señor… mis ojos están mas arriba… - Se hizo presente en su frente una pequeña vena, al parecer las mejores costumbres de su esposo comenzaban a serle adquiridas.-
-¡EH! Jaja, lo siento linda, tienes que comprenderme, una mujer con tus… -Hizo una leve pausa y continuo hablando. - …atributos… no pasa desapercibida de la vista masculina ¿no crees? -
-"Uhmm es cierto, soy una mujer muy bella, es inevitable que cosas como estas pasen, en parte es mi culpa por ser tan hermosa…" – Se martirizo la terrícola por su innegable belleza (tan humilde como siempre) – Lo que sea.
-oh… bien Bulma cuéntame algo de ti preciosura. ¿Que te gusta hacer? – Dijo mientras tomaba de su copa un poco de vino.-
- ¿Eh? Bueno, soy la científica más importante de la tierra, es una tarea que me consume mucho tiempo y energías, además de eso tengo mi propia corporación que fundó mi padre y yo heredé, y la semana pasada cerré un contrato multimillonario con una empresa de telecomunicación, se podría decir que soy todo un as en las finanzas y en la tecnología. (otra vez, que modesta, no?) es mas, en unos días una famosa revista me tomara unas fotos en casa con mi familia…
- ¿Tu familia?
-Si, mi hijo y mi… esposo… - Mencionando al último en voz baja, casi inaludible.
- ¿Tu qué linda? ¿Me lo repites por favor?
- Mi esposo… - Respondió en el mismo tono inaludible.
- ¿Tu…?
- ¡Mi esposo! ¡Por un demonio! ¡MI MALDITO ESPOSO! - Grito la fémina golpeando la mesa con sus manos, haciendo que esta se tambaleara levemente.
- Ah… - Musitó algo asustado. – Ehmm… pues es lógico que estés casada, dudo que una mujer como tu, con esas… cualidades…. Sea soltera…
- Claro, tiene toda la razón… - Respondió retornando a su lugar
- Supongo que tu esposo debe tratarte como una reina, no valla a ser que te le escapes! Jajaja – Rió el viejo mientras continuaba comiendo.
- En realidad… - Dijo afligida la peliazul.
-¿Qué?... ¿acaso tu marido no te saca a cenar? ¿o te hace presentes? ¿O a algún lugar tipo de detalle romántico como tanto les gusta a las mujeres terrícolas? -
-Uhmm… púes no, el dice que esas son tontas cursilerías humanas, le desagradan enormemente esos detalles. Tampoco es adepto a las demostraciones públicas de afecto. La verdad es que el no me atiende muy bien que digamos, no de la misma forma que lo hacía mi antiguo novio, a veces no se que es lo que le vi – Su vista se torno triste, al hablar apoyaba su rostro en la palma de su mano, y su codo en la mesa de mantel color vino.
- Disculpa, no quería ponerte triste… si yo fuera tu esposo, te llevaría a recorrer el universo entero, le mostraría al mundo que la mujer mas especial de la galaxia es mía, todos los días sería una celebración por el simple hecho de estar juntos, es mas seria un motivo de presunción para mi jaja...-.
- "Vaya… este viejo dice las cosas mas lindas que eh escuchado, además de ser bastante detallista y caballero, tal vez no sea tan malo después de todo… Esas palabras jamás las escuchare de la bocha de Vegeta... quizá no es tan parecido a Roshi como yo creía…" – Suspiró - Bueno, eso no tiene importancia ahora, el esta allá y yo aquí así que cambiemos de tema… - Cambiando radicalmente su expresión. - Ehmmm dígame, ¿cuales son sus tareas como Dios supremo?..
La conversación prosiguió por varios minutos, pero mientras hablaban el supremo bebía más y más, a los ciegos y distraídos ojos de Bulma. Sin darse cuenta del estado deplorable en el que lentamente estaba quedando el Dios.
Pasados unos minutos…
- ¡Bulma! ven a bailar conmigo por favor! – Pidió a gritos el Supremo dirigiéndose a ella, con un movimiento tambaleante de sus piernas, a veces pararse repentinamente después de ingerir tantas cantidades de licor provoca un mareo incesante, lo que atrofiaba el caminar del Supermo.
- Ehmm… este… bueno… yo – Divagó y Rou Kaioh la tomó de las manos y la obligó a levantarse de su asiento.
Rou Kaio tronó nuevamente sus dedos, esta vez apareció en aparato rectangular con un par de bocinas, exactamente igual a los equipos de sonido de la Tierra. Este comenzó a emitir de música extraña de otros mundos.
- No seas tímida linda, no voy a hacerte daño – Dijo ruborizado por la ebriedad el hombre de piel violácea. - A lo sumo algunas caricias… - Comentó el sinvergüenza con picardía.
-¿¡EH?! ¿¡De que habla?! – Preguntó horrorizada la peliazul.
Las manos del Kaio la tomaron de la cintura mientras se movía al compás de la música.
-"Oh! No… el viejo esta ebrio… demonios…" – Pensó y empotró una de sus manos en su rostro, mientras el viejo la llevaba con la melodía.
Pasados unos segundos, las manos del supremo pasaron de su cintura a sus glúteos, apretándolos con suavidad.
-¿¡0Pero que demonios cree que esta haciendo!? – Gritó la mujer alejándolo por los hombros, que escasamente le llegaban a la cintura.
- Nada mi amor, solo te hago unos cariñitos!...
-¡¡Suélteme!! ¡¡no me toque!! – Bulma se alejó del abrazo del viejo pero este quedo prendido de su pierna descubierta, descubierta por su agraciado vestido, que ahora resultaba bastante inconveniente, pero cuando se juega con fuego a veces se termina quemando. ¿Le estaba saliendo el tiro por la culata?
- Mi amor que piernas suaves tienes! No te molesta si te doy un besito?... – Preguntó el ebrio acariciando la blanca piel con su mejilla.
-¡POR SUPUESTO QUE ME MOLESTA! – Contestó descontrolada Bulma, lista para dejar aún mas amoratada la piel del Dios.
Bulma intento con todas sus fuerzas retirar la cara del hombre que la estaba besando de su pierna sin éxito. En un momento Vegeta no le pareció tan malo, es cierto que no era perfecto, pero ¿quién lo es?, ella lo amaba con todas sus imperfecciones, imperfecciones que lo hacían único, que lo diferenciaban del resto, a pesar de lo poco detallista, de lo desconsiderado que podía ser a veces, y de las miles de actitudes de las que se podía quejar, el había cambiado mucho por ella, el hombre que ella amaba, y no debió tratarlo así, el no lo merecía, ese hombre que dio la vida en una oportunidad por ella y su hijo, no había nada que quisieras mas que estar en sus brazos y no en los de este viejo libidinoso.
-¡MALDITA SEA! ¿¿POR QUE NO ME TRAGE MI ORGULLO Y ME QUEDE EN LA TIERRA!?
Continuará…
Hola lectores, me ausenté, lo sé muy bien, pero eh estado algo ocupada con varios asuntos personales y no espero que me entiendan, me limitare a agradecer los reviews que me han dejado en mi ausencia tanto en este como en mis otros fics para todos aquellos que los lean, y debido a que este fic ya lo tengo preescrito y solo tengo que modificar la redacción y agregar un par de detalles por capitulo espero (si Kami me lo permite) no tardar demasiado en el próximo capitulo.
Espero que les haya agradado este, y si les gusto dejen su review! Jaja eso anima a continuar a veces :) también espero haber mejorados los errores que me nombraron en el pasado y me eh esforzado por modificar.
Gracias por leer, nos vemos en el próximo.
Nadeshico
