NOCTURNO
Capítulo 2
Kyo´s P.O.V.
Siempre tuve la impresión de que entre nosotros había algo, algo especial. Creo que muy en el fondo siempre pensé que sería mía. No sé por qué, tal vez por el hecho de que hubiera visto mi verdadera forma y no me abandonase, de que se enfrentase a Akito para conseguir mi libertad y rompiera nuestra maldición. Tal vez pensé que todo eso era prueba de que me amaba más que como a un amigo. Pero no me di cuenta de la fuerza de mis sentimientos hacía a ella hasta que fue demasiado tarde.
Era la octava semana de clases y los exámenes se aproximaban. Uo, Hana, Yuki, Tohru y yo habíamos quedado de vernos en la biblioteca para estudiar pero sólo las amigas de Tohru y yo llegamos a tiempo. Después de media hora las chicas estaban preocupadas por los dos impuntuales así que fui a buscarlos. Los encontré en un salón cercano, abrazados y besándose; ninguno de los dos notó mi presencia. Volví a la biblioteca a despedirme de las chicas, no recuerdo lo que les dije ni a dónde me dirigí entonces, sólo sé que caminé sin rumbo por la ciudad hasta que oscureció; cuando pude ordenar mis pensamientos estaba frente a la tumba de Kyoto-san. De alguna manera eso me ayudó a tranquilizarme. Esa noche me quedé en el dojo y al día siguiente volví a la casa de Shigure aunque evité a la feliz pareja toda la semana.
Durante todo el tiempo que pasé encerrado en mi cuarto o acostado en el techo mirando al cielo, me di cuenta de lo correcta que parecía la relación entre mi primo y mi amiga. Y viendo nuestras vidas en retrospectiva, recordé cientos de pequeños detalles que debieron alertarme sobre sus mutuos sentimientos si les hubiera prestado atención. Deseé haberlo hecho y me reproché mi ineptitud, pero también me sentí feliz por ellos. A pesar de mí mismo y de las diferencias entre ambos, sé que Yuki es un buen hombre y la cuidará tan bien como yo, tal vez mejor, y estoy seguro de que serán felices. Y la felicidad de esa chica es lo único que me ha importado desde que la conocí.
Sin embargo, tener algo que deseas frente a ti y no poder tenerlo es algo insoportable, al menos para mí. Así que poco a poco me alejé de ellos: empecé a pasar más tiempo entrenando con Shishio y a estudiar fuera de casa con compañeros de la universidad, también me ofrecí de chaperón para Hiro y Kisa que por aquel entonces comenzaron a salir y a ayudar a Uo con algunas de sus tareas como mesera en un pequeño restaurante del centro.
Fue en ese lugar donde conocí a Sakaki-san. Ella trabajaba como cantinera en el turno de la noche y era la mujer más intensa y seductora que hubiera conocido en mi vida. Dos días después de conocernos me acosté con ella en su departamento.Y durante el tiempo que duró nuestro encuentro sexual, pude olvidarme de la tristeza de mi alma y me volví adicto a ese olvido. No sé cuales fueran sus razones para olvidar, pero no objetó que la visitara constantemente. Los dos éramos concientes de lo superficial y objetable que era nuestra relación así que no hablamos de ello con nadie. Yo incluso evitaba usar la puerta principal cuando regresaba de su casa y trepaba uno de los árboles del jardín para entrar al cuarto de Tohru, cuya ventana siempre estaba abierta, y que quedaba justo frente al mío.
Mentiría si dijera que no me siento culpable de mi relación con Sakaki; pero prefiero soportar la culpa a vivir sin el alivio que me proporciona.
