Pesadilla

Tres días llevaba desde que habían decidido que Iván se quedaría una semana. En toda esa semana, Japón ni siquiera se apareció, ni siquiera un llamado, nada, y por parte de China, aquello le estaba doliendo profundamente.

Por ese entonces caminaban por las calles de Pekín, viendo a aquellos artistas callejeros que a China le producían tanta nostalgia.

- ¿Sucede algo Yao? - pregunto como si no supiese la respuesta en ese momento, "la razón de tu tristeza es Kiku". Mantenía su mano firme manteniendo la sonrisa en su rostro, aunque esos días habían sido realmente desalentadores, sobre todo para China.

- ¡Ah!... - despertó de su sueño, recordando cuando paseaba con Kiku por aquellos lugares - estoy bien aru... no te preocupes, sigamos - sonrió de medio lado cogiendo la mano de su acompañante con fuerza.

- China… - murmuro, pero sus pensamientos y siguientes palabras fueron interrumpidas por una figura familiar acercándose a ellos. - N-no… Yao… vámonos… ¿sí?... - dijo en un tono nervioso.

- ¿Eh? ¿Por qué? - lo miró y luego fijó la mirada en el espectáculo - mira aquí es donde rescatan a la princesa...

- Rusia quería salir de ahí en ese momento pero el grito que se escucho le dio a entender que ya era tarde - ¡Maldito, aléjate de mi onii-sama!

- Bi-Bielorrusia… - comenzó a preocuparse - ¿Qué haces aquí?

- ¿Ah? - alzo una ceja. De verdad la tipa le chocaba pues era un palo en el culo, o sea estúpida y patética. La miro con suficiencia - ¿por que tendría que alejarme de él aru? ¡Eres tu quien lo molesta, aléjate tu de él!

- ¡Cállate! Solo yo puedo estar con onii-sama - tomo la mano de Rusia, quien a estas alturas estaba petrificado. - Vamos a casa…

- Pero… - no pudo decir mucho la mirada de su hermanita era aterradora.

- ¡Hey!... - capto que en vez de provocar más a Bielorrusia tenía que provocar a Iván - ¡¿si cruzas esa frontera no te hablare en mi vida, oíste Rusia? ¡EN MI VIDA TE DIRIJO UNA PALABRA NI UNA MIRADA ARU! - le gritó desde donde estaba y miró la escena. Si dejaba que Bielorrusia se lo llevara de verdad que nunca más le hablaría.

- Rusia se dejo llevar por su hermana pequeña - lo siento Yao… - murmuro aun asustado.

- No te preocupes hermano yo me encargare de que seas feliz, no necesitas a una nación como esta…

Ambos se alejaban de la vista de Yao y llegaban a la frontera, Iván sabía que si cruzaba aquella línea perdería a Yao, sabía que cuando el otro decía algo así lo cumplia.

- Lo siento hermana… - soltó su mano y corrió hasta donde yacía el otro, no se encontraba ahí, seguramente se había marchado.

Cuando Bielorrusia puso un pie en la frontera, el se fue, corriendo, a casa, no quería nada, no quería nada con Rusia, entonces, decidió llamar al único amigo que le quedaba. "Japón"

Kiku llegó en menos de lo que canta un gallo, viendo a Yao en el suelo, recostado, con los ojos hinchados de tanto llanto.

- Te dije que él te iba a hacer mal - le dijo y le abrazó - Yao nii-san... quédate conmigo, por favor, acepta mis sentimientos.

Yao comprendía que Kiku era quien lo estaba acompañando hace años, y que no quería dejarse llevar por la corriente de sus lágrimas.

Abrazó a Kiku y lloro en su hombro, luego, aun con las lágrimas tomó su rostro.

- Supongo que porque nos parecemos... ¿puedo... intentar? - lo miró a los ojos y luego los comenzó a cerrar, sintiendo como los labios de Kiku y los de él se unían.

No fue para nada alentador lo que veía frente a él, hace unos momentos caminaba felizmente de la mano con Yao y ahora…

- China me pertenece… Japón… - dijo cuando lo tomaba desde el cuello de sus ropas apartándolo. - No vuelvas a ponerle una mano encima nuevamente a Yao… o te destruyo… - lo mataría, sin duda lo mataría, en ese mismo momento, estaba furioso y su sonrisa ya no lo podía ocultar.

Tragó seco, pues era su culpa, jamás pensó que Iván volvería y trato de defender al que alguna vez fue su hermano menor.

- Iván, déjalo aru, deja... que Japón se vaya - miro a Japón - lo siento... de verdad lo siento aru.

Kiku solo miró a Iván y cuando este estuvo más relajado se soltó.

- Si Yao vuelve a llorar por ti, no dejare que te lo lleves - tomo sus cosas y se fue, no se sentía culpable de nada, y miserable de algo tampoco.

- No creí que volvieras... lo siento aru, es mi culpa... - sus lagrimas comenzaron a caer.

- Tu no confías en lo que siento Yao… - murmuro, aun se encontraba muy molesto, le tomo de la muñeca para acercarlo hacia sí, luego le rodeo por la cintura y lo beso efusivamente - ¿Por qué permitiste que Japón te besara? - descendió hasta su cuello lamiendo - nadie más que yo puede besarte…

No quería, no quería que su reconciliación fuese de esa forma, no sentía el amor de Rusia por él en ese beso, ni siquiera en sus lamidas, por lo que intentaba zafarse de sus brazos.

- No, Iván, suéltame... - le dijo suavecito - pensé que no volverías por eso... por eso deje que me besara...

- Entonces… - lo separo a poca distancia y tomo su mentón con una de sus manos para mirarlo a los ojos fijamente - si no hubiese llegado, o hubiese llegado media hora más tarde… ¿Qué estarías haciendo China?, dime… ¿Qué debí haber encontrado como escena?...

- Ah... - nunca se le paso eso por la mente, miró a Rusia y se sintió profundamente frustrado - no lo sé, no lo sé aru, no me preguntes esas cosas aru - desvió la mirada, no aguantaba la acusadora de Rusia - perdón...

- No podía odiarle, le abrazo con fuerza - no lo vuelvas a hacer Yao… - susurro, quería olvidar lo visto minutos atrás, quería dejar de lastimar a China. - No vuelvas a hacerme esto… tu me perteneces… solo a mi…

Escondió su cabeza en el pecho de Rusia y asintió, simplemente asintió.

Quería librarse de todo, no quería mas Bielorrusia, no quería mas Japón, solo quería a su amado Iván…


Bue... ahi ta la continuacion XD amo a Rusia y su amor posesivo XD... te salvaste Yao... XD

tambien saludos a mi amiga de MSN y mi Yao de fics XD... ya que me regaño por no mencionarla jejeje...

(Yoshi te quiero XD)

saluditos y gracias por sus Reviews XD...