FIC, Edward Cullen: Primer Damo de la Republica de Forks.
Autor: Staff de fics fans twilight y todo el que desee divertirse un rato.
Parejas: Edward y Bella. Aunque Emmett nos hará reír mucho
Genero: Romance/ Comedia...
Estreno: Este DOMINGO
SUMMARY: Es mejor pasar por tonto con la boca cerrada que abrirla y verte como un tonto. Edward Cullen aprenderá que a veces es mejor callar y dejar pasar, que hablar y convertirse en el bufón del pueblo.
¡Edward Cullen primer Damo de la república de Forks! -gritó Emmett corriendo hacia su mejor amigo…
Nota: Toda la letra cursiva son los diálogos de conciencia.
.
El inicio de todo.
.
Chicago Marzo de 2010 POV Edward
.
.
Me encontraba sentado afuera de la oficina de Carlisle, había trabajado en este hospital los 7 años que duró mi carrera universitaria. Sabía que entraría a trabajar aquí, y algún día cuando mi padre se jubilara tomaría su lugar como presidente.
Claro que debes ser el presidente –murmuró mi conciencia–. Esa bruja que tienes como esposa te está dejando en la ruina.
-Oye, no hables así de mi mujer – murmuré por lo bajo –, ella es perfecta y todo lo que yo le doy se lo merece. Además tú sabes que ella es independiente.
Si claro –continuó–, pero tú, todo lo que ella gana en un mes lo gastas en una semana. ¡Flores todos los días! ¿Acaso perdiste la cabeza?
-Es lo mínimo que se merece, cada día tiene una comida especial para nosotros, y ahí veo que no te quejas. –Necesitaba ir ante un psicólogo lo más pronto posible para librarme de este mal.
Oye no soy un mal –replicó- soy tu conciencia y miro que hagas todo de la manera correcta.
-Edward –una voz chillona me llamó–, que alegría verte. – Irina se acercó y me besó muy cerca de los labios.
¡Corre! ¡Corre! Sé inteligente por una vez en tu vida. – gritaba mi conciencia.
-Hola Irina, siempre es un placer verte pero debo irme, mi padre me espera –salí como alma que se la lleva el diablo dentro de la oficina. La puerta se abrió mostrándome a un muy sonriente Carlisle
-El que a solas se ríe, de sus maldades se acuerda -dije mirando a mi padre sin poder ocultar una pequeña sonrisita- ¿A quién le estás haciendo ojitos viejo zorro? – bromeé.
-Edward Anthony Cullen, un comentario de esos frente a tu madre y me tocará dormir una semana con Firulais –Firulais era el perro endemoniado de Alice. No pude evitar soltar una carcajada, mi padre rió conmigo -bueno viejo, ¿Para qué soy bueno?
Carlisle se sentó en su escritorio juntando sus manos sobre este. -Edward he estado pensando en tu futuro –dijo.
Esto me suena muy feo tienes casi 30 años, tu padre no tiene por qué pensar en tu futuro. ¡Reacciona! Estás casado, graduado y a punto de trabajar…
-Papá yo… –iba a continuar pero sus palabras me interrumpieron.
-¿Recuerdas a Darién? –dijo
-Claro –respondí.
-Cómo olvidarlo, ¿recuerdas que su hijo intentó besar a tu mujer? –pensar en ese adolecente hormonal hacia mi sangre hervirse.
-El está a punto de jubilarse. Como jefe del hospital nacional de Forks tendría que buscar un reemplazante. Lamentablemente en ese lugar no hay un especialista capaz para ejercer ese trabajo.
¡Oh oh, esto a tu mujer no le agradará nada! –vi a mi padre tomar un poco de aire y dijo:
-Si un día quieres ser el nuevo presidente de este hospital tienes que tener experiencia en la dirección de uno. No pienso jubilarme todavía así que tú tendrás que ir a Forks por lo menos 3 años. –me quedé en shock por unos segundos.
¿A qué cuchillo iremos?- gritó mi conciencia.
-¿A dónde? -pregunté aunque había escuchado perfectamente bien.
-A Forks, Washington, es un pequeño pueblo a unas tres horas de Seattle.
La fiera se va morir, te la imaginas en un pueblito chiquito… Se morirá sin las compras.
-Papa - iba a empezar pero él me corto
-Hijo sé que Forks es un pueblo pequeño en el que llueve 300 de los 365 días del año y que casi nunca hay sol pero esto te dará experiencia. – continuo.
¡BELLA! -gritó la maldita voz haciéndome negar.
-Papá cómo me haces esto, con Bella no tenemos ni tres meses de casados y tú ya nos quieres mandar lejos. ¿No has pensado en lo que ella piense? Toda su familia está aquí. –repliqué.
-Ahora son un matrimonio y como tal tienen que afrontar cada obstáculo que la vida les presente –mi padre me pasó un folder con los datos del hospital.
-¡Si me divorcio será tu culpa! – grité. El solo soltó una carcajada.
-Un Cullen no se divorcia Edward, eres un hombre inteligente y sabrás cómo domar a la fierecilla -una sonrisita sardónica curvó sus labios-. Bella entenderá, además ella te ama. Yo tuve que irme a Alaska recién casado con Esme; esto tómalo como una prueba más para su amor…
Bufé… y el consultorio se sumió en un inquieto silencio.
-¿Qué dices hijo? -dijo después de unos minutos. Me había detenido a leer la situación actual del hospital. Al parecer era el único de la zona y no contaba con los equipos necesarios para la atención total de la población.
-Bueno…
No lo digas -advirtió mi conciencia.
-Papá…
No lo hagas Cullen, te estás metiendo en un problema con la fiera –aquella voz molestas fue desapareciendo poco a poco.
-Yo… –respiré hondo.
¡Detente por el poder de todo lo sagrado y por el buen sexo de cada noche!
-Acepto. –dije al fin.
Nooooooooooooooo –escuché un grito en mi mente-. Adiós noches de folladas salvajes donde te deja creer que eres el lobo y ella caperucita.
-Que bien hijo sabia que la idea te iba a gustar, solo debes ir a contabilidad y firmar el contrato. Este fin de semana debes viajar a Seattle y presentarte en el hospital de Forks el lunes a primera hora.
Después de un abrazo, y un fuerte apretón de manos por parte de mi padre me encaminé a contabilidad a firmar mi contrato. La señora Smith me dio el contrato y luego de un par de firmas todo estaba acabado, no había marcha atrás. Tome las llaves de mi auto y salí en busca de mi bella esposita.
Veamos si sigue siendo bella después que le digas que tendrán que mudarse -se burló mi conciencia.
-Mierda. –susurré.
O si Edward Cullen no se te olvide ese pequeño inconveniente. –Pensé en las diferentes reacciones de Bella. Sin duda esta noche habría una lucha en mi casa, y no precisamente en la cama.
-Isabella entenderá que es importante para mi carrera -dije respondiendo el ataque de la vocecilla maléfica.
Conduje hasta la biblioteca pública, Bella había ido a buscar unos libros sobre los inicios de la política. El año anterior ambos nos habíamos graduado de nuestras carreras. Ella estudió ciencias políticas y yo medicina. A pesar de tener 5 años viviendo juntos decidimos unirnos en sagrado matrimonio al culminar nuestros estudios.
No mientas Cullen, recuerda que se casaron porque Charlie estaba a punto de arrancarte las pelotas. "No juegues con mi hija, recuerda que soy policía y conozco muchas maneras para torturarte", fueron sus palabras –me limité a rodar los ojos.
-Yo iba a proponerle matrimonio, el accidente con Charlie solo aceleró las cosas –me defendí.
Y yo soy Zac Efron –ignoré el último comentario. Estacioné el auto y vi a mi esposa sentada en una banca con una pila enorme de libros. Bajé corriendo y la abracé por la espalda.
-¡Qué bueno que llegaste! –sonrió. Su delicioso aroma inundo mis fosas nasales.
-Bella, amor tú dejas que cualquiera te abrace por la espalda –dije con un tono falso de reproche.
-Claro que no tonto –se apretó mas contra mis brazos –puedo sentir tu presencia, si alguien más se acerca pondría en prácticas las clases de defensa personal que Charlie me dio. –su sonrisa fue música para mis oídos, amaba a esta mujer.
-Bueno dejen de soltar tanta azúcar, que no ven que hay viejillos por aquí –vi a mi alrededor, efecto habían unos cuantos viejitos sentados – ¡los van a hacer diabéticos!
-¿Qué traes hoy para nosotros amor? -le pregunté mientras miraba la pila de libros.
-Solo son unos libros de política, tú sabes que aunque esté sin empleo me gusta mantenerme actualizada. –Sonrió y sonreí con ella. ¡Yo amaba a esta mujer! La amaba desde hace 10 años, cuando entro como una dulce niña de 13 años a la casa. Era la mejor amiga de mi hermana, desde eso momento nos hicimos inseparables…
Por supuesto, como olvidar ese día. Antes éramos tú y yo contra el mundo, bueno tú y yo contra todas las chicas del instituto. -Abrace más fuerte a Bella ignorando la voz.
-¿En qué piensas? –murmuró Bella en mi oreja. Aun estaba abrazándola por la espalda.
-En nuestro primer beso –respondí en su oreja. Era su fiesta de 15 años, había sido elegido como su chambelán en el baile. Nos alejamos un poco de la gente y a la media noche la besé como en el cuento de la Cenicienta.
Y allí empezaron nuestros problemas…
Oye ella no es un problema, ella es... –pensé…
-¿Edward me estás escuchando?, ¡Edward Cullen! -gritó mi esposa- Estoy hablando contigo y no me prestas atención.
Y tú dices que no es un problema -podría jurar que vi a mi conciencia rodar los ojos.
Baaah, ya cállate –dije.
-¿Qué dijiste? – me miró furiosa.
-Nada amor, ¿qué me decías? -dije acariciando el dorso de su mano.
-Tú dijiste algo Cullen. Ahora me dices –habló con su voz autoritaria.
-Que te calles y me beses –la giré y estampé mis labios contra los suyos. Tenía cinco horas de no probar el dulce sabor de sus labios. Sus labios se movían lentos, aprisionando los míos en una maravillosa caricia…
-Deja de hablar como niña, suéltala antes que tu pequeño amigo despierte.-Lastimosamente tenía razón así que con pesar deje sus labios, dejaría lo demás para después.
-La próxima semana necesito que me acompañes a llevar unos currículos al ayuntamiento –dijo. Caminábamos hacia nuestro carro. Metí sus libros en los asientos traseros.
-Eh, mmm este –me debatía en cómo decirle la verdad.
¿No serás tan imbécil para decirle ahora? ¿O sí? –gritó mi conciencia.
Sí, pienso hacerlo ahora. –pensé. Estaba decidido.
-Pues veras amor…
Cállate, no es el momento. No aun, recuerda, tu cuñado se irá hoy en la noche. Eso significa sexo en toda la casa –sentí al pequeño Eddy emocionarse ante la idea.
-¿Tienes que hacer algo la próxima semana? –le pregunté. Su ceño se frunció un poco.
Espera que comamos y le sueltas la bomba –pensé un poco–, muero de hambre. -Asentí haciéndole caso a mi voz acompañante.
-Edward, ¿sucedió algo hoy? Te noto un poco extraño –prendí el auto y salimos rumbo a su restaurante favorito.
-Umm, nada de importancia cariño –respondí.
Jajajaja –mi conciencia se burló estrepitosamente-, avísame cuándo viajar a otro condado, dejar tu casa, tus amigos y tus planes no sea importante "cariño" –esa última palabra la dijo "imitándome".
Bufé por lo bajo, maldita voz del demonio hacia más de 10 años que convivía conmigo, fue unos días antes de conocer a Bella. La maldita voz aparecía en pocas ocasiones pero después se volvió de manera constante. En un inicio le pedía consejos amorosos para ponerlos en práctica con Bella, una vez ella aceptó ser mi novia se volvió en su contra.
Llegamos a la sucursal de "La bella Italia" en donde hacían la lasagna favorita de Bella, esperaba que con eso fuera menos fuerte el golpe de decirle que nos mudaríamos en dos días.
Durante la comida estuvo hablándome de no sé qué cosas, la verdad estaba pensando sobre cuál era la mejor manera de decirle la "bomba del siglo".
Hagámoslo mientras le hacemos el amor, por lo general solo se acuerda de nuestro nombre cuando estamos en esa situación -aconsejó mi conciencia.
Era una buena idea pero después del orgasmo ardería Troya, de eso estaba totalmente seguro. No me apetecía pelear después de algo tan íntimo como hacer el amor con Bella.
-Amor podemos irnos –dijo Bella. Había terminado su torta de chocolate, y yo apenas y había tocado mis galletas de okara.
-Claro preciosa vámonos –llamé a la camarera para pedir la cuenta.
-¿El señor desea otra cosa? -preguntó la camarera. Agitando sus pestañas más de lo necesario. Por su apariencia podría adivinar que andaba cerca de los cuarenta.
Puaj, y esa falsa imitación de Isma, ¿cómo se atreve a coquetear con nosotros? -vi el ID de la señora, su nombre era Sara no Isma.
¿Isma? Pero si ella no se llama así –pensé.
Lo sé idiota ¿Acaso no has visto las nuevas locuras del emperador? –preguntó.
¿Las qué? –Saqué mi tarjeta y se la di a la camarera. – No sé de qué me hablas. -Por suerte Bella estaba demasiado ocupada asesinando a la señora con su mirada para notar mi pequeño debate interno.
Es una caricatura que Emmett mira. Kuzco es el joven emperador. Por cierto me recuerda mucho a mi, el es perfecto. Isma es una vieja fea arrugada de la era jurasica que intenta robarse el trono. En resumen la mujer es muy fea y vieja que se cree una joven y sexy mujer.
Entiendo, por primera vez estoy de acuerdo contigo –respondí.
Y si estuvieras más a menudo nos evitaríamos muchos problemas como por ejemplo esa horrible argolla de oro blanco que llevas en el dedo.
Sacudí mi cabeza nuevamente aburrido de mi conversación interna, aparqué el coche en el sótano de nuestro edificio y salí del coche pensando en la mejor forma de decirle a Bella que había aceptado esa plaza en Forks.
No hay una mejor forma ¡todas terminan catastróficamente! Lo veo venir.
Llegamos al ascensor y subimos a nuestro piso justo cuando la campanilla sonaba vi a mi cuñado salir del apartamento.
-Bells, llego mañana por la tarde. -dijo dándole un beso- Edward, por favor no se metan en mi cuarto, ni ensucien mi tan preciado sofá… -dijo sonriendo.
Suspiré, estaba demasiado preocupado como para prestar atención a las tonturas de mi cuñado.
-Bueno ¡ya estuvo suave Edward Cullen! -grito mi esposa-, tú estás raro. –dijo dándome vueltas mientras olía mi ropa.
-Bella ¿qué haces?
-¿Qué?, ¿qué hago, qué hago Edward?, estuviste con Carlisle o sea que viste a Irina.
-Amor…-la atrape entre mis brazos- Te amo, mucho. -dije y la bese suavemente, aunque nuestros besos suaves siempre subían de nivel y hoy con la casa sola… Bella entrelazó sus manos en mi cuello y mis manos actuaron con vida propia llegando hasta su trasero, sus piernas se anclaron a mi cintura, me estaba dejando llevar por el momento pero tenía que decirle…
-Bella… tengo -dije cuando ella liberó mis labios y su lengua se hizo cargo de saborear mi cuello tortuosamente- Bella… -Intenté una vez más. Ella se me quedó mirando fijamente.
¡Estás loco, tienes demencia senil, o definitivamente eres suicida Edward Cullen! ¡Tenemos la casa sola para nosotros tres y tú quieres decirle ahora, cuando ella está tan entregada a ti…eres cabrón o mariquita Cullen!
-¿Qué pasa? -inquirió frunciendo el seño.
Cuéntale la bomba y quédate sin matrimonio.
Me deje llevar por el momento y tomé a mi esposa en brazos mientras caminaba hasta nuestra habitación besándola suavemente, la dejé en la cama, y me quedé un minuto contemplándola, ella era hermosa.
-Edward- dijo ella incorporándose.
-Shuu, eres hermosa amor -dije besándola suavemente mientras mis manos levantaban su camisa y las de ella desabotonaban mi camisa, besé sus labios, su cuello hasta bajar a sus pechos y desabrochar su sostén acaricié cada rosado pezón con suma delicadeza y luego los llevé a mi boca para mamar como un pequeño niño sediento. Mis manos se encontraron con el botón y el cierre de sus jeans los que desabroché en un rápido movimiento.
Dejé que mi mano se adentrara hasta su sexo acariciando sus pliegues mojados por su excitación, Bella era muy receptiva, unas cuantas caricias y ella ya estaba lista para mí.
¿Que no nos has visto a nosotros?, ¡parecemos un mástil!
Ignoré el último comentario y besé con más ímpetu el pecho de mi mujer.
-Por favor -susurró– ya… te nec..te necesito ahora –dijo colocando su mano en mi miembro y apretándolo un poco haciéndome gruñir por su sutil caricia.
Me levanté de sus cuerpo y desabroché mi pantalón dejándolo caer, luego quité mis zapatos un pie con otro y saque mi pantalón de la misma manera, utilizando mis pies y piernas sin dejar que mis ojos abandonaran su cuerpo… ¡Diablos necesitaba tomarla por si fuera la última vez!
Cuando estuve completamente desnudo quité los Converse de los pies de mi esposa y bajé sus jeans junto con sus braguitas azules como su sostén, mi esposa abrió las piernas a una invitación de ser tomada por mí, tragué saliva; mientras pasaba la mano por mi miembro tratando de calmarme un poco y luego lo llevé a su centro ardiente y húmedo.
-Ahh -gimió ella cuando sin aviso introduje dos de mis dedos en su interior bombeando rápidamente sintiendo como su espalda se arqueaba y su cuerpo empezaba con pequeñas sacudidas, su pequeña mano detuvo mis movimientos y por ese momento me perdí en sus ojos -Así no.. Tu… tú adentro, los dos –dijo con voz trémula, abrí un poco más sus piernas y dejé que mi miembro se adentrara en su cuerpo poco a poco hasta estar completamente en su interior.
Salí un poco de ella para volver a envestirla– Más, – gimió- Edward- volvió a gemir, mientras me hundía en su interior, mi esposa siempre respondía 100% a mis caricias se metía en un mar loco de éxtasis y placer que solo yo podía darle y yo era feliz escuchando sus gemidos y jadeos, empecé a sentir como su cuerpo atrapaba mi miembro, yo estaba cerca también.
-Vente conmigo -ordenó-, ahora. –Sentí su cuerpo contraerse mucho mas alrededor de mi miembro me tensé mientras ella se estremecía bajo mi cuerpo y yo pulsaba en su interior, caí sobre su cuerpo empapado de sudor aunque me levante enseguida saliendo de su interior y acostándome a su lado.
-Eres el mejor.
Lo sabemos -dijo mi vocecilla.
-El lunes voy a ir con mamá a la tienda nueva de Victoria's Secret –dijo.
Dile ahora.
-Y el martes quedé de ir a casa de mis padres. Como ninguno de los dos está haciendo nada yo iré a ayudar a mama con el jardín y tú puedes ayudar a reparar el coche de mi papa.
-Bella…
-Y podemos quedarnos a cenar con ellos porque tú sabes que yo…
-Amor tengo algo que decirte.
-Hace mucho tiempo que no como en familia y tú sabes que me cuesta acostumbrarme.
-Pues tendrás que hacerlo.
-Edward son mis padres, los veo muy poco y sabes que soy su…
-Nos vamos a vivir a Forks desde el domingo -solté de un tajo al tiempo que mi esposa se levantaba de la cama como un resorte y me daba una mirada asesina.
Aquí arderá Troya –fue lo último que pensé.
.
.
.
Muchas gracias por su aceptación. ¡Estoy asombrada!
Me encantan que me dejen reviews hahahaha, háganlo de ahora en adelante XD
Este cap va especialmente dedicado a Aryam, ella fue mi inspiración para hacerlo (el 60% de este cap es suyo, además que el lemmon lo hizo sola.) y Rebeca por ser nuestra Beta oficial (Si ven un HORROR ortográfico ya saben a quién matar).
Espero que disfrutaran el cap… amo a la conciencia.
Aclaraciones: Edward tiene 25 y Bella 23, ambos se conocieron por Alice (hermana de Edward) cuando el tenia 15 y ella 13. (El romance surgió mucho después). Conciencia dice casi 30 solo para molestar a Edward (mas adelante veremos porque). Las galletas de okara son de soya, cuando se hace la leche de soya, la masa que sobra sirve de base para ellas. Las locuras del emperador es una serie de Disney Channel, era una película antes. Creo que la mayoría ya la conoce.
Disculpas: El cap debió salir ayer, pero fue imposible. Rebe.. nuestra beta tuvo un problema (la hackearon) y retraso su trabajo.
Att. Maddy Staff de fics fans twilight.
PD: A todas las que dejen su review les contestare con un adelanto del próximo capitulo.
