Ya sé que este fanfic estubo subido hace ya mucho tiempo y q ue, por tanto, la gente que ya se lo leyo no me dejará reviews o me dirá "¿Por qué lo subes ahora?", pero…. en fin. Dejadme reviews sios apetece y disfrutadlo.

Esta esta la misión enn la que Airun y Zack se conocebn. No sabía muy bien donde colocar este fragmento, pero…. este es un buen lugar.

Disclaimers: Ni Final Fantasy ni sus personajes, son de mi propiedad, pero esta historia es sólo mía, aunque aparezcan sucesos del juego y la película.

Tanto Airun como su amigo son de mi invención, aunque estén inspirados en personas reales; una servidora y su amigo Javier.

Final Fantasy VII – Un Deseo

Inur

Fragmento I

Lucha en el Abismo de la Desesperanza

Hace mucho tiempo, en unas ruinas, cerca de Midgar, un grupo de SOLDADO caminaba con paso decidido, usando las linternas para avanzar por un túnel oscuro; el compuesto por dos jóvenes SOLDADO, parecía estar buscando algo; iluminaban las paredes y el suelo con interés. Pese a ser una misión de reconocimiento, no querían fallar.

Era la gran oportunidad de Airun para ascender a Segunda Clase, por eso, tanto interés y atención mostraba a cada recoveco o roca extraña que encontrara, que la ayudara a encontrar cualquier indicio de su objetivo o pista que la ayudara a encontrar lo que buscaba. Era su gran ocasión para demostrar lo que podía hacer.

Gracias a esa misión, había conocido a Zack, un joven SOLDADO, un poco más joven que ella, con el que, muy pronto había entablado amistad; por eso, tras el derrumbe, los dos amigos habían decidido seguir juntos el camino.

Ahí estaban ellos, caminando a semi oscuras, ya que una de las linternas se había roto en el derrumbe; estaban solos, porque se habían separado de su superior, en el derrumbe y, ellos dos, habían decidido seguir a delante y buscar otra salida y, si acaso, el objeto que tenían que encontrar.

- ¿Cuántos años tienes?- preguntó Zack- ¿eres mayor que yo, verdad? ¡¿Aún estás en Tercera Clase?!- habían acordado hablar, para no separarse.

- 18- respondió la muchacha- y sí, hace poco que me alisté, así que... por ahora no tengo mucho interés, me lo tomaré con calma- explicó. Zack la miró en la oscuridad; lo único que veía era una sombra con linterna.

De pronto, la chica se detuvo en seco e hizo un gesto a Zack para que guardara silencio. el joven obedeció, mirando a su alrededor, con todos sus sentidos alerta.

- ¿Lo oyes?- preguntó Airun en un susurro; Zack negó con la cabeza. Una corriente de aire frío lo golpeó en la espalda, sobresaltándolo.

- AAAHHH- tropezó y cayó sobre Airun, quien lo agarró y tapó la boca al tiempo que apagaba la linterna. Se pegó a la pared, aún sin soltar a su compañero.

- SSSHHH, no estamos solos- declaró en voz baja- no digas nada- se quedaron muy quietos, aguzando el oído; estuvieron un rato así, hasta que oyeron unos pasos muy cerca de ellos, pero no pudieron ver a nadie, a pesar de que sus ojos ya estaban acostumbrados a la oscuridad.

De pronto, comenzó a oírse un sonido parecido a un rugido muy cerca de ellos y, dos luces rojas brillantes aparecieron frente a ellos. No se movieron ni respiraron, pero la cosa los miró fijamente, como diciendo "os veo".

Airun empezó a caminar de lado muy lentamente, llevando a Zack del brazo; pero, lo que supuso Airun que eran ojos, los siguieron.

- Mierda- comenzaron a correr, cogidos de la mano para no separarse, intentando no hacer mucho ruido, hasta que encontraron un agugero y se escondieron allí.

- Airun ¿qué pasa?- preguntó el chico, un poco sobresaltado por la reacción de la muchacha. Los ojos les siguieron, pero se quedaron en la entrada del túnel donde estaban ocultos Zack y Airun.

- Puede que...- el animal los miró un segundo y emitió un rugido- No te muevas, se quitó la sudadera y se la mostró al animal, pero él no la miró, siguió el sonido- es lo que pensaba, no lo ve- hizo un movimiento con el brazo, esta vez si la miró.

- ¿Qué pasa?- el chico estaba un poco confuso- ¿qué haces?- se había vuelto a poner su sudadera azul.

- Visión térmica- fue su respuesta- reacciona al calor, por eso no vio mi camisa, porque no está caliente- explicó ella, encendiendo la linterna-

. ¿Qué es?- preguntó el chico, examinando al bicho. Se trataba de una especie de tortuga a dos patas, con garras y ojos brillantes; este era de un tono morado oscuro.

- No lo sé- respondió ella, acariciando al animal- pero puede ayudarnos, seguro que conoce estas ruinas muy bien- sacó un pañuelo y se lo ató en una de las patas- se llamará... mmm... Besy- declaró.

- Si puedes comunicarte con él... no tenemos tiempo de entrenarlo- dijo Zack- no es un perro, es un monstruo- se cruzó de brazos- en cualquier caso, tenemos que salir de aquí- sentenció- ¿Será de fiar?

- Cierto, lo haré por el camino- dijo empezando a caminar; con un suspiro, Zack la siguió. Caminaron un rato en la oscuridad, mientras la chica intentaba enseñarle a Besy a atender por su nombre. De pronto oyeron un estruendo muy cerca de allí. Corrieron en aquella dirección un rato, hasta que se detuvieron.

- ¡Besy!- la tortuga había salido huyendo- ¿qué le pasará?- continuaron caminando un rato más, pero sin llegar a ninguna parte.

Se detuvieron un rato para descansar; se sentaron junto a una pared, que parecía sólida.

- ¿Estás bien Zack?- le pasó el brazo por los hombros- Llevas un rato muy callado ¿te pasa algo?

- No- respondió él- no pasa nada. Oye ¿por qué quisiste, por qué te hiciste SOLDADO?- intentó parecer animado. Ella sonrió con malicia.

- Porque los SOLDADO suelen estar muy musculosos, seguro que pillo un buen hombre- rió, intentando alegrar un poco a su amigo- He visto a algunos que no están mal- Zack la miró como si estuviera loca- Bueno, he visto a uno que...

Se quedaron un rato en silencio, sumidos en sus pensamientos. De improviso, un gran rugido se escuchó en el túnel; Zack, sobresaltado, se golpeó con la pared, pero aunque parecía sólida, se rompió, haciendo caer a los dos chicos a un agujero oscuro y muy profundo y... chaf: tras una caída, los dos chicos cayeron al agua, o por lo menos, era algo líquido.

La muchacha se movió inquieta un momento; se sentía extraña, una sensación muy desagradable la recorría pero que, tras un rato, reemitió, para convertirse en una sensación cálida, un poco extraña, pero al fin y al cabo, no tan desagradable como la anterior.

Comprobó que podía moverse y, por raro que suene, respirar; tras unos momentos más, que usó para terminar de acostumbrarse a esa sensación, se dispuso a buscar a su compañero. Nadó un rato, sin saber donde estaba, hasta que vio a lo lejos al muchacho; nadó hasta él y, juntos, empezaron a buscar una salida.

Vieron, lo que parecía ser una abertura, así que se dirigieron a ella; pudieron salir de aquél líquido subiendo a otra caverna.

- ¿ Qué era esa cosa?- preguntó Zack, cuando los dos hubieron salido. Estaban sentados en el suelo, intentando escurrir sus ropas.

De nuevo escucharon un rugido y, no uno, si no varios pares de ojos los rodearon. Se pusieron en guardia, pero entonces la chica se acordó de la visión térmica; puso cara de cabreo e intentó pensar un plan.

- Airun, da la luz, no se ve nada- dijo Zack recordando la pérdida de sus mochilas durante la caída y se maldijo por su torpeza- no, nada ¿Entonces?- preguntó- ¿Son pacíficos o...? ¡ya veo que no!- empujó a uno que se había tirado sobre él, garras por delante.

Una media docena de esas cosas los estaban atacando con garras y ojos inyectados en sangre. Zack sacó su espada y propinó algunos mandobles.

- ¡Es inútil!- gritó Airun- sus caparazones son muy fuertes y... con esa visión térmica... nos encontrarán por mucho que corramos.

-, Entonces ¿que sugieres?- preguntó Zack,- debemos ser la única fuente de calor en mucha distancia y por aquí no hay fuentes de calor, son unas ruinas- explicó.

- Sólo queda abrirnos camino a la fuerza- propuso la muchacha- Zack, ataquemos a la vez a uno, quizás así podamos dañarlo- él asintió y sujetó su espada con fuerza. Se miraron en la oscuridad un momento y comenzaron su ataque.

Corrieron, cada uno en una dirección, propinando algunos golpes; trazaron, cada uno un medio círculo, hasta reencontrarse y, allí, golpearon a su enemigo, que ya no sabía que era que. Al juntarse, Airun agarró a Zack y lo lanzó contra su enemigo, quien salió disparado contra la pared, haciendo otro agujero y provocando que parte del techo se derrumbara. Los dos amigos salieron corriendo a toda leche, esquivando los escombros que caían a su alrededor; no se detuvieron hasta que llegaron a otra sala, en la que se volvieron a quedar encerrados.

- ¿Estás bien?- preguntó la muchacha, incorporándose y miraando a su alrededor- ¿Dónde estamos?

- Creo que sí, respondió el chico, imitando a su amiga- ¡Airun, mira!- Zack señaló una especie de mesa de piedra, con un objeto brillante encima- ¿Que es? Airun ¿no era eso lo que buscabas?

- Sí- respondió ella, debe ser una materia y, por el color, debe de ser de fuego.

- Pues... cojámosla- propuso el chico, dando unos pasos hacia ella. pero antes de poder cogerla, una luz inundó la sala, se abrió una trampilla en el suelo y sin poder evitarlo, Zack se precipitó al vacío, pero pudo agarrarse a una esquina, con lo que sólo quedó suspendido.

- ¡Zack!- gritó la muchacha, sacando su espada, con la trampilla, se habían avierto huecos en las paredes y, más de esas cosas habían entrado en la sala. Se lanzaron contra ella, que no pudo más que recibir los golpes e intentar escapar de ellos como fuera.

Zack escuchaba la pelea aún colgado en aquella trampilla: intentó volver a subir, pero un zarpazo lo hizo caer a aquél líquido de nuevo y, esa sensación tan extraña lo recorrió, pero, con menos intensidad que la vez anterior; el chico no se paró a pensar el porqué era así, se impulsó y, una vez hubo tocado tierra firme, salió del agugero y arremetió contra la tortuga que atacaba a su compañera y, de un golpe, partió su coraza; esta se desplomó ante él.

- No te muevas, yo me ocupo- dijo Zack, viendo que su amiga estaba herida.

- Lo siento- susurró ella- Zack, yo puedo guiárte- dijo, desde su esquina.

- ¿De qué hablas? No necesito guía para destruir a estas cosas—dijo Zack, muy seguro de si mismo.

- Es un rompecabezas- explicó la chica- tienes que completarlo para sacar el tesoro. Yo te puedo guiar.

- Me pilla un poco mal ahora- respondió el chico- hasta que no mate a estos vichos no podré.

- Vendrán más, nuestra única oportunidad es escapar- explicó la chica- y... seguro que cuando quites la materia de allí, se abrirá una salida.

- ¿Y no lo puedes hacer tu?

- Ya quisiera, pero no puedo moverme- explicó, uno de los zarpazos la había herido la pierna derecha.

Zack golpeó a otro y se volvió para mirarla. Tenía un corte en la pierna, que le sangraba bastante.

- «Debo hacer algo»-se dijo y, saltando el agujero se encaramó sobre los escalones de piedra de la mesa- Airun, dime que debo hacer.

- ¿Ves esas esferas de la mesa? Pues hay que ponerlas en el lugar correcto- explicó; nientras hablaba, más tortugas se habían acercado a ella, pero no dijo nada sobre ello.

- ¡¿Cómo?!- Zack se había dado la vuel¡´ta para mirarla y lo que vio no le gustó; iba a saltar para proteger a su compañera, cuando otra tortuga golpeó a la que molestaba a Airun; llevaba un pañuelo en una de sus patas- ¡Besy!

- ¡Zack! ¡corre!- aún receloso, el chico se volvió hacia las esferas de la mesa- ¿Ves las esferas? Vale, coge la primera y ponla en el hueco de la derecha- Zack obedeció y colocó la esfera, acto seguido, un rayo de luz apareció cerca de Airun y la losa donde estaba sentada empezó a moverse, se elevó en el aire; visto lo visto y sabiendo que su amiga ya no corría peligro, se dispuso a seguir con su tarea.

Besy, por su parte, se había colocado en el borde de la trampilla y gruñía en señal de advertencia. Zack le dio las gracias mentalmente y prosiguió-

- Coge la verde y ponla en la avertura que acaba de abrirse- Zack notó que se refería al hueco de la pared de enfrente, justo donde estaba antes su compañera- ¡Corre!- le hizo un gesto a Besy y saltó el agujero; estuvo a punto de caer, pero pudo agarrarse a la pata de Besy para darse impulso.

Colocó la esfera y la trampilla se cerró, haciendo que el chico suspirase, aliviado. Regresó a su sitio y miró las esferas, quedaban cinco.

- Coge la amarilla y ponla donde estaba la anterior- un rayo de luz emergió de ella y dio en la pared, dibujando en ella, la forma de una puerta. Sin embargo, había un punto que ninguno de los dos había percibido; con la ausencia del abismo, nada separaba a Zack de los monstruos.

Se dio cuenta, cuando Besy lanzó un alarido y se desplomó en el suelo. Zack se giró y, dando un salto, golpeó a la tortuga, que quedó aturdida un momento. Entonces se le ocurrió un plan, extrajo la esfera de la pared, con lo que el agujero se reabrió y, aprovechando el estado aturdido de su enemigo, lo lanzó al vacío; quedaban dos tortugas más a parte de Besy, así que decidió librarse de todas antes de terminar de poner las esferas. Atacó a la que tenía más cerca, golpeándola en la cabeza, como a la otra, sin embargo esta reaccionó y asestó un golpe, que Besy detuvo y., con un rugido, empujó a la otra al abismo; para ello tubo que lanzarse detrás.

- ¡Noooo!- con los ojos encendidos, el chico, golpeó a la que quedaba contra la pared y luego la golpeó en un punto del caparazón que parecía vulnerable; este se rompió y la tortuga salió corriendo y huyó por el hueco de la pared.

Luego, regresó al agujero y miró por él, pero no vio nada, estaba muy osscuro y, con gran pesar volvió a cerrar el susodicho.

- La azul donde la anterior- indicó la muchacha, con voz débil; la losa volvió a su posición inicial; Zack corrió a ver a su amiga, se quitó un pañuelo que llevaba y le vendó la herida como pudo.

- ¡Zack!- exclamó Airun con lágrimas en los ojos- ¡Pero si era tu amuleto de la suerte! ¡Te lo dio tu madre! ¿por qué lo haces entonces?

- Prefiero salvar a una amiga- respondió el chico- Ya sólo quedan tres ¿no¿ terminaré eso de una vez- volvió a la mesa y miró las esferas.

- La tercera, debes ponerla en uno de los huecos de la pared- indicó la chica.

- Hay dos ¿en cual?

- No lo sé, prueba los dos- respondió ella.

Los miró un rato y se decidió por la derecha; la puso, pero no pasó nada; la puso en la izquierda, pero pasó lo mismo,

- Será que hay que poner las dos para que pase algo- puso una en cada lado, pero al no pasar nada, las cambió de sitio; entonces se abrió una tercera abertura en la puerta; entonces unas líneas de luz, recorrieron la mesa de piedra, liberando la última esfera. Zack la puso en su lugar y, el suelo empezó a temblar y, un altar se alzó ante ellos.

Allí vieron una gran y brillante materia roja que Zack cogió de inmediato; al hacerlo, una luz muy intensa empezó a inundar la estancia¡la puerta se había abierto! Salieron a la luz del sol y se dejaron caer en el suelo, agotados.

Se quedaron allí un buen rato, sin moverse. De pronto la chica empezó a reirse a carcajadas. Zack la miró sin comprender, pero pronto se contagió y los dos rieron un rato.

- ¿De qué te ríes?- preguntó el chico, mirando el cielo, como si fuera la primera vez que lo hacía en mucho tiempo.

- No sé- confesó- por todo lo que ha pasado, supongo.

- No es como para reir- respondió Zack- pudimos morir-.

- Por eso, estamos vivos ¿no? Es para reír- rió de nuevo y Zack la imitó- Oye, después de esto, lo único que queda es ¿quieres que seamos amigos?- él asintió y pusieron los dedos en señal de "prometido". Se otro rato en silencio.

- ¡EEEHHHH!- una figura se acercó a ellos; se trataba de un SOLDADO de Primera Clase, de cabello oscuro y ojos azules- Encontramos vuestras cosas abandonadas en las ruinas ¿os encontráis bien? ¡ es increíble. Un par de niños haan logrado lo que no ha logrado ni un escuadrón entero!- exclamó- ¿quiénes sois?

- Zack y Airun- respondió la chica. El hombre sonrió-

- Vaya ¡Sois increíbles chicos!. Os llevaré a la ciudad- dijo el mayor, mostrándoles un vehículo- los ayudó a montar y empezó a conducir- por cierto, soy Angeal- se presentó.

- Increíble!- Exclamó Tseng- un par de críos... Airun y Zack ¿eh? ¡¿SOLDADOS de Tercera Clase?! ¡no! ya no, desde ahora mismo, no...- mientras hablaba, el Turk caminaba por la habitación; gesticulaba nervioso, mientras seguía caminando delante de Sephiroth, quien lo miraba, impasible.

- Entiendo- dijo el general, tras un rato- y, creo que es una buena idea ascenderlos, tienen grandes cualidades para ser SOLDADO; yo mismo me ocuparé de Airun y sé quien puede ocuparse de Zack- entrecerró sus ojos verdes, con malicia- es...

Los dos amigos se encontraban sentados,un poco apartados de la ciudad, mirando el atardecer, sentados sobre unas rocas planas.

- ¿Crees que nos habrán ascendido?- preguntó Zack, recostándose sobre la roca- Es decir, ¿crees que...?- Dudó un momento y concluyó- Bueno, ¿qué te apetece cenar? Como amigos sólo- aclaró, un poco nervioso, pero ella sonrió.

- Seguro- respondió la chica- Se lo oí decir antes a Angeal; les hemos gustado-explicó, haciendo girar en su mano la brillante materia roja que Zack había sacado de las ruinas y que, posteriormente le había regalado, pues nadie se había acordado de pedírsela- No te preocupes, ya lo sé, a demás, le tengo echado el ojo a otro- rió.

- ¿Estás segura? Y ¿a quién?- se incorporó y la miró con suspicacia- Ya sé, ¿es ese de Primera Clase..?- la chica le agarró por eel cuello de la camisa y lo miró fijamente- ¡Lo sabía!

- Sí, lo estoy y... como lo cuentes,...- lo soltó- no lo haré, no cuento los secretos de mis amigos así como así- hizo la seña de promesa con el dedo y ella rió.

- ¿Amigos?- él asintió- Vale, amigos pues- lo imitó; así pues, Airun se quedó la materia y a cambio le dio un amuleto que había hecho con una piedra brillante que había encontrado en uno de sus viajes- «¿Lahion, donde estás?»

He corregido el capítulo anterior y he cambiado algunas cosas, lo digo por los que ya hayan leído el capítulo, que lo sepan.

Puede que me haya pasado un poco con el protagonismo de Airun, tampoco quiero dejar de lado a los personajes originales, entiendo que esto es un fic de FFVII y que si leen esto, es por leer sobre ellos y no sobre una tía que se cree la reina del mundo etc; intentaré dar un poco más de papel a los personajes de FFVII a partir de ahora. Bueno, de todas formas, quiero saber que opináis vosotros sobre este tema, haré lo que digan los fans.

¿Quienes han jugado al Final Fantasy X? seguro que la parte de las esferas os suena; espero haberla representado bien, es que esa parte es muy visual y, claro. bueno, como no se especifica o, por lo menos yo no la sé, la misión en la que Zack asciendem, pues es esta, jejeje. Espero que haya quedado claro porque a Sephiroth le da por llevarse a Airun a las misiones con él. .

Aclaraciones

Se debe entender que la última frase de Airun, no la dice en voz alta, si no que la dice para sus adentros-

Ahora, responderé a los reviews. No lo he hecho antes, así que a ver como me sale jejejeje.

Respuesta a revviews:

Tamborilero: Muchas gracias por leer mi fic ya veo que te ha gustado, si no, no hubieras dejado un comentario tan positivo jejeje, gracias por explicarme lo de las materias, algo ya sabía pero bueno, te agradezco el detalle. Espero que siga gustándote el fic y las estupideces que subo a la página. Un beso y hasta otra.

PD: por cierto he cambiado alguna cosilla del capítulo anterior, he introducido alguna descripción y he cambiado ligeramente las fechas de cuando Airun entra a SOLDADO... pero la historia es la misma; te aconsejo que le eches un vistazo, pero tu mismo.

Ahora sí que sí, hasta pronto.

Ayumi Warui; Gracias por tus consejos, voy a intentar hacerte, en la medida de lo posible, caso. Lo de las descripciones, pues he reescrito un pelín el cap 1, añadiendo algunas descripciones. También lo de mi personaje, puede que me centre demasiado en ella, voy a intentar no hacerlo tanto, y puede que sea un poco ¿Cómo dijiste, arrogante? Pues, es posible; lo de 2ª clase, pues... sí, me he pasado un poco, pero Zack lo hizo en un mes, creo, a demás, lo de los SOLDIER de Primera Clase, ya ves que a Sephi y Genesis los conoce por casualidad y a Angeal, porque es el mentor de Zack y a Zack si lo conoce.

Nota de la Autora:

Bueno, ya lo he dicho todo antes. Espero que os haya gustado y dejadd review.