Gracias por sus comentarios, y si, me quiero actualizar en todas mis historias del foro y las estoy publicando aquí, por lo demás prometo actualizar, solo pido algo de paciencia, gracias a dios mis vacaciones comienzan ya en tres días más, así que, estoy esperando aquello para salir de mis presiones escolares, despejarme de las familiares e insiprarme, tengo ya algunas ideas para mi fic de Prohibida, así que pido unos días más.


Parte 2.

Unas manos, enormes y cálidas, acariciaban mi rostro, lentamente, comenzaron a bajar por mi espalda, cada caricia quemaba mi ya caliente piel.
Con una de mis manos, comencé a recorrer sus duros pectorales, nuestras bocas se encontraban moviéndose de manera sincronizada, la una con la otra, y pronto, nuestras lenguas comenzaron una batalla sin igual.
Un estremecimiento enrome recorrió mi cuerpo entero, cuando, sus manos se colaron por debajo de mi blusa.
Estaba sentada encima suyo y mis manos no dejaban de recorrer su escultural cuerpo, que ahora, me pertenecía.
Con un ágil movimiento, me quito la blusa y esta cayo a un lado nuestro, me ruborice, pues mis senos quedaban insignificantemente pequeños entre sus manos, solté varios gemidos de puro placer al sentir ese contacto.
Una parte de mi temblaba, sería mi primera vez, pero no había lugar a dudas, nos pertenecíamos; de un solo movimiento, quede debajo de él, una de sus manos trazaba un camino desde mi estomago, hasta mis muslos.
Era, sin duda, el mejor momento de mi existencia, todo era perfecto.
Jacob, era perfecto, y era mío.

La realidad me trajo una sensación de dolor, el suelo de mi habitación era incomodo y el golpe no menos doloroso, estaba transpirando y también, la realidad me hizo sentirme avergonzada, mucho, vacía y muy, muy sola.
Esa fue la primera noche que soñé con Jacob Black.

Me abrace fuerte contra mi pecho, quería llorar.
Mis padres entraron rápidamente a mi habitación, nada oportunos.
—¿Estas bien? —me preguntó mi madre, sonaba angustiada.
—Si, solo un sueño —que claro no era pesadilla.
—Desde que llegaste estas rara—recordó mi padre.
—¿Cómo fue que caíste al agua hija? —me preguntó mi mamá.
—Se los dije, un accidente.

Claro, uno muy bien planeado.
Pero Jacob me dijo que no había opción, su olor se mezclaría con el mío y sería descubierta.
—Bien, descansa hija—me pidieron ambos.
—Claro.
Dormí bastante poco, no podía dejar de pensar en él, y, en nuestro próximo encuentro, mañana.
Ni siquiera me importaba la escuela, la cual, comenzaría en dos días.
Pero ahora, mi plan sería averiguar esa enemistad entre mi familia y Jacob.

Leah POV

Uf, odio esta vida de loba, pero aún no eh podido dejarla, sencillamente, por que Jacob, no lo hace.
Hay algo que me impide dejar a ese estúpido débil mental de Jacob, otro factor es mi hermanito, que por si fuera poco, ama este circo de ser un lobo.
No tengo más opciones, ¿mi consuelo ahora?, Sam ya no entra en fase tan seguido desde hace tres años, ahora es papá y eso, por lo que ha dejado esto.
Ya no duele como antes, de hecho, casi no duele, por que eh encontrado alguien en quien apoyarme y alguien que, asombrosamente, me apoya de igual manera, Jacob se ha convertido en algo así como mi mejor amigo y confidente.
Aún esta muy dolido y no veo para cuando termine, pero eh decidido acompañarle.
Leah, leah, ¿me pones atención con un demonio? inquirió molesto.
Claro, claro, oh sabio líder.
Fingiré que no oí eso, solo vengo a pedirte un favor.
¿Cuál?, por cierto, sabes que los Cullen volvieron.
El gesto del chico se deformo, si, ya lo sabía, pero un pensamiento suyo me dejo algo anonadada.
Quiero que, me cubras, tu sabes, que nadie note mi ausencia, tengo algo que hacer.
Pero, Jacob, no me digas que tú...
No Leah, no seas tonta.
¿Entonces?

Por favor, oculta esto, te lo pido, no puedo ver, por lo que no puedo trasmitiré imágenes, solo calla esto, ¿quieres?
Suspire, el chico realmente la ha pasado fatal, luego de ese accidente, perdió la vista, muchos dicen que es temporal, pero no se sabe.
Además, ahora me cuesta tanto negarle algún favor.
Esta bien, pero, Jacob, lo que sea que pienses hacer, recuerda como terminan las cosas por involucrarte con un Cullen.
Lo sé, pero, es que ahora, vacilo. Mira Leah, solo ayúdame con eso.
Claro, lo haré.
Gracias.

Y se marcho, no se que tenga planeado, pero esta vez, voy a interferir, no permitiré que alguno de esos malditos chupasangres, junto a Bella, lo hagan sufrir otra vez, usare toda mi artillería pesada.
Esta vez, no se repetirá la misma historia.

Nessie POV

Decidí ir a la casa principal, no me apetecía obtener información de mis padres, que ya esta mañana me habían invadido con un sin fin de preguntas sobre mi "pesadilla" de la noche anterior.
Claro, les iba a contar todo, "mamá, papá, soñé con Jacob, un hombre al que eh conocido en el bosque, y que amo irremediablemente, soñé que hacia el amor con él, ah pero no se aflijan, no consumamos nuestro amor, me desperté antes, ¿qué mal no?", si eso habría sido sin duda divertido, luego iría al convento.
Nada más al llegar, veo a mi abuela y a la tía Rose, ambas están felices de verme.
—Ren, amor que bueno verte aquí—dice mi tía mientras me abraza.
—Pasa cielo —me pide mi abuela.
—Gracias.
La casa es enorme, y, por lo que sé, nací aquí, el tío Emmett, como siempre, esta sentado viendo la televisión, esos estúpidos infomerciales, compra prácticamente de todo, ¿para que necesita la crema anti estrías milagrosa?, ni idea.
El tío Jasper y la tía Alice juegan ajedrez, odio el juego, nunca consigo ganar, es exasperante.
Y seguramente, el abuelo esta en su estudio, pasa largas horas ahí.

Entonces, veo la oportunidad perfecta cuando la tía Rose se va por unos momentos, quien mejor que Esme, mi adorada abuela, para conseguir información. La verdad es que no me atrevo con los demás.
—Abuela, quería, preguntarte algo —le dijo con voz baja.
—Claro cielo, ¿que pasa? —me preguntó con su siempre dulce e impasible voz.
—Es que, ayer, escuche algo, sobre, enemigos y lobos —comencé—, y bueno, quería saber que tenían que ver con, nosotros, ¿por qué?
No sabía que tenían que ver lobos, con enemigos y ahora, con Jacob, pero algo tenía que saber.
Ella me miro confundida unos momentos, luego hablo.
—Bueno, veras, hay un clan enemigo cerca, pero tenemos un pacto, por decirlo así, así que, si nadie lo rompe, todo estará tranquilo, no te angusties cielo.
—¿Cómo se rompe? —inquirí.
—Es cuestión de territorio, no invadir el ajeno.
—Ya veo.
Si eso era, entonces, no era tan complicado, pero aún tenían que encajar muchas piezas.
Fue cuando vi mi reloj, era casi la hora, mi corazón comenzó a latir desbocado, más por lo de ese sueño, pero, sencillamente, quería verlo, necesitaba verlo.
Revise mi mochila, y vi que había guardado todo lo necesario, una muda de ropa y zapatos, perfecto, nada saldría mal.
—Me tengo que ir, iré a ver un poco los alrededores —le dije.
—¿Quieres que alguien te acompañe? —inquirió la abuela.
—No gracias, me voy.
Y salí disparada como un rayo.
Iba a encajar todo, pero aún así, sabía que era lo de menos, lo importante ahora, era verme con él, lo demás, simplemente, carecía de importancia.


¿Qué dirán Edward y Bella cuando se enteren?