Hospital.
Una enfermera toma café y unas galletas, el turno nocturno es el mas difícil, como es nueva, su sistema todavía no se acostumbra a mantenerse despierta por la noche y dormir por el dia, por lo menos otros enfermeros hacen platica amenas.
-te digo que el hombre tenia los 2 brazos al revés, fue horrible, es un milagro que se hay recuperado-dice uno de los enfermeros.
-yo vi un caso igual, pero a este si tuvieron que amputarle ambos brazos, fue muy triste- comenta otra enfermera.
La joven novata esta apunto de unirse a la platica, cuando escucha una llantas derrapando en la entrada "otro que no puede esperar una ambulancia" estos casos son mas de desesperantes que graves, esta a punto de llamar a los camilleros cuando nota que un cuerpo es puesto fuera de la puerta y el otro sujeto regresa a su auto yéndose a toda velocidad. –ay no ¡enfermeros! ¡una camilla, pronto! ¡nos botaron un cuerpo!- dice dejando sus galletas.
Apenas es el atardecer, el cuerpo esta envuelto en una sabana aparentemente nueva, a los enfermeros les extraña esto, ¿Por qué abandonaban asi el cuerpo, si se nota que tenia interés que no pasara frio? Lo llevan a emergencias, para tratarlo de inmediato.
-oigan ¿no es el perro que esta pegado a un gato?- pregunta una enfermera.
-¡es Perro!- dice uno de los enfermeros, quien es el amigo Mervis el cerdo, quien entro a tomar curso de enfermería.
-solo es Perro-dice su amigo Dunlap la comadreja también amigo de ambos.
Todo el mundo esta en shock al quitar la sabana y comprobar que ya no existe Catdog.
El jet pasa fácilmente la ligera tormenta, con un poco de traqueteo hace su aterrizaje sobre la pista, baja un pequeño vehiculo que transporta al gato para que no se moje, no quieren que su odio al elemento le provoque un brusco despertar, Kike es escoltado por un sujeto grande que sostiene una enorme sombrilla sobre ellos.
Entran a la mansión, una mansión del siglo 21, grande, tal vez cuadrada, paredes blancas, muebles de madera, ventanas de marco negro, una chimenea grande en la gran sala. Lo mas parecido a un pasillo, es la pared que parece tener una banqueta, con una puertas separadas, llevan a Gato a un lujoso cuarto con cama 3 veces mas grande de lo normal, colocaron su suero a un lado, Gato ya esta acomodado sobre la cama.
-fue todo un éxito, chicos, pueden pasar a mi bar y a mi cocina, pero si rompen algo, yo los rompo a ustedes-
-¡si!
-¡Gracias, jefe!- los sujetos que ayudaron al viaje de Gato abandonan la habitación para ir a celebrar.
Kike todavía se queda, se acerca a la cara de Gato –bienvenido a tu nueva vida… mi gatito- le da un beso en la mejilla antes de unirse al festejo.
Gato finalmente abre los ojos, por la posición de semisentado alcanza ver sus piernas… donde debería estar su hermano… se toca la mejilla donde lo besaron… esto solo y asustado.
Hospital de Sartaburgo
-¡¿Dónde esta Gato?! ¡¿Dónde esta mi hermano?!- exclama Perro entre lagrimas, dando un esfuerzo sobrehumano de moverse fuera de la cama, aun sabiendo que esta muy débil y- OUF- todavía no tiene control sobre sus nuevas piernas.
-¿Perro?-Shica entra a la habitación al escuchar el golpe.
Ya había un par de enfermeros tratando controlarlo, pero Perro de verdad esta poniendo resistencia.
-¡Oigan, ustedes! ¡El cerdo y la comadreja! ¡Vengan ya!- Shica llama a los amigos de Perro, esperando que lo tranquilice ver caras conocidas, después de ser victima de secuestro, cualquier extraño parecerá un potencial peligro.
-pero nos dijeron…- "si están en relación con la victima, no harán bien su trabajo" iba a decir merves.
-¡vengan o les saco los ojos!- exclama Shica.
No es que le hayan creido la amenaza, pero era la mejor excusa para ver a su amigo, la política del hospital de paciente- enfermero no permitían atender a conocidos.
Increíblemente la idea de Shica funciona, Perro deja de dar resistencia cuando ve a sus amigos y lo regresan a la cama.
-tengo que salir a buscar a Gato- pide a Shica.
-lo se, Perrito, lo se-dice la hembra con la voz mas dulce que puede, mientras la acaricia la cabeza- pero estas muy débil y no puedes caminar-
-no me importa- lloriquea el paciente.
-a mi si-
Mervis y Dunlap están demasiado asombrados, parece que están viendo una novela y sin embargo están contentos de que la ex grasosa haya aplacado a su amigo.
-de hecho, mi querido Perrito, quiero que veas esto- saca una placa de su bolsillo.
-¿eso es una placa?- pregunta Perro.
-asi es, ya soy oficial de policía-
-¿tan rápido?- pregunta Dunlap sin poder contenerse.
-supere las expectativas-dice Shica, increíblemente no molesta por la interrupción, sino más bien orgullosa de mostrar que lo logro.
-Shica- la toma de las patas-¿entonces tú me ayudaras a encontrar a Gato? ¿Si?-
A shica no le agrada Gato… pero si eso hace feliz a Perro –lo prometo- es lo único que importa.
A Perro se le llenan los ojos de lágrimas de agradecimiento, pero se contiene en llorar ruidosamente –Gracias- finalmente se vuelve a recostar, dispuesto a tomar el descanso que recomendó el doctor.
Isla de Kike
En lo que respecta a Gato, ser despertado por unas manos grandes toqueteando todo su cuerpo, no es una sorpresa agradable.
-unnnhhh- se queja tratando de despertar sus brazos para que lo ayuden a quitárselo.
-¿sientes algo?- pregunta Kike, a su lado, desnudo, tocando ligeramente las piernas.
Gato todavía se siente débil, pero el toque en sus nuevos miembros le provoca un cosquilleo, no tiene fuerza para obligarlo a retroceder.
A Kike esto le divierte e invade mas su espacio, sus caras están muy cerca, el perro grande no pide permiso, ni avisa, invade su boca, su lengua curiosea toda la dimensión bucal del gato.
La primera reacción fue confusión, la segunda miedo, el tercero, para su propio disgusto fue placer, que no se dio cuenta cuando su propia lengua respondía el acto.
De pronto Kike se separa -¿ves? No es tan difícil, solo déjate llevar- dice mientras empieza acariciar el brazo cerca del cuello.
-¿Dónde… está… Perro?- finalmente conserva la compostura y tiene la fuerza para hacer la pregunta que necesita.
Kike se sorprende por la pregunta –vaya nene, tu si sabes como matar la pasión- dice, inconscientemente se rasca el cuello, señal de culpabilidad.
Gato nota esto, y aunque le provoca escalofrio, le da valor para saber el paradero de su hermano -¿Qué le hiciste… a mi hermano?-.
-no te esponjes Gatito-dice, de pronto esta encima de el, en cuatro, no debe arriesgarse a que Gato pierda sus piernas por un arrebato suyo, y vaya que se esta aguantando en no violarlo.
Esta acción asusta mas al felino naranja.
Contento de volver aplacarlo, vuelve acercarse a su cara –tu hermano está en un mejor lugar… ahora tu estás conmigo- le lame un lado de cara-para siempre-
No sabe que la causo mas escalofríos, si la saliva, o que el otro restregara su… "gran amigo" en su pierna. -¿T… tu…?-
-no preocupes, Gatito, no soy tan cruel, esperare hasta que te funcionen las piernas, para que me puedas sentir completamente –dice antes de seguir besándolo- pero podemos hacer otras cosas-
-¡ah!- Kike tomo su miembro para estimularlo.
-juega conmigo, Gato- dice tomando la mano del felino para llevarla a su propio miembro.
Extrañamente Gato de alguna manera sabe que tiene fuerza para resistirse, pero a lo que el juzga como curiosidad, permite el contacto en la "cosa" prohibida…
Los pensamientos de que debería sentir vergüenza y rabia por estar en una cama y dejarse tocar por su abusador personal de hace años, también hay otros pensamientos de confusión que cuestionan lo que esta pasando, si en verdad están pasando, y si es el verdadero Kike… pero están en un lugar muy apartado que la lujuria no puede escucharlos.
-¡Grrr!- Kike esta demasiado satisfecho que podría celebrar, no solo su querido Gato esta respondiendo al acto sexual, si no que ambos se vinieron al mismo tiempo.
-ugh… Kike- reclama Gato al verse cubierto por el material blanco…-no pienso… lamer.. eso-
-solo toma un baño… ¿Qué?- pregunta al ver la cara de Gato diciendo "¿estas bromeando?" –oh, claro, gato, agua… ¿prefieres que yo te limpie?- pregunta malvadamente.
-una… esponja- dice antes de volver a caer dormido.
Semanas después en el hospital de SartaBurgo.
-felicidades señor Perro, su recuperación esta casi completa- dice el doctor Rancio.
-lo se, todavía me cuesta acostumbrarme pero ya logro manejar estas piernas- dice Perro levantándose y dando una vuelta al cuarto pero su vuelve a sentar- pero me llega a doler la espalda.-
-es normal, te acostumbraste a caminar en manos, pero eres un perro igual puedes ir en 4 patas-
Comenta rancio.
-tambien lo he estado haciendo, pero… ya sabe… las piernas…- Perro trata de explicar que antes era un catdog, pero todavía se le empieza hacer un nudo.
-lo entiendo, lo entiendo, tengo que regresar a mi otros deberes- se despide rápidamente Rancio para que el sentimentalismo de Perro no le afecte- uf-
-¡Señor Rancio!- le llama Shica
-¡EEh! Diablos, shica, no me asustes, y debes llamarme oficial, soy tu jefe ¿recuerdas?- replica Rancio.
-no según las reglas y las condiciones agregadas a mi contrato, debo tratarlo según en el trabajo que este, y ahora es el doctor… no el oficial…el doctor de transplante de posaderas… y ya que Perro tiene posadera nueva… muy sexys por cierto…ejem… digo… es el único de sartaburgo… desconozco que haya en otras ciudades, pero es imposible debido a la hora que dedujeron los doctores que se hizo la operación, y la hora en que fue dejado en la puerta del hospital… y no tiene coartada- dice Shica.
-buen trabajo Shica, debes considerar tomar el curso de detective… pero tu no eres la encargada de este caso…-
-lo es usted, pero como repito no esta en su trabajo de policía- esto ultimo lo dice que resentimiento.
-muy bien, muy bien, y respondiendo a tus cuestiones, yo estaba en mi tienda de posaderas… ¡pero!- exclama exigiendo atención- como podras ver en mi inventario, nunca tuve esas piernas en mi tienda-
Shica se pone pensativa en la respuesta- bien, revisare el inventario, y cuando termine buscare otros doctores de posaderas en otras ciudades o a cualquiera que sea capaz de hacer semejante operación- declara.
-así se habla, pero temo que será una búsqueda corta- dice Rancio rascándose la cabeza.
Shica se va para continuar la investigación.
Perro es el único que hace sentir culpable a Rancio, quien, después de casi un mes, la policía no tiene ni la mínima pista, eso lo mantiene tranquilo… más o menos.
Isla de Kike
Camina alrededor de la habitación que le asignaron hace un mes, y se está volviendo loco, quiere salir, pero si lo hace, Kike se dará cuenta que ya camina y en entonces…" esperare hasta que te funcionen las piernas, para que me puedas sentir completamente"
-gulp… - eso de verdad le pone la carne de gallina, Kike no la tiene considerablemente… pequeña… solo pensarlo le da miedo y ansiedad, no deja de repetirse que lo partirá a la mitad y se morirá… en cierto punto sabe que está exagerando, y sin embargo… a pesar de todo el sexo ha sido genial… los juegos físicos, han sido interesantes, se ha descubierto a si mismo con falta de juicio en el acto sexual.
Escucha los pasos de Kike acercándose, regresa a la cama, recostándose con el control en la mano.
-hola, mi gatito… ¿Cómo te sientes hoy?- pasa Kike
-me siento igual, estas piernas no sirven- dice Gato sonando quejumbroso.
-mmm… eso está mal…-dice Kike sin ocultar su frustración.
Gato se dio cuenta muy tarde que tal vez no hay sido buena idea ocultar su curación, en especial si ha Kike le consume el enojo.
-tal vez… deba llamar al doctor- dice
-¿vas a traer a alguien? Creí que querías mantener esto en secreto- dice con resentimiento.
-¿Qué te pasa? ¿Acaso no quieres caminar?-
-¿sabes lo que quiero? ¡Quiero saber dónde está mi hermano! ¡Quiero estar fuera de esta isla! ¡Quiero dejar de estar solo! ¡Y quiero saber! ¡¿Por qué según tú, llevas tanto tiempo queriéndome, me maltratabas tanto?!-exclama Gato sin darse cuenta que está descargando su propia frustración.
De pronto Kike lo toma de los hombros y lo obliga acercarse a su cara, ambos quedan básicamente frente contra frente.
-solo lo diré una última vez, Gato, el pasado es pasado, olvídalo, tu eres mio, y nos quedaremos en esta isla para siempre- lo suelta suavemente y con un pulgar remueve una lagrima de la mejilla del ex siames.
Gato ni siquiera se había dado cuenta que estaba llorando. –es… esta bien…- el mismo se quita el resto de las lagrimas.
Kike sale de a habitación.
Gato se da cuenta casi con horror que una de sus piernas casi se había doblado… pero esta seguro que el perro no se dio cuenta, ¿Cuánto tiempo podrá seguir fingiendo estar invalido? –espero que Perro de verdad este bien-.
SartaBurgo
-gracias por acompañarme a casa, Shica- dice Perro, un poco frustrado por la andadera que tuvieron que asignarle, ya camina mas tiempo pero igual su espalda le duele después del rato, le explicaron que se debe que el inconscientemente intranquilo, si no descansa, su recuperación tardara meses…
-no hay de que perrito, siempre puedes contar conmigo, excepto cuando estoy de servicio y trabajando para pagar mi curso de derecho… -
-Mervis y Dunlap tienen permiso para venir a checarme, Lola desgraciadamente, ahora que ya no hay catdog, lo obligaron a seguir otra investigación lejos de sartaburgo, fue una difícil despedida, pero no estare solo, tengo a Tito-
-umm-"sera mejor echar un vistazo a esa rata, a ver si de verdad puede cuidar a mi Perro" piensa Shica, recordando que el azul tenia una obsesion con Gato, y su fetiche era hacerlo sufrir.
-¡Hey Tito! ¡ya llegue!... ¡¿Pero que…?!- casi le podría dar un infarto.
Su cohabitante Tito, la rata azul, parece que aprovecho la ausencia de los hermanos para apoderarse de la casa catdog: una sillita sobre la mesita de la sala junto al control remoto, un tren en el piso para moverse de la sala a la cocina, un elevador para subir al segundo piso, una escalera en el refrigerador.
-¡TITO!- exclama Perro furico.
-hey, hola Perro, donde estabas, hubieras avisado, hubiera limpiado- dice la Rata saliendo de una esquina.
-"hubieras" esa es la palabra… ¡¿Dónde estaba?! ¡estaba en hospital…! ¿Por qué no preguntas por Gato?-exclama Perro
-pues…-
-teorizo mi querido Perro, que Tito si sabia de tu condición y de la desaparición de Gato, pero prefirió tomarse unas vacaciones- dice Shica igual de molesta.
-Tiiiiiitoooooo-Perro Gruñe el nombre, esta molesto, esta dolido, no puede caminar, no sabe donde esta su hermano… ¡y el único quien consideraba un verdadero amigo, no le importaba! -¡largo!-
-¿irme? ¿adonde?- pregunta el azul tratando de no mostrar nerviosismo.
-¡no me importa! ¡te quiero fuera de mi casa, de mi vista y de mi vida para siempre!-
-Pero perrito, no puedes hablar en serio-
Shica interviene-habla muy en serio… si te niegas, sugiero una demanda por abuso de confianza… la casa no esta a tu nombre- dice Shica.
-¡Bien! ¡bien! ¡me largo! Pero déjame decirte algo perrito, Gato no esta y no podras sobrevivir tu solo ¿recuerdas? Ya pasaste una vez por esto, no puedes concentrarte y olvidas las cosas básicas, eres egoísta siempre haces lo que quieres y culpas tus instintos para no hacerte responsable, y Gato siempre tuvo que soportarlo mental y físicamente, por tu culpa nunca fue feliz, tal vez se fue a propósito… ¡ah!- tuvo que correr a la puerta al ver a la hembra rabiosa.
-¡¿Cómo te atreves?!- Shica se lanza sobre el, pero termina chocando con la puerta cerrada.-¡ough!-
-¿shica? ¿estas bien?- pregunta Perro.
-estoy bien…- se dio en la nariz, pero la voz de Perro suena afectada -¿Perro?- levanta la mirada para confirmar que su querido esta llorando –oh, Perro no llores- olvidando por completo en dolor en la nariz Shica se levanta para guiar a Perro al sofá doble y sentarlo –es solo una rata despechada-
-pero tiene razón, Shica… no podre sobrevivir sin Gato, y no me refiero a que ya me mata no saber donde esta- lagrimea- Gato era el pilar de esta casa, manejaba la economía, la limpieza, cuanta comida comprar, buscaba empleos, se mantenía al dia con el seguro… ¡oh, Shica! Soy un inútil sin mi hermano… no tardare en tirar la casa abajo… y si me quedo a descansar no podre conseguir trabajo, me quedare sin comida, sin luz y sin agua- dice Perro desconsolado.
A Shica le rompe el corazón ver asi a su pobre canino favorito, pero tiene razón, ama Perro tal y como es… pero era Gato el que diriguia la batuta para mantener esta casa en pie… pero debe recuperarse, ¿Cómo se mantendrá?... su atención se desvia a una llave colgada… la reconoce como una llave de habitación de cuando los siameses convirtieron su casa en hotel… talvez… -¡Perro! ¿porque no me alquilas una habitación?-
-¿Qué? ¿de que estas hablando?- pregunta Perro haciendo una pausa en su lamentable lloriqueo.
-tu y Gato construyeron varios cuartos en su tiempo de hotel, seguro tienes algo para mi, yo te pagare renta, y no tendras necesidad de salir a buscar trabajo, (si eso significa dejar mis trabajos y recibir dinero de mis padres, no me importa si me dejas limpiar y cocinar para ti) ¿Qué dices?- pregunta Shica extasiada.
-oye Shica, esa podría ser una buena idea… de hecho todavía dejamos un par de habitaciones mas, podría decirle a Dunlap y Mervis que también rentaran.. su actual departamento les queda lejos del hospital, asi ellos podrán checarme e ir al hospital sin estress ni presión-
Incluir mas personas no le gusta a Shica, pero la presencia de Perro siempre la han ayudado a retener su rabia y pensar mas… de hecho, si lo piensa es buena idea, en realidad, estos amigos enfermeros, le harian el descanso mas fácil a Perro, y el dinero extra podrá tranquilizarlo económicamente, aunque tiene que enseñarle ser mas independiente.
-¡es una perfecta idea, perrito!- lo felicita Shica.
