En realidad, éste capítulo no me salío tan bien como el otro (creo que voy aflojando...) igual espero que los disfrute.
Si alguien no se sabe los nombres en japonés aquí los dejo, (aunque yo prefieron poner el nombre y buscar imagenes en Google...
Anzu:Tea
Katsuya Jonouchi (Se refieren por Jonouchi pero su nombre de pila es Katsuya):Joey
Hiroto Honda (Lo mismo):Tristán
Disclaimer: Yu-Gi-Oh! y sus personajes le pertenecen a Kazuki Takahashi-sama.
ADV: No sé si cuente ésto como umm..¿cómo se llama cuando los chicos se visten de chicas? bueno, éso, muy leve xD (casi nada en realidad), y creo que hice sufrir un poco a Yuugi...y hice a Yami algo OCC de lo iba a hacer x_o y problemas de adolescencia x_o, perdón, los doujinshis me arruinan la cabeza x_x.
Salió del rompecabezas, era de noche, miró al pequeño Yuugi y después al escritorio donde había una foto en un portarretratos, lo tomó.
-Curioso, puedo tocar cosas.-O por lo menos algo parecido.
Escuchó un ruido extraño, como un jadeo, miró al "durmiente" y descubrió que provenían de él. El pequeño estaba "auto-satisfaciéndose", tal vez era un poco exagerado pero Yami vio a Yuugi como a un pervertido.
-Alguien con esa cara no lo parece.- Dijo parpadeando sorprendido mientras recordaba, por un momento, como con una simple pregunta como: "¿Quién te gusta?" lo hizo ruborizarse y ahora hacía eso.-Ya después le daré una lección.-Se dijo convencido.
----------------------------------------Al día siguiente-------------------------------------------------
Yuugi llegaba de la preparatoria algo cansado pero ansioso por jugar juegos con su otro yo, ya que no tenía tarea así que fue directo a su cuarto.
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-¡Mou Hitori No Boku!- Llamaba Yuugi, siempre terminaba en ése laberinto y tenía que esperar a que el otro lo encontrara.
-Hola Aibou.-Escuchó en su oído.
-¡Wah!-Miró y era Yami.-Mou Hitori No Boku me asustaste.-Dijo ya más calmado.
-Perdón.-Se disculpó con una extraña sonrisa para el otro que lo miró curioso.- ¿Yuugi?- Llamó sin dejar de sonreír.
-¿Sí?-Preguntó algo desorientado.
-Sé que te tocaba elegir el juego de hoy, pero ¿podría elegirlo yo y después te lo debo?-Pidió.
-Bueno, está bien.-Dijo nervioso.
-Gracias.-Dijo sonriendo más amistosamente.
-De nada.-Dijo ya saliéndole una gota por la nuca.- ¿Qué está…?-Pensó pero sintió el piso sacudiéndose como en un terremoto.- ¡¿Mou Hitori No Boku, qué pasa?!-Exclamó intentando mantener el equilibrio.
-El juego.-Respondió sin la rara sonrisa.
Cuando estaban en el "clímax" del terremoto empezó a salir una pared de piedras pero del material del piso del laberinto que llegó altura de unos ocho o nueve metros de largo cuando paró el terremoto.
-¿Para qué…?-Dejó de pensar cuando sintió algo raro en sus piernas, miró y vio sorprendido que llevaba una falda (más bien, faldín) y el pecho destapado.
-¡¡MOU HITORI NO BOKU!! ¡¿Qué es esto?!-Gritó avergonzado mientras intentaba cubrirse.
-Es parte del juego.-Dijo Yami en las mismas condiciones que Yuugi, cerca del muro.
-Pero, ¿por qué…?-Tartamudeó.
-Si llevamos ropa normal nos pesará mucho.-Justificó.
-Pe-pero.-
-Descuida, recuerda que estamos solos.-Dijo intentando tranquilizarlo.
Yuugi suspiró y se acercó, después de todo tenía razón, pero a todo esto…
-¿Qué vamos a jugar?-Preguntó.-Mou Hitori No Boku siempre tienes juegos raros pero…-Pensó.
-Es fácil, tienes que escalar el muro usando ésta cuerda.-Dijo Yami mientras de arriba (probablemente el final de la pared) salía una gruesa cuerda que tomó con sus manos.
-Suena más a un deporte que a un juego.-Le dijo Yuugi mientras frente a él aparecía otra cuerda.
-Bueno, como no te gustan los "Yami no Games" se me acaban las ideas.-Dijo mientras se subía a la primera piedra.
-Umm…-Iba a protestar pero cambio de opinión.- ¡Espera! ¡¿Qué pasa si me caigo?!-Dijo empezando a subir.
-¡No caerás! ¡Serás tele trasportado!-Le dijo a casi estar al segundo metro.
-Umm…-
Subieron y subieron, más de alguna piedra se aflojaba, caía y de vez cuando alguno se cansaba, aún así Yuugi iba detrás.
Paró un momento quedando a merced de la soga, otra piedra cayó por culpa de Yami y por poco lo golpea y descuidadamente mira hacía abajo.
-Aww…-
Se marea y sus ojos toman forma de torbellinos.
-¡Yuugi!-
-¿Eh?-Pronuncia desconcertado y ya sus ojos a la normalidad.
-¡Sabes que no debes mirar abajo!-
Refunfuñó un poco, vio que Yami estaba lejos y debía apurarse.
-Pero estoy cansado…-Volvió a quedar colgado, hasta que recordó su castigo anterior.
¡Escaló lo más rápido que pudo! Pero igual gano Yami.
-Y eso que es más fácil aquí que en la realidad.-Pensó recordando algo parecido en gimnasia, sólo que sin la pared.-Está bien…¡¡Castigo!!-Dijo rápido, ruborizado por recordar la vez anterior.
-Esta bien, pero primero, ¡debes despertar!-Dijo chasqueando sus dedos en la frente del otro.
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-¡¿Eh?!...-
Había despertado en su cuarto, miró a todos lados y no encontró a su otro yo.
-¡Mou Hitori No Boku!-Llamó mientras se levantaba e iba para abajo.
-¿Mou Hitori no…?-
-¡Aquí Yuugi! ¡En la cocina!- Se escuchó a Yami.
-¿Mou Hitori No Boku?-Preguntó entrando a la cocina, vio a Yami en una de las silla viendo un libro en la mesa.
-Ah, ya llegaste, ven.-Pidió mientras Yuugi se acercaba.
-¿Qué quieres que haga?- Preguntó ya al lado de éste.
-¿Ves esto?-Le preguntó mostrándole una ilustración del libro.
-¿Un pie de…zarzamora? (N/A: Se pronuncia pay, no es un pie humano xD, a veces también es "tarta")-
-Aja.-Asintió sonriendo de forma tranquila.
-¿Y…?-Preguntó esperando que éste continuará.
-Quiero que me hagas un pie de zarzamora.-Dijo sin dejar de sonreír.
-Pero yo no sé hacer eso.-Explicó.
-Para eso es el libro.-Le mostró la portada y era un libro de cocina.
-Está bien…-Dijo extrañado mientras tomaba el libro y dándose la vuelta se disponía a empezar.
-Con delantal.-
-¡¿QUÉ?!-Le gritó volteándose cuando escuchó eso, ¡¿Estaba loco?!-¡¿POR QUÉ?!-
-¿Cómo piensas cocinar entonces?-Le preguntó.
-Pe-pero.-Intentó protestar.
-No, no, recuerda que es tu castigo por perder.-Dijo poniendo punto final.
Yuugi suspiró.
-Está bien…-Dijo resignado con la gotita brotando.
--------------------------------------------Más tarde----------------------------------------------------
Se preguntó porque había un delantal así en la casa…
El delantal tenía estampado de pequeñas flores de colores femeninos con encajes, claro era de su madre, pero ¡¿porque debía usarlo?!
No era necesario usarlo…
Su otro yo solía ser una buena persona pero, cuando se trataba de castigos éstos podrían ser crueles o muy (demasiados) raros.
Miró al susodicho, mientras él cocinaba el otro lo miraba apoyando su cabeza con su mano mientras llevaba ésa sonrisa que en realidad ya era demasiado rara y hasta le empezaba a parecer burlona.
-¿Por qué sonríes tanto?-Se atrevió a preguntar mirándolo de reojo
-Por nada.-Le dijo sin quitar la sonrisa, en realidad para Yami, sonreía como un idiota pero no podía evitarlo, Yuugi le parecía gracioso, el otro refunfuño.- ¿Estás molesto?-Le preguntó algo preocupado.
Yuugi suspiró, (últimamente lo hacía mucho), después de todo tenía que tener paciencia, ya después se la pagaría.
-No.-Dijo mientras terminaba de cocinar el pie y lo ponía al horno.
Yami empezó a reflexionar, tal vez se había pasado un poco, pero…
Le gustaba demasiado ver a Yuugi en delantal como para retirar su palabra, y ya sólo faltaba que el postre se horneará, pero le dio una pequeña epifanía…
-No lo puedo comer.-Dijo en voz alta, bueno, podría masticarlo pero no sentiría el sabor ni iría a un estómago…
-¡¿Entonces porque me hiciste cocinarlo?!-Le gritó Yuugi ya en una de las sillas sin la tediosa prenda.
Ok, lo admitía, sólo había medio-ideado la idea del pie para ver la estúpida imagen formada en su mente con Yuugi en delantal, aunque igual se preguntaba a que sabría el postre…
-Comeré en mi cámara mental.-Fue lo único que se le ocurrió, igual se sentía algo decepcionado.
-…….-
A Yuugi le dieron ganas de gritarle pero ya cansado y cargando su cabeza en una mano decidió que mejor no, cuando estuviera listo iba a comerlo entre él, su abuelo y su madre…
Quedaron un rato en silencio.
-¿De verdad no estás molesto?-Volvió a preguntar Yami inseguro.
-No…pero por favor, ¡No vuelvas a obligarme a hacer algo así!-Le respondió avergonzado.
Parpadeo confundido y se puso a reír, Yuugi se relajo recuperando energías quitando el ambiente tenso.
Sí, era muy divertido jugar con su Aibou.
Escucharon la puerta.
-¿Quién será?-Preguntó Yuugi.
-No sé.-Respondió Yami, se escuchó el ruido del horno, Yuugi fue poniéndose el tedioso delantal y Yami decidió ir a ver.
-¡Hola... ¿hay alguien?!- Preguntó una voz cuando se abrió la puerta, era Jounouchi con Anzu y Honda.
-Ah, ustedes.-Dijo algo deprimido, los chicos le agradaban y eran casi tanto amigos de él como de Yuugi pero ya no podría jugar con éste.
Como era transparente para ellos no notaron su presencia y sólo entraron a la casa hiendo a la cocina.
-¿Yuugi?-Llamó el rubio, Yami reaccionó recordando a Yuugi con la prenda que éste detestaba y como lo pagaría si los muchachos lo vieran con ella.
-¡¡YUUGI!!-
-¿Yuugi? ¿Viejo que haces vestido así?-Ya era tarde, calló de espaldas.
-Eh…yo…-Tartamudeo nervioso y sonrojado porque sus amigos lo vieran usando algo femenino que parecía que se fuera a desmayar de la impresión.
-Mou Hitori No Ore…lo siento-Se disculpo Yami de la puerta de la cocina tapando su rostro con sus brazos sintiéndose mal por lo que había resultado la "lección".
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-¿Seguro que no estás molesto?-Preguntó nuevamente Yami.
-Ya te dije que no y no deberías preguntarlo tanto.-Le respondió Yuugi mirándolo.
Todo había terminado bien, Yuugi les había explicado a sus amigos que era un castigo por jugar con Mou Hitori no Yuugi y haber perdido, éstos se aliviaron ya que creyeron que su amigo se estaba volviendo "rarito", después todos comieron del pie de zarzamora y jugaron mientras Yami los veía sonriendo hasta que el abuelo y la mamá de Yuugi volvieron del supermercado. Ahora él y Yami estaban en el famoso laberinto en la acostumbrada mesa de juegos mientras veía como su otro yo comía un pedazo de pie salido de la nada.
-¿Por qué querías un pie si podías materializar otro aquí?-Le empezó a preguntar.
-………..-Se preparó mentalmente para confesar.-Porque quería que estuvieses obligado a usar el delantal…-
-¿Por qué…?-Esperando a que el otro continuará.
-……….- ¿Se lo debía decir?
La verdad era que mientras pensaba en una forma de "darle una lección" a Yuugi, recordó que lo más humillante para los hombres de ahí era que les hicieran parecer mujeres, así que se le vino a la mente la imagen de Yuugi vestido así.
-Vi algo y quería castigarte por eso.-Dijo, bueno "castigar" no era la palabra pero…
-¿Qué viste?-Preguntó confundido el otro.
-Umm….-
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-¡¿QUÉ?!-Yuugi se exaltó ruborizado.
-Bueno, eso vi.-Dijo finalizando-
-¡¿Y por eso por poco me hiciste pasar vergüenza?!-
-Me diste una mala impresión, y descubrirlo no fue muy agradable.- Se excusó
-Mou Hitori No Boku…tal vez no te fue agradable pero mi abuelito dice que es normal.-Queriendo también excusarse, después de todo, el otro era un espíritu y seguramente no sabía de "ésas" cosas…
-Perdón, creo que exageré.-Se disculpó.-Pero fue divertido.-Pensó-¿Me perdonas…?-
-Sí.-Le respondió, bostezó cansado.-Buenas noches.-Dijo mientras se dormía en la mesa.
-¿Eh? ¿Aibou?-Lo llamó Yami, Yuugi estaba ya dormido así que no obtuvo respuesta.-Ah, Aibou.-Suspiró mientras se paraba y dejaba el postre y se acercaba al chico.-Todo esto debió dejarlo agotado.-Dijo mientras lo tomaba en brazos y salía de su recamara mental.
Llegó a la mente de Yuugi y entró a la recamara del chico viendo la inmensidad de juguetes que representaban el lado infantil del durmiente, busco una manta entre todas las cosas, recostó a Yuugi en el piso tapizado y lo cubrió con ella.
-Buenas noches Aibou.-Dijo mientras lo observaba un poco para después salir y cerrar la puerta.
Sí, se había pasado un poco, y como Yuugi era una persona paciente no se había enojado con él. Pero tampoco debía desafiar a la suerte.
¡Ya no más castigos raros de su mente…!
Algo más a lo que se estaba adaptando…bueno…ya no importaba.
Después de todo no soportaría que su Aibou estuviera enojado con él.
Se rascó la cabeza, de seguro vendrían muchas cosas más…
Pero no importaba, mientras pudiera seguir jugando con Yuugi, sonriendo decidió irse a "dormir".
Ójala que les haya gustado, sino, bueno...
Matta ne *se va escuchando Candy Baby* (me inspiró xD)
