Habían pasado tres meses desde aquel enorme susto que se llevó Harry al ver a Ginny tumbada en la cama, completamente indefensa. Al final logró recuperarse y todo volvió a la normalidad. Sin embargo, Harry y ella no volvieron a estar juntos. No sabían porqué, pero el caso es que después de todo lo que había pasado sería mejor que se quedaran simplemente como amigos. Aunque ambos sabían que no era eso lo que querían, se resistieron. Hoy era el día en el que Harry y Hermione volviesen a Hogwarts. Hermione volvía para hacer sus EXTASIS, Ron no volvía, ya que gracias al temple que demostró poseer en la Batalla de Hogwarts, Kingsley Shacklebolt (miembro de la Órden del Fénix y Ministro de Magia) le otorgó un empleo en la Oficina de Aurores. A Harry le ofreció ser el Jefe de Aurores, pero éste rechazó la oferta por el momento. La razón de su rechazo fue que la profesora McGonagall le ofreció el empleo de Profesor de Defensa Contra Las Artes Oscuras en Hogwarts. Por eso, en ese mismo momento estaba Harry en la mesa de los profesores, al lado de Hagrid (el profesor de Cuidado de las Criaturas Mágicas) mientras miraba a Hermione, sentada en la mesa de Gryffindor, con una sonrisa de suficiencia dando a entender que se había estudiado todo el temario en el verano, como bien sabía Harry, ya que vivían juntos los tres en Grimmauld Place.

-¡Buenos días a todos!-Resonó la voz de Minerva McGonagall en todo el comedor.-¡Este año volvemos a Hogwarts con la intención de aprender, como siempre! ¡Sin embargo, tras la caída de Lord Voldemort-y miró a Harry con una sonrisa-debemos esforzarnos más que nunca sabiendo que cualquier otro Mago Tenebroso podría alzarse!¡Ahora procederemos a la Ceremonia de Selección!-Terminó así su discurso.

Uno a uno fueron pasando niños de once años muy nerviosos a ponerse el Sombrero Seleccionador. Tras media hora, la Ceremonia terminó y se dispusieron a comer. Una hora y media después, los platos desaparecieron delante de alumnos y la profesora McGonagall procedió a presentar a los nuevos profesores.

-¡Por último, quiero presentaros al nuevo profesor de Defensa Contra Las Artes Oscuras, el "Profesor Potter, Harry Potter"!.-dijo la directora con un deje de orgullo en su voz. Muchos alumnos cuchichearon al oír eso, ya que estaban muy sorprendidos.

-¡Esperad!.-Saltó McGonagall cuando los alumnos se iban.-¡Este año, nos falta un prefecto en Gryffindor (Ron) y otro en Slytherin (Draco Malfoy) por lo que serán los jefes de las casa los que os indiquen el camino a vuestros dormitorios! ¡Horace, Slytherin! ¡Pomona, Hufflepuff! ¡Filius, Ravenclaw! ¡Harry, Gryffindor!

Al oír eso, Harry se sorprendió, le dijeron que sería profesor, pero no Jefe de una Casa. Miró interrogante a Minerva, que se encogió de hombros. Se fijó en Hermione, que también estaba sorprendida, pero por lo general parecía alegre.