Chapter 2

Habían pasado tres días desde la visita de Mr. Brown, y el clima por fin parecía tomar un descanso. Las lluvias habían cesado, aunque no se detuvieron del todo. En su lugar, habían sido reemplazadas por un cielo inigualablemente negro y del cual caían ligeras gotas cada cuanto tiempo.

Inglaterra estaba parado en frente de su ventana, apoyando su hombro en el marco de este y dejando un leve rastro de aliento que se dibujaba en el vidrio cada vez que exhalaba aire. Su rostro parecía reflejar el trágico escenario que veía por la ventana; su semblante parecía sumamente oscuro y sus ojos estaban llenos de un dolor que jamás podría expresar con palabras. Su labio inferior temblaba ligeramente, su piel era tan pálida que parecía fosforecer y sus ojos estaban tan húmedos que tenía que parpadear varias veces para aclarar su vista.

Alejándose de la ventana se sentó en una cómoda silla de roble y terciopelo, situada en frente de una pequeña mesa de té y agarró su taza con cuidado. Por más que dentro de su casa había un ambiente cálido y agradable, no podía dejar de sentir un penetrante frio, e intentaba calentar sus manos con la fina porcelana de su taza de té.

Eran las siete en punto cuando alguien llamó a su puerta. Se había ido temprano de la oficina esa vez, y la razón era que simplemente pensó que estos asuntos no tienen que discutirse en un lugar como ese, por lo menos no ahora.

Aproximándose a la puerta se dio cuenta que una leve lluvia estaba comenzando otra vez, y pensó que era cuestión de tiempo para que se volviera una verdadera tormenta.

Al abrir la puerta, la respectiva nación francesa hizo su presencia en la casa, temblando agresivamente de la nuca a los pies y con los cabellos rubios mojados y pegados a la cara.

-Sacre Dieu Angleterre! Que acaso te peleaste con Grecia? He oído que los dioses de su mitología solían enviarle a sus enemigos climas aterradores!

-Me gustaría que ese fuera el caso- dijo Inglaterra cerrando la puerta y mostrándole vagamente que pase.

Francia se percató del mal estado de Inglaterra de inmediato, dado a que en vez de darle un golpe o insultarlo por su comentario Inglaterra se limitó a pasar a la sala abatidamente.

-Vienes o no?- dijo Inglaterra mirando a Francia que se había quedado confundido al lado de la puerta.

Francia se apresuró y entró en la sala. Mientras se quitaba el abrigo, miró extrañado a Inglaterra.

-Lamento haber tardado tanto, pero tus aerolíneas tuvieron que suspender los vuelos dado al clima- dijo Francia sentándose en la silla que le señalaba Inglaterra – y bien? De que querías hablarme mon ami ?

Inglaterra desvió la mirada, esquivando los orbes azules que le miraban fijamente.

-France…necesito t-tu a-ayuda…

Francia le miró boquiabierto. Inglaterra pidiéndole ayuda? Esto era interesante. Francia decidió divertirse un rato.

-Vaya vaya vaya… esto me recuerda tanto a cuando te propuse casamiento… hace tiempo… recuerdas cuál fue tu respuesta chère ?

Inglaterra apretó los puños y dientes con fuerza, de verdad no tenía humor para pelearse con Francia en estos momentos.

-No necesito que me ayudes a mí, sino a mi población – dijo Inglaterra levantando la mirada.

-Y eso no es lo mismo?

-No, no lo es… son humanos Francia... vidas mortales

El francés lo miro divertido por un momento.

-En que rayos te metiste ahora Angleterre? Pregunto al fin.

El inglés cerró los ojos un momento, trago saliva y tomó aire antes de continuar.

-Me estoy muriendo Francia…

-Problemas económicos otra vez? Necesitas un préstamo de dinero? O es otro de tus inventos locos que ya te hizo algún efecto? - peguntó el francés con el ceño fruncido.

-No es nada de eso… de verdad me estoy muriendo Francia.

-Oh vamos Angleterre! No empieces otra vez! Siempre te estas enfermando, no exageres para tanto! Estoy seguro que alguna de esas hierbas de Chine, o un buen vino te vendrá bien. Ya incluso la hamburguesa de Amérique te curó la vez pasada!

Inglaterra guardo silencio unos instantes, mirando fijamente a la otra nación. Lentamente se paró de su asiento, y fue caminando hasta el estante.

Sobre el gran estante de madera reposaban los archivos y documentos que le fueron dados por Mr. Brown hace tres días. Los tomó con cuidado y se acercó de nuevo a la otra nación para entregárselos.

-Que es esto?- Pregunto el francés tomando el papeleo.

-Son los archivos más recientes del estado de mi país y sus alrededores, escritos por los científicos y geólogos más prestigiosos del país.

-En cuestión a qué?

-Calentamiento global.

El francés lo miró atónito por unos instantes para luego tomar los papeles y empezar a leer uno por uno.

-Mon …Dieu…- fue lo único que pudo decir el francés al terminar de leer los papeles.- Angleterre… Arthur… que significa esto?

-Eso mismo que acabas de leer. Me hundiré bajo el mar Francis.

-No puede ser… como…- Francia se había quedado sin palabras y apenas podía formular oración. – que… cuanto tiempo te…

-Seis meses- respondió el inglés mirando a la otra nación a los ojos.

Francia estaba atónito. No sabía que decir, no sabía que sentir, no sabía qué hacer. Inglaterra era su más grande y viejo rival, tenían más que solo una historia sangrienta entre ellos y su odio era masivo. Sin embargo, Francia no se podía olvidar de los tiempos en los que fueron aliados, ni cuando trabajaban juntos para vencer a un enemigo. Además ellos crecieron juntos, incluso tuvieron más de una "historia" juntos, incluso casi una "amistad" cosa que en realidad fue arruinada por el mismo, después de que se atrevió a meter entre Inglaterra y su amado hermano América.

-Necesito tu ayuda Francia, para salvar a mi población.- la firme voz del inglés lo sacó de sus pensamientos.

-Pero… cómo? Como esperas salvar a millones de personas en solo medio año? –preguntó indignado el francés.

-Necesito que me envíes todos los medios navales que puedes; embarcaré a mi gente en ellos y mandaré los barcos de vuelta a tu país, de ahí podrán irse a cualquier lado del mundo, pero primero que nada necesitan estar a salvo por completo.- hizo una pausa- No quiero utilizar medios aéreos porque si estas lluvias continúan, será terriblemente peligroso. Pediré ayuda tanto de Holanda como de Bélgica con los barcos. Ustedes tres son mis vecinos más cercanos, pero primero que nada estas tu Francia- hizo otra pausa y miro a la nación francesa a los ojos- Estas dispuesto a ayudarme?

La nación francesa se quedó mirando al inglés un momento. Luego se paró de su asiento y quedo cara a cara con el inglés.

-Por supuesto que si- dijo calmadamente.

El inglés compuso una pequeña sonrisa y le estrechó la mano al francés.

-Cuáles son tus planes?- preguntó el francés sonriendo tristemente.

-Le avisare a toda mi población de nuestra actual situación por medios públicos en tres semanas. Hasta entonces creo que no es conveniente que alguien más sepa de esto.

-Dudo mucho que algún no se entere de esto por largo tiempo- dijo el francés con desdén- con la tecnología de hoy estoy seguro que te están vigilando incluso cuando te bañas Angleterre.

-Eso es lo que haces tú- respondió el inglés haciendo una mueca- y lo sé muy bien, pero la mayoría de los países me odia y estoy seguro de que se aprovecharían de esto…- finalizó el inglés bajando la mirada para que la nación francesa no se diera cuenta del enorme dolor que sentía ante aquella verdad.

-Muy bien entonces. Mantenme informado. Y a cuantos más tienes planes de contárselo?

-Holanda y Bélgica, porque son mis vecinos más cercanos después de ti, Japón, confío en Kiku y si es que mis hermanos no me rechazan, también con ellos – otra punzada de dolor se cruzó por los ojos esmeraldas del inglés- supongo que también tendré que hablar con Suecia y Finlandia, dado a que necesito sacar a Sealand de ahí lo más pronto posible- termino el inglés.

-Que hay de Amérique? – pregunto de pronto el francés.

-Yo… bueno…- el inglés soltó un largo suspiro. El dolor fue lo bastante visible esta vez como para que el francés no se diera cuenta- dudo mucho que le interese si yo vivo o muero…

-Angleterre no seas…

-Francia, por favor.- los dos se miraron y el francés no tuvo más opción que asentir resignado.

-Necesitare hablar con mi jefe sobre el tema, te comunicaré acerca de la situación mañana en la asamblea de New York.-dijo finalmente el francés tratando de cambiar de tema.

-Oh si… mañana la asamblea es en New York… bien supongo que tendré que empezar a preparar mi equipaje.- dijo el ingles mirando su reloj.

-Hasta entonces- dijo la nación francesa tomando su abrigo.

-Mhm…

Inglaterra acompaño a Francia hasta la salida.

Ya en la puerta la nación francesa se dio vuelta para decir algo:

-Acerca de esas tecnologías sobre las que te hablé…jajaja necesito admitirlo Angleterre… me encanta ese tatuaje de guitarra eléctrica que tienes ahí- termino el francés poniendo una sonrisa pervertida.

-MALDITA RANA! –el inglés no podía estar más rojo.

Cerró la puerta de un portazo y se encaminó a preparar su equipaje.

Al mirar por la ventana, se percató de que los cielos parecían oscurecerse aún más.

(N/A) sorry si el capi es muy corto! y sorry si esto salio medio raro pero soy muy nueva en esto de escribir jeje perdonen!

gracias a todos por sus reviews! crei que eso de que los reviews ayudan era un mito, pero es verdad! gracias! para la proxima intentare contestarle a cada uno, pero no prometo nada! 3

gracias de nuevo! saludos! cargare el nuevo capi cuando tenga tiempo.