ES SOLO CURIOSIDAD
Curiosidad, aquel deseo de conocer lo que no se sabe, algo que nos llene de interrogativas al ser tan atractivo a simple vista. La necesidad de que lo desconocido deje de serlo y es algo que en cualquier humano existe, no importa qué edad se tenga, que tanta experiencia se posea, siempre vamos a querer saber más y en el caso de un joven cyborg solo necesitaba saber tan solo una cosa:
¿El podía ser algo importante para su maestro?
Habían pasado exactamente 137 minutos antes de que la película llegara a su fin y en cada uno de estos él no podía evitar interesarse en la trama, el cual, iniciaba como cualquier película típica como las demás: una protagonista, con un pequeño relato de su vida fuera mala o buena, el cómo se desarrollaba en el mundo exterior y así sucesivamente, nada innovador, al menos aun no. La trama tomaba su tiempo antes de enfocarse a la verdadera inspiración de aquella chica, la que por cierto, no era más que un insignificante bulto entre tantos mas (desde su perspectiva, por supuesto) pero eso cambiaba siempre que veía a su maestro, a quien admiraba por tener un corazón tan noble y siempre ayudarla a sacarla de problemas.
Genos en ese punto se estaba comparando, el no era más que una persona (o cosa) más en la vida de su maestro pero este le había permitido quedarse en un puesto especial, se sintió bien al momento de plantearse eso, como si algo cálido traspasara y lo abrazara con fuerza para mantenerlo ahí, tan querido. Se sentía protegido, sentía que sin importar que, el estaría ahí para él.
Estaba fantaseando y aun así en ningún momento la realidad se vio afectada.
La gran parte de los deseos de la chica iban relacionados con aquel hombre que siempre ha sido tan cálido con su persona hasta el punto en que la tenía enamorada, al parecer aquel ser masculino no estaba enterado de los sentimientos de la joven castaña hasta que finalmente esta decide confesarse con dos simples palabras:
-¿Me quieres?-
Si en ese punto no supiera controlarse seguramente estaría intentando controlar la emoción que le causaba la escena ya que sus manos se encontraban apoyadas en sus piernas en simbolizo que estaba atento.
Hubo silencio, aquel hombre de piel morena, cabello oscuro y ojos azules se encontraba mirándola tan detenidamente que se preguntaba si deseaba traspasarla con la mirada pero al verlo acercarse solo logro tener más dudas ¿La iba a rechazar? ¿Le iba a decir que aquello estaba mal? ¿Iba a burlarse o tan solo le haría un gesto que le mostraba desinterés? Muy en el fondo, sin duda, parecía todo un fanático.
"Va a ser imposible que alguien como él se interese en alguien como ella, las probabilidades de conseguirlo son casi nulas" sus comentarios mentales eran lo único que provocaba ruido o al menos que el pudiera escuchar
Si pudiera contener el aliento de una forma dramática y exagerada en ese instante ya lo estuviera haciendo.
-Te quiero-
Fue una sorpresa para el ver que de verdad se estaba arriesgando aun conociendo todos los prejuicios que existirían si esa relación continuaba. Pero parecían necesitarse tanto que al final a uno por momentos le daba por ignorar aquello; se preguntaba si de verdad eso había pasado o si simplemente la actuación era tan buena que te hacían creer eso.
Miro a un lado, observando cómo pacíficamente aquel ser tan poderoso ahora se mostraba como cualquier otro ser humano, tan débil, tan frágil y real que le hacía sentir tantas cosas que parecían codificaciones mal hechas al no poder ser procesadas correctamente, pero había algo que vagamente escapo de su sistema, sin deseo de ser detenido, sin deseo de quedarse ahí esperando a una respuesta cuando ni siquiera había preguntado.
-¿Me quiere?- le pregunto al viento, antes de inclinarse un poco para observarlo mejor, para cerrar por momentos toda lógica que lo detuviera -¿Siempre me va a querer maestro?-
…
El día amaneció cálido y confortante ya que una leve ventisca helada hacia juego con el paisaje para hacerlo cómodo, agradable, que no le daban las ganas de levantarse cosa que hubiera hecho si no fuera por la sensación de ser vigilado en esos instantes por lo cual abrió tan solo un ojo para observar momentáneamente una melena como el oro, el cual se encontraba tan cerca de su rostro. Espero por unos minutos antes de que todo se volviera claro, abriera el otro y pudiera ver como su discípulo se encontraba casi chocando contra su cara.
-¿Genos? ¿Pero qué demonios estás haciendo?- demando la respuesta antes de suspirar ¿Es acaso que su mañana no podía ser normal?
No hubo respuesta y solo logro hacer una mueca.
-¿Es otro de tus raros aprendizajes?-
-Maestro ¿¡Me estima como alumno!?-
Su cara era un verso de confusión ¿Necesitaba dejarlo casi sordo por esa pregunta? Si de verdad, aun sus sentimientos no estuvieran tan marchitados le hubiera soltado un golpe, aunque aun así deseaba hacerlo. Termino por poner su mano en su rostro y controlar su fuerza para hacerlo un lado sin tener que terminar lanzándolo tan lejos, al menos máximo a la cocina, pero como tampoco quería hacerse responsable por esos cargos solo lo recorrió hasta el otro futón.
-¿Tan importante es esa pregunta como para privarme de mi espacio personal?- gruño, pero al verlo sin decir o hacer nada solo tuvo que darse una palmada en el rostro teniendo que tomarse unos segundos antes de mirarlo –Como sea, lo que tu digas- no le dio importancia aquello, solamente miro la televisión la cual seguía prendida, al parecer este había durado más de lo que pensaba "Seguramente las películas ya afectaron a su sistema" burlo en su interior, antes de levantarse -¿El desayuno está preparado?-
Estaba entre la confusión y la felicidad ¿Eso había sido un sí? ¿Realmente lo apreciaba?
-Maestro, tengo otra pregunta-
-¿Ahora qué? ¿Hoy amaneciste en forma de trivia? Porque si seguirás con esas preguntas raras te diré que mi repertorio de sentimientos y conocimientos tiene el 3% de uso-
Negó con suavidad antes de inclinarse en forma de disculpa por causarle problemas con eso -¿Algo especial que desee desayunar?- sonrió con suavidad, de esas raras veces en que sus labios se curveaban de esa manera tan pequeña que era casi invisible para la mayoría
Lo pensó un poco, antes de hundirse en hombros y tomar el manga más cercano a donde se encontraba –No lo sé ¿Tienes algo en mente?-
Iba a excusarse de no tener idea pero se detuvo "¿También podría intentar que el maestro me diga que me quiere? Podría hacer las cosas que hizo aquella estudiante" -¿Le gustaría algo dulce?-
-Eh claro, ¿Por qué no?-
Se levanto, antes de encaminarse a la cocina, con un nuevo objetivo en la cabeza:
Investigaría todo lo que le gustaba a Saitama para que él lo quisiera como él lo quería.
No sabía porque, pero solo la idea de pensar de ser tan querido por este le hacía sentir realmente bien, como si por momentos solo ellos existieran.
"¿Por qué me siento feliz al pensar en que puede sentir cariño por mi?"
Anii139: Tus deseos son mis ordenes, aquí esta la continuación
lucia-nami 14: Todo lo que veas aquí seguramente lo saque de mi loca cabeza ya que mi gran repertorio o son películas infantiles o de terror (forma de mantener el orden (?) ) Y ¿Para ti esto es pronto o yo exagero?
Rin Kamelot: No tienes idea de lo feliz que me esta haciendo no arruinar esto pero aun no canto victoria, que esto puede ser un asco al final (?)
Comentarios, sugerencias, criticas, tarjetas de crédito o comida es bien recibida, gracias por leerme
Nos vemos pronto (o mañana si es que no me da flojera).
