Despues de un largo viaje por fin llegaron a Londres, Serenity estaba tan impresionada de ver aquella hermosa ciudad, no entendia porque pero su emocion de estar en ese lugar tenia sorprendida a su mucama Diana de su misma edad de su madre.
-Señorita Serenity espero que disfrute por completo su estadía en este lugar.
-Desde luego que si, quiero que me acompañes a la ciudad por favor.
-Señorita tengo ordenes extrictas de su padre de no dejarla salir.
-No me hagas esto por favor Diana, mi padre me prometio que saldria de Tokio y ya lo hice.
-Pero usted es una princesa y su padre solo la protege para que nada le suceda.
-De acuerdo, no saldre de este lugar que es tan aburrido.
-Eso me parece muy bien jovencita.
-Abuela Galaxia.
-Podrias marcharte a prepararme algo de te, Luna se acaba de marchar a traerme algunas cosas y no hay nadie aqui ecepto tu.
-Si señora Galaxia.
-Abuela por favor permiteme aunque sea un poco salir de este encierro.
-Aun no jovencita, tu padre y tu deben descansar despues de ese largo viaje.
-No estoy cansada, por favor.
-De ninguna manera, no me hagas esos gestos de niña tonta, eres una princesa y debes comportarte como tal.
-Lo siento-Sus ojos estaban aguados pero no se permitio que ella la viera asi.-Creo que me ire a dormir como deseas abuela galaxia.
-Bueno yo ire a visitar a unas viejas amigas y tu padre estara muy ocupado con sus amigos fuera.
-Espero que se diviertan mucho.-Dijo esto recostandose en su cama.
Galaxia se fue muy contenta ya que la tenia totalmente dominada a su antojo-
-Jamas permitire que te encuentres con tu madre en este lugar.
Playa
Serena y Seiya disfrutaban de un ocaso muy hermoso.
-Siempre que estoy contigo me siento feliz de ver este hermoso ocaso, ahora mas cuando se que tendremos un nuevo bebe con nosotros.
-Ya han pasado quince años desde que nos conocimos y hemos sido muy felices.
-La verdad es que si no te hubiera conocido aquel dia que fue el mas horrible para mi, no se que seria de mi vida ahora, creo que ya estuviera muerta.
-No vuelvas a decir eso Serena, sabes que tenemos una promesa juntos de no rendirnos ante cualquier problema.
-Por supuesto que lo se, diariamente me levanto con eso en la mente.
-Me alegra que la tengas presente.
-Pero sabes, hay algo en mi pecho que no me deja tranquila.
-¿Algo como que?
-La verdad no lo se, pero mas que todo me da cuando estoy cerca de Emily, como si tuviera un vacio que no me deja ser feliz.
-Quizas lo dices por tu madre.
-¿Tu crees?
-Bueno no lo se muy bien mi amor, recuerda como nos escapamos de ella con nuestra hija hace años.
-Tienes razon, seguro es eso, no se si algun dia pueda volver a verla y me perdone.
-Te la esperanza que asi sera.
LAS DOS ESTRELLAS DE CRISTAL
Serenity habia burlado la seguridad de su padre y abuela escapando a la ciudad ya que no soportaba ni un minuto mas ese sitio.
Al llegar al centro vio muchas cosas interesantes que en Japon no encontraria jamas.
Cada instante de su vida tenia que ver con aquello, su corazon se aceleraba muchisimo de estar alli.
-¿Porque tengo este sentimiento tan lindo dentro de mi?
-Oye niña que haces en este lugar.
-Solo vine a conocer la ciudad de Londres.
-Ya veo que no eres de por aqui.
-No, ¿Como lo sabes?
-Esos trajes que tienes te delatan.
-Por favor alejate.
-No, has llamado mi atencion, seguro tu familia es rica podre sacarle algo de provecho.
-Suelteme por favor.
El hombre junto a sus otros dos amigos la tomaron muy alegres de tener una presa facil y bulnerable como ella.
Emily estaba cerca junto con su hermano cuando escucho los gritos que provenian de un lugar obscuro.
-Dejenme en paz, no saben quien es mi padre.
-Ya sabremos.
Poco a poco se acerco y los golpeo fuerte en la cabeza dejandolos inconcientes, la tomo y se fueron corriendo.
-¿Estas bien?-Se acerco a esta que aun se veia asustada.
-Si, gracias.
Fue en ese momento en que se miraron y notaron lo parecidas que eran asombrandose.
-Estoy alucinando verdad.
-¿Porque te pareces a mi?
-Es algo raro.
-¿No eres de este pais verdad?
-No.
-entonces porque nos parecemos.
-Soy la princesa de Tokio y tu eres solo una simple pueblerina con mi cara en otro continente.
-Quiza sea que hay muchas como tu y yo.
-Recuerdo haber leido algo de que puedes tener dobles en cualquier lugar de este mundo y nos cruzamos.
-Puede ser, porque no seriamos gemelas para nada, tu eres muy refinada y oriental y yo pues soy simple.
-Pero podrias saber lo que es estar en mi lugar.
-¿Que?
-Quiero que cambiemos por unos dias nuestras identidades.
-Oye no, eso no te gustara, mis padres se darian cuenta de todo, ademas tu eres muy delicada.
-¿Acaso eso importa? Lo que quiero es huir de mi abuela por unos dias.
-¿Tu abuela?
-Si, poreso te pido me dejes ir a tu vida.
-Pero...
-Te aseguro que te compe sare de la mejor manera.
