Me ha sorprendido muy gratamente la acogida que ha tenido mi idea. No me lo esperaba, así que muchas gracias a todas y todos los que la habéis leído. Este capítulo es corto, pero es de transición.
No sé cada cuanto voy a postear, pero mientras pueda o tenga ideas lo haré.
Disclaimer: todo lo que os suene pertenece a J.K Rowling
Hace una semana que vivimos con estos monos del paleolítico. Son unos cerdos. Ni Luna ni yo podemos salir de nuestras habitaciones. El salón está lleno de latas y cajas de pizza, desde que Malfoy y Nott descubrieron lo que es la pizza, se puede decir que, o empiezan a salir a correr o va a rodar de aquí a unos meses. La cocina tiene pilas y pilas de platos sucios. Al principio los limpiábamos tanto Luna como yo, pero no somos elfos domésticos. Si ellos han decidido irse de casa, tendrán que aprender que no hay nadie recogiéndoles por detrás.
Cuando abro la puerta para ir a la ducha me encuentro una caja en el suelo, justo enfrente de mi puerta y exploto:
-¡MALFOY! ¡NOTT!
- ¿Qué mierda te pasa Granger? - dice el rubio asomándose por la puerta de su habitación, justo enfrente de la mía.
- Esto no puede seguir así, Malfoy. O recogéis o nos va a comer la mierda. Os espero a los dos en el salón. - digo muy enfadada. Creo que Malfoy jamás me había visto tan enfadada, y mira que siempre consiguió sacarme de mis casillas.
A los pocos minutos aparecen el rubio y el castaño en el salón. Luna y yo estamos sentadas elaborando un calendario. En el, hemos hecho turnos para limpiar la cocina y el salón, hacer los recados y cocinar. Cada uno tiene una tarea a la semana, quien no la realice tendrá que meter 15 galeones a la hucha que habrá en el salón. Si no haces la tarea varias semanas consecutivas tendrás que pagar los 15 semanales más una multa de 100 galeones.
- Chicos, yo no puedo vivir así, en unos días empezará haber cucarachas, y todo huele fatal. Somos magos y brujas adultos. Creo que nos podemos repartir las tareas. Los platos de las comidas que se los limpie cada uno, pero la cocina hay que limpiarla una o dos veces a la semana. Si vemos que la hemos ensuciado mucho con un movimiento de varita lo dejamos como nuevo. El salón hay que limpiarlo una vez a la semana, pero si ponemos un poco todos de nuestra parte el trabajo, será menor.
- Granger, estás muy equivocada si creer que yo voy a limpiar- le oigo decir a Nott.
- Eres mago ¿no?. Tienes varita ¿no?. Con un par de hechizos tardas dos segundos en dejarlo todo limpio Nott. En ningún momento te he dicho que te ates un pañuelo a la cabeza y frotes de rodillas.
- Estarías muy guapo- le dice Luna sonriente, mientras le guiña un ojo.
Yo me quedo mirándola como si finalmente se hubiese vuelto loca. Malfoy parpadea mucho mientras no se puede creer que Lovegood haya guiñado un ojo de manera coqueta a su amigo, pero la mejor cara es la de Nott, que se ha puesto como un tomate. Joder, a ver si estos acaban juntos y todo al final.
-Chicos, enserio, yo no me opongo a que hagáis fiestas en casa, no me opongo a que estudiéis en el salón, a que pongáis la televisión a tope, ni siquiera que el día que os toque cocinar llaméis a un chino. No me importa, pero por favor mantengamos un poco el orden. La casa es de todos, y tenemos que convivir todos. Por qué no firmamos esto comprometiéndonos a conservar un poco el orden. Después podemos seguir como hasta ahora, no hace falta ni que nos dirijamos la palabra…
Si, esta son las primeras palabras que hemos cruzado en más de 7 días. El día que llegamos supuso un shock tremendo. En cuanto nos vieron llegar los dos fueron a hablar con el arrendatario para romper el contrato, no se pudo. Mientras ellos estaban reunidos con el "amable" señor, nosotras no sabíamos si comenzar a desempacar todas nuestras cosas o simplemente agarrarlo todo y largarnos.
Los chicos llegaron 5 horas más tarde, bastante borrachos, tirando todo por donde pasaban. Luna y yo decidimos que podíamos ignorarlos un año, un Muffliato a nuestras habitaciones y listo. Habíamos hecho una puerta que conectaba nuestras habitaciones, así que no necesitábamos ni salir al pasillo para ir a hablar con la otra.
-Mañana empezamos las clases Granger, cómo vamos hacer todo lo que dices… - pregunta Malfoy con su puto tono de prepotencia.
-Malfoy… puedes lanzar el hechizo por la mañana, marcharte a clase y al volver, todo estará listo- le responde la rubia.
-Nosotros no sabemos hacer esos hechizos. – señala Nott. - ¡Oye! – le grita a Malfoy cuando este le pega en las costillas. - ¡Tío, pues si no sabemos, no sabemos! Teníamos elfos en casa, para que mierdas iba yo a aprender hacer esos hechizos.
-Os pagamos parte del alquiler si lo hacéis todo vosotras. - Dice el rubio muy ufano por su "super idea".
- Y una mierda- le responde Luna
- Podemos llamar a nuestros elfos- dice Nott muy contento.
- Podéis llamar a vuestros elfos si les pagáis por la labor- les digo yo. No por nada iba a estudiar leyes mágicas. Iba hacer todo lo posible, porque todas las criaturas mágicas tuviesen sus derechos.
- Estás loca, comelibros. Ellos no van a aceptar una mierda. - me dice el subnormal de Malfoy.
- Si no aceptan, no entran en casa. Lo tenéis que hacer vosotros, erais vosotros los que queríais ser independientes. Ahora firmad u os juro que acabáis muertos y desaparecidos y nadie sabrá de vuestra existencia nunca más. ¿Entendido? – les responde Luna. El primero en coger la pluma es Nott, ha visto la cara de Lunatica Llovegood mientras lo decía y no ha dudado de sus palabras. Malfoy se cruza de brazos, pero tras una mirada bastante intimidatoria del castaño acaba firmando también. Nosotras lo hacemos después de ellos, en cuanto ven que lo hacemos, se levantan y se van.
- No tienen por qué enterarse que hemos embrujado el documento, ¿verdad? - me pregunta Luna aguantando la risa.
- Que va, eso no tienen por qué saberlo.
Dos días después, el calendario estaba en la puerta de la nevera. Nos tocaba cocinar a Draco y a mí de manera intermitente. A Luna y a Nott les tocaba hacer los recados. El salón y el pasillo era cosa de los chicos y la cocina de las chicas. La semana siguiente cambiarían los papeles. Aunque ahora se podía encontrar el fregadero y los fogones en la cocina, la tele había desaparecido entre tanta mierda que había en el salón.
- ¡GRANGER!¡GRAAAAAAAAAANGER!¡GRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAANGEEEEEEEEEEEEEEEEEER!- grita Malfoy.
-¿Si? – le pregunto dulcemente.
- QUITAME ESTO DE ENCIMA MALDITA COMELIBROS
- ¿El qué? - le pregunto inocentemente.
- LA PUTA ESCOBA GRANGER, LA PUTA ESCOBA QUE ME ESTÁ PEGANDO, JODER.
- No puedo – le respondo- hasta que no limpiéis el salón no va a parar- y me giro mientras me aguanto la risa. - Mañana empezamos las clases Malfoy, ¿no querrás ir con una escoba golpeándote por detrás, ¿no? En la facultad habrá brujas muy atractivas, pero si vas con una escoba golpeándote por detrás…. Perderás la oportunidad de estar con alguna desde el primer día.
- Hija de pu ¡AY!- le ha golpeado la escoba en la boca y yo no puedo aguantar la risa- ¿Pero qué mierdas…?
- Eso te pasa por ir a decir malas palabras Malfoy. Ahora ponte a limpiar.
- Oye, Granger, te importaría decirme algún hechizo para limpiar el salón… - me pregunta muy amablemente.
- Tienes un libro en el salón. Podéis encontrar todo lo que necesitáis ahí. Ahora me voy a comprar los libros para mañana… Hasta luego chicos- grito ya cerca de la puerta.
- ¡Espera Granger! Aún no has dicho que vais a estudiar. - me pregunta Nott, acaba de entrar en el salón con un trapo que le cubre la mitad de la cabeza y un cubo en el pie. El conjuro del contrato de limpieza ha ido a por él también.
- Leyes mágicas y leyes mágicas internacionales. Luna va a estudiar biología mágica y sociología mágica. ¿Vosotros?
- Yo voy a estudiar medicina mágica y Draco…
Malfoy estaba rojo, parecía a punto de explotar- vamos a estar juntos en clase otros 4 años más Granger. Si me esperas, podemos ir a por los libros juntitos y todo.
Joder, encima de piso, vamos a compartir clase y todo. No podría estar peor el año.
