Hermione no cabía en sí de la emoción, ¡por fin sabría en que casa estaría!, pero había algo que la consumía. El momento en que Malfoy se cayó en su regazo, no entendía porque se sentía así, ni siquiera le conocía, bueno, sabía que era un imbécil albino, pero nada más. En ése momento algo la sacó de sus pensamientos para traerla al mundo real. Era el chico del sapo de antes: Neville Longbottom. Le dio un codazo porque era la siguiente en ponerse el Sombrero Seleccionador. Se dirigió nerviosa hasta la silla, casi corriendo, y la profesora McGonagall le puso el sombrero encima:

Tienes gran potencial, eres inteligente... muy inteligente, también eres ambiciosa, ¿verdad?, no te rindes, Gryffindor sería muy buena opción, pero no, Ravenclaw tal vez... No, eres demasiado astuta... Ya sé...

¡SLYTHERIN!

Esa palabra resonó muchas veces en su cabeza hasta que reaccionó, y se dirigió a la mesa dónde la aplaudían, ella sabía que no estaría tan bien bienvenida siempre, después de todo era una sangre-sucia... Sintió sus ojos arder y reprimió una lágrima. Era una tontería llorar, no cambiaría nada. Ella seguiría siendo una Slytherin. Se puso a pensar mientras la Ceremonia de Selección seguía. ¿Y si el Sombrero había cometido un fallo al meterla en esa casa? Bueno, podía ser... Durante el verano había leído que el Sombrero se equivocaba, aunque hay muy pocas posibilidades, por no decir ninguna. Aunque después de un rato llegó a la conclusión de que demostraría su lado Slytherin mas adelante, después de todo seguía teniendo once años, todavía tenía que formarse su personalidad definitiva. Sí, era eso. En ese momento prestó atención a la Ceremonia de Selección:

-¡Malfoy, Draco! -Anunció la profesora.

El sombrero apenas rozó su rubia cabellera cuando el sombrero se decidió.

¡SLYTHERIN!

En ése momento la mesa de las Serpientes rompió a aplausos como lo hicieron con la chica. Ella no se lo podía creer, claramente la iban a esperar los peores años de su vida. Después de pensar eso, la profesora dijo el nombre del Niño que Sobrevivió:

¡Potter, Harry!

El sombrero estuvo unos minutos pensándoselo, pero finalmente lo metió en la casa de Gryffindor.

El último fue un tal Blaise Zabini, que lo metieron en Slytherin. Era un chico de piel morena, y ojos negros azabache que no desprendían ninguna emoción. Al finalizar la Ceremonia, Dumbledore dió su discurso:

-Ejem, antes de que comience el banquete, tengo unos pocos anuncios que dar, los de primer año deben saber que las afueras del colegio están totalmente prohibidas. -Avisó- Y el toque de queda para los menores de cuarto año es hasta las 9, pueden estar en sus Salas Comunes, o ni siquiera dormir. Pero siempre tienen que estar presentables. Y para el resto sus toques de queda es hasta las once.-Continuó- Dicho ésto, ¡BUEN PROVECHO A TODO EL MUNDO! -Cuando acabó de decir eso, en sus mesas aparecieron exquisitos manjares.

-Seguro que los Weasel, no han visto tales manjares en su vida -murmuró Draco. Todavía no asimilaba lo que estaba ocurriendo: una sangre-sucia en Slytherin. Lo peor de todo es que no podía dejar de pensar en el ''incidente'' del tren, pero siempre se repetía lo mismo a sí mismo, fue sólo un accidente con la sangre-sucia, que por alguna extraña razón estaba en Slytherin- Espero que no se me arrime todo el puto día...-Pensó en voz alta.

Blaise que estaba a su lado escuchó lo que su amigo decía:

-Draco no estás mal, pero no te creas que estas tan bueno para que se te arrimen.

-Acaso hablaba contigo, idiota?

-No, pero al parecer tienes amigos imaginarios.

Su conversación fue interrumpida por dos Prefectos de la casa de las Serpientes:

-¡Los de primer año seguidnos! Os vamos a acompañar a la Sala Común, y explicar algunas cosas básicas.

Todos los de primero incluída Hermione siguieron a los dos prefectos.

Ya en la Sala Común los Prefectos empezaron a explicarles cosas sobre su comportamiento:

-Todos los que estáis en esta casa sois de sangre pu- Se paró en seco al ver a Hermione, que era la única que tenía raíces muggles, acto que no fue desapercibido por ningúna serpiente, el prefecto rectificó lo dicho- La mayoría de vosotros sois sangre pura, y venís de familias ricas y conocidas en el Mundo Mágico.

-Eso ya lo sabemos -Dijo una serpiente del grupo de primero.

-Bueno sois Slytherins, y tenéis que tener en cuenta que sois la mejor casa, y sin duda la más sofisticada y elegante. Aunque la gente crea que los únicos leales son los Hufflepuffs, no es verdad, ya que Slytherin se tiene que mantener junto como una familia. Si alguien se pelea, esa discusión no debe salir de la Sala Común, y si tu peor enemigo está en peligro, tienes que ayudarlo, sin importar tu relación con él.

Y así siguió durante unos 10 minutos, explicó que las habitaciones estaban compartidas entre 5 personas. A Hermione le tocó con: Astoria y Daphne Greengrass (hermanas), Pansy Parkinson y la última persona nunca vino, por lo tanto en esa habitación sólo habían 4 personas.

A Draco le tocó con: Crabbe, Goyle, Blaise y Theo, ellos eran 5. Y por suerte eran amigos los cinco.

Hermione pensó que aunque estuviera con Malfoy tendría que socializar. Se fue a la cama a dormir, y lo último en lo que pensó aquél día fue el incidente.

Todavía me estoy familiarizando con la página, y no sé como poner las notas de autor, por lo tanto pondré la nota en el final de cada capítulo.

Bueno, os ha gustado? Éste es mi primer fanfic, por lo tanto no me conoce ni Dios. Los capítulos los subiré cuando estén listos, por lo tanto no habrá una fecha fija. Dejad una review si os ha gustado.