Soy Kitsune, la honesta


Alya brincaba por los tejados de París, rebosante de felicidad, sin poder creer aún, que su sueño se cumplía, era una superheroína.

Sin embargo, su travesía se vio opacada por los comentarios que alcanzaba a escuchar a lo lejos. Gracias a la transformación, sus sentidos se volvieron tan finos como los de Chat Noir, por la que las conversaciones de los transeúntes las escuchaba claramente, muy a su pesar.

-"¿No es el Akuma Volpina?" –oyó decir a varios civiles, que la captaban con sus teléfonos- "El Akuma de las mentiras"

Alya realizó unas cuantas piruetas, antes de llegar a la cúspide de la Torre Eiffel, donde se sentó de piernas cruzadas, reflexionando sobre lo recién sucedido.

-¡Bueno! –la morena suspiró profundo, moviendo entusiasta sus orejas- Como quién dice, la vida del héroe no siempre es de color rosa; sólo hay que recordar a Batman, Spiderman, Superman, Capitán América, y.. ¡ouch! –Alya chocó los puños al pensar en detalle - En vez de llamarse superhéroes, deberían llamarse super trágicos –la joven posó su vista en la ciudad parisina- Pensándolo de esa forma, creo que tengo mucha suerte.

Y la figura de Alya despareció en un destello escarlata, ante la mirada de las personas que la captaban con sus teléfonos.

...


En una Feria artesanal que abrió hace apenas unos días, Adrien y Marinette paseaban tomados de las manos, disfrutando de su cita. Bueno, la franco-china más que el rubio, puesto que para pesar de este último, detrás de ellos caminaba el Gorilla, que aunque era ayuda para alejar a los curiosos, no dejaba de incomodar al joven Agreste.

-¿Adrien? –le preguntó preocupada su novia, al verlo tan tenso- ¿Está todo bien?

-S-Sí, my angel. Es sólo que alguien debería tener más confianza cuando quiero comprar algo – el rubio posó su mirada en su guardaespaldas, el que prácticamente le gruñía al heladero por haberse acercado demasiado al joven.

-No te preocupes, Adrien –le sonrió Marinette - Él sólo se preocupa por ti.

-¿Por qué es su trabajo? –preguntó con desgano el rubio, aunque el Gorilla alcanzó a escucharlo, deprimiéndolo un poco.

-¡Adrien! –Marinette le jaló apenas uno de sus cabellos, para sorpresa del guardaespaldas, un hábito que adquirió con su noviazgo, ya que como Chat Noir le jalaba la cola, ahora como Adrien, se limitaba a tirar de su cabellera –No digas esas cosas, tanto él como Nathalie en verdad se preocupan por ti, y no porque sea su trabajo -y, ofendida, la azabache comenzó a caminar a distancia del rubio, mientras que este se voltea a ver a su guardaespaldas, el que sólo se limitó a cruzar los brazos.

-Marinette es increíble, ¿verdad? –Adrien se rascó la cabeza, y el Gorilla le respondió con una media sonrisa- Yo lo lamento. No debí decir todo eso, es sólo, que estaba tan emocionado con esta cita que... - pero el joven fue interrumpido, cuando el fornido hombre posó una de sus manos en su hombro, en señal de perdón - Gracias.

Gorilla asintió tranquilo, y dirigió su mirada a la novia del joven Agreste, que ahora se limitaba a ver unos dulces y caramelos que estaban en un puesto, no muy lejos.

-¿Podrías ir a buscarla? –el Gorilla levantó una ceja, pero Adrien insistió con una mirada de gato desolado-Por favor, mientras lo haces, iré a comprarle un presente, pero necesito tu ayuda.

El Gorilla asintió, entendiendo las intenciones del hijo de su jefe, así que caminó en dirección a Marinette, la que brincó por sorpresa al sentir su presencia a sus espaldas. El corpulento hombre le recordaba un poco a su padre, por lo que con el tiempo le había perdido el miedo, aunque no del todo.

-Ho-hola, veo que... –la chica sonrió nerviosa-... Adrien debió disculparse contigo, ¿cierto? – el hombre asintió con una media sonrisa-¡Genial!- la azabache miró a su alrededor, para encontrar un puesto de manzanas confitadas- ¿Te gustaría uno de esos? –la muchacha le indicó los dulces, no muy lejos de ellos, y el Gorilla asintió -¡Perfecto! No tardaré.

Marinette caminó dando brincos hasta el puesto, siendo observada por el guardaespaldas. Después de todo, desde el día que Adrien comenzara a salir formalmente con la joven, Gabriel Agreste le había encargado, en privado, la seguridad de la muchacha.

Hasta ese día, no se vio obligado a intervenir, puesto que Marinette podía arreglárselas a solas en discusiones con fangirls de Adrien Agreste. Claro, hasta que reconoció a Lila Rossi junto a un grupo de chicas del Colegio Frances Dupon. Las mismas jóvenes que Nathalie había registrado como acosadoras de Marinette, y que ahora, parecían ser lideradas por Lila, y que caminaban en dirección de la joven Dupain-Cheng.

-Miren nada más... –Marinette sintió un escalofrío cuando reconoció la voz de la italiana, luego de comprar tres manzanas confitadas-¿Quién lo diría? ¿La oportunista trabajando de encomendera?

-¿Qué tal, Lila? –respondió seca la azabache, al ver que detrás de la peli café, estaban las chicas que le acosaban en el colegio- No sabía que te habían dado de alta en el reformatorio.

-Bueno, no hay ninguna ley que castigue a alguien por una supuesta conexión con un supervillano.

-¿"Supuesta conexión"? –ahora Marinette se sentía ofendida por el cinismo de Lila –Lamento romperte la burbuja, pero todo París sabe lo que has hecho, al igual que ustedes –Marinette se dirigió a las jóvenes que le daban apoyo a la italiana-. Lila Rossi es una mitómana, ¿por qué la escuchan?

-Porque igual que nosotras, también te odiamos por habernos quitado a Adrien –respondió una de ellas, rechinando los dientes.

Ninguna de las jóvenes, se percató que Gorila se acercaba a ellas, con una cara que asustaría hasta al mismo Gabriel Agreste, pero lo que escuchó de los labios de Marinette lo dejó congelado en su lugar por unos segundos.

-¡¿Qué se creen ustedes?! –Marinette apretó los dulces en contra su pecho, por la indignación que sentía en esas chicas -¡Adrien no es un objeto! Me enferma la manera de cómo se refieren a él como si fuese una especie de trofeo, que sólo lo tendrían para exhibirlo –la azabache caminó a paso firme hacia las chicas, las que retrocedieron por inercia- Él sólo les interesa por su rostro, su apellido y su dinero ¡Debería darles vergüenza! Adrien es un muchacho con un gran corazón, y no permitiré que ustedes se refieran a él como una "propiedad".

El escándalo no pasó desapercibido para los transeúntes, los cuales, en su mayoría, reconocieron a la italiana. En tanto, el cuarteto de chicas nunca antes se había sentido tan intimidado, desde la manera que Adrien les había mirado cuando insultaron a Marinette delante de él.

Ellas estaban seguras, que con el apoyo de Rossi, podrían hacerle pasar un mal momento a la azabache, pero jamás se imaginaron que sería al revés.

-¡Tú no eres nadie para decir eso! –gritó Lila, hacia la franco-china, la que no se inmutó en absoluto por sus palabras- ¡Yo soy el verdadero amor de Adrien! ¡Fue conmigo su primera cita! –Lila levantó la mano, claramente para abofetear a Marinette, pero ni siquiera alcanzó a bajarla, puesto que alguien la sujetó y elevó del suelo, soltando un gruñido.

-Tratas de tocar a esta joven de nuevo... –le habló una voz grave, que heló la sangre de la italiana como de sus compañeras -... y ni Hawk Moth te salvará.

Marinette estaba con la boca abierta, sin poder evitar sorprenderse por la situación.

Era la primera vez que Gorila hablaba, y quién también sujetaba a la pelicafé por sobre el suelo como si fuera papel. Luego, el fornido hombre dirigió una mirada asesina a las chicas, las que dieron media vuelta para escapar, pero sólo se encontraron con un furioso Adrien Agreste.

-Les advertí que se alejaran de MI NOVIA –el rubio caminó hacia ellas con la mirada de un gato asesino-No las quiero ver mañana ni nunca en el colegio como cerca de Marinette. Si vuelven, no respondo.

Las muchachas chillaron despavoridas, abandonando a Lila, la que todavía forcejeaba tratando de escapar del agarre del guardaespaldas, sin éxito.

-En cuanto a ti... –Adrien se dirigió a la italiana, con una actitud que demostraba ser el hijo de Gabriel Agreste-No sé si eres sorda o algo así, pero espero que esto te deje en claro todo...–Gorilla bajo un poco a la chica, para que el rubio pudiera hablarle directo a los ojos- NO TE AMO, NUNCA TUVIMOS UNA CITA, Y ACEPTA DE UNA VEZ, QUE SÓLO TENGO OJOS PARA MARINETTE.

A una señal del joven Agreste, el guardaespaldas liberó de su agarre a Lila, la que chasqueó en contra la azabache, pero volvió a retroceder cuando el fornido hombre se le interpuso.

La italiana, se fue con una mirada de rencor, tanto hacia a Marinette como para Adrien, el que no dejaba su expresión fría, hasta sentir la mano de su novia posarse sobre su hombro.

-¿Adrien? –el ojiverde se volteó a ver, un poco avergonzado por su arrebato, pero su novia sólo le devolvió una risilla cómplice- No sabía que estaba saliendo con una versión joven de Gabriel Agreste.

Adrien sintió que los colores se le subieron a la cara, hasta sentir acidez en el estómago, ya que su "linda" novia le comentó que era idéntico en carácter a su padre.

-No-no sé cómo tomar eso, my angel –la franco-china rió con más ganas, y a esa escena, el "Gorila" esbozó una media sonrisa- Pero me alegra que estés bien.

-Con ambos aquí, no podría estar más segura- les vitoreó la joven, para extenderles los dulces- Para mis caballeros protectores.

Los dos recibieron el presente de Marinette con un leve rubor en sus mejillas, sin saber que una chica vestida de zorra observaba a los lejos con una amplia sonrisa zorruna.

...


-Me las pagará... –se repetía Lila Rossi, mientras caminaba por las calles-Haré que Adrien vea lo mentirosa que es Dupain-Cheng, y volverá conmigo.

-Eso no suena muy "sincero" que digamos –dijo una voz burlona, que hizo parar en seco a la italiana- Y por cierto, tengo un asuntito que arreglar contigo, IMPOSTORA.

Ante Lila, descendió una joven vestida de zorra, pero su traje tenía algunas variaciones a la versión Akuma.

-¿Qué tal, señorita, "creo en mis propias mentiras"? – Alya se le acercó, jugando con su ocarina entre sus manos - Yo soy la verdadera heroína del Miraculous del Zorro, y aunque te encargaste de arruinar mi reputación, te aseguro que tanto tú como Hawk Moth, serán derrotados por los verdaderos héroes de París.

-¡No puedo creerlo! –exclamó Lila ante sorpresa de Alya- Entonces, ¿Hawk Moth sí me abandonó? ¡Él lo pagará! ¡Todos pagarán por haberme traicionado!

-¿Eh? –ahora Alya estaba confundida-Disculpa, ¿qué rayos estás diciendo? –la morena sujetó a la italiana de los hombros para exigir respuestas.

Lo que no espero la nueva heroína fue que, al tacto, pudo comprobar que Lila no mentía. Ante la sorpresa, Alya retrocedió un poco espantada por la sorpresa, hasta que recordó que Trixx le explicó que uno de sus poderes correspondía al espiritual, así que ella podía vislumbrar las intenciones de las personas, mientras tuviera contacto con ellas.

-Así que... ¿Ahora soy un detector de mentiras? –ironizó la morena, ignorando la rabieta de Lila, que apretó los puños con fuerza.

-¡Es inconcebible que Hawk Moth me reemplazara! -ante esa afirmación, Alya casi llegó a caerse de la impresión -¡Pero escucha bien! –la italiana le apuntó amenazadora, mientras que la reportera aún se recuperaba de la impresión –No sé cómo lo haré, pero me asegurare que cada uno de ustedes paguen por sus traiciones.

-¿Sabes qué? –Alya sujetó con fuerza a la chica y sacó su ocarina -Me aburres. Eres alguien que usa sus mentiras para escapar de la realidad y victimizarte, así que voy a darte una probada de tu propia medicina –la heroína tocó su instrumento, y ambas chicas desaparecieron en un destello cobrizo.

...


La italiana despertó en un bosque de bamboo tan altos que no podía ver que no podía ver el cielo. Furiosa, gritó a la portadora del Miraculous, exigiéndole que la sacara de ahí, pero de respuesta sólo recibía una risilla traviesa y los vistazos fugases de la sombra de un zorro.

-¡Maldito Akuma! Te exijo que me saques de aquí –espetó furiosa la chica, corriendo tras la sombra escurridiza.

-Je, je, je. Si quieres salir, deberás jugar conmigo.

-¿Jugar? ¿Es una broma? –preguntó desconcertada la chica.

-Sip. Será sólo unas cuantas preguntas. Si respondes correctamente, te dejaré ir –Alya volvió a reír maliciosa, y Lila supo que no tenía más opción, mientras veía la sombra del zorro aparecer y desaparecer de entre los tallos del bamboo.

-Muy bien, acepto el reto.

-¡Entonces, vamos a divertirnos! –la sombra del zorro saltó sobre la cabeza de Lila, para desaparecer nuevamente- Primera pregunta; ¿De dónde vienes?

-¿Eh? –la chica se extrañó de la interrogación planteada por la morena- Soy de Italia.

-¿Vives con tus padres?

-Sí.

-¿Conoces a Ladybug?

-Sí –respondió de mala gana la chica.

-¿Eres amiga de Ladybug?

-No –fue la respuesta rotunda de Lila, la que no encontraba sentido al juego.

-¿Conoces a Jagged Stone?

-Por supuesto, ¿quién no?

-¿Eres amiga de Jagged Stone?

-Sí, de hecho el me dedicó una canción – a la respuesta, uno de los tallos de bamboo se tornó en llamas, muy cerca de Lila, la que apenas pudo escapar a tiempo -¡Santo cielo!

-¡Ups! My fault –la sombra del zorro apareció a un lado de la chica, rodeado de lenguas de fuego azul –Olvidé decirte, que por cada mentira que digas, el bosque comenzará a incendiarse, y te advierto, que entre más grave sea la mentira, más peligrosas se volverán las llamas –Lila asintió asustada, y la sombra le sonrió ampliamente –Volveré a hacerte la pregunta ¿Eres amiga de Jagged Stone?

-No, no lo soy – a la confesión de la italiana, el fuego del bamboo se volvió azul, y mostró algo que la chica no esperaba.

Se trataba de una especie de visión de su pasado, el día cuando ingresó al colegio para ser exactos y la mostraba a ella hablando con la hija del alcalde.

"-¡No puedo creerlo! –la rubia chascó los dientes – En verdad, ¿Jagged Stone te dedicó una canción?

-Así es. Es más, lo hizo en mi propio concierto privado.

La rubia salió ofendida, seguida por una pobre Sabrina que apenas podía cargar con los libros de la biblioteca. Mientras, Lila tenía una maligna sonrisa de victoria."

La visión desapareció entre las llamas, y la voz de Alya volvió a escucharse.

-¡Caray! Esa cara me da nauseas, ¿Y a ti no? –Lila sólo guardó silencio, sin querer admitir que esa expresión, en verdad, también le desagradaba.

-Muy bien, Next question: ¿Eres amiga de Steven Spilberg?

-No.

-¿Eres amiga de Adrien Agreste?

-No, soy su... -pero Lila tuvo que morderse el labio en el último segundo.

-¿Qué eres de Adrien Agreste? –preguntó "curiosa" la portadora de la Miraculous.

-Yo, no lo sé... –dijo Lila, pero un bamboo cercano a ella estalló en llamas, derribándola y dejándola con quemaduras en su cuerpo.

-Parece que sí sabes lo que eres para Adrien.

-Eso no es asunto tuyo –escupió furiosa la italiana.

-Lo es, ya que si no contestas honestamente, no saldrás de aquí –sentenció la morena, a lo que Lila tuvo que aceptar resignada-¿Y bien? ¿Qué eres para Agreste?

-Alguien que odia.

-¿Por qué te odia?

-Porque traté de poner en peligro a Marinette.

-¿Por qué trataste de ponerla en peligro?

-Porque es la novia de Adrien.

-¿Y por qué ella es la novia de Adrien?

-Porque él la... –Lila quedó en blanco, al entender las intenciones de la zorra.

-¿Por qué? – preguntó burlona Alya.

-Él... ¡sólo siente admiración por ella!- a lo dicho, todo el bosque de bamboo se tornó en llamas, y el fuego comenzó a rodear a la italiana.

-Di la verdad, Lila... -la sarcástica voz de Alya se volvió eco, alejándose de a poco del lugar.

-¡Adrien sólo me ama a mí! Lo de Marinette es sólo un error, un error que debo corregir –Lila se abrazó a sí misma, sonriendo nerviosa- Yo fui su primera cita ¡Le gusto! Marinette, ella... ¡Le robó un libro a Adrien! ¡Y lo recuperaré! ¡Lo haré por él! ¡Por nuestra relación!

El fuego se volvió negro, y le enseñó a Lila varias imágenes del momento en que ella conoció a Adrien, cuando fueron a la biblioteca, luego ella le robó el libro y posteriormente lo bota a la basura.

La italiana se quedó sin habla, y la figura de la portadora de la Miraculous se mostró ante ella, envuelta con lenguas de fuego de color carmín.

-¿Quién robo el libro de Adrien? –le preguntó seria la heroína, y Lila sólo chascó los dientes.

-¡¿Qué no ves que es Marinette?! –la italiana indicó una de las visiones que la mostraba a ella misma robando el libro cuando a Adrien se le había caído las cosas de la mochila, luego de cómo ella lo recogía del suelo con una sonrisa de triunfo por haberse apoderado del objeto.

Alya frunció el ceño.

Era claro que ella estaba "mal de la cabeza" y que su actitud extremista se justificaba con su akumatización, pero lo que veía era otra cosa.

Así el fuego rodeó a Lila, con las escenas que mostraban su mentira, hundiéndola en una especie de abismo.

La italiana despertó sobresaltada, de rodillas en la acera, con la heroína del Miraculous del zorro viéndola de forma grave.

-Creí que eras como Chloé –comentó seca la morena- Sólo otra chica narcisista, creyéndose lo máximo y peleando por Adrien como si este fuese otro trofeo o capricho. Ya sabes, por ambición, pero no fue así –Alya caminó hasta ella, mirándola con lástima- Sabes la verdad, pero te niegas a aceptarla. Lila, necesitas ayuda, de forma urgente, o terminarás haciendo cosas de verdad terribles, tanto para ti como la gente que rodea.

-No pienso escuchar ninguna de tus mentiras ¡Yo soy la verdadera portadora del Miraculous del Zorro! ¡Tú me las robado y haré lo necesario por recuperarlo!

Alya chascó los dientes, ya hastiada por la actitud de la muchacha.

-¡Estás enferma! Tienes una enfermedad mental llamada mitomanía. Presentas todos los síntomas. Debes ver a un psicólogo –repuso Alya, a lo que Lila rió casi desquiciada.

-¿Tú también hablas como mis padres? –la morena quedo helada ante esta revelación - Según ellos estoy "enferma". Que fue por eso que tuvimos que irnos de Italia, y me han hecho ver a uno de esos psicólogos de los que hablas, pero ellos son los mentirosos. ¡Todos son mentirosos!

Alya bajó los hombros en resignación.

Ya no sabía si odiarla o sentir lástima por ella, pero sí sabía algo. El estado mental de Lila Rossi es demasiado peligroso, especialmente para la seguridad de Marinette, por lo que decidió tomar cartas en el asunto.

-Estaré vigilándote. Si presentas una amenaza ya siendo un Akuma o no, estaré ahí para detenerte –sentenció la heroína, desapareciendo en un destello rojizo.

-Ya verás... -murmuró Lila, luego de quedarse sola- Recuperaré mi Miraculous, recuperaré a mi Adrien, y todos ustedes mentirosos, pagarán por lo que me han hecho.

-Pobre chica –Lila volteó de golpe al escuchar esa misteriosa voz- Tal vez pueda ayudarte, si tú me ayudas a mí.

...


Alya se movía a gran velocidad, de regreso a la feria artesanal donde Adrien y Marinette tenían su cita. Pero a sólo unas cuadras, su Miraculous ya daba el último pitido alertando el final de la transformación, por lo que la chica, a regañadientes, tuvo que aterrizar sobre un tejado, para volver a su forma original y con Trixx saliendo flotando del collar.

-¿Y que tal tu primer día cómo heroína? –le preguntó sonriente la Kwami, pero Alya sólo le respondió con una expresión de preocupación.

-No como lo soñaba –rió un poco la chica, para luego soltar un suspiro- Pero jamás pensé pasar por algo así... ¿En verdad existe gente como Lila?

-Me temo que sí –Trixx se posó en el hombro de su portadora-Y también hay gente peor. Bienvenida al mundo "real", Alya. Si crees que Lila Rossi ya es una psicópata mitómana, hay muchos otros peores que ella allá afuera –la Kwami le indicó la ciudad- Pero por eso estás aquí. Siempre habrá maldad en este mundo, por muy irracional que sea, por esa razón, siempre debe haber gente como tú y tus amigos, dispuestos a patearles el trasero.

Alya soltó carcajadas alegres y abrazó a su nueva compañera, mientras se ponía de pie.

-Te prometo ser una buena colega, y voy a protegerte, a mi familia, mis amigos, ¡A todo el mundo! ¡Voy a patearle el trasero a todos los villanos y delincuentes! –Alya estiró sus manos en modo de desafío- ¡Prepárate Hawk Moth! París tiene una heroína, y esa es... ¿Eh? –la bloguera se dio un coscorrón, por haberse olvidado de un pequeño detalle-Ups, no tengo un nombre de heroína.

-Pues deberás pensar en un buen nombre –sonrió zorruna la Kwami, a lo que Alya recordó algo.

-Ahora que lo pienso... ¿No le habías dicho al anciano chino sensei o algo parecido? –Trixx asintió -¿Por qué?

-Nací en Japón, los Miraculous procedemos de Asia.

-¿Con que Japón...? –Alya sacó su inseparable teléfono- Veamos entonces, que dice el buscador sobre zorros japoneses.

La muchacha buscaba en su aparato ante la mirada curiosa de la Kwami, hasta seleccionar una página web de los kitsunes.

-Veamos, aquí dice que los Kitsunes son zorros espirituales, mensajeros del dios Inari, tienen poderes de la ilusión y ¿posesión de cuerpos? –Alya miró extrañada a Trixx.

-¿Recuerdas que sabías que Lila no mentía sobre que ya no estaba en contacto con el portador de la Miraculous de la mariposa? –Alya asintió- Pues, ¿cómo te lo digo? En ese momento poseíste a Lila por unos segundos, por accidente, así supiste que ella no mentía.

-¿Me estás diciendo que estuve dentro del cuerpo de Lila, por unos momentos? –Trixx asintió divertida- ¡Que asco! –Alya se restregó con las manos, como si tratara de quietarse alguna suciedad del cuerpo.

-No te preocupes. Sólo diste un vistazo a su alma, además, usaste muy bien tu técnica especial, pero, aunque fue divertido, sólo deberías utilizarla en una verdadera batalla.

-¿Me estás elogiando, o criticando? –preguntó sarcástica la morena.

-Ambas cosas –sonrió ampliamente la Kwami.

-Bueno, regresando al asunto de mi nuevo alias –la chica revisó su móvil- Aquí hay algunos posibles nombres. Veamos, Kurama, no es muy Naruto, además suena a nombre de hombre; podría ser Kitsune, o quizás Scarlet Fox –Alya hizo una pose, la que Trixx imitó divertida- No, muy largo ¿Red Fox...? No, suena muy a videojuego. Quizás deba quedarme con la raíz... –Alya se enderezó, viendo fijo el horizonte- Prepárate mundo, aquí viene la nueva superheroína, ¡KITSUNE!

-No suena mal –le vitoreó la zorrita.

-Es corto, nos describe a la perfección y suena cool ¡Es perfecto!

-Muy bien, "Kitsune", necesito comer algo, si quieres ir a ver a tu amiga –repuso hambrienta la Kwami a lo que Alya se golpeó la frente.

-¡Dios mío! Olvidé que puedo llamarla para advertirle de Lila –pero en el momento que iba a marcar, le llega una notificación de su blogg, así como se escucha a lo lejos una explosión –No puedo creerlo, ¡¿justo ahora?!

Así de claro, aparecía en la pantalla un video en vivo que uno de los seguidores de su página le compartía sobre Ladybug y Chat Noir enfrentando a un nuevo Akuma, que convertía a las personas en piedras al lanzarles rayos de su gargantilla de oro.

-Marinette y Adrien una vez comentaron que los Kwamis deben alimentarse con algo para reponer energías, ¿Qué necesitas comer Trixx?

-Un naruto –esa respuesta descolocó a Alya.

-¿Tienes que comerte a un personaje de anime, acaso?

-No, el naruto es un aderezo que se coloca en el ramen. Se hace con pasta de pescado prensado y hierbas aromáticas, también le llaman narutomaki.

-¡¿Y de dónde rayos se supone que saque un naruto, en medio de la ciudad de París?! –se exasperó Alya, cuando de pronto, apareció a sus espaldas, el maestro Fu -¡Kyaaaa! ¡Pero que susto señor!

-Supuse que algo así iba a suceder –el anciano le extendió una caja a Alya, que contenía cuatro troncos de naruto - Sólo basta con tres rodajas. Luego que la emergencia pase, te enseñaré a preparar esta comida para tu Kwami.

-¡Es el mejor guía que un superhéroe pueda pedir! –Alya le abrazó emocionada, mientras que Trixx degustaba su preciado naruto.

...


Ladybug y Chat Noir habían logrado, hasta ahora, esquivar los ataques del nuevo Akuma, The Gorgona, desde su aparición en la feria.

Ladybug no podía concentrarse bien, ya que había logrado escapar como Marinette cuando el Gorila se interpuso para protegerla de uno de los rayos del Akuma.

-¡My Lady! – Chat Noir logró salvarla de uno de los rayos y llevarla a un callejón sin que su enemiga lograra verlos –Mi amor, debes enfocarte.

-Sí, lo sé, pero es que... -la joven se estremeció al sólo recordar como el robusto hombre le había apartado cuando el Akuma los atacó.

-Estoy seguro que él lo hizo por cuidarte, y no por su deber –Chat le besó la sien en señal de tranquilizarla-Tu misma lo dijiste, que él va más allá de cumplir con su trabajo.

-Gracias, minino, pero, ¿Qué tiene esa Akuma en contra de "Marinette"? – se preguntó la chica de moteada.

-Creo saber quién es –le comentó su novio, para sorpresa de la heroína- De seguro es la señora Cassandra, la madre de Amber, y no estaba muy contenta cuando su hija y yo le recalcamos que eres la única en mi vida –el felino negro le guiñó un ojo, coqueto.

-¿En serio? ¿Coqueteas en estos momentos? –Chat le abrazó en respuesta.

-Y también, que se descubrió que es una estafadora que quería vivir de la fortuna de mi familia.

-Y ahora, planea vengarse de nosotros.

-En ese caso, debemos purificar al Akuma, antes que convierta a la gente de París en su jardín de piedras.

Ambos asintieron, y se dirigieron a la calle, para preparar una emboscada en contra The Gorgona.

La Akuma estaba convirtiendo a los pobres transeúntes en estatuas de piedra, y antes que Ladybug invocara su técnica especial, alguien apareció detrás de los jóvenes héroes.

Una chica ataviada con un traje de zorro naranja, portando una ocarina.

-¡Hola! –les saludó, pero antes de dar cualquier explicación, Ladybug le lanzó el yo-yo-¿Por qué la violencia?

-Ni creas que vas a engañarnos Volpina –Ladybug ya estaba molesta con tener que lidiar con Lila esa tarde y ahora con su forma de Akumatizada.

-¿Pero no es extraño? –Chat Noir se puso en defensiva- ¿Acaso Hawk Moth puede realizar dos Akumas a la vez?

-No soy una Akuma, soy Kitsune, la nueva portadora del Miraculous ¡En serio!

-¡No te creo! –Ladybug volvió a lanzar su arma en contra la morena- Eres Volpina, uno de los Akumas más peligrosos, no sé cómo Hawk Moth pudo convertirte de nuevo, pero no dejaré que te salgas con la tuya.

-¡Hey! –Kitsune exclamó cuando Chat Noir le atacó con su bastón- Veo que empezamos con la pata equivocada, pero por favor, tienen que creerme –la morena esquivaba las patadas de la mariquita, tratando de probar su inocencia- El guardián me entregó la Miraculous del Kwami de nombre Trixx, ¡que es una fanática del naruto!

Ladybug dudó un momento, pero volvió a atacar junto con su compañero, y debido al deseo de no pelear de Kitsune, la morena fue amarrada por el yo-yo de la mariquita.

-Veo que no podemos llegar a más – Kitsune comentó con desgano.

-Ahora, confiesa –le amenazó Ladybug, mientras que Chat Noir le vigilaba con el bastón en mano.

-Sólo debo decir que soy Kitsune, y lo único que necesita el mal para triunfar, es que la gente buena no haga nada.

Ladybug quedó en shock, ya que esa frase la había escuchado antes, pero antes que preguntara algo, Kistune desapareció en un destello rojo.


Antes que nada, perdon por la subida erronea, la verdad no tengo idea de que paso!


¡Por fin!

Publico un cap, y ya tengo los derechos para mi seudónimo de escritora!

Y no he perdido el tiempo, ya que he publicado el primer cap de mi propio comic online!

Si les interesa, se llama, El Espejo con Vitrales por Soledad de los Ríos.

También tengo una página Tumbrl!

soledaddelosrios tumbrl

También pueden encontrarme en:

sdlr-escritosycomic blogspot

Y tengo Pa treon!(tengo que escribirlo asi, puesto que la pag., me lo borra)

Pa treon com / soledaddelosrios

Bueno, sin más, espero les haya gustado!