Hola! Si están releyendo esta historia se darán cuenta de que hice algunos cambios, algunos relevantes otros no mucho... pero la diferencia es mínimaasí que disfruten de la historia!
Disclaimer: One Piece no me pertenece, si así fuera ufff! Mejor ni digo xD
Advertencia: Spoilers del manga! Cosas inventadas y fluffy!
-Situado 2 años después de la saga actual -
Inocencia
.*~*.
Habían pasado ya un par de semanas desde su último encuentro, sin embargo aunque no lo manifestaran abiertamente, toda la tripulación se había dado cuenta del ligero cambio en la forma de comportarse del capitán y la navegante, pero lo atribuían a la discusión y casi expulsión de Nami de la tripulación, sin embargo eso no era motivo suficiente para el cocinero el cual se sentía desplazado por su Nami-swan.
Solo una persona además de la pareja sabía de lo sucedido en el acuario, y esa persona era Robin.
~Flash Back
Después de que Luffy terminara con su comida, ambos volvieron a sus actividades normales. Nami a completar uno de sus mapas y checar el rumbo del log; Luffy a dar vueltas por el barco a ver que se le ocurría hacer.En cuanto Nami entró a la habitación que compartía con la pelinegra, esta ya se encontraba allí esperándola con una mirada divertida.
-¿Qué?- preguntó Nami sonrojándose
-Nada, solo me sigo preguntando qué fue lo que vi allá abajo –respondió Robin mirándola atentamente mientras ambas se sentaban en la cama de la primera.
-Ah pues ehm… ah! ¿Cómo que no sabes que es lo que viste? - dijo la peli naranja a la defensiva y completamente roja
-fufufufu solo quería ver su reacción- Nami se puso aún más roja- además, era algo que yo ya solo estaba esperando a que sucediera-
-¿eh? ¿Cómo?-
-fufufufu son demasiado obvios, por lo menos para mí… desde que me incorporé a la tripulación me di cuenta de que ustedes tenían algo, pero al parecer ninguno se había dado cuenta de ello hasta lo de Teach … además, nuestro capitán se ve muy apuesto ahora ¿no lo cree?-
-Robin! ¿No me digas que tu…?- preguntó Nami con sorpresa
-¿Qué me guste? No, para nada. Solo es un comentario –
-pues últimamente sacas algunos comentarios que me sorprenden mucho y no me recuerdan nada a la Robin de hace 4 años-
-Nami, tengo ya 32 años –dijo Robin seriamente –ya es momento de plantearme si en verdad deseo sentar cabeza algún día o no… -
-mmm… en eso tienes razón, ¿Ya has pensado en alguien? –
-Tal vez sí, solo estoy esperando el momento indicado, pero no me cabe ninguna duda de que el resultado será favorable- dijo con un aura obscura a su alrededor. Nami solo esperaba que en cualquier momento soltara una risa terrorífica estilo "Muajaja!" –sin embargo… recuerda que somos piratas, el tener una familia implica dejar el mar y confinarte a tierra o… abandonar y seguir tu sueño-
-¿Y me lo dices a mí? Nuestra tripulación es el vivo ejemplo del abandono–le dijo alejándose un poco de ella- yo no sé si estaría dispuesta a dejar de navegar, es lo que más amo en la vida-
-¡Hey! ¡No me cambies de tema! ¡Hablábamos de capitán-san! – dijo volviendo a causar el sonrojo de la pelirroja
-Bueno lo que pasa es que… -
La navegante le platicó a su amiga todo lo sucedido en el acuario, a lo que ella escuchó atentamente, y después de un momento de silencio dijo su deducción de todo el asunto
-Él te ama-. Nami casi se cae de espaldas
-¡No digas eso Robin! ¡Ni siquiera le he dicho lo que siento o si el siente algo por mi! ¿No es demasiado pronto para que digas que "me ama"?-
-fufufufu los hombres como Luffy no se enamoran a la primera, además creo que él está tan confundido como tú-
-Yo… yo creo que lo amo desde hace mucho tiempo Robin- admitió la navegante sonrojándose un poco, pues le era algo vergonzoso hablar de esos temas con cualquier persona - pero no sé si el me corresponda! ¿Y si no lo hace? No quisiera perder nuestra amistad- dijo desviando la mirada.
-Por la forma que te mira yo digo que si, pero capitán-san es capitán-san- respondió como si eso aclarara todo. –Lo único que tienes que hacer es despertar esos sentimientos en él. Es muy instintivo, sabrá como continuar. Así que…date a desear… que se arrastre a tus pies suplicando misericordia- Otra vez el aura obscura envolvió a la pelinegra
-Em.. Mejor llevaré las cosas con calma y todo se irá dando en su momento… creo – dudó Nami riendo nerviosamente
-Oi, bueno ¿y que estas esperando? ¿Qué haces aquí? Ve por él!-
-pero si tú fuiste la que insistió en que te contara! y me tienes aquí! y…! –se relajó – ah! Olvídalo, volveré a mis mapas y después saldré a buscarlo…
~Fin Flash Back
En ese tiempo, los mugiwara llegaron a una isla llamada Shimaboshi o isla sombrero, donde habían liberado al pueblo de una pandilla de bandidos de las montañas y a cambio se habían ganado algo de oro, comida y buen sake.
Esa noche aún anclados en la isla, aprovecharon del buen tiempo para hacer una segunda fiesta, solo que ahora privada, antes de partir al amanecer.
La en la fiesta los 14 barriles de sake quedaron secos, por lo cual los mugiwara descansaban dormidos en diferentes partes del barco y en posiciones con las que de seguro les dolería más el cuerpo que la resaca.
Sin embargo 2 miembros de la tripulación habían engañado a sus compañeros y solo habían bebido el mínimo de sake, pues esa noche Nami estaba más animada a conversar con Luffy de lo normal y este no quiso desaprovechar una de esas pocas oportunidades en que bromeaban sin que esta lo golpeara por decir tonterías. Pero después de agotar un poco los temas de conversación, llegó a ellos un silencio algo incómodo, en el que solo se escuchaba el crepitar de una pequeña hogera artificial que habían encendido en la cubierta del Sunny.
Nami observaba las llamas agitarse y sin poder evitarlo se giró un poco para mirar a Luffy, descubriendo que él no apartaba su mirada de ella mientras le sonrería. Pero solo un segundo después una mueca como aquellas que acostumbraba cuando tenía que pensar mucho o no entendía algo cruzó su rostro.
-Nami, hay algo en lo que… no puedo dejar de pensar- le dijo con el ceño fruncido –algo de aquella vez en el acuario…-
-Oh.. ¿En que te regalé carne? –dijo ella volviéndo a ver el fuego y tomando un palito que anteriormente habia estado usando para asar unas salchichas, con el que empezó a mover algunos troncos carbonizados, como si no le diera mucha importancia –Lo siento Luffy, eso no volverá a pasar. Tendrás que conformarte con seguir comiéndote mis postres –
-No me refería a eso Nami- le dijo él acercándose un poco a ella –me refiería a… que me besaste- Nami soltó el palito y se giró rápidamente hacia él notando como este invadía cada vez más su espacio personal. –Dime Nami… -le insistió.-¿Yo te gusto?-
-Yo… -comenzó a decir nerviosa- Luffy, yo.. si.. tú me gustas- dijo desviando un poco la mirada y sonrojándose esperándo que el dijera algo como que no estaba interesado o que no quería saber nada de ese tema, pero solo lo escuchó reirse con su peculiar risa.
-Shishishi.. ¡Nami! –le gritó haciendo que esta lo mirara.
-¿¡Qué!?-
Pero no pudo seguir gritando por que Luffy ya se había inclinado sobre ella como si tuviera la intención de besarla pero tampoco llegándo a hacerlo, así que fue Nami quien terminó de acortar el espacio entre ellos, besándolo suavemente y cerrando los ojos para disfrutar de la sensación en su estómago. Torpemente, Luffy comenzó a corresponderle el beso mientras un calor desconocido lo atravesaba. ¿Sería ese el motivo por que a Sanji le gustaba tanto perseguir chicas? Si era así, ahora entendía por quelo hacía, era como sentir la adrenalina de una nueva aventura o de una batalla, pero diferente y mucho más cálido.
Nami rompió el beso y abrió lentamente los ojos para observar a su capitán quién casi pareció hacer un puchero. Por lo que este levantó una de sus manos y la colocó en la nuca de Nami haciendo que se volvieran a besar notando como esta sonreía en el beso y aprovechando eso para moderle suavemente el labio haciendo que ella gimiera levemente, marcando un nuevo ritmo en sus bocas donde ya sus lenguas habían comenzado a hacer contacto y donde Nami se había aferrado al cuello de su capitán quién ante el efusivo gesto de la pelinaranja se recostó en el pasto de la cubierta del Sunny con su navegante aún devorando su boca.
Se besaron hasta que sus cuerpos les reclamaron por la extraña posición en la que estaban. Así que Nami se giró un poco recostándose sobre su espalda y con Luffy ahora inclinado en ella con una expresión que nunca antes había visto en él.
Quería que la siguiera besando, pero no sabía si era el lugar más apropiado para ello, por lo que se levantó del pasto y ante el desconcierto de su capitán que estaba a punto de gritar reclamándole, le hizo un gesto de que guardara silencio y la siguiera hasta la torre de vigilancia donde esa noche nadie se encontraba ahí, pues estaban anclados y la isla era muy tranquila.
La navegante y el capitán treparon por el mástil hasta el cuarto de entrenamiento-torre de vigilancia de Zoro. Allí en cuanto Nami se hubo asegurado de que la puerta no podía ser inoportunamente abierta y sin decirse nada el mugiwara se le lanzó encima y como tantos otros días había deseado, comenzó a besarla con excitación a lo que esta respondió inmediatamente.
En el interior de sus bocas, sus lenguas jugaban entre ellas por lo que no podían evitar gemir de vez en cuando. Sus cuerpos ya hace rato que no se podía distinguir uno del otro, pues el moreno había aprisionado el cuerpo femenino entre la pared y el suyo.
Nami acariciaba el pecho del moreno, en especial su cicatriz en forma de X que le cruzaba el pecho, mientras que este acariciaba la espalda de la navegante incluyendo donde esta cambia de nombre. En un impulso espontáneo, Nami despojó a Luffy de la camisa abierta que llevaba ese día. Se separó un poco para poder verlo a detalle, pero este no desaprovecho la oportunidad e instintivamente comenzó a besar su cuello.
Nami a pesar de la distracción que le provocaba la acción del hombre de goma, pudo ver claramente las cicatrices que la batalla con Teach y otros enemigos le habían dejado y quiso poder besar cada una de ellas. Pero el capitán parecía no darse cuenta de aquello, se estaba dejando abandonar a esta nueva sensación que solo le provocaba Nami y de la que tantas veces había oído hablar en las conversaciones del cuarto de los hombres.
El deseo.
Pero Nami al sentir que la situación se estaba saliendo un poco de control, se puso un poco nerviosa. El mugiwara al notar la tensión en la chica se separó de ella y viéndola a los ojos le preguntó
-Nami, ¿estás bien?-
- sí, solo que… - dijo esta desviando la mirada
-¿qué sucede Nami? Sabes que puedes decirme lo que sea! Si he hecho algo para ofenderte…-
-no, no es eso Luffy es solo que yo… -volvió a mirarlo a los ojos un poco sonrojada – antes de besarme a mi… ¿ya habías besado a alguien más?
Luffy entendió de inmediato lo que la navegante le preguntaba y como no podía mentirle, no a ella se limitó a responder
-Sí, ya había besado a otra mujer–
-Oh, entiendo… - dijo algo pensativa – ¿te refieres a Hancock?- preguntó directamente
-Sí– respondió con sinceridad
-QUEEEEEEEEEÉ!- gritó la peli naranja –ERES UN HENTAI ABUSADOR! –le gritó sin saber muy bien por qué.
-Oi! Nami! Las cosas no son como parecen! Deja que te explique! – dijo el chico tomándola del brazo para que no se fuera. Estaba confundido ¿Qué tenía que ver eso ahora?
-Entonces explícame! Y más te vale que sea una buena explicación – dijo ella zafándose del agarre de su compañero
-Si no me abrazas no te explico nada! –dijo poniéndose de morros, sentándose en el suelo y recargándose en la pared
-Y TODAVÍA QUIERES QUE TE ABRAZE!- gritó, pero al ver la cara de Luffy no pudo evitar de todas formas sentarse junto a él aún haciendo pucheros y abrazarlo forzadamente, además de esperar lo que le fuera a decir y que esto no la hiriera demasiado.
-verás, todo comenzó… -hizo una pequeña pausa en la que inhalo y exhalo profundamente –después de la muerte de Ace…
~Flash Back
Luffy aún no podía creer como todo su mundo se había colapsado en solo unos días. Shabondy, la muerte de Ace… se sentía solo, muy solo y aunque sabía que se reencontraría con sus nakama en 2 años y que Rayliegh lo entrenaría para que los pudiera proteger y ser más fuerte, nada podía siquiera curar un poco el vacío que sentía… hasta que Hancock dejando por un instante a un lado su fanatismo hacia Luffy, lo consoló como solo sabe hacer una mujer: escuchándolo.
Luffy le relató toda su infancia con Ace y ella solo se limitaba a escuchar y a consolarlo cuando este se rompía y no podía continuar con la charla. Pero uno de esos días fue diferente pues la emperatriz no pudo resistirse y le robó un beso al hombre de goma el cuál no puso oposición alguna e incluso se dejó llevar por este, convirtiéndose en un beso que no tenía nada de casto.
Mientras la emperatriz ya se sentía toda una esposa, Luffy no entendía mucho de ello, solo sabía que besar a Hancock lo hacía sentir bien y a la vez mal, aunque la verdad no le importaba.
Después de que Jimbe y Law se marcharan, visitaron brevemente la isla de las Kuja, por lo que a su arribo, todas las mujeres de la isla se le lanzaban y le pedían a Luffy que fuera a comer a sus casas, ya que era el primer hombre que veían y el único que podía pasearse libremente por la isla.
Él con gusto aceptaba ir a sus casas a comer por que le ofrecían la "mejor carne del mundo", pero el nunca llegó a saber cuál era esa. "Carne misteriosa", pensó muchas veces y se quedó con la duda de que carne sería y a qué sabría.
En el entrenamiento con Rayliegh, Luffy le pregunto de la "carne misteriosa" a lo que este rio y después le explicó al moreno un universo desconocido para él: el amor y el sexo.
Después de toda una semana de explicaciones a cada una de las incoherentes y extravagantes preguntas que surgían de la alocada mente de Luffy, por fin este comprendió muchas cosas y fue entonces cuando se planteó sus sentimientos hacia la navegante.
Cuando regresó a Amazon Lilly, se encontró con muchas mujeres enamoradas de él, en especial la emperatriz serpiente, la cual durante todo el camino al archipiélago intentó besarlo de nuevo e incluso le pidió abiertamente matrimonio varias veces. Este la rechazó lo más sutil y directamente que pudo pues ahora era momento de volver a reunirse con su tripulación y retomar sus sueños.
~Fin Flash Back
Nami escuchó toda la historia atentamente y se quedó en silencio por lo que a Luffy le pareció una eternidad, sin embargo esperó hasta que la navegante dijera algo, pero sus labios permanecían sellados.
La navegante también ya había besado a otros hombres antes, pero solo lo había hecho por obligación o para escabullirse de algún problema, nunca por amor. Entonces sus ojos se abrieron desmesuradamente, se separó bruscamente del abrazo de Luffy para volverse hacia él y preguntarle
-Luffy…. ¿Alguna ves… has estado con una mujer?-. El capitán se sonrojó y comenzó a reírse.
-shishishi ¿Por qué quieres saberlo? Shishishi ¿Tú lo has estado? -. La navegante tomó el color de un tomate mientras veía que la expresión de Luffy se había puesto seria en espera de una respuesta
-¡No! –dijo ella confundida- Las mujeres no van….pero sabes bien que el ser pirata de Arlong y obtener todo ese dinero… no siempre lo hacía asaltando barcos piratas– respondió bajando la cabeza avergonzada ¿Qué pensaría ahora de ella? Pero para el mugiwara el solo esas palabras bastaron para que el moreno la tomara de la nuca y la comenzara a besar de nuevo.
Nami gimió por la sorpresa y todo le dio vueltas por un momento, pero haciendo acopio de la cordura que le quedaba después de semejante beso, se separó de él. El pelinegro al comprender lo que la navegante estaba pensando habló para silenciarla.
-Nami, ¿tú crees que me importa lo de Arlong? Desde el momento que aceptaste ser mi navegante me juré que te haría feliz -. Nami sintió un profundo alivio en su pecho al comprender y solo se atrevió a preguntar dudosa
-Pero el pasado no se puede cambiar-
-shishishi pero el futuro si- rio el mugiwara- todas las noches soñaba contigo, aunque aún no comprendiera muchas cosas, el solo hecho de recordarte me hacía salir corriendo de las casas de las amazonas porque intuía que algo estaba mal. Me hacía sentir como si te estuviera traicionando… -
La respuesta dejó a Nami sin aliento. No se esperaba que él también ya sintiera algo por ella (aunque no lo entendiera) desde incluso antes de la separación. Sintió ganas de llorar, pero esta vez de felicidad. En verdad lo amaba. Le gustaba la manera en que el moreno la seducía y la hacía bajar sus defensas con el solo hecho de verla a los ojos.
Entonces sintió una gran necesidad de besarlo y se apoderó de los labios del pelinegro, marcándolos a partir de ese momento como exclusivamente suyos. Lo mismo hizo con su cuello, apartando la negra cabellera de Luffy y mordisqueó un poco su cuello y el lóbulo de su oreja, haciendo que Luffy la abrazara con más fuerza, tumbándolos a ambos en el suelo de la estancia. Nami estaba sobre el cuerpo de Luffy y por el tipo de abrazo con el que la sujetaba, esta pronto se dio cuenta de las sensaciones que estaba provocando en el moreno.
Sonrió para sí misma, le encantó casusar ese tipo de reacciones en su capitán y sobretodo saber que él se ponía así solo por ella. Entonces una de las manos de Luffy se deslizó por el interior de su camiseta y se agarró firmemente de su pecho derecho haciendo que saliera de su ensimismamiento y soltara un leve gemido.
El mugiwara no se resistió y cambió de posición con ella, haciendo que el roce sobre la ropa en la parte baja de sus cuerpos fuera aún más intenso.
Luffy gruño y Nami gimió. Pero el capitán no había soltado su pecho aún, es más, había comenzado a jugar con su pezón causando el sonrojo de la navegante y el deleite del capitán cuando este levantó su camiseta y la escuchó gemir sorpresivamente cuando lamió su pezón y lo introdujo en su boca.
La pelinaranja se sentía realmente excitada y comenzó a frotar sus caderas con las de Luffy haciendo que este dejara su pecho y volviera a besarla con desesperación.
Se siguieron frotando sobre la ropa hasta que Nami abrió de tal forma los ojos y gimió de tal forma que el moreno tuvo que callarla con un beso para que no despertara a los demás.
Nami había alcanzado el éxtasis, pero el moreno aún seguía al 100, por lo que la navegante después de pasar unos segundos en el paraíso con Luffy aun besando su cuello y mandíbula, deslizó su mano a los pantalones de este y metió la mano en ellos.
Él se sorprendió de lo que la navegante pretendía hacer y ella se sorprendió de que no llevara ropa interior, pero esto solo facilitó su tarea y comenzó a hacerse a la idea de ser tocado de esa forma por la navegante, solo cerró los ojos y se dejó llevar por la nueva ola de sensaciones que lo embargaba, esa desesperación por que Nami fuera más rápido y ella que solo lo torturaba para por fin llegar al éxtasis, Luffy volvió a la tierra, apreció el rostro sonrojado y levemente sudado de su compañera. Tomó su barbilla con delicadeza y la besó suavemente.
Nami por el nerviosismo de lo que acababa de hacer solo pudo atinar a decir
-creo que tendrás que cambiarte de pantalones –.
El capitán no pudo evitar reír ante el comentario de la navegante y esta también rio argumentando que tendría que cambiarse de pantis ella también mientras se acomodaban sus vestimentas.
Después de reír sonoramente varios minutos, Luffy se sentó y pudo ver con claridad como el sol comenzaba a salir por el horizonte. Así que ante la amenaza de que sus compañeros los descubrieran, bajaron rápidamente de su escondite y se dirigieron a sus respectivas habitaciones, no sin antes despedirse con un beso.
-¿Sabes?- dijo Nami antes de meterse a su cuarto –tenía muchas dudas de si me rechazarías por lo que te conté de mi pasado pero ahora que lo aclaramos entiendo porque fue que diste tu primer beso a Hancock-
-¿Mi primer beso? ¿A Hancock? – preguntó confundido –pero si ella no fue mi primer beso! –respondió inocentemente
-¿QUE ELLA NO FUE TU… -bajo la voz –tu primero beso?- le preguntó de forma enojada –¿entonces quien lo fue?- Luffy se acercó a ella y depositando suavemente un beso en sus labios y haciendo que la navegante se relajara añadió con voz misteriosa.
-eso, te lo contaré otro día… – volvió a besarla y comenzó a caminar por el pasillo – te veo en desayuno!
Nami se quedó fuera de su camarote que compartía con Robin por unos segundos. Ese ensombrerado se las pagaría! Suspiró. ¿Quién se hubiera imaginado que el inocente Luffy tenía tanta historia amorosa detrás? Rio para sí misma y abrió la puerta. Entonces se dio cuenta de la escena que se desarrollaba dentro del camarote.
-AAAAA! QUÉ ES LO QUE ESTA PASANDO AQUÍ!- gritó terriblemente sorprendida
-N-Nami! Puedo explicarlo!
.*~*.
Las cosas se tornan cada vez más intensas y aún quedan cosas por develar de Luffy quien no es tan inocente como parece
Qué es lo que está pasando en el camarote de Nami?
Hagan caso a las advertencias chicos! Luego me reclaman xD
QUEJAS, SUGERENCIAS FELICITACIONES?
DEJEN REVIEW!.
