Resumen: Después de que les secuestraran para hacer un horrible experimento que tuvo como consecuencia el despertar de los corazones de los Incorpóreos, Roxas se despidió de Axel y Demyx por un rato. Lo que él no sabía era que aquella sería la última vez que vería a Demyx...
Chapter 2
Roxas apareció en Twilight Town y fue hacia la mansión abandonada a toda prisa. Al llegar, saltó los escalones de tres en tres, con el corazón galopándole en el pecho. Sentía que se ahogaba, pero le encantó esa sensación: significaba que estaba vivo. Entró en la habitación blanca y se encontró a Naminé sentada en la mesa, dibujando algo. Ella levantó la mirada y sonrió aliviada.
-Naminé,- le dijo él, sonriendo alterado. Ella le miró extrañada. -Estás bien?-le preguntó con inocencia.
Él asintió. -Escucha, Naminé.-le dijo, y cogió la mano de la chica y le hizo una señal para que se la pusiera en el pecho. Ella se puso la mano en el pecho y abrió los ojos, sorprendida. -Pero, cómo...?-preguntó, extrañada.
-No lo has notado en ningún momento?-le preguntó Roxas, que no podía dejar de sonreír.
Ella negó con la cabeza.-Yo he estado inconsciente desde el momento en que Sora desapareció... -Se levantó de la silla:-Sora!! Espero que se encuentre bien...
-Lo está,-dijo Roxas. -Nos encontramos y acabamos yendo juntos a Radiant Garden. Allí me encontré con Demyx, que me llevó de vuelta junto a Axel...-le explicó.-Sora cogió la nave Gumi, pero no sé a donde ha ido...supongo que estará bien, sabe cuidarse.-sonrió. Ella sonrió también. De repente, había comenzado a sentir una gran felicidad. -Vamos a ver a Hayner, Pence y Olette!! Han estado terriblemente preocupados desde que desapareciste, Roxas, y han pasado semanas desde aquello!!-Naminé le urgió para que le acompañase.
Roxas se sorprendió: casi...no había podido pensar en ellos...pero ahora podía sentir lo que ellos sentían con más intensidad aún que ellos mismos!
Siguió a Naminé al lugar de siempre. Allí estaban ellos: con ojeras de no dormir días y días. Olette fue la primera en levantarse y saltar a su abrazo, con lágrimas en los ojos y llamándole. -Menos mal...que has vuelto...Roxas...-sollozó su amiga, frotando su cara contra su hombro e hipando. Él le dio unas palmaditas en la espalda, sonriendo con circunstancia, y miró a Hayner y a Pence. Hayner se acercó a él y le golpeó con suavidad en la mejilla con su puño:-Bienvenido.-fue lo único que dijo, sonriendo con solemnidad.
De repente, Roxas sintió una gran tristeza en su corazón... separó a Olette de su abrazo y les miró a todos, extrañado. Se quedó un segundo pensativo y luego volvió a mirarles.
-Naminé, Hayner, Pence, Olette...ahora debo irme un rato más. No voy a moverme de Twilight Town, así que prometo volver. Y entonces os lo contaré todo, aunque creo que no me creeríais.-dijo, sonriendo. Salió del lugar llevándose una mano al pecho: ''Axel...qué ha...pasado?''-pensó dolorido.
Fue hacia la Colina del Atardecer.
No vio a Axel en
ninguna parte. Se apoyó en la barandilla y observó cómo
pasaban los trenes.
Entonces sintió cómo se abría
un portal tras él.
-Qué ha...pasado?-preguntó, angustiado. Axel no le respondió y se acercó a él, abrazándole por detrás, como solía hacer. Roxas entrecerró los ojos: estaba muy angustiado.-Dónde está Demyx...?-preguntó. Más silencio por parte de Axel. Roxas notaba cómo el corazón de Axel latía aceleradamente. De repente sintió algo en su nuca: lágrimas. Axel estaba llorando. Por un momento le costó de creer, pero después se giró para mirarle a los ojos. Axel se secó los ojos con la manga de la parca. Roxas le cogió la cara con sus manos, acariciando sus mejillas.-Qué ha pasado?-repitió, suavemente, interrogándolo con sus ojos azules.
-Demyx...Demyx se ha suicidado.-dijo Axel. Roxas abrió los ojos, sorprendido, incrédulo. Titubeó. -Que ha...qué?
-No me hagas repetirlo.-pidió Axel.-Él no quería estar sólo...así que se ha ido a reunirse con Xigbar...y los demás. O sólo con él...no puedo saberlo.
Roxas parecía no entenderlo, no creerlo. Sus ojos reflejaban una gran incertidumbre.
-Yo creí...que se quedaría con nosotros...-cuando por fin pudo aceptarlo, su corazón se encogió de tristeza. Quiso llorar con todas sus fuerzas, pero sintió que no tenía lágrimas.
Se separó del abrazo de Axel y le cogió de la mano con fuerza.
-Vamos...acompáñame, Axel, quiero...que vengas conmigo...y mis...amigos...-al decir esa frase, casi se mordió la lengua. Uno de sus grandes mejores amigos se había ido para siempre. No pudo evitar sonreír con circunstancia. Había sido su decisión...pero miró a Axel. En cierto modo, Demyx siempre había sido el único amigo de Axel. Porque él... Parpadeó para no echarse a llorar. El pelirrojo le acarició la cabeza.
-Vamos...
En el lugar de siempre, Hayner, Pence y Olette habían invitado a Naminé a comer unos helados azules, y habían guardado uno para Roxas...
-Volverá, nos lo ha prometido- dijo Olette, mirando el helado.
-Sí, pero seguro que no vuelve solo.-gruñó Hayner, mordiendo el suyo a su vez.
-...-Naminé no dijo nada. No sabía qué decir o hacer.
-Así que tú eres la chica que vive en la mansión abandonada.-dijo Pence, mirando a Naminé sonriendo. Al recibir esa cálida sonrisa, algo en su corazón la obligó a sonreír ella también. Olette, que desde que Roxas se había marchado de nuevo, se había quedado de pie, se sentó a su lado en el sofá y le hizo una cola en el pelo con una goma del pelo blanca. Todos se rieron.-Te queda muy bien-dijo la chica. Naminé se ruborizó. No estaba muy acostumbrada a divertirse, sólo Sora había conseguido arrebatarle alguna que otra carcajada, pero se sintió muy bien entre esa gente.
-Seremos...amigos, verdad?-les preguntó, emocionada.
-Claro!-dijo Hayner- por supuesto, siempre que nos hagas un dibujo chulo a cada uno.-añadió.
Ella se llevó la mano a la boca, toda roja. Los chicos rieron de nuevo.
-Es una broma-dijo Pence. Ella sonrió de la forma más cálida que jamás se había visto.
Hayner, Pence y Olette se pusieron rojos como tomates al ver esa sonrisa.
''Qué mona!!!'' pensaron a la vez.
-Yo...os haré todos los dibujos que queráis...-dijo Naminé.
Hayner se puso en pie.-Ey, qué guai! Así podremos colgarlos por las paredes de casa, que están muy sosas.
-Sí, -añadió Olette.- Y también en ese corcho.-señaló uno vacío de la pared.
(NdA: la casa se sitúa justo detrás del Lugar de Siempre y entran a través de una puerta tapada con una cortina, allí viven los cuatro, según estos fics)
En esos momentos entró Roxas. Parecía más serio que cuando se había marchado, por lo que le miraron preocupados. Roxas miró a Naminé de un modo extraño, que ninguno de los amigos consiguió aclarar. Hayner se acercó a Roxas. -Ey, tío, te ha pasado algo...?
Antes de que acabase la pregunta, Axel había entrado por la puerta.
-Tú!!!-gritó Hayner, y lo miró con furia. Olette y Pence se acercaron a él, sonriendo.
-Al final conseguiste encontrar a Roxas y nos lo has traído de vuelta a casa, verdad?-preguntó la chica. Axel miró a Roxas, que no dijo nada. -Sí, bueno, más o menos...
-Ey, chicos, porqué no dejamos que se sienten y Roxas nos cuenta lo que le ocurrió desde que se fue?-propuso Pence, animado.
Pusieron una gran caja que les sirvió de asiento a los dos. Roxas miró a sus amigos, luego a Naminé y después a Axel, y suspiró. -Vosotros sabéis que hay otros muchos mundos aparte de Twilight Town, verdad?
Hayner, Pence y Olette asintieron.
-También sabéis que yo era miembro de una organización...y el incorpóreo de Sora, no?
Olette sonrió.-Sí, Roxas, pero tú eres mucho más mono que Sora, y más serio...
Axel medio rió ante ese comentario. Roxas se ruborizó. Tosió un poco y comenzó a contarles la historia, omitiendo algunos detalles, suavizando otros (la violación o los latigazos, entre otras cosas). Cuando llegó al trozo en que se transformaron en leones, Naminé y Olette no pudieron evitar un ''ooh, que monos...'' que hizo que Axel riera con fuerza durante un rato largo. También suavizó el trozo de la hoguera: no quería que se preocuparan por algo así...
Y ya al terminar la historia, Olette soltó un comentario parecido a ''por lo menos Roxas sí atendió al cursillo de primeros auxilios...'' con un tono de voz nada amistoso.
Roxas les preguntó a Hayner, Pence y Olette si podían tener a Axel en la casa, que viviera con ellos. Ella asintió enseguida, pero Hayner enseguida puso pegas.-Roxas, es un adulto, al fin y al cabo!
-Precisamente nos vendría bien tener un adulto que no sea como los otros adultos, no? Puede ser responsable y divertido.-dijo Olette.-Y...parece ser que quiere muchísimo a Roxas...-añadió, con un toque casi imperceptible de malicia en la voz. ''Pues por eso precisamente no quiero que se quede''pensó Hayner, con el ceño fruncido.
-Creéis que con las pintas que tiene le darán trabajo en algún sitio?-dijo.
-Puede ejercer mil y un trabajos, aquí en Twilight se ha visto gente más rara, al fin y al cabo...-dijo Pence. Hayner le miró con cara de ''de qué parte estás?'' y gruñó. Por fin, se le encendió la lucecita que necesitaba:-No tenemos más habitaciones libres!!!-declaró, esperanzado y eufórico. -No hay problema,-declararon los otros dos.-Dormirá en la habitación de Roxas...-dijo Pence.
-...Con Roxas-terminó Olette.-Qué te parece a ti, Roxas? Al fin y al cabo lo has propuesto tú. Trabajaremos y compraremos una cama doble!-gritó, contenta.
-Decidido, pues, el pelirrojo se queda!-Olette salió de allí feliz, antes de que Hayner tuviese tiempo de explotar de la rabia.-Al fin y al cabo...-murmuró Pence.-Es muy triste...no tener un lugar al que regresar...
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Axel se había quedado en un rincón apartado, hablando con Naminé y contándole lo que Roxas había omitido. Ella se llevaba la mano a los labios, sorprendida, enfadada u horrorizada, según el trozo en que estuvieran.
-Entonces...qué vas a hacer, Axel? Ya no tendría sentido volver al castillo...-murmuró la chica, suspirando.
Vieron pasar a Olette frente a ellos, riendo como una loca, y Hayner saliendo tras ella, gritándole todo tipo de barbaridades, enfadado. Pence y Roxas se acercaron a los incorpóreos que hablaban allí. El rubio se sentó en las rodillas de Axel y miró el cuaderno de Naminé.
-Sabes qué, Roxas? Le han pedido un dibujo a Naminé para cada uno.-dijo Axel. Roxas sonrió a la rubia:-Eso es fantástico, Naminé!-le dijo. Ella le sonrió.
Naminé se marchó a la mansión al cabo de un rato, cuando ya comenzaba a oscurecer.
-Bueno...-murmuró Axel.- entonces...yo, tendré que...debería ir yéndome... -comenzó a irse cuando Roxas, empujado por Pence, le agarró del brazo, suplicante.-Espera, no te vayas!-le dijo. Le miró con sus tiernos ojos azules.-Que...qué pasa, Roxas?-preguntó el pelirrojo, extrañado.
-Los chicos y yo hemos estado comentándolo y...eh...esto...queríamos saber si querrías...quedarte a vivir con nosotros...aquí, con nosotros...conmigo.-dijo, más rojo que un tomate. Axel jamás se habría esperado algo así de parte de los amigos de Roxas...y menos aún de parte del otro rubio...pero la petición de Roxas había sido tan tierna...y le agarraba tan firmemente del brazo...
Miró a los chicos. Olette y Pence sonreían, y Hayner miraba hacia otro lado como si no fuera con él el asunto. Asintió. El corazón de Roxas se hinchó de alegría y de amor por él (más aún si cabe)... Le abrazó, riéndose, cosa que hizo que a Hayner se le pusieran los pelos como espinas de erizo. Olette rió, feliz.
-Ah...por cierto, como no hay más habitaciones dormirás en la de Roxas, no te importa, no? Y él de momento sólo tiene una cama individual, pero no es del todo pequeña...tendréis que dormir agarraditos, de momento, hasta que compremos la cama grande.-añadió Olette mirando a Axel, como si fuera la cosa más normal del mundo.
El pelirrojo había llegado a la conclusión de que la amiga de Roxas sabía perfectamente que entre ellos había algo más profundo que una ''gran amistad'' y el ultimo comentario se lo confirmó: ''Lo está haciendo a propósito''pensó, sonriendo con circunstancia.
Al cabo de un rato, Roxas comenzó a bostezar con disimulo. Sentía como si todo el cansancio acumulado durante aquellas semanas le sobreviniera ahora de golpe, amenazando con llevarle al reino de morfeo durante un largo periodo... se sintió muy pesado y los parpados comenzaron a cerrársele...
Axel lo cogió en brazos y lo llevó a la habitación. Al tumbarlo con cuidado en la cama le besó tiernamente en los labios, abrazándole y acariciándole. Roxas acabó de cerrar los ojos y se durmió. Axel se quitó la parca y las botas y se tumbó en la cama, abrazando su koi con cariño, algo sorprendido de la paz que se podía allegar a respirar en aquella casa...sintió como si afuera no hubiera otros mundos, cómo si todo lo que les había pasado anteriormente hubiese sido un sueño, una mala pesadilla...deseó que así hubiese sido. Suspiró, acariciándole el cabello a Roxas. No tardó mucho más en dormirse.
Al despertar la mañana siguiente se sobresaltó al no ver a Roxas entre sus brazos. Oyó voces procedentes de algún punto de la casa y se levantó. Se vistió y calzó y salió de la habitación.
Al entrar al comedor, los cuatro se lo quedaron mirando. Axel no estaba acostumbrado a miradas tan fijas, por lo que se medio ruborizó. Hayner espetó un intento de ''buenos días'' y se marchó. Olette estaba poniendo la mesa para desayunar.-Hayner tenía que ir no sé que...venga, sentaos.-les dijo, tan sonriente como siempre. Axel se sentó en el lugar más cercano a Roxas. -Ay, perdón! Pero se me olvidó preguntarte qué te gustaba a ti para desayunar...te he hecho lo mismo que a todos...-dijo Olette, algo avergonzada.
Axel sonrió.-Tranquila, mujer...no tenías por qué hacerme nada especial...
Ella sonrió aliviada. Miró un cuadrado de papel que había al lado de la nevera.-Vaya, si hoy le toca hacer la cena a Roxas!!-comentó, causando en el rubio un atragantamiento que casi lo mata.-No...me acordaba...-murmuró. Ella sonrió y miro a Axel con malicia, sorprendiéndolo.- Espero que lo que nos prepares esta vez sea taaaan rico como tu último plato...-rió. Axel, cuya mente acababa de volar a un terreno no permitido para menores de 18, bajó de las nubes, sorprendido. Olette y Pence se reían por la cara que ponía Roxas.
Después de comer pasearon por toda Twilight, y se encontraron a Hayner en solar deportivo, luchando contra Seifer. Cerca de allí, Fuujin y Raijin animaban a Seifer mientras el tímido Vivi observaba el combate, memorizando los combos.
Después subieron a la Colina del Atardecer, donde Axel comenzó a acariciarle y besarle los labios y por el cuello, abrazándole, atrayendo su cuerpo hacia él, pero el ladrido de un perro muy cerca no les permitió llegar a nada más, ya que a los pocos minutos llegaron perro y dueño, que les saludó inocentemente.
Ya casi al anochecer subieron a la torre de la estación. Aquél lugar en el que habían compartido tantos recuerdos...ambos se miraron, enternecidos, acercando sus rostros, después juntando sus labios en un hermoso y tierno beso...hasta que de repente oyeron la voz de Olette, que subía hacia allí. De la impresión, Roxas cerró la boca, mordiendo l lengua de Axel sin querer. El pelirrojo se llevó las manos a la boca, gimiendo de dolor y lloriqueando mientras Roxas le pedía perdón una y otra vez.
En efecto, Olette apareció junto a Pence y Hayner, que arqueó la ceja al ver la extraña escena y a Axel aferrándose la boca con lágrimas en los ojos y el ceño fruncido. -Mirad lo que tengo!-dijo Olette, enseñando unos cuantos helados de sal marina.
Y al volver a casa, Roxas preparó una cena de platos ''bastante comestibles'', como los denominó Hayner antes de que su pastel comenzara a arder sobre la mesa misteriosamente.
Hayner, Pence y Olette decidieron ir a ver los fuegos artificiales que se hacían en la playa, así que se marcharon a la estación de tren, que funcionaba todo el día.
En cuanto se hubieron marchado, Axel miró a Roxas muy peligrosamente. El rubio contestó esa mirada con una muy inocente. Axel se acercó a él, abrazándole. Riendo, Roxas se escapó del abrazo y corrió hacia la habitación. Pero no lo había hecho a propósito. Al seguirle, Axel aprovechó y cerró la habitación con el pestillo. Roxas le miró algo confundido. Axel, ajeno a él, se quitó la parca lentamente y la dejó a un lado, haciendo un gesto muy sensual con el cabello. Roxas sintió cómo su corazón bombeaba la sangre más deprisa. Tan deprisa que le dolía. Estaba como un tomate. Sonrió mirando a Axel, pero éste había desaparecido. Roxas se sobresaltó. En ese momento el pelirrojo le cogió por detrás, alzándolo, y se sentó en la cama con las piernas abiertas, poniendo a Roxas entre ellas. Comenzó a besarle el cuello y la nuca, lamiéndole y chupándole de vez en cuando, acariciándole el pecho y el torso por dentro de la camiseta. Roxas, sin poderlo evitar, comenzó a gemir. Axel rió un poco al oírle, pero no se detuvo: comenzó a lamerle cerca del oído, susurrando su nombre. Roxas buscó las manos de Axel con las suyas, tenía que agarrar algo, pero entonces Axel le cogió las manos y se las puso a su espalda, en su miembro, percatándose así Roxas de que el pelirrojo se había desnudado por completo. Axel le pidió que le acariciara, a lo que Roxas accedió. Mientras, el otro le estaba quitando la ropa, con cuidado, pero con la mayor rapidez posible. Le besaba por la espalda, lamiéndole, haciéndole gemir y gemir, porque eso le excitaba, deseaba oír a Roxas, necesitaba más. Le dijo que le soltara y entonces le giró boca arriba, abriéndole las piernas. Le quitó lo que le quedaba de ropa y entonces le miró a los ojos. Sus ojos brillaban, le gustaba lo que le hacía, y más le iba a gustar después. Le cogió el miembro con una mano y comenzó a masajearlo, mientras con la otra le acariciaba los pezones. Se tumbó sobre él, sin parar el ritmo, y comenzó a chuparle el cuello de nuevo. El rubio no cabía en sí de gozo, no podía de gemir más y más fuerte.
Al poco rato, Axel dirigió una de sus manos hacia la entrada de Roxas. Con cuidado comenzó a acariciarlo e intentó introducir uno de sus dedos, pero Roxas se aferró con fuerza a sus hombros, quejándose débilmente.-Tranquilo...-le susurró al oído.-No voy a hacerte daño...-le lamió el lóbulo. Consiguió introducirle el dedo, después metió el segundo y con cuidado los movió, habilitando la abertura para poder entrar bien en él sin dañarle. Sacó los dedos y comenzó a introducirle su miembro. Roxas comenzó a temblar y comenzó a emitir un largo gemido. Axel entró del todo y comenzó a moverse, rítmicamente, sin parar. El chico gimió y jadeó, provocando a Axel, que acentuó la marcha, agarrándole el trasero con las manos.
Pasado un rato, Roxas comenzó a perder el mundo de vista, no podía casi respirar, solo quería gritar, pues los gemidos se habían convertido en gritos, que se juntaban con los de su koi, que seguía dándole sin descanso.
Y de repente Roxas no pudo más. Gimiendo, se convulsionó y de su miembro salió una sustancia blanquecina. Después, lentamente, comenzó a relajarse y su ritmo respiratorio volvió a ser normal. Ambos estaban empapados de sudor, había lágrimas en el rostro de Roxas, pero eran de felicidad. Axel salió con cuidado de él y le abrazó con ternura. Casi no podía creérselo. Roxas le miró, sonriente, con el corazón rebosante de amor...y se durmió. Axel sonrió. Había podido darle algo muy especial a Roxas, algo que hacía mucho que esperaban...Y era tan tierno... no podía creerse que no les hubieran interrumpido. Sonrió y decidió que dormiría. Ya tendría tiempo al despertar de arreglar las cosas. Se tumbó cómodo junto a Roxas, que se aferró a él todo lo que pudo entre sueños.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Cuando Roxas se despertó, casi no podía ni moverse. Le dolía mucho el cuerpo, en especial ciertas zonas. Miró a Axel, que dormía profundamente. Se levantó como pudo y observó la habitación. Estaba patas arriba, con ropas allí y allá. Las sábanas estaban manchadas de algo que le hizo enrojecer. Pero se sentía feliz. Su corazón había guardado aquél momento y se lo iba repitiendo una y otra vez, provocándole una gran sonrisa.
Comenzó a recoger lo que pudo. Se puso el pijama para poder ir a la ducha y tapó bien a Axel (y la mancha de la sábana) antes de abrir la puerta. Al salir cerró, suspirando.
No dio dos pasos cuando se topó de frente con Hayner. Parecía malhumorado. -Mira por dónde vas, tío!-le dijo.-Tienes una cara de dormido que no te la aguantas...como supongo, os quedasteis despiertos hasta tarde...-comentó, haciendo que, sin querer, Roxas se ruborizase por completo. Hayner arqueó una ceja. Roxas se puso muy nervioso.
-Voy...voy a ducharme!!-dijo, apartándolo de un empujón y entrando en el baño como bien pudo. Le dolía todo.
Después de ducharse volvió a la habitación y vio a Axel salir medio vestido y dirigirse hacia el baño.
Rato después de desayunar pasearon un poco por el pueblo y se detuvieron ante una floristería. Allí, Roxas compró un ramo de varios tipos de flores, entre las cuales destacaban los lirios blancos y las rosas azules. Ninguno de los dos hablaba.
Se dirigieron al río que había a la salida de Twilight Town.
Pusieron el ramo en una cesta, junto con varios objetos, entre ellos, una pequeña púa de guitarra.
Se agacharon y en silencio dejaron el cesto en el río, que poco a poco fue arrastrado por la corriente. Se levantaron y observaron cómo se perdía en la lejanía y poco después se hundía por completo.
Axel suspiró y miró a Roxas, que le cogió de la mano. -Le llegará...-murmuró, con tono de voz apenas audible.
Le miró:-Y ahora, qué quieres que hagamos?-le preguntó, sonriendo y soltándose de su mano.
Axel sonrió también. -No lo sé... pero cómo te coja, ya lo veremos-dijo, cosa que hizo que Roxas comenzase a correr, riendo.
Puede que las flores aún vaguen por el río...
------------ ---------------------
FINAL!!!
Y se acabó por
fin!!! Meses y meses escribiendo esta saga de fics me han entretenido
bastante...y a vosotros leerla??
Os agradezco muchísimo a
todos vuestros comments!!! En serio!!! Es la segunda Saga que
termino, la primera AKUROKU!!!
Lamento mucho que Demyx
muriera...pero si os fijáis le hacen un último
regalo... u.uU Seguro que le llega!!!
Y hablando de cosas
serias...es la primera vez que publico un LEMMON!!! -
Me
costó mucho escribirlo...(bueno, no demasiado...) No
seáis muy malvados al respecto, ok? U
Nos vemos!!! Pronto publicaré algún fic nuevo, pero ya no será en sagas, sino en capítulos normales y corrientes!! (seguro que así gustarán más y serán más fáciles de leer) (y me quedarán más largos!! XDD)
Os quiero!!!!
