Meno, aquí el segundo capítulo :3 he recibido bastantes vistos y un review! Wii… fui tan feliz :3 sin más… les dejo leer… :D
Se sentía extraño ¿Quién era esa mujer? ¿Quién era esa diosa la cual le había hecho pasar la mejor noche de todas? ¿Quién fue esa persona la cual se había llevado su virginidad junto con todo esa pasión que lo envolvió? No lo sabía hasta que al pasar por la habitación de una fastidiosa persona se quedó helado, ella estaba hablando por teléfono con una persona, una más o peor de irritante, pero quiso escucharla por última vez ya que en ese día se iría.
-Pero te digo que sí Naruto! No puedo creer que lo haya hecho!-gritaba al teléfono la pelinegra sin percatarse de que su primo la escuchaba-Sasuke y yo lo hemos hecho anoche, mi primera vez… con él, mi propio primo-dijo en tono triste, los ojos del Uchiha se abrieron de sobremanera, era ella esa mujer de la fiesta, era ella, siempre fue ella… la odió como nunca en ese momento. Tanto que cometió la peor de sus locuras.
Capítulo 2: Eres mía.
Se despertó cuando los rayos del sol comenzaron a molestarle, abrió lentamente sus ojos y al darse cuenta de que no estaba en su cuarto todos los recuerdos de esa noche se le vinieron a la mente junto con ese extraño sueño que tuvo. Sonrió de medio lado, miró a la persona con la cual había estado esa noche pero se sorprendió al no encontrarla a su lado. La buscó con la mirada, no había nadie más que solo él.
Se sentó en la cama, aún estaba desnudo, por lo que decidió vestirse. Encontró su ropa doblada sobre la cama, miró el piso estaba todo limpio. Se fue al baño de la habitación con la esperanza de encontrarla allí pero no, no había rastros de Makira, decidió ducharse.
Luego de unos 20 minutos aproximadamente bajó rápido a la cocina con la esperanza de encontrarla.
-Valla, divino milagro, te has levantado temprano-dijo sorprendida su madre quién tenía una taza de café en sus manos mientras se sentaba al lado de Fugaku.
-No solo eso, está en casa luego de una fiesta, eso sí es extraño-apoyaba Fugaku mientras apartaba su vista del diario matutino.
Sasuke miró la hora, entendía el asombro de sus padres, eran exactamente las ocho de la mañana, hasta él mismo se impresionó, era sábado, después de una fiesta y él ahí en casa despierto y vivo tan temprano.
-Buenos Días-dijo para luego sentarse al lado de su padre-Hmp…-¿Cómo les pregunto dónde está Makira sin resultar sospechoso?.
-Primero tu prima y ahora tú, quién lo diría-dijo su madre entendiendo la mirada de curiosidad de su hijo-ella se levantó aún más temprano que nosotros y se fue a correr con Itachi, ayer quedaron de acuerdo en eso.
-Hmp…-otra vez Itachi, pero él no obtendrá lo que yo obtuve anoche oh claro que no y lo pienso repetir.
-Hijo por qué no vas al súper y haces los mandados ya que estás despierto-decía su padre mientras tomaba su taza de café y su madre le ofrecía la lista de las cosas que debía comprar.
-Está bien-dijo para luego tomar el dinero, la lista y salir.
_En otra parte de Konoha_
-Ya Itachi terminemos... con esto, no doy más-estaba completamente agitada-Aahh... es... enserio… no doy... ahhh,…
-Sólo un... poco... más… ahh…-contestaba de la misma forma el chico.
Y por fin pararon de correr.
-Uff… corrimos demasiado ¿No lo crees?-decía el Uchiha mientras Makira se sostenía las piernas con las manos tratando de recobrar el aire.
-La verdad que sí, necesitaba distraerme-Inner: ¿Luego de lo de anoche? Quién no.
-¿Distraerte? ¿Pero de qué?
-Etto…-Inner: vamos inventa algo rápido-nada… estaba pensando, solo eso, y necesitaba distraerme-dijo con una sonrisa.
-Creo saber en quién pensabas-ella lo miró interrogante ¿Acaso él…?-no pude evitar escucharlos anoche, papá y mamá no se dieron cuenta pero yo… justo me había levantado y me dirigía a tu habitación cuando bueno… los escuché-dijo en un tono triste.
La cara de Makira estaba entre horrorizada y roja de la vergüenza que ni siquiera se atrevió a mirarle.
-Hmp -dijo en un tono sumiso y esperando a que el chico siguiera hablando.
-No deberías ni siquiera en contestar sus llamadas, mamá ya te lo dijo, oí como discutían-el rostro de la chica mostró alivio que no fue percibido por el Uchiha-No puedo creer que aún lo tengas en cuenta.
Esa noche Mikoto y Fugaku decidieron hablar con Makira acerca de la situación que vivía con su padre, Orochimaru, el cual la había abandonado cuando era muy pequeña junto a su madre. Por suerte la familia Uchiha la acogió ya que después del internado no tenía otro lugar a dónde ir.
-Inner: y tú que pensabas que él escuchó tu "situación" con Sasuke-cállate pervertida-Inner: ¿Yo? Soy producto de tu mente, descarada-tal vez nunca te hubiera creado-Inner: ya basta, el chico te está mirando raro.
Efectivamente Itachi la miraba cohibido-De verdad lo siento, tal vez no sea adecuado que yo te hable de esto…
-No te preocupes… estoy bien-Inner: de maravilla diría yo-rodó los ojos ante la mente pervertida que poseía.
-Bueno… sería mejor si volvemos ¿No crees?-dijo el chico mientras comenzaba a caminar.
Makira quiso imitarlo pero se había tropezado con una rama que estaba tirada en la vereda pero jamás tocó el suelo ya que Itachi la tomó por la cintura impidiendo su caída. La chica levantó su rostro y se percató de que estaban demasiado cerca, pudo notar el sonrojo en él pero a ella no le afectó nada esa posición más bien solo estaba incómoda. Se quedaron mirando hasta que una voz los hizo separarse.
-Valla, valla, valla, que momento tan conmovedor-decía la voz en una pose arrogante.
-Sasuke…-dijo en casi un susurro el Uchiha mayor.
-Hmp-¿Qué mierda hacía Makira con Itachi? ¿No que iban a correr?
-Maldición y ahora ¿Cómo se supone que debo actuar?-Inner: actúa normal-¿Y cómo se supone que hago eso?-Inner: no digas nada, permanece callada-Está bien-se mantuvo mirando el suelo, o mejor dicho su pie ya que comenzaba a sentir un pequeño dolor, la rama la había lastimado.
-Es extraño verte despierto tan temprano ¿Dónde dormiste anoche?-preguntó inocentemente el chico.
Makira se removió nerviosa, Sasuke sonreía de medio lado mientras le dirigió una mirada sugerente.
-Hmp, te sorprenderías-dijo mientras la observaba ¿Qué pensaría su hermano si supiera que él estuvo con Makira?
-Itachi…-habló por fin la chica-llévame a casa, me duele el tobillo-dijo mientras se sostenía aún de su hombro con una mano y con la otra se tomaba el tobillo.
-Oh claro-dijo tomándola más fuerte de la cintura reforzando el apoyo.
El azabache miró con rabia la escena, era obvio que no lo permitiría.
-Contestaré tu pregunta-dijo llamando la atención de ambos, la chica se puso aún más tensa-dormí en casa, la fiesta se tornó aburrida por lo que decidí volver, me levanté temprano solo porque se me apeteció. Salí a caminar pero antes mamá me dijo que si te encontraba que te diera esto-le pasó la lista de compras-y como te encontré te la estoy dando-su hermano lo miró dudoso para luego mirar a la chica-no te preocupes, yo la llevo a casa-dijo mientras pasaba el brazo de ésta por sus hombros con una mano y con la otra se sujetó a su cintura de manera posesiva.
-¿La llevarás caminando?-preguntó de nuevo Itachi a lo que su hermano lo miró de forma obvia-vallan en taxi-dijo tratando de sacar dinero de su bolsillo pero Sasuke se lo negó haciendo referencia de que él tenía-está bien, nos vemos-se marchó dejándolos solos.
Ella lo miró, estaban muy cerca, a diferencia con Itachi se sonrojó levemente.
-Eres mía…-dijo apenas audible el azabache.
-¿Qué?-dijo ella mirándolo.
Él se detuvo y ella por obligación también, la miró de frente fulminándola con la mirada.
-Eres mía, Makira Clishurami, y de nadie más ¿Me oíste ahora?-dijo demandante, pero antes de que ella pudiera reprochar la tomó de la cabeza y la obligó a besarlo.
Primero se resistió, hasta tal punto de alejarlo de un golpe pero cuando quiso dar un paso su tobillo le dolió a mares per como la otra vez no logró caerse ni mucho menos ya que esta vez Sasuke la jaló hacia él volviendo a besarla. La abrazó por la cintura, luego la espalda completa, sus brazos la rodeaban completamente y era tan placentera esa situación que no tuvo más remedio que ceder a los besos del azabache. Se separaron por falta de aire, solo unos centímetros, se mantuvieron callados hasta que Sasuke habló.
-Eres mía…-sus labios se rozaban, ella estaba sonrojada por el momento, sus cuerpos estaban totalmente pegados-jamás me cansaré de decirlo-la miró con esos penetrantes ojos negros recibiendo la misma mirada intensa de ella-no lo olvides.
Ella sonrió de lado, al igual que él, comenzó a hablar.
-Tú también…-el chico se sorprendió, siempre desafiante, era perfecta-no olvides que para ambos fuimos los primeros-le lamió la comisura de sus labios, ella lo estaba encendiendo-pero yo no soy de nadie Uchiha-dijo para luego con su pie sano proporcionarle un pisotón.
-¡¿Pero qué mier…-se quejaba mientras se sostenía el pie.
Ambos se miraron, se insultaban con la mirada, ambos con los pies hinchados por diferentes situaciones, pero ambos amándose sin que el otro supiera.
-¿Por qué hiciste eso?-preguntaba extrañado el chico.
-No trates de cuestionarme-contestó ella indiferente-¿Quién te crees para decirme eso?-su rostro cambió de enfadado a triste.
-…-la miró confundido ¿Qué le pasaba ahora? Quería saberlo.
-Neji….-comenzó diciendo la chica-él me decía eso…-apretaba sus puños y su mandíbula, el chico lo notó-maldito idiota-una lágrima amenazaba con salir, ella no se lo permitiría y menos delante de Sasuke.
-Mejor vallamos a un hospital antes que a casa, tu tobillo se ve mal-dijo volviendo a capturar la misma posición de apoyo de antes, ella no se resistió solo se dejó llevar, su semblante era nulo como si no estuviera en ese mundo.
_En el supermercado_
Itachi caminaba buscando las cosas en los estantes mientras recordaba la charla con su madre ese día antes de que Makira llegara, apretó los puños con fuerza, él no aceptaría eso.
*Flash Back*
-Itachi-llamaba Mikoto a su hijo desde la sala-ven que necesito hablar contigo.
El chico se acercó de inmediato, se le notaba en el rostro que estaba contento, Makira viviría con ellos y ya estaba en camino del aeropuerto hacia allí.
-¿Si madre?-dijo sentándose al lado de ella.
-Hijo-tomó su porte serio mirándolo fijamente-tú sabes sobre la relación entre tu hermano y tu prima-él la miró asintiendo-se llevan verdaderamente mal pero yo sé que tu hermano la ama, esa vez cuando ella se marchó hacia el internado tú más que nadie fuiste testigo de todas las enfermedades que tu hermano padeció a causa de que la extrañaba, esas incontables veces que la llamaba en sueños y más cuando deliraba su nombre por la fiebre que le daba a veces-el solo asintió como siempre lo hizo-si algo pasa entre ellos no te interpongas-él estaba por protestar cuando su padre entró a la sala.
-No lo hagas Itachi-dijo firme y serio, como debe ser un padre y más si es un Uchiha.
-Pero yo…-no pudo terminar.
-Itachi-lo llamó de nuevo su madre-no lo hagas hijo, olvida esta competencia con tu hermano.
-No es una competencia, él la ama ¿Pero ella? ¿Y si me quiere a mí? ¿No lo pensaron?-estaba furioso, él ganaría, no había duda de ello.
-Makira está de novia con Hyuga Neji-dijo cortante su padre.
-¿Qué?-dijo sorprendido, él no lo sabía-¿Y entonces por qué dicen que no me interponga entre mi hermano y Makira si ella ya tiene novio?
-Es por eso que te dijimos si es que algo pasa, queremos que se lleven bien, además tu hermano…. Bueno, ya sabes-dijo su madre con melancolía.
- ¿Qué? ¿Qué se ha vuelto un completo mujeriego? ¿Que busca una mujer diferente cada noche? Si, ya lo sabía-dijo poniéndose de pie acercándose a la puerta.
-¿A dónde vas?-preguntó Fugaku.
-Ella ya está aquí-dijo señalando la puerta, miró la madera para luego cambiar su rostro completamente luego de que sonara el timbre, esperó unos minutos y luego abrió-Makira! Qué gusto volver a verte.
-Hola Itachi-dijo ella sonriendo amablemente.
No, definitivamente no se quedaría con los brazos cruzados.
*Fin de Flash Back*
Tenía todo listo en el carrito, se dirigió a la caja y pagó. Iba caminando pensando profundamente cuando chocó con alguien. Lo último que vio fue como un montón de papeles y sus cosas se esparcían por el suelo.
-Oh, lo siento mucho-dijo la persona con la cuál chocó.
Él la miró, era una chica, estaba agachada recogiendo sus cosas, la observó por un minuto, tenía el pelo largo de color marrón rojizo con bucles en las puntas, su piel era clara, no tan blanca ni tampoco tan tostada. Se agachó a ayudarla, pudo ver que sus ojos eran de color ladrillo, combinaba con su cabello, su rostro era hermoso como el de una muñeca a la cual tienes mucho cuidado de no estropear. Se apresuró en juntar sus cosas para luego ayudarla. Ambos se pusieron de pie y él le otorgó algunos papeles que tenía en la mano.
-Etto… pues gracias, y de verdad lo siento-su voz era aterciopelada, sus labios eran finos y estaban rosados, eran como una invitación a probar lo más dulce del universo.
-No hay… problema-dijo mientras aún permanecía perdido en su mirada, ya se había olvidado en lo que estaba pensando.
-Bueno, me voy, una vez más perdón, adiós-dijo para luego desaparecer entre la gente.
Estaba completamente sonrojada, apenas pudo oír el Adiós que él le dijo, era tan lindo, tan apuesto, y ella ahí todo desarreglada porque llegaba tarde a su trabajo. Ni siquiera fue necesario preguntar su nombre ya que sabía quién era, lo había visto muchas veces en las noticias junto a su imponente padre, o cuando una vez fue al instituto donde ella estudia en busca de su hermano, sus amigas se morirán cuando sepan que se chocó con el nada más y nada menos mismísimo Uchiha Itachi y sobretodo que la haya mirado de esa forma.
¿Quién era? Eso, tal vez, jamás lo sabría. Pero lo más extraño ¿Por qué no se la sacaba de la cabeza? Solo debía pensar en otra cosa y ya, pero no lo lograba, la tenía en la cabeza y solo chocó con ella. Ni que fuera tan hermosa ¿O sí? Sacudió su cabeza tratando de disipar esos pensamientos ¿Qué rayos le pasaba? Debía llevar a cabo su plan, el cual estuvo pensando antes de chocar con ella. Otra vez en sus pensamientos.
-Sea como fuera, te recordaré seguramente-comenzó a caminar de regreso a su hogar.
_En el Hospital_
-Bien, ya está señorita-decía el doctor mientras se levantaba de su asiento luego de vendar el tobillo de Makira, se dirigió a la puerta y le habló a alguien-señor Uchiha su novia lo espera aquí adentro puede pasar-dijo inocentemente el doctor saliendo de la habitación.
-Inner: ¿Dijo novia?-Voy a matarlo.
-Hmp ¿Ya nos vamos o te quedas ahí sentada todo el día?-dijo en tono de burla y con su sonrisa de medio lado.
Ella necesitaba ayuda pero jamás lo aceptaría. Se levantó como pudo y comenzó a caminar. El andar era doloroso, aún después de que el doctor había vendado fuertemente su tobillo. Cojeaba pero no le importaba, seguía caminando ahogando quejas cuando de la nada siente que alguien la carga.
-¿Qué?-miró quién la sostenía, Sasuke.
La llevaba como un novio lleva a su novia luego de su boda a su luna de miel, se removió para soltarse pero Sasuke la sostuvo aún más fuerte, serio, sin inmutarse. Las personas que por allí estaban los miraban y murmuraban cosas como:
"Qué tiernos", "Suertuda", "Son el uno para el otro" o "Yo también llevaría a mi novia así si tuviera ese cuerpo de mamasita".
Pero ellos iban en completo silencio hasta llegar al taxi que los había llevado hasta ahí, la subió y luego él lo hizo sentándose al lado de ella.
-¿A dónde vamos?-preguntó el taxista mientras encendía el vehículo.
Sasuke le dice la dirección de su casa y se pusieron en marcha.
_En casa_
-¿Itachi… pero qué?-dijo su padre sorprendido.
-Hola-dijo dejando las compras en la mesa de la cocina-¿Qué sucede?
-¿Dónde está tu hermano?-preguntó esta vez su madre.
-Dijo que traería a Makira a casa ¿No ha llegado aún?-preguntó intrigado.
-No aún pero ¿Por qué has venido con las compras?-preguntó su madre sin saber lo que en verdad pasaba.
-Yo…-lo sabía maldito Sasuke.
-Es obvio que Itachi se ofreció, además Sasuke no debe de tardar-dijo su padre volviendo al porte serio de siempre.
Efectivamente Sasuke y Makira llegaron en pocos minutos recibiendo miradas de todo tipo, complicidad, felicidad y resentimiento. Él la traía de la misma forma en la que salieron del hospital, le encantaba fastidiarla pero al verse en esa situación en frente de sus padres la fue soltando lentamente manteniendo fija su mirada con su hermano el cual parecía asesinarlo con sus pensamientos. Una sonrisa de medio lado se hacía notar en su rostro pálido con la expresión de te engañé yo gano.
-Makira querida ¿Qué te pasó?-preguntó Mikoto.
-\\Nada solo…-comenzaron diciendo al mismo tiempo los hermanos Uchiha.
Ambos hermanos se miraron, ellos iban a responder, una electricidad recorría en sus ojos.
-Me tropecé con una rama-dijo al fin la chica rompiendo con la tensión comprendiendo el por qué de que Itachi estaba así, Sasuke les había mentido para quedarse con ella-luego Sasuke me llevó al hospital por lo cual tardamos en llegar-miró al mayor de los hermanos-Itachi, gracias por todo de verdad-le dedicó una dulce sonrisa cargada de sinceridad.
Itachi sonrió triunfante y solo asintió con la cabeza, Sasuke lo miró con odio él quería que le sonriera solo a él, Makira caminaba con dificultad hacia la cocina pero tenía una discreta sonrisa en su rostro por lo que ocasionaba en Sasuke, ese año sería verdaderamente interesante.
El fin de semana pasó volando, y para desgracia de Sasuke, lo que pasó con Makira no se volvió a repetir como él lo deseaba. Ella se encerraba en su habitación con llave, lo evitaba y lo que era aún peor siempre salía con su hermano.
Maldita molestia.
Era domingo por la noche, al otro día irían al instituto. Makira estaba sentada en el sofá mirando hacia el televisor pero sin ver nada en realidad, pensaba en las mil y una formas de sacarse a su primo de la cabeza pero le resultaba difícil ya que la única forma era que ella dejara de existir. Tan perdida estaba en sus pensamientos que no se percató de la persona que comenzaba a acercarse.
-Hmp ¿Interesante programa no?-esa maldita voz que ella tanto deseaba.
-Hmp…-usaba su mismo monosílabo- la verdad que no me había dado cuenta.
Lo sintonizado en la TV era un programa acerca de encontrarse con personas que querías encontrar o simplemente saber que fue de ellos. A Makira no le interesaban esas cosas ¿Si tan solo existiera algo así como escapar de alguien? Eso sería genial. Se levantó del sofá y pasó por al lado del chico como si éste nunca hubiera estado ahí.
¿Pero qué? No lo iba a ignorar, por supuesto que no, a Sasuke Uchiha nadie lo ignora y mucho menos una mujer, así que la siguió, tendría que arriesgarse.
Estaba a punto de cerrar la puerta de su habitación, como siempre hacía para escaparse de las garras de Sasuke, cuando de repente él la detuvo de un golpe y la empujó hacia a dentro cerrando tras de sí la dicha puerta con seguro.
-¿Qué haces Uchiha?-gritó la chica mientras trataba de sacarle las llaves.
-Hmp… ¿No es obvio?-dijo con sorna mientras hacía, que al propósito, Makira rosara su cuerpo en un vano intento de quitarle las dichas llaves.
La tomó por los hombros acercándose peligrosamente hacia su rostro. Sus respiraciones se rozaban al igual que sus cuerpos. Los ojos del chico estaban cargados con un brillo inconfundible, el deseo. Ella lo miraba de la misma forma, no podía engañarse a sí misma, aunque no quería admitirlo todo su ser le pertenecía a ese engendro tan deliciosamente sexi de Sasuke Uchiha.
-¿Admitirás que eres mía?-dijo rosando sus labios, la deseaba tanto.
-Eso… se podría negociar ¿No lo crees?-le dijo ella tomándolo por la cintura mientras él comenzaba a acariciar sus brazos, un par de medias sonrisas se formaban en sus rostros.
-¿Negociar?-dijo el chico una vez que llegó a abrazarla por su espalda acercándola.
-Así es-le dijo ella para luego empujarlo encima de la cama y sentarse encima de él sacándose la remera dejando a la vista sus pechos resguardados por ese sostén de encajes negros, se acercó a él y le susurró al oído-yo lo admitiré…-él comenzaba a acariciar su cuerpo cuando de la nada ella le agarró las dos manos y las puso encima de su cabeza- cuando tú admitas que me perteneces-dijo mientras le pasaba su lengua por la comisura de sus labios como en esa mañana haciendo que el chico dejara escapar un jadeo.
Éste, ya sin aguantar un minuto más, se zafó de su agarre y se lanzó hacia ella atrapando sus labios y mordisqueando donde tuvo oportunidad, apretando con sus manos las nalgas de la chica besando y succionando todo a su paso. Ella le quitó la remera mientras él hacía desaparecer su short. Ella hizo lo mismo con los pantalones de él quedando así ambos con la ropa interior que pronto tuvo el mismo fin que las otras prendas.
Sasuke de un solo tirón le quitó el sostén mientras se lanzaba a lamer, besar y apretujar sus senos haciendo que las manos de Makira apretaran con fuerza las sábanas por todo el placer que recibía. Él estaba encima de ella, ésta lo rodeaba con sus piernas. Éste comenzó a descender dejando un camino de besos mientras que con sus manos apretaba sin descuido los senos de ella. Con los dientes le quitó las bragas provocando que ella jadeara sin contenerse. Abrió sus piernas, ella lo miró sorprendida pero luego cerró los ojos con fuerza abriendo su boca cuando sintió como la lengua de Sasuke entraba y salía de su intimidad, lamiéndolo todo, era jodidamente placentero.
Después de todo no había nadie esa noche para que los interrumpiera, los padres de Sasuke habían salido, Itachi se fue con unos amigos dejándolos solos, como si no supieran que era lo mejor que hubieran hecho en sus vidas.
Le encantaba tenerla así, lo admitía, lo volvía loco. Alzó su cabeza para ver la reacción de ella que estaba todo sonrojada y sudada por el momento. Se quitó los bóxers que ya lastimaban pero no dejaba de lamer en ningún momento. Pero entonces ella lo tomó de la cabeza haciendo que él quedase a su alcance para besarlo, aprovchando ese brusco movimiento él la penetró sin más haciendo que ambos ahogaran un jadeo en sus bocas. Él comenzó a moverse lento, impacientando a la chica que lo miraba con súplica.
-Muévete… rápido-decía difícilmente la chica.
Él le sonrió de medio lado, hasta para él era una tortura pero primero conseguiría lo que quería.
-No… hasta que me digas lo que quiero oír-dijo con voz ronca, más vale que se apresure porque no daba más, se movía lento dentro de ella sintiendo todo, como tanto él como ella se necesitaban.
-Yo…-él comenzó a moverse más rápido-yo... ah…-debía decirlo, era una tortura, él se movía más veloz- soy tuya Sasuke Uchiha…-medio gritaba la chica cuando comenzó a sentir como el miembro del chico se movía a una velocidad increíble haciéndola volar de placer.
Lo dijo, se lo dijo, lo hacía feliz.
Luego de unos minutos ambos llegaron al orgasmo. Él, aún dentro de ella, reposó todo su peso encima de su cuerpo hundiendo su cabeza en su fino cuello y en un susurro en su oído le dijo.
-Y yo soy tuyo… Makira Clishurami-le dijo casi inaudible pero ella lo escuchó ya que lo estrechó en sus brazos acariciando sus hebras azabaches.
Ella sonrió, se lo dijo el muy degenerado. Pero no podía evitar tener esa sonrisa tonta en su rostro, él la estrechaba en sus brazos, tenía todo su cuerpo encima pero no le importaba. Comenzó a sentir un cansancio extremo por lo cual solo se dejó llevar por el sueño siendo seguida por el chico. Aún abrazados, aún amándose, pero todo empezaba con un… nos pertenecemos ¿O no?
¿Y? ¿Cómo quedó? Pos a mi me agradó.. ejeje :3 Ese Sasuke sabe como torturar XD sin más… hasta la próxima.. jeje
By: Makira-chan
