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Había llegado el domingo, la ciudad de Konoha gozaba de una cálida y pacífica mañana. En el basurero de la ciudad se podían apreciar las brillantes y humeantes llamas que envolvían una gran pila de neumáticos de auto, no puedes empezar el día sin respirar ese embriagante humo asesino. Las enormes ratas radiactivas que habitan en la parte este del basurero habían retado a los Akatsuki a un amistoso partido de voleibol, Hidan, Kisame, Kakuzu e Itachi dieron la cara por su organización y aceptaron el desafío.
Mientras el partido daba lugar, Konan se dispuso a preparar el desayuno. Ya que no tenían estufa ni luz eléctrica debía encender una fogata para poder cocinar, así que fue a tomar un poco de fuego de los neumáticos en llamas con un madero, se dirigió a la cocina, hizo su fogata y comenzó a hacer la comida preferida de la organización, waffles.
Sasori por su parte, se encontraba bañando a sus amados títeres, hoy los llevaría a jugar al parque.
Deidara era el único de la organización que se encontraba fuera del basurero; los domingos era su turno de ir a pedir limosna a la ciudad.
Pain se encontraba haciendo una lista de todo lo que la organización necesitaba, "una Coca Cola de 2 litros, laxantes para Kakuzu, un par de toallas sanitarias para Konan, dinero…".
Zetsu acababa de despertar, y como todas las mañanas se dirigió a la cocina a ver que había de desayuno…
—¿Qué haces retrasada? —preguntó, muy amablemente Zetsu negro a Konan al momento que llegó a la cocina.
—¡Te he dicho que no me llames retrasada! —Le regañó en tono serio la chica— Dime tontita —dijo dulcemente y siguió cocinando.
—Tontita es poco para ti —insultó Zetsu negro.
—Vete al damonio —se defendió enojada.
—Es al demonio —le corrigió, usando un molesto tono.
—¡Yo dego como quera! —soltó y amenazó con lanzarle la espátula para cocina que tenía en mano.
—¡No peleen! —habló de repente Zetsu blanco, que por lo que parece había estado durmiendo. Zetsu negro le dio un puñetazo.
—¡Auchi! —Se quejó— ¡Ya verás! —tomó un cuchillo para mantequilla plástico y trató de hacerle daño a su otro ser con el.
Konan olvidó que estaba incluida en la discusión, asi que simplemente continuó cocinando tranquila. Una vez había terminado se dispuso a colocar los platos y cubiertos sobre la mesa del comedor, pero tropezó con un gran cráneo de vaca que los Akatsuki tenían en el suelo como decoración, dejando caer los cubiertos y platos sobre Zetsu, el cual al ser golpeado por estos cayó sobre la fogata que Konan había hecho, incendiándose.
—¡Konan hija de tu mami! —insultaron ambos Zetsus, envueltos en llamas.
La Akatsuki al ver lo que había provocado solamente se echó a reir. Fueron sus compañeros los que, luego de haber ganado el partido de voleibol contra las ratas, llegaron y lograron apagar el fuego que consumía a Zetsu.
Una vez la situación fue controlada, todos se reunieron para comer, con excepción de Zetsu que se estaba recuperando de sus heridas en uno de los tantos lagos de desechos tóxicos súper radioactivamente nucleares que hay en el basurero, ya que, según se informaron en un reportaje de Yamato´s Tv (noticiero de la ciudad), esa clase de desechos son los mejores para curar quemaduras.
—¡Vaya! está delicioso Konan —comentó con gran ánimo Kisame; todos estaban encantados con los waffles.
—Sí, las ratas le dan mejor sabor —habló la chica, aunque a nadie pareció importarle mucho que el que comieran waffles con rata.
Todos comían tranquilamente y conversaban sobre temas como su próximo acto criminalístico o de cuando Pain iba a comprarles una ducha de baño o retrete, estaban cansados de no poder bañarse y de hacer sus necesidades en una agujero en el suelo, cuando de repente a Kakuzu le dio su paro cardíaco número 18, perdió la conciencia y cayó al suelo, los Akatsuki una vez terminaron de comer decidieron llevarlo al hospital de Konoha Tenga Piedad.
Hidan fue el primero en ofrecerse para llevarlo, seguido de Pain, nadie más se ofreció, así que el líder obligó a Kisame y Deidara a que los acompañaran.
Itachi se fue a trabajar a los estudios de Itachi Shippuden, mientras que Sasori se dirigió al parque a jugar con sus títeres.
Zetsu se quedó en el basurero recuperándose de sus heridas.
Konan por último, se dirigió a una súper secreta junta que tenía pendiente con su banda criminal, la Súper Secreta Banda de Criminales, también conocida como SSBC. En el camino luchó contra varios simios voladores; desde que escaparon del área 54 y se establecieron en el basurero han causado muchos problemas, pero por suerte logró llegar sana y salva a los cuarteles de la SSBC.
—Konan, llegaste al fin —dijo un joven rubio ojos azules, vestido con unos trapos rotos y apestosos, al ver a la chica de cabello azul entrar al cuartel.
—H-Hola Konan —esta vez habló una chica con un largo cabello negro azulado y unos brillantes ojos color perla, que vestía con una falda vieja y un sostén que solo cubría seno y medio.
—¡Hola mis criminalones! —exclamó entusiasmada la Akatsuki. Un momento más tarde comenzaron a idear un muy complicado plan para robar al Banco Hyuuga de Konoha.
Mientras, Pain, Deidara, Hidan y Kisame habían montado a Kakuzu en una carreta que se encontraron en el basurero y se dirigían juntos hacia el hospital…
—¿Dónde queda el hospital? —Preguntó el ya cansado Deidara— No quiero caminar… Quiero explotar cosas —añadió, con desánimo.
—Creo que queda al lado de la tienda para terroristas —contestó el Akatsuki azulado.
—¿¡Vamos allí a comprar explosivos! —Preguntó Deidara emocionado a Pain cual niño pidiéndole golosinas a su padre.
—No —respondió cortante el líder.
—Pues voy solo —dijo enojado el rubio y se fue corriendo a la tienda para terroristas.
—Hey chicos… —les llamó Hidan a sus compañeros— Kakuzu ya no respira —soltó preocupado.
—Dale respiración de boca a boca para que respire —sugirió el de la pecera en la cabeza.
Hidan comenzó a darle respiración de boca a boca, pero cayó desmayado mientras lo hacía debido a que no soportó el aliento de Kakuzu… Desde que perdió sus dientes en una pelea callejera que tuvo una noche en el centro de Konoha, ya no le parece necesario lavarse la boca.
—Hola a todos —saludó Sasori que acababa de terminar de jugar con sus títeres— Niños digan hola —le pidió a sus títeres, obviamente estos no dijeron nada— ¡Niños groseros! —les regañó y comenzó a golpearlos.
De pronto llegaron las ratas radioactivas del basurero corriendo a gran velocidad y en un rápido movimiento capturaron a Kakuzu y Sasori y se fueron del lugar.
—¿Qué demonios… ? —dijo impresionado Kisame.
Un fuerte sonido de explosión se escuchó a lo lejos, al parecer Deidara había comprado los explosivos en la tienda para terroristas.
Kisame tomó a Hidan y se dirigió junto con Pain dónde Deidara, el cual, continuó detonando explosivos y causando caos en la ciudad. Pero el verdadero desastre surgió cuando una de las bombas explotó cerca de un payaso, incendiándolo. El payaso se dirigió gritando desesperado a una estación de gas en busca de agua para que con ella pudiera apagar el fuego que ardía en sobre él, pero como era de esperarse, ese fuego al hacer contacto con la gran cantidad de combustible que había en el lugar provocó una inmensa y devastadora explosión. El payaso milagrosamente sobrevivió y continuó paseándose por Konoha en busca de agua, incendiándola.
—En la que te metiste Deidara —dijo Kisame al reunirse con su compañero, Pain solo lo quedo viendo con una mirada tan seria que hasta el Diablo se cagaría en sus calzoncillos malévolos si la viese.
—Si ¿no? —Rió de forma nerviosa— ¿Qué le paso a Hidan? —preguntó al verlo desmayado.
—Su primer beso —bromeó Kisame.
—¿Con quién? —habló extrañado.
—Kakuzu —contestó el azul.
—Me imaginé —dijo sin sorpresa.
La noticia del payaso en llamas y del incendio masivo que se producía en Konoha no tardó mucho en llegar a Yamato's Tv. La ciudad era un caos total y los miembros de la Pandilla Policiaca Uchiha, ya había comenzado a buscar a los culpables del desastre…
—¡La Uchiha! ¡Corran! —gritó Kisame al ver que los aludidos se acercaban en un auto hacia ellos.
—¡Lánzales a Hidan! —sugirió el causante del desastre mientras corría.
Kisame lanzó a Hidan al auto de los Uchiha quebrándoles su ventana frontal, haciendo que perdieran el control y chocaran contra un edificio.
—Nos van a dar la pena de muerte… —habló Kisame casi en susurro y luego corrió del lugar junto con Deidara para buscar un escondite, Pain por su parte, se dirigió a un puesto de ramen a comer, después de todo él no había hecho nada por lo que lo pudieran encarcelar.
El trio de la SSBC se había enterado ya de la noticia, así como Itachi y Zetsu.
—Mira Konan —señalando al televisor de plasma que tenían en el cuartel— ¿Qué no son tus amigos los de la tv? —le preguntó Naruto a la chica. Al parecer Deidara y Kisame estaban peleando a golpes contra varios Uchiha.
—¡Mátenlos chicos! —animó la de cabello azul a sus compañeros.
La batalla se prolongó unos minutos más, pero al final los Uchiha noquearon al par de Akatsukis con la ayuda de unos osos polares karatecas que compraron por internet para que ayudaran en las peleas contra criminales.
Hidan, Deidara y Kisame fueron llevados a la prisión No Hay Esperanza en las afueras de Konoha.
¡Fin del episodio!
