La esperanza es lo último que se pierde.
Los personajes no son míos son de de Stephenie Meyer.
Capitulo uno.
El infierno y el cielo.
El cielo claro y opaco por la luna menguante que se negaba a dejar la mañana que hasta ahora se asomaba en la hacienda crepúsculo, no le impedía a Isabela swan, encontrarse con "fork" su caballo más preciado, para ensillarlo y dar su paseo matutino, pero hoy se había levantado más temprano de lo común, pues ya se encontraban los trabajadores preparándose para averiar la hacienda.
Señorita Isabela, su señora madre la busca – dijo un joven robusto, pero con un aspecto amable e inocente.
Paúl, cuantas veces tengo que decirte que para ti, soy bella, así que ahórrate el
"señorita Isabela", si por favor?- bella era de aspecto frágil y pequeña, su piel era
Extremadamente blanca y tenia uno hermosos ojos cafés claros, que embellecían
Mas su cara en forma de corazón.- así que dime acaso no le has dicho que voy a
Pasear?
Se lo dije señorita, pero usted ya la conoce, mando decir que era importante que
Usted fuera con ella.
Paúl, dile que tendrá que esperar, voy a la pradera y ahora vuelvo. – dijo mientras se enlazaba en su caballo.
Señorita bella no me haga eso, mire que su madre se pone como cacatúa, cuando usted no le hace caso. – el joven estaba asustado y eso se notaba en su voz, casi suplicándole, se ponía en medio de la puertas y el caballo.
No te preocupes paúl, dile que le haré caso- dijo sosteniendo las cuerdas en una mano y la otra su sombrero, - pero cuando yo quiera, no cuando a ella me mande. – y diciendo se puso en marcha, obligando al joven a moverse para no ser atropellado por la joven jinete.
Pasear a través de la calidez y suavidad del un sol mañanero que acariciaba su piel blanca y seca debajo de sus vaqueros color negro, le daba una sensación de paz y calma, protegida por un sombrero negro de cuero, se sentó entre la maleza, permitiéndose observar pasar tranquilamente el agua de un canal, que recorría el llano para desembarcar en el río meta, y aunque no le pertenecía a nadie, servía para alimentar al llano y separa las tierras, mas de todo las tierras de los swan con la de los dwyer. Por esas aguas, se habían discutió y asesinado mucho, según contaba la gente.
Irónico- pensó la joven- que ironía que después de tanta guerra, hubieran terminado siendo familia, que mi abuelo hubiera dejado casar a renée con charlie.
Y que aunque se odien, ya cesaron las peleas y todas estas tierras algún día me pertenecerán.
Y no es que Isabela fuera ambiciosa, solo que era lógico, para ella, siendo hija única de charlie y renee, que a su vez era la única hija de Héctor y Stella, era lógico y razonable que ella seria en algún futuro lejano, su única propietaria.
Después de unos minutos cuando el alba ya se envolvió en todo el llano, la joven decidió volver a la casa, pero poder afrontar a sus padres.
Después de todo, no, no puedo desaparecer por siempre, además yo no soy una cobarde.- y con decisión volvió cabalgando a casa.
La hacienda "crepúsculo" era la más elegante que las otras, pues la casa era mucho más grande, por consentimiento de renee, la casa se había modernizado, tenía una piscina y un gran jardín, poseía electricidad con planta solar, y aunque estaba las caballerizas separadas de la casas de algunos trabajadores, el aspecto era hermoso, amplio y sofisticado.
Adentro de la casa, en el despacho de charlie se encontraba el hablando con su esposa, cuando bella los interrumpió, entrando sin avisar como solía hacerlo.
Hueles a estiércol de caballo- dijo una mujer alta, mayor, pero aun así hermosa, con facciones inocentes. – donde te las ha pasado? He estado esperándote hace 2 horas, tenemos que ir al pueblo, tenemos que saber que paso con el pedido de sillas y a ti no parece preocuparte de eso.
Lo hace, ya te dije que estaba paseando, dime cómo va la cosecha- dijo Charlie con ojos comprensivos pero con su voz dura, pues la tenia que tener el dominio de todo pues él era el único dueño y patrón de las tierras.
Bien, pero ha calentado mucho en el llano y estamos intentando cosechar todo hoy, eh pensado en pasar a revisar cómo va la cosecha en eclipse, pero será después de ir a pueblo.
Porque tienes que ir, esa hacienda no es la tuya, y a ti que te importa si van las cosas bien o mal- la voz de Charlie se endureció y sus ojos cafés se oscurecieron por la rabia.
Sabes que siempre que empieza la cosecha del arroz, toca estar pendiente, no hay que confiarse, el arroz es como el oro y si mi abuelo está enfermo la gente se puedo aprovechar de eso. – La joven levanto un poco la voz, pero sin ser grosera agrego – además a él no le importa que le ayude, el si confía en mí. - Y se dirigió a la puerta. – voy a bañarme y ya nos vamos.
La brisa soplaba con fuerza meciendo los cabellos de dos mujeres, que se encontraban en una camioneta, regreso a llano adentro después de 3 horas de largo y agotada tarde en el pueblo.
Estoy es un infierno – dijo renne mientras movia rítmicamente un abanico.
Paul, entra por rancho viejo, me quedare en la hacienda de mis abuelos. – dijo bella y se quedo en la primera parada, en la finca eclipse, visitaría por una semana a sus abuelos y estaría al pendiente de ellos y la finca, ahora que su abuelo se encontraba enfermo.
En Bogotá ese mismo día, esme cullen servía la cena, después de un día agotador en el colegio, donde como maestra de niños de primaria, en uno de los colegios más prestigiados de Bogotá. Esme aparte de ser casada, era una esposa fiel y cariñosa con carlisle cullen un excelente doctor, su romance empezó joven cuando en una brigada de salud, de los mejores médicos se encontraban en Villavicencio, donde esme a la edad de 16 se había sufrido una lesión en su pierna, consternado de su inocencia, alegría y fuerza, le brindo su ayuda, y su corazón, se puede decir que fue amor a primera vista.
Los primeros años le escribía a su madre y hermana a escondidas, pero luego de tres años de noviazgo se casaron y después del nacimiento de Edward ya erradicados en Bogotá dejo de hacerlo, las razones fueron simples, por la felicidad, la tristeza y el miedo, si miedo a que su padre viniera por ella, o que su esperanza con un hombre bueno y una familia, que su cielo se fuera entre las cumbres del recuerdo de su pasado.
Esa mañana le había llegado otra carta desde azulejo el viejo pueblo de donde ella venia, y la tristeza que le había causado era tanta grande como el frió que ahora había en la sabana. Los rayos y truenos golpearon con fuerza los pala rayos y el sonido hacia vibrar de la casa cullen, mientras que ellos se encontraban cenando un rayo en particular deslumbro la casa, donde su pequeña hija menor quedo petrificada en el asiento donde estaba.
Alice estas bien? Te encuentras pálida hija- dijo con cariño esme.
Si me encuentro bien, solo estaba pensando que no es normal que llueva así en Bogotá – dijo con preocupación la pequeña.
No me digas que aun te dan miedo los truenos – dijo un chico fornido parecido a un oso con tono de burla.
No, es solo que no me gustan me hacen sentir extraña.- dijo y se retiro de la mesa cuando todos se quedaron viéndola.
Que yo no dije nada – dijo emmet
Cuando es que te vas? - dijo Edward y corrió su silla para ir detrás de alice.
Edward- lo regaño esme- es mentiras cariño, - dijo y empezó a retirar los platos de la mesa.
Alice era muy joven, para sus 14 años era la mas disciplinada en la academia, tenia gracia y poseía una extraña sensibilidad ante algunas cosas, no tenia amigas, pues la mayoría eran artificiales y déspotas para su gusto, se había ganado el sobrenombre de "fenómeno" por ser extremadamente energice y alegre.
Es por eso que no le gustaba mucho hablar, solía decir con facilidad y honestidad como se sentía, y tendía a tratarla como loca o algo peor,
"no fue Con intención" se dijo así misma mientras observaba como las nubes trataban de ocultar la luna menguante que luchaban por adornar el cielo.
Después de la tormenta llega la calma no crees alice?- le dijo un joven cobrizo, con voz afable y dulce., quien era el hijo mayor de los cullen, el estudiaba en la sabana, una prestigiosa universitaria al norte de la cuidad.
Edward me asustaste- dijo pegando un salto del susto.- por que lo dices?- dijo tras haberse acordado de la conversación inicial.
Porque el cielo esta despejándose y todo esta volviéndose a la normalidad- dijo simple. era inteligente, pero no poseía el don de ser muy expresivo.
No, no es así, es decir dejo de tronar y llover, pero no es igual, la lluvia trajo beneficios y dificultades.
Si, como cuales?-
Beneficios a la tierra y a los ríos como nutrientes, pero para algunos animales o personas pasar la noche con este frio y con la lluvia le es difícil.- dijo alice triste
Es verdad pero entonces era verdad que no lloviera.- dijo retorico
No, es solo que a veces es difícil aceptar que por más que intentamos ser alguien… - pero no termino solo quedo viendo a Edward a los ojos sin saber cómo continuar.
Alice yo nunca estado en una tormenta, pero podemos ayudarlos si queremos, y no está mal sentir estos sentimientos, ello no te hacen extraña, te hace especial.- dijo Edward consintiéndola.
Siento como si alguien me estuviera llamando, como si alguien necesitara de nuestra ayuda. – dijo alice pensativa - Edward tengo un mal presentimiento.
No te preocupes todo estará bien, - le dijo Edward mientras la abrazaba dándole todo el apoyo que podía.
Tengo miedo- dijo alice y esme sintió la mirada de su hija sobre ella. Y supo que tenía que enfrentarse al miedo y compartirlo así como lo hacía su hija, tenía que saber que decía la carta que le habían mandado.
Notas de la autora
Si creen que amerita un reviews asi sea para decirme, "oye deja de llenar el disco del sistema con tus pendejadas" son bien resibidas, obvio con respeto.
Lo agradecería cualquier comentario.
Bye
sol
