LOS AGRADECIMIENTOS DEL CASO A SERENA TSUKINO CHIBA POR EL REVIEW.
ADELANTITO: ¿Qué sucederá cuando el orgulloso Daelo conosca a la tierna Lin?
Disclaimer: Los personajes principales son de la genial creación de RUMIKO SENSEI, los demás son producto de mi loca imaginación.
Capítulo 2: ¿QUIÉN ERES TÚ?
Definitivamente ese no había sido el mejor de los días para él, se encontraba en medio del bosque, recostado sobre el duro tronco de un árbol, casi muerto y… empapado de ese terrible hedor?, pero, ¿Qué era ello?... él oliendo a un humano… pero cómo podía ser eso posible…¿Humano?, ¿Qué había hecho un humano tan cerca de él? Y más aún, ¿Por qué, lo había ayudado y dejado allí sin aprovecharse de su estado para matarlo y deshacerse de la amenaza que él representaba?...
-"¿Pero qué es lo que pienso?, un humano aquí en medio del bosque y más aún sólo… en medio de tantos peligros y a punto de anochecer, definitivamente eso no puede ser, debo estar equivocado…, pero no, éste terrible olor es inconfundible, un humano estuvo aquí y se fue luego de curar mis heridas, éstas vendas están impregnadas de su aroma."- pensó algo consternado y a vez con una fría expresión (N/A es increíble el parecido que tiene con nuestro youkai favorito)
-¡No es posible que esto me haya sucedido a mí!,- dijo al borde de la furia que un humano haya tenido lástima de mí, estorebasa los límites… esto es aún más denigrante que el hecho de haberme dejado vencer por ese maldito…-
De pronto una corriente de aire trajo hacia él, el aroma de aquel humano que como él pensaba, se había burlado de él al tenerle lástima y no haberlo matado por creerlo insignificante, de modo que aún adolorido decidió levantarse y rastrear el aroma… "Lo encontraré y lo mataré, esto no se quedará así"
Luego de aquel incidente ella había decidido marcharse de aquel lugar, dejando aún inconsciente a aquel youkai que la había dejado un tanto confundida, de modo que ahora se encontraba caminando con rumbo de regreso a la aldea, ya que sabía perfectamente que todos estarían preocupados por ella, además extrañaba mucho oír las riñas de Inuyasha y Aome, pues no era raro para ella escuchar de un momento a otro uno que otro ¡Osuwari! De parte de Aome ante los comentarios muchas veces sin sentido de parte de Inuyasha (al recordar eso se esbozó en su rostro una pequeña sonrisa), de hecho eso era algo a lo que todos estaban acostumbrados ya que como reitero eran raras las veces en las que ello no ocurría… En fin, para que decir más extrañaba a todos; a la anciana Kaede que se había convertido en una especie de madre para ella, a Miroku y a Sango con sus pequeños, a Shippo y sus travesuras, a Aome siempre tan dulce y buena amiga y a Inuyasha con sus contantes arrebatos que a ella le resultaban graciosos más que malos y claro esta a los…
Bueno lo cierto es que perdida en medio de tantos pensamientos ni cuenta se dio que la venían siguiendo, de pronto salió precipitada de ellos cuando sintió que unas muy afiladas garras la detenían fuertemente de un brazo y la jalaban en dirección opuesta, de pronto se vio frente a frente con él… ¿Con él?, sí con él, ese él, era aquel youkai con el que se había topado en medio del bosque y que estaba moribundo, sin embargo estaba allí cogiéndole rudamente el brazo, de pronto ambos cruzaron miradas, por su parte ella lo veía un tanto asombrada y sobra decir que sin miedo alguno en tanto que él por parte suya la miraba de forma totalmente inexpresiva; pero lo hacía de una manera muy singular ya que la observaba de pies a cabeza y sin quitarle la vista ni un sólo instante…
-¿Quién eres tú?- se animó a preguntarle de forma muy serena, ya que no podía mantener aquel incómodo silencio por mucho más tiempo.
-Eso no te incumbe humana, además lo mismo debería preguntarte yo a ti, ¿Quién te crees que eres tú para haberte atrevido a tocarme?, gracias a ello tu asqueroso hedor se quedó impregnado en mí- musito casi al final.
-Pues sólo quería ayudarte, te vi muy mal cerca del lago y decidí intervenir, pero ya veo que te recuperas pronto- bajó la vista notablemente molesta por la actitud de aquel misterioso youkai… "Es impresionante el parecido tanto físico como de carácter que tiene con Sesshomaru-sama, sin embargo…"
"Quién diablos se cree esta humana para hablarme de éste modo, es como si no me temiera en lo absoluto"- Yo que tú no me dirigiría de ese modo a mí humana… no hagas que pierda la compostura o te arrepentirás…- dijo de forma irónica y desafiante.
- Así agradeces el hecho de que te haya salvado- contestó ella enojada pero con un aire de tristeza en su voz.
- ¿Salvarme?, ¿Tú a mí?- objetó más furioso aún y tomando su cuello con una de sus garras, - No seas insolente, te advertí que no me provocaras, ahora deberé enseñarte a respetarme- sus ojos comenzaron a teñirse color sangre…
- Bien haz lo que quieras, pero por lo menos yo hice algo por aliviar tu dolor en vez de huir despavorida por tu apariencia y dejarte en ese estado- refutó molesta, pero triste, sin embargo a pesar de su peligrosa situación no mostraba nada de miedo porque algo en su interior le decía que él no la lastimaría.
- "¡Por qué…!, por qué no me teme, tal parece que mis amenazas y palabras no lograron intimidarla ni un poco y que en su lugar sólo lograron entristecerla, ni hablar al parecer ésta humana no me tiene ni el más mínimo temor ni respeto… mal por ella ahora deberá morir y pagar con su vida ésta afrenta "- en medio de éstos razonamientos, comenzó a apretarle el cuello lentamente, sin embargo lo indignaba grandemente ver y sentir que ella no se resistía ni luchaba, era como si ella tuviera la seguridad de que la soltaría de un momento a otro y esperara ello de forma tranquila; esta situación era sencillamente exasperante e irritante para él, pero, ¿Por qué no terminar definitivamente con ésta molestia matándola de una buena vez por todas?, ¿Sería acaso que matar no le daba placer a menos que viera el miedo inminente en los ojos de su oponente?, pues fuera por lo que fuera ni él mismo sabía la respuesta a aquellas interrogantes y por lo mismo no se decidía a matarla… de pronto en medio de ésta situación tan confusa una voz detrás de los árboles se dejó sentir…
- Apártate de ella o morirás-…
De pronto a oírlo el youkai dio la vuelta con el cuello Lin aún en sus garras, al ver al ser del que provenía aquella voz dijo:
- Esto no puede ser posible… un payaso con aires de exterminador, dándome órdenes a mí…
-¿Kohaku?- cuestionó muy sorprendida,- pero, qué es lo que haces tú aquí…
-Me percaté de tu presencia mientras peleaba con el dragón y una vez que acabé con él, decidí marchar en tu búsqueda… después de todo ese era mi plan desde un principio-contestó un tanto nervioso por su reencuentro con ella y con un aire de rabia en sus palabras por lo que venía presenciando.
Por su parte aquel youkai estaba furibundo ante la situación ya que odiaba sentir que le restaran importancia a su presencia de modo que soltó a Lin y dirigiéndose a Kohaku le dijo:
- ¡Basta ya!, qué es lo que quieres humano, será mejor que te largues de aquí si no quieres que éste lugar se convierta en tu tumba.
- No me hagas reír- espetó confiado (ya que hace un par de años se había logrado consolidar como el mejor y más eficiente exterminador y había ganado una fama impresionante)
-Morirás por tus palabras- y se dispuso a atacar a Kohaku.
-Bien (dijo sacando su arma) si eso es lo que quieres comenc…
- ¡Basta ya!- casi gritó Lin – no peleen- Kohaku detente y vámonos de aquí, regresemos a la aldea.
- Pero Lin…
- Acaso, ¿Quieres huir humana?
-Para nada, pero, sé que si nos marchamos y te dejamos en paz no nos lastimarás y nos perdonarás la vida… por favor déjanos ir- suplicó tiernamente con gran decisión y firmeza en sus palabras.
- Piensas que te dejaré ir miserable humana…
- ¡Basta!- interrumpió Kohaku -no puedo dejar las cosas así, entiende- Dijo molesto, por creer que Lin hacía eso porque no apreciaba sus grandiosas cualidades.
- Te lo suplico- le dijo cogiendo una mano suya y tratando de guiarlo hacia el bosque para que emprendieran el regreso a la aldea.
-"Eso nunca lo permitiré" pensó furioso – ¡Nunca saldrán vivos de aquí!- susurró, de pronto al tratar de avanzar hacia ellos y atacarlos, sintió un gran punzón en la parte derecha de sus costillas, esté fuerte hincón hizo que se detuviera en seco y que su cuerpo se paralizara por un instante, de modo que no pudo continuar, entonces lo entendió todo ella se había dado cuenta…
-…Pero por qué… susurró (N/A. Ésta misma interrogante será la que lo acompañará a lo largo de toda la historia)
Era claro que ella no quería ponerlo en ridículo y menos aún agravar su estado, ya que aunque nadie más lo hizo hasta ese momento; bueno ni el mismo; ella fue la única que se percató de que su herida comenzaba a abrirse, y le pidió que los dejará marcharse en paz; pronto escucho nuevamente la voz de ella, que dejando a Kohaku adelante se había acercado a él para…
- Gracias por comprender, nos marchamos y ten por seguro que no te volveremos a molestar- y en voz más baja le susurró – Dejé algo para ti en el árbol- y salió corriendo tras Kohaku.
Él no podía creerlo, sin embargo aquella humana tan despreciable para él supo, al percatarse de su estado, que una pelea en esas condiciones sería injusta y desventajosa para él y que fue precisamente por ello que alejó a Kohaku y le sugirió de una manera muy sutil que usara aquellas plantas medicinales que había dejado a un costado suyo mientras se hallaba inconsciente.
Luego de éstas reflexiones decidió regresar a descansar al pié de aquel árbol, una vez allí, se sentó y observó por buen rato las plantas que ella había dejado para él antes de decidir por medio de un impulso ante el dolor que sentía, cogerlas y ponerlas sobre su herida principal.
Pronto a través del viento sintió que sus hombres venían a buscarlo, así que decidió esperar tranquilamente mientras tomaba una leve siesta…
Mientras tanto en otro lugar del bosque…
Ambos caminaban muy callados, de pronto ella no soportó más el silencio y decidió hablar como de costumbre.
-Kohaku- dijo nerviosa, pero fue interrumpida en el acto.
-No, Lin deja que sea yo el que comience a hablar, me temo que te debo una disculpa por lo ocurrido la última vez que no vimos, además todo éste tiempo lejos de ti y de la aldea me han hecho tomar en consideración que yo no puedo obligarte a que sientas algo que no está en tu corazó…
- Kohaku escúchame- interrumpió.
-No déjame terminar- esta vez interrumpió él- yo no puedo mandar en tu corazón ni decidir a quién le ha de pertenecer, esa es una decisión que debes tomar por ti misma, además se que hice mal y si no pedí disculpas antes fue porque no me creía capaz de verte a los ojos nuevamente, sin embargo creo que por algo suceden las cosas en este mundo ya que nos encontramos antes de lo que había planeado, sólo me queda decirte que te deseo toda la felicidad del mundo y que siempre estaré ahí para cuando me necesites, además te traigo una noticia que creo que hará que muchas de tus dudas se disipen, es acerca de Sesshomaru-
- ¿De Sesshomaru-sama dijiste?- dijo muy emocionada pero a la vez preocupada, ya que temía que algo malo pudiera haberle sucedido.
- Sí se trata de él- dijo un tanto triste al ver el brillo en los ojos de Lin- verás, durante los meses que he estado alejado de la aldea he estado viajando mucho y en uno de mis viajes por las tierras del oeste, supe que han estado atacando seguidamente y de manera sumamente misteriosa los territorios del oeste y que ya en más de dos ocasiones, han incluso llegado a atacar el palacio de Sesshomaru, y de esto hace ya casi poco más de tres años…
"Entonces, es por ello que él no ha podido venir a visitarme"… pensó algo liberada… - Pero dime, ¿Se encuentra él bien?- suplicó por saber.
-Eso es lo que creo, espero que ésta noticia te reconforte y a la vez haga que perdones mi actitud de la última vez- Espetó tristemente.
- No te preocupes eso ya está olvidado para mí, además eres un buen amigo y no quiero que ese lazo se pierda jamás, sólo lamento y me disculpo por no poder quererte de la manera como tú lo deseas…
- No tienes porque disculparte, eso no es culpa tuya… nadie puede mandar sobre su propio corazón, por más que éste sea parte de nosotros, actúa de manera totalmente contraria a nuestra razón- "Por más que ello sea totalmente nocivo para nosotros y él mismo".
-Sí tienes razón- intervino esbozando una hermosa y tierna sonrisa…
Y así prosiguieron su camino de regreso hacia la aldea.
En tanto que en otro lugar, específicamente en el bosque, en medio de un claro y ya al alba; un youkai totalmente desconocido para todos hasta hace poco esperaba recostado en un árbol a que lo encontraran sus hombres… pronto se escucharon voces:
- Daelo-sama, por fin lo hemos podido hallar, ¿Se encuentra usted bien?, lo hemos estado buscando incansablemente durante toda la noche… -dijo un joven youkai de ojos color fuego, cabello medianamente largo castaño, de contextura musculosa no tan exagerada y de vestimenta de general de guerra.
- ¡Inepto! Te parece que estoy bien, debieron hallarme hace mucho, ah, pero esta ineficiencia llegará a los oídos de mi abuelo, quiero saber que será lo que dirá ante ésta situación…
-Entiendo señor- espetó haciendo una leve reverencia y dando una seña para que los demás se acercaran al lugar donde se hallaba, luego de ello…
-¿Nos vamos señor?- inquirió el joven de los ojos fuego.
- Hasta la pregunta es innecesaria- respondió secamente y se elevó en los cielos, desapareciendo en una bola de energía, seguido de los demás youkais.
Rato después llegaron a un gran palacio y éste youkai, del que ahora sabemos su nombre, se dirigió a sus aposentos, sin dirigir palabra o mirada alguna a ninguno de los presentes; una vez dentro se metió en su bañera llena de agua caliente; de pronto alguien entró a la habitación y se dirigió hacia él, era otro joven youkai de cabello largo color cenizo oscuro medio, ojos carmesíes y de vestimenta muy elegante, éste mismo se dirigió a él diciéndole…
- Veo que te han herido de gravedad Daelo, nunca pensé que un humano fuera capaz de hacerte tan profundas heridas, me imagino que lo mataste- dijo de forma irónica y desafiante.
- Por supuesto que no fue ningún humano, y eso lo sabes bien, no me vengas con ironías Yokamaru.- contestó algo irritado por aquellas palabras.
- Lo sé, pero de todas maneras me intriga saber por qué despides ese asqueroso hedor a humano…
- Eso no te incumbe Yokamaru, y te recomiendo que no me exasperes ya que hoy más que nunca estoy dispuesto a lidiar con tus niñerías –
- Sin embargo debes sentirte sumamente miserable, ya que fuera de todo no pudiste llevar a cabo la misión que te encargó tu abuelo… ya que al parecer ese maldito estorbo humano sigue con vida… me temo que tu abuelo tenía razón al decir que no le llegas ni a la punta de los talones a…
- ¡Basta!, quizá eso sea cierto, pero tú eres una insignificante alimaña ante mí, por ello te recomiendo que no interfieras y que te marches de aquí sino quieres sufrir el tipo de muerte que te mereces…
- Sin embargo, te lo repito, eso nada tiene que ver con tu falla de hoy ella sigue con vida…- dijo con una sonrisa entre dientes
- No por mucho, pronto me recuperaré e iré tras ella- objetó sarcásticamente.
- Sólo espero que tu maldita terquedad de quererte enfrentar primero a él, no arruine los planes de Taiyomaru-Sama…
En tanto en otra parte no muy lejana de este escenario, en medio del bosque y de camino de regreso a su palacio se hallaba un youkai tan hermoso como poderoso que se hallaba sumido en sus más profundos pensamientos los cuáles fueron interrumpidos por un pequeño youkai verde escandaloso y de ojos saltones…
- Amo Sesshomaru, que bueno que usted le dio esa gran lección a ese presumido de su primo, ¿Cómo puede él siquiera atreverse a insinuar que usted es un ser débil y mucho menos que usted no es merecedor del legado de su familia? – decía de forma muy alaracosa…
- Jaken – dijo con voz aguda pero a la vez calma.
- Siiiiii amo bonito – dijo al borde de un ataque de nervios ya que sumada a la voz fría de su amo podía sentir un par de ojos que le traspasaban la espalda y un escalofrío recorrió su cuerpo en menos de un segundo.
- Ya cállate – ordenó con voz fría.
- Sssiiiii, Amo -dijo al borde de un colapso nervioso.
Y comenzó a caminar dejando de lado a un paralizado Jaken… en tanto que las imágenes de su último encuentro con su primo, nuevamente se hacían presentes en su cabeza…
-Flash Back-
Parecía ser un día tranquilo sin embargo nada de ello sería así, Sesshomaru se hallaba en el bosque vigilando sus territorios y que todo marchara bien en ellos, ya que desde hacía 3 años unos ataques sorpresivos se venían dando de forma inexplicable en ellos… pues como decía ese día no sería la excepción ya que alguien lo esperaba en medio de un extenso pastizal…
- Sal de ahí o quieres que te saque yo mismo – dijo en tono frío y desafiante.
- Me sorprendes Sesshomaru, al parecer la sensibilidad de tus sentidos ha aumentado grandemente en estos últimos años...
- No fue por ello que te descubrí, fue más bien gracias al asqueroso hedor a muerte que siempre te acompaña…- dijo secamente mientras se acercaba y ponía cara a cara con él.
- Pues yo que tú ni siquiera lo diría, el olor a muerte es algo desagradable, es cierto, pero el olor a humano lo es aún más, de modo que yo que tú cerraría la boca… respondió de forma irónica y retándolo con la mirada.
- Veo que no has cambiado para nada Daelo, tan delicado como siempre…, pero… no fue a ello para lo que viniste a buscarme o ¿sí?- espetó fríamente.
- Fue solo para recomendarte que mantuvieras bien abiertos los ojos ante la situación por la que atraviesa tu territorio ya que los constantes ataques que han venido sufriendo han llegado hasta los oídos de Taiyomaru, y él está muy agobiado por éste asunto y mandó a decirte que intervendría de seguir las cosas así…
- !Ja!, no me hagas reír, al abuelo nunca le han interesado mis asuntos y mucho menos si se tratan de los territorios que mi padre me dejó a su muerte, sabemos de sobra que él lo odiaba por lo de Izayoi –
- Y que tendrías tú que refutar a ello, si lo has venido odiando todo éste tiempo aún después de su muerte por la misma razón-
- Y es eso importante ahora Daelo-
- Pues no, sin embargo, sólo vine a informarte lo que se me pidió –
- Entonces sólo a eso fue a lo que viniste, qué lástima me das eres un tonto que vive lamentando y sufriendo el hecho de no ser completamente considerado de nuestra familia y que por lo mismo se ha convertido en el monigote de Taiyomaru-
- ¡Eso no es cierto!, lo que lamento es que haya designado como total heredero de su linaje a un debilucho e incompetente como tú que se desvive protegiendo a una maldita humana, que lo único que ha hecho es hacerte débil y vulnerable–
- Eso es algo que a ti no te incumbe –
- "Eso es lo que tú crees" puede que lo que acabas de decir sea cierto pero qué más da decírtelo -
Al oír esto Sesshomaru
….
-Fin del Flash Back-
"Daelo es un imbécil cómo pudo creer que me vencería de esa manera tan patética, sin embargo eso no es lo que preocupa, sino el hecho de que Taiyomaru éste involucrado ya que esa es la única explicación para que Daelo se haya atrevido a retarme, qué será lo que está tramando ese maldito, espero que no se atreva a atacarme ya que de lo contrario me veré forzado a intervenir no obstante, ahora lo entiendo todo él es quién ha estado mandando a arremeter contra mi territorio, ¡ha!, ya me lo imaginaba… pero si quiere guerra con ese maldito pretexto nuevamente… (Ésta vez no me detendré ente nada)"
Y así prosiguieron su camino en tanto que una vez más, él se sumía en lo más profundo de sus pensamientos… perdiéndose en medio de la espesura del bosque…
CONTINUARÁ...
ooooo ¿QUÉ PASARÁ? ESTO Y MUCHO PERO MUCHO MÁS EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO... "MÁS QUE UNA PROMESA" , GRACIAS A LOS GENTILES LECTORES Y ESPERO PUES QUE LE GUSTE ESTRA ENTREGA Y YA SABEN ACEPTO DE TODO JAJAJAJA. BYE UN BESO A TODOS Y TODAS.
