Disclaimer: Fire Emblem Awakening no me pertenece
Nota de autor: Capítulo 2, no puedo decir que me costó, todo fue muy natural para las parejas uvu xd
7u7 Algo esta pasando...y me gusta. Que esten bien :3
Advertencias: Posible OOC.
Capitulo II
Odio a la mexicana
"Espero encontrar la magia.
El tipo de amor que cura lo que ha sido roto y me da alas".
-Bill Kaulitz
ツワブキ・ダイゴ
―Déjame recapitular ―La voz de Say'ri a su lado era lo único que mantenía la cordura de Robin en los enormes jardines de la universidad, Cherche había volado -casi literal- hacia su aula, ya que Gaius y Tharja se habían perdido por ahí; (después de todo tenían todavía una hora para entrar) porque solo la pelirroja había tomado una clase extra a la semana haciendo que todos llegaran más temprano de lo que normalmente harían―, Chrom te besó pensando que eras una chica.
―Sí. ―Robin contestó antes de suspirar―, no me molestó tanto como pensé.
―Lo sabía― Say'ri le sonrío, entonces tomó una de las mejillas del chico mientras la estiraba de forma suave sin que el gesto se borrara de su rostro―. Pude verlo en tu rostro cuando me lo dijiste, incluso creo que te gustó mucho más de lo que quieres admitir.
Robin sintió sus orejas calientes, así que intentó ocultar ese hecho mientras se colocaba la capucha de la sudadera y huía del contacto de la chica, pero su mejor amiga volvió a pescarlo por la nariz.
―Say'ri. ―se quejó, aunque casi de inmediato empezó a reír cuando la aludida intentó moverlo.
―Dime, Robin.
―Deja mi nariz. ―El chico dijo al mismo tiempo en que se acercaba al rostro de Say'ri y depositaba un pequeño beso en la nariz de ella.
Escucharon un carraspeo incómodo antes de ver a Lon'qu parado mirando a otra dirección, la pareja de amigos se carcajeó suavemente mientras el recién llegado se seguía –como siempre- cuestionando por qué ese par no estaba junto, dejando de lado el hecho de que Robin era gay; no veía impedimento alguno para que lo intentaran.
―Lon'qu, ahí estas. ― Robin fue el primero en saludarlo mientras Say'ri tenía un mal momento en reaccionar acerca de lo que había pasado, no era un secreto su amor por el chico de pelo blanco; pero tampoco que ella no sería nunca más que una amiga para él.
―Tengo rato ― se limitó a decir mientras se sentaba dejando caer descuidadamente sus cosas de esgrima ―, pero estaban ocupados con ese juego de "tener la nariz".
―¿Quieres intentarlo? ―El albino se acercó unos centímetros hasta que Lon'qu lo vio con el ceño fruncido y ni él ni Say'ri aguantaron unas pequeñas carcajadas, sabía que el chico se tomaba a mal el contacto físico cuando no era su novia, sobre todo de alguna otra chica; pero con él no debería haber problema, ¿verdad?
―¿Eres Robin?
El aludido se quedó estático. Conocía esa voz, con un tono más alcoholizado y cerca de su rostro; pero lo hacía. Say'ri lo observó y parecía querer asentirle con la mirada por lo que Robin se encogió sobre sí mismo antes de levantar los ojos para encontrarse unos azules que lucían más calmados de lo que esperaba.
Apenas abrió los labios, la campana ahogó el pequeño y débil "soy yo" que el chico había musitado y una chica morena ya lo estaba arrastrando lejos del pequeño grupo gruñendo un montón de maldiciones.
―Habías dicho que nada de chicos bonitos. ―Tharja lo reprendió ―. Esos son los peores, porque son unos idiotas llenos de músculos.
―Pero a ti te gusta Gaius. ―Robin la molestó sin perder su buen humor, agradeciendo internamente el que su adorada y creppy prima hubiera decidido aparecer de quien sabe dónde para llevárselo.
―Es una cosa completamente diferente.
ツワブキ・ダイゴ
La tercera cosa que a Robin le quedó clara ese día, era que no había nada más molesto que Chrom, ni siquiera su club de fans que parecía querer apuñalarlo por la espalda o meter su cabeza al inodoro. El "príncipe" de la universidad había demostrado que podía ser un dolor en el culo si se lo proponía.
Y vaya que se había propuesto joderle la existencia ese día.
No solo se había aparecido en su merecido descanso de la mañana, lo había perseguido incluso cuando Tharja lo había amenazado con darle una maldición de por vida, Chrom no titubeó y Robin estaba a punto de golpearlo por su insistencia.
Ahora estaban en la cafetería, con sus amigos esperando por Cherche y Olivia mientras el "príncipe" estaba con ellos como uno más; un acosador igual a Tharja pero con una pizca de Gaius que le empezaba a cansar a Robin, sin mencionar a Lon´qu que parecía querer traer sus espadas de esgrima y atravesar al muchacho con saña.
―¿Por qué estás tan molesto? ―Chrom preguntó mirando fijamente a los ojos de Robin, pero el albino no se sintió especialmente emocionado por ello.
―Solo déjame en paz, ¿no tienes a todas las chicas detrás de ti? Ve a tontear con alguna. ―Sentenció dándose la vuelta, pero el de cabello azul no iba a dejar las cosas así como así. Sin medir su fuerza lo jaló por el antebrazo y sintió como automáticamente su camisa se mojaba con jugo. ―Lo sien-
Robin ni siquiera había terminado de disculparse, cuando un burrito volador le dio en el pecho manchando su suéter favorito con salsa. Chrom iba a decir algo, cualquier cosa; pero entonces escuchó a Tharja gruñir algo que no entendió y fue testigo de cómo Gaius y Lon'qu flanqueaban al chico frente a él y más de aquella comida que picaba como el demonio volaba en dirección del pequeño grupo.
Aquello se iba a desmadrar, lo sabía.
ツワブキ・ダイゴ
―Déjame ayudarte. ―Chrom limpio la cara de Robin con una servilleta, sorprendiéndose de que el chico parecía demasiado dócil bajo su mano si lo comparaba a como lo había tratado toda la mañana.
―Estarás bien, no te dejaron ciego. ―Lissa, la rubia hermana menor del de pelo azul habló mientras sostenía un paño húmedo en su mano y limpiaba a su novio Stahl, quien se había asegurado de recibir todos los proyectiles dirigidos a ella―. Espero.
«Son unos locos » Robin pensó sin atreverse a abrir los ojos, sentía algo viscoso bajo sus pies y podía escuchar a más de uno quejarse por su cabello o ropa de marca mientras que Olivia intentaba abogar por ellos con el subdirector que quería hacer rodar cabezas, pero a él solo le importaba el cosquilleo que le producía sentir el aliento caliente de Chrom cuando se aproximaba a su rostro.
Aquella guerra de comida había sido un desastre, pedazos de pizza volaron, tacos y burritos; incluso alguien se había encargado de asaltar la enorme expendedora de dulces ( Robin sospechaba que el culpable era Gaius, pero no hubo testigos) y debía haber culpables seguros.
―Estás listo.
Cuando el de pelo blanco abrió los ojos, lo primero que vio fueron los orbes azules más bonitos que había visto a menos de cinco centímetros de su cara y se sonrojó; antes de notar algo verde entre el cabello de Chrom.
―Tienes un pedazo de lechuga…―Robin se quedó a mitad de la frase cuando el chico frente a él se encargó de eliminar el espacio que los separaba y capturaba sus labios en un beso, que sin duda fue más caliente que una salsa habanera.
A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."
Hayden
