El delicado amarre del pañuelo de seda, envolviéndole sus manos y tapándole la boca, era bastante sugestivo, pero no podía dejar de pensar, que prácticamente su hermano menor lo estaba violando, para variar en su propia cama, de nueva cuenta.

— — — Quizás en estos momentos me odies — repuso el otro chico sonriendo — pero tu amiguito — acaricio lentamente el palpitante miembro de su hermano — está bastante contento con la atención recibida — comento mientras continuaba con la felación, sobre el miembro de su cautivo, del cual empezaba a escurrir ligeras gotas pre seminales — tu solo disfrutalo Dip – exclamo al instante de meter el miembro completo de su hermano en su boca.

Nunca lograrían hacer que el admitiría públicamente, que se había logrado desatarse las manos, y podido poner o un alto a esa locura, antes de perder completamente el control de sí mismo, pero en lugar de evitar que Tyrone siguiera haciéndole ese oral aberrante, le había tomado la cabeza y empezado a guiar de una manera a un más salvaje.

— — — Mierda Dipper eres un guarro — gruño el chico limpiándose un poco de esperma de sus labios — te dije que no te vinieras, en mi boca carajo — reclamo Tyrone completamente sonrojado, no estaba listo para algo parecido, aun que por lo que había escuchado Mabs tampoco había llegado más lejos que él, así que en teoría había tomado la delantera, lo cual era más que obvio, mientras observaba a su hermano recostado en la cama, intentando regular su respiración y subiéndose sus pantalones lo más ágilmente que pudiera.

Tomo el rostro de Dipper y pudo notar el leve sonrojo que lo cubría, no pudiendo evitar un ligero sonrojo en correspondencia – Dip, yo te am…. — intento decir antes de que la puerta se abriera de golpe y una despistada Mabel entrara gritando que había llegado de su práctica de voleibol.