¡Eh! Aquí está la conti… Siento no haberla subido antes, no tengo ninguna excusa…
Espero que os esté gustando la historia
Ahora a leer
D9598
El día estaba siendo demasiado tranquilo, ya que la molestia pelirrosa no estaba. Hace algunos meses, el que ella no estuviera dando vueltas por ahí molestándome me hubiese sabido a gloria, pero hoy no podría ser un día más gris.
Ir a la biblioteca no había sido buena idea, el silencio que reinaba en esta habitación hacía que los recuerdos con Sakura viniesen continuamente a mi cabeza, sobretodo la primera vez que hable con ella, que fue justo en este mismo lugar.
FLASHBACK
Ya sabía que en las bibliotecas no se pueden comer bocadillos, pero me daba igual, solo en este lugar estaba tranquilo y a la vez alejado de comentarios sobre mi persona.
Cuando llevaba la mitad del bocadillo, sentí que alguien me estaba observado, pero yo no podía ver quién era, y eso me molestó.
-Sal de ahí- dije- Sé que estás en algún lugar observándome y eso no me gusta en absoluto.
Nadie respondía a mí llamado por lo que llegué a dudar de mi cordura durante un segundo.
-Per-perdón- dijo una vocecilla aguda- no era mi intención espiar- miré hacia el lugar en donde había escuchado la voz, lo que vi fue una cabecita pelirrosada apareciéndose desde un lado de una estantería- Es que en verdad solo quería ver todo el colegio, pero me acabé perdiendo y llegué por casualidad a la biblioteca y me dije: ¿Por qué no entro y echo un vistazo? Lo que yo no sabía es que había alguien y cuando te vi, decidí irme y no molestarte, pero pensé que me podías guiar hasta la cafetería. Entonces, mientras pensaba, me quedé mirándote sin querer- explicó toda su historia casi sin respirar, parecía nerviosa y apenada- Y, bueno, ya que me has hablado, me gustaría preguntarte si…
-No- fue mi única respuesta.
-Pero si no sabes que voy a decir, como puedes negarte- dijo colocando sus manos en cada lado de la cadera.
-Porque yo no hago favores ni los pido- respondí secamente mirándola por el rabillo del ojo, ya que me había levantado del suelo y tenía intención de irme, esta chica era demasiado ruidosa.
-Ya…- miró hacia el suelo- pero es que no sé cómo ir- sus ojillos se llenaron de lágrimas- las chicas de mi clase se ofrecieron a acompañarme a la cafetería pero, en mitad del camino, me di cuenta que se me había olvidado el dinero en la mochila y dije que iría por él. Las chicas quisieron acompañarme, pero me negué, ya que no quiero ser una carga para ellas. Aun así fui lo suficientemente despistada para perderme.
-No me importa tu historia- la corté mientas me dirigía a la puerta de la biblioteca- solo déjame en paz- iba a salir de la habitación pero no pude.
Si hubiese sido otra persona, la hubiese dejado sola con su problema, pero algo en esa niña hizo que mis pies se detuvieran.
Sabía que lo que iba a decir a continuación me iba a traer problemas en el futuro, y aun así lo dije- te llevaré- dije sin darme la vuelta- pero no me molestes más, ¿Sí?
-¡SÍ!- dijo entusiasmada siguiéndome.
-Y que nadie sepa que te he ayudado- la miré fijamente- y si se te ocurre contar algo, te juro que me la pagas- la amenacé, ella solo me miró con unos ojos llenos de agradecimiento mientras asentía.
-Me llamo Sakura- se presentó- ¿Y tú eres…?
-Sasuke- solo contesté eso mientras la guiaba por los pasillos.
FIN DEL FLASHBACK
Sabía que desde un principio me iba a traer problemas, pero hubo algo que hizo que me diera igual. Más tarde me arrepentiría de eso.
FLASHBACK
Ya habían pasado 2 semanas desde que había ayudado a esa niña a ir a la cafetería. Ella había cumplido su parte del trato y no había contado nada a nadie. Para ser sincero, eso me sorprendió, y mucho.
Era la hora del recreo, por lo que me encaminé a mi sitio habitual: La biblioteca. Hoy se me había olvidado coger el bocadillo, tampoco había traído dinero, por lo que mis tripas sonaban cada dos segundos.
-Per-perdona- escuché otra vez esa voz que extrañamente ya no me resultaba tan chillona- he visto que no tenías bocadillo y como yo he traído uno, tenía la intención de compartirlo como agradecimiento por ayudarme, es que no me gusta deberle nada a nadie, y a ti te debo mucho- sonrió- Aunque puede que no te guste de lo que está hecho- puso una cara muy graciosa al darse cuenta de que podría no gustarme el contenido del bocadillo, sus mejillas se tiñeron de un rojo que extrañamente me gusto- mejor te compro algo…- iba a volver a hablar mucho y rápidamente si no la hubiese interrumpido a tiempo.
-Silencio- exigí- si solo tengo que compartir comida contigo para que me vuelvas a dejar en paz, comeré- le dije, otra vez, secamente.
Ella no dijo nada, solo sonrió y partió su bocadillo lo mejor que pudo.
Cuando lo consiguió, me dio el trozo más grande y eso me molestó.
-¿Por qué me das a mí el trozo más grande?- Le pregunté molesto- quédatelo tú- se lo di de vuelta, ella solo me miró sin cogerlo, en sus ojos había rastro de duda sobre si responder o callar.
-Te di el más grande porque tienes más hambre que yo- respondió por fin- además, yo desayuné mucho esta mañana- lo que había dicho me parecía una mentira.
-Mientes- dije aun con el trozo en mi mano, ella realmente no lo había cogido de vuelta- y no me gusta que me mientan- la chica no respondió nada, solo miro hacia el suelo.
-Quiero que te quedes con el trozo más grande porque…- dejó la frase a medias.
-¿Por qué…?- necesitaba ya la respuesta, la poca paciencia que tenía se me estaba acabando.
-Porque me lo hizo mi madre con mucho cariño- me sorprendí con esa respuesta ¿Qué tiene que ver su madre con todo esto?
-No sé dónde está la relación con todo eso- ella, al escuchar eso levantó la cabeza pero volvió a bajarla al segundo después.
-Mis compañeras me hablaron sobre ti y sobre cómo te comportas, dicen que eres así porque no tienes una mamá que te dé cariño ni amor- mi cuerpo se congeló al escuchar eso- y yo no quiero que estés triste porque no tienes a una mamá que te prepare algunas comidas, por eso te estoy dando el trozo más grande, para que ya no te sientas solo, para que te sientas querido- apreté mis puños furioso.
-¿Sasuke?- me llamó el ver que no hablaba.
-¡No necesito tu estúpido bocata para ser feliz!- chillé- ¡No necesito tu caridad!- se le empezaron a llenar los ojos de lágrimas- ¡No vuelvas a aparecerte delante de mí!- exclamé mientas aventaba el trozo que tenía en mis manos al suelo. Ella se asustó, me miró con los ojos ya bañados en lágrimas y empezó a recoger todo el estropicio que había provocado.
Al verla hacer eso me enfurecí más, aunque esta vez era conmigo con quién me enfadaba. No entendía por qué sentía eso, por lo que salí de la biblioteca lo más rápido que pude.
Antes de cerrar la puerta pude escuchar un pequeño: "Lo siento, he vuelto a ser una estúpida metomentodo".
FIN DEL FLASHBACK
Siempre que recordaba la cara que tuvo ese día se me formaba un nudo en la garganta. Ese día la lastimé mucho y me sigo arrepintiendo de haberlo hecho ya que después la conocí mejor y supe que ella lo hacía para que realmente no me viese tan triste, en realidad, lo hacía con buena intención.
-Tks- carraspeé.
Mis capítulos son muy cortos (T^T), intentaré que los siguientes cada vez sean más largos.
¿Qué les pareció?
Bueno, nos leemos en el siguiente capítulo y espero que si hay alguna falta de ortografía me perdonen; y si me pueden corregir, mejor.
Un beso y hasta dentro de 1 semana.
D9598
