Sombra de Titanes - 02

"Sombras"

Tiempo después.

Ilse Langnar había estado viviendo en territorio de Titanes desde hace ya varios meses. De cierta forma podía decir con orgullo que era la humana que ha sobrevivido más tiempo en el territorio hostil. Claro que ella jamás diría semejante cosa en voz alta porque la suerte claramente no estaba de su lado.

Y tampoco podía decir que todo fue normal en ese tiempo por la sencilla razón de ser maestra y "amiga" de un extraño ser sacada desde las más retorcidas pesadillas del mismo infierno. Claro que esa fue la primera impresión que le dio y dudaba que alguien pensara algo diferente a ella cuando viera a Onaga. Demonios incluso la loca de Hanji se mojaría los pantalones si se encontrara solamente con él.

Dejando eso de lado, el tiempo que ambos compartieron fue incomodo en un inicio pero conforme pasaban los días Ilse se sentía mucho más cómoda con su presencia, incluso llego a tener cierto afecto hacia él, y como no hacerlo, si en varias ocasiones se portaba de forma sobreprotectora con ella e incluso trataba de hacer su estancia en este lugar mucho más agradable.

Prueba de ello fueron todo tipo de muebles y accesorios para el hogar que hora adornaban la entrada de la cueva donde ella residía. Gracias a eso la cueva era cómoda y más que adecuada para habitar. Ella no dudaba que cualquier humano encontrara muy acogedor vivir en este lugar, claro, si omitía la presencia de Onaga y sus parientes que estaban en lo más profundo del lugar.

Lo único que no fue tan agradable fueron las clases de lenguaje que le dio a Onaga para enseñarle a hablar y comprender su idioma. En un inicio fue más complicado de lo que esperaban pero ambos pusieron su mejor esfuerzo para hacer de esta enseñanza lo más agradable posible. En varias ocasiones las palabras no se pronunciaron correctamente o Ilse se equivocaba al explicar, haciendo irritar ligeramente al Xenomorfo quien gruñía y asustaba a la pobre chica.

Pero después de tanto tiempo ella sabía que Onaga no le aria ningún tipo de daño, ni siquiera por accidente. Aunque no lo pareciera la criatura se preocupaba por ella en gran medida y no deseaba hacerle ningún daño.

Esto no lo decía a la ligera, ya que una vez más el Alíen volvió a salvar su vida cuando un Titán Excéntrico intento devorarla cuando ella salió de la seguridad del bosque para explorar la zona e ir al pequeño pueblo que se encontraba cerca del lugar para encontrar información que le dijera que tan lejos quedaban las murallas de su posición.

Al principio no había nada fuera de lo común y para su mala suerte no encontró nada útil en las casas abandonadas. Resignada decidió volver a la seguridad de su hogar temporal, pero justo cuando abrió la puerta se encontró frente a frente con la boca de un titán que sostenía su mandíbula inferior con ambas manos.

Ilse se congelo por algunos segundos ya que la traumática experiencia que vivió hace algunos meses paso rápidamente por su cabeza, asustándola a niveles increíbles.

Rápidamente ella cerró la puerta para que a los pocos segundos el Titán destruyera la mitad de la caza para meter su cabeza y buscar a su presa. Por su parte ella salió rápidamente por una venta destruida y comenzó una larga carrera para llegar a la seguridad del bosque, donde tendría más oportunidades de escapar del Titán.

Ella volteo a mirar a la abominación, quien se levantó de los escombros con una voltereta y miro a Ilse con grandes estacas de madera clavadas en su rostro, las cuales no le irritaban ni un poco. Con saltos cortos pero muy extraños el Titán comenzó a correr hacia la diminuta mujer, sin apartar en ningún momento las manos de su boca.

En poco tiempo este cerró la distancia entre ellos y se lanzó al suelo para devorarla. Ilse logro quitarse del camino pero el impacto que causo el Titán la lanzo hacia una pared de piedra, donde se golpeó la cabeza y quedo desorientada por algunos segundos.

–¿Dónde estoy? – Se preguntó a si misma mientras un horrible zumbido inundaba su cabeza. Intento ponerse de pie peor solo consiguió caer al suelo – Me duele todo.

Paso unos segundos para que el mareo se pasara pero cuando finalmente recupero los sentidos se percató nuevamente del Titán de 13 metros que se arrastraba hacia su posición. Logro quitarse del camino nuevamente cuando el maldito monstruo lanzo una mordida hacia el muro, estrellándose de lleno contra este y dándole la oportunidad de reanudar su carrera.

–¡Maldita sea! – Pensó completamente asustada – ¡Debí decirle que me acompañara! Ahora estoy completamente desprotegida – Comenzó a subir una pendiente mientras sentía el temblar del suelo – ¡¿Después de todo aquí moriré?! – Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.

Ilse corrió por algunos segundos más hasta que una enorme sombra la privo del sol. Al mirar hacia arriba solamente se encontró con dos hileras de dientes y una repulsiva lengua que se acercaban cada vez más ella.

–¡CRAAAAAAASH! – El rostro del Titán impacto de lleno al suelo y debido a la velocidad a la que iba quedo de espaldas mientras causo un ligero sendero con su cuerpo, pero no tardó mucho en levantarse y dirigirse a su objetivo. Ilse por su parte volvió a ser lanzada por la onda del impacto sin sufrir un rasguño, pero estaba tan desorientada que ya no noto al Titán que se le acercaba.

–¡SKROOOAAAARRRRRRG! – Un monstruoso rugido hizo eco por toda la pradera.

El Alíen salió de lo alto de uno de los arboles e impacto con una fuerza descomunal al maldito Titán para salvar a su compañera Ilse. El Titán fue derribado de espaldas y Onaga comenzó a rociar una gran cantidad de ácido de la punta de su cola para que la abominación de 13 metros de altura sufriera.

El Titán comenzó a retorcerse de dolor y sus gritos podían escucharse a kilómetros a la redonda, incluso comenzó a contraer su cuerpo de un lado a otro debido a los miles pulsos de dolor que enviaba su cerebro. Cuando una oportunidad se presentó el Alíen se lanzó con la intención de cortar su nuca pero en un movimiento desesperado el Titán logro asestar un potente golpe al Xenomorfo, estrellándolo contra un grueso árbol que se inclinó y marco el lugar del impacto, pero no se quedó ahí ya que su cuerpo descendió al suelo.

Una vez que el Alíen toco tierra firme se sacudió la conmoción de su cuerpo y procedió a ver al Titán que seguía retorciéndose de un lado a otro. Él decido esperar pacientemente a que se presentara una oportunidad mejor, clavo sus garras en el suelo, extendió su cola, calmo su respiración y miro su objetivo.

Pasaron unos segundos hasta que finalmente encontró una oportunidad, a una velocidad segadora una energía verde rodeo al Xenomorfo y este salió disparado del suelo hacia su objetivo. El Titán paro su alboroto cuando le fue cortada la nuca y este simplemente comenzó a desintegrarse.

Ilse aún se encontraba respirando con dificultad por este horrible encuentro que esperaba nunca volver a experimentar. Para su mala suerte ver el cuerpo muerto del Titán no logro calmarla ni siquiera un poco. Incluso su estado empeoro cuando empezó a temblar sin razón alguna, y ella tuvo el deseo de hundir su rostro entre sus rodillas.

–¿Estar bien? – Aquellas palabras fueron suficientes para que Ilse dejara su pánico. Cuando ella alzo la mirada se encontró con Onaga, quien se sentó de piernas cruzadas justo frente a ella – Estas sangrando – El paso sus dedos por una pequeña línea de sangre que descendía hasta sus mejillas.

–Si… pero… estoy bien – Ella suspiro pesadamente –… Gracias… en verdad gracias – Comenzó a reír incluso mientras sus lágrimas aun salían de sus ojos – No sé cómo agradecerte – Ella sostuvo su mano en su mejilla.

–No te preocupes – El comenzó a masajearla para intentar desaparecer su miedo – Hay que volver.

–Si… – Ella se levantó y comenzó su camino hacia el bosque, donde se daría un agradable baño caliente con el agua del rio del lugar para después irse a dormir.

El camino fue en su mayoría silencioso, pero eso era normal debido a que Onaga no le gustaba hablar mucho, sin mencionar que aún le faltaban cosas por aprender. Pero tenía una pequeña duda picando su conciencia.

–Onaga ¿Cómo me encontraste? – Ella pregunto y el Alíen la miro de reojo para no despegar su visión del camino.

–No encontrarte en bosque ni cueva – El hablo con su voz estable, pero claramente aún no se adaptaba al dialecto – Yo preocuparme por ti… Después escuchar temblor. Temí lo peor.

–… – Ilse bajo la mirada, sintiéndose culpable por haberse exponerse en tal peligro – ¿En verdad te preocupaste por mí?... – Lo miro confundida –… ¿Por qué?

–Eres maestra. Nadie más ayudarme en esto – Suspiro y se rasco su mandíbula – Solo tu poder enseñarme palabras.

–¿Esa es tu única razón por la que me mantienes con vida? – Ella tenía una expresión triste en su rostro, ya que temía lo peor cuando no la necesitara.

–No. Haber algo mas – Contesto algo seco y con dificultad – Simplemente no querer perderte. Tu ser especial para mi Ilse – Enfoco su mirada en ella – Creo que los tuyos llamarlo amor… o amistad… no lo sé – Volvió a centrarse en el camino – Lo que sé, es que yo sentirme bien junto a ti. Por ello no desear perderte.

–Amor ¿he?... Je Je Je… – Ilse se rio torpemente. Ella nunca había tenido un novio en toda su vida y los pocos chicos que le llegaron a interesar se alejaron de ella al saber que deseaba unirse a la tropa de reconocimiento. Y ahora el primero que sintió algo por ella no solo no era un chico, sino que tampoco era un humano – Cuando se volvió complicado todo – Se llevó una mano a la cara, cansada por esta confusión – Nunca debí unirme a la Tropa de Reconocimiento, todos me lo advirtieron. Solo te esperaran desgracias o infortunios.

–¿Entonces por qué unirte?

–Por estupidez – Comenzó a enfadarse – Simplemente quería demostrarle a todos que podíamos superar a los Titanes y retomar el muro María. Estaba harta de que la realeza no intentara hacer nada para retomarlo. Lo único que hicieron esos malnacidos fue hace más de un año cuando sacrificaron a miles de ciudadanos inocentes para evitar que el resto del mundo se murieran de hambre – Frunció el ceño – Pero después de esa masacre no movieron ni un solo dedo para cambiar algo. Fue aun peor cuando los mejores reclutas de los campos de entrenamiento se unieron a la policía militar para alejarse lo más posible de los Titanes – Golpeo un árbol con todas sus fuerzas, enterrándose varias astillas en el proceso – Yo no era la mejor en los campos de entrenamiento… pero llegue a pensar que podía lograr una diferencia si me unía a la legión de reconocimiento – Se recargo en el árbol mientras se limpiaba la cara – Entre por supuesto y después de algunas expediciones logre estar a cargo de algunos soldados, pero fue simplemente porque todos mis superiores habían muerto. Incluso sabiendo el destino que me preparaba no deserte de la legión. Sabía que no era lo suficientemente fuerte y que tampoco era la mejor en combate, y aun siendo consciente de esto no deserte – Apretó la tela de su pantalón – Simplemente estupidez.

Después de esas palabras lo único que se escuchaba era el canto de las aves que se perdía en la inmensidad del bosque. Esto fue más que suficiente para que Ilse calmara toda su ira descargada.

–Estar mintiendo – Contesto simplemente Onaga – Esa no ser la razón por la que unirte a la legión – Ella alzo la vista para verlo, delatando sus humedecidos ojos. Por su parte el Alíen se sentó junto a ella – Tu unirte por otra razón. No ser por algún sentimiento de deber.

–Ja Ja Ja – Ilse saco unas carcajadas y decidió recargarse sobre Onaga, curiosa por como este reaccionaria – Ni siquiera mis padres pudieron pensar sobre otro motivo para que me uniera a la Legión – Se recostó para ver la copa de los árboles y como estos la cubrían del sol – Si… tienes razón. Me uní principalmente por otro motivo. Un tonto sueño que tuve cuando aún era una jovencita – Respiro profundamente.

–Me contarías ese motivo – Pidió el Xenomorfo, mientras comenzó a jugar con el pelo de la chica.

–Como lo veo, tú serás el único que escuche la verdad – Respiro profundamente – 5 años antes de que la muralla María callera, yo trabajaba como una especie transportadora que llevaba paquetes de un lugar a otro. El trabajo era algo exigente y la paga era muy mala, pero era el único tipo de trabajo que pude conseguir – Se cruzó de piernas – Debido a esto viajaba de un lado a otro en mi antigua ciudad, donde conocí a muchas personas… Pero había una pareja de mecánicos que frecuentaba muy seguido debido a la gran demanda que ellos tenían. Teníamos pequeñas conversaciones sobre nuestros trabajos o ellos me ofrecían alguna clase de merienda al ver el esfuerzo que ponía en mi trabajo– Miro la palma de su mano – Una vez por un descuido me lleve a casa un libro que a ellos les pertenecía, el cual nunca supe como llego ahí. Rápidamente sabía que era suyo porque ellos eran los únicos que tenían un estante de libros a la vista.

–¿Lo robaste? – Pregunto curioso y en respuesta Ilse le dio un puñetazo en su costado pero Onaga casi no lo sintió.

–Te dije que no supe como llego ahí – Respondió un poco molesta – Como estaba diciendo – Tosió un poco – La noche había llegado, por lo que decidí esperar hasta mañana para devolvérselos, pero por alguna razón me entro curiosidad de ver lo que había en su contenido – Soltó una pequeña sonrisa – Y lo que vi en ese libro superaba incluso mis mejores sueños, algo que jamás había escuchado en toda mi vida: El mundo más allá de las murallas – Onaga la miro con interés y después alzo su vista al cielo cuando ella extendió sus brazos – Era simplemente increíble lo que relataba el libro. Tierras cubiertas de agua congelada conocidas como dunas de nieve, donde la mayor lucha que libraba el hombre era contra la naturaleza. Tierras donde el fuego cubre y quema todo lo que toca y que también enormes lagartos alados usaban como hogar. Y lo que más me llamo la atención: El océano, donde innumerables formas de vida existen. Je Je… Incluso hay innumerables relatos de nuestros ancestros cuando viajaban por los océanos. Decían que existían inmensas formas de vida que podían rivalizar o incluso superar el tamaño de los Titanes. Y entre ellos existía uno que fue nombrado como el Rey de los Mares, una bestia de tamaños descomunales que incluso podría vencer al Titán Colosal.

–Vencerlo… – Susurro el Xenomorfo, curioso de como seria semejante ser, ya que de por si el Titán Colosal lo veía como una especie de presa que esperaba cazar tarde o temprano, ya que supondría un verdadero desafío para él, donde incluso podría salir muerto – Tiene un nombre – Ilse alejo un mecho de su pelo para verlo – El rey de los mares. Tener otro nombre.

–Si – Ella sonrió y volvió a enfocarse al cielo – Lo llamaron el Kraken – Tarareo una melodía – Lo admito, las historias que tenían ese libro era increíbles, fabulosas y me hicieron ver el mundo de otra forma ya que a partir de ese día tuve un sueño que cumplir. Deseaba vivir igual que los aventureros de esas historias, conocer el mundo y enfrentar sus peligros para poder alardear de mis hazañas. Solo de imaginármelo se me ponía la piel de gallina. Luchar contra villanos o rufianes para poder salvar a los inocentes, conocer el mundo en los largos viajes que emprendería, navegar los mares con una libertad que ni siquiera podría imaginar, para que al final del camino llegue al tesoro que tanto anhelaba.

–Suena increíble – Comento el Alíen y se preguntó a sí mismo – ¿Así ser los relatos en libro?

–Eran miles de veces mejor – Comenzó a emocionarse – Incluso pase noches enteras desvelándome solo para leer estas increíbles historias. Que hablaban desde caballeros combatiendo dragones hasta dioses que gobernaban el mundo – Sonrió pero con algo de amargura – Hice una pequeña mención de esto a mis padres, pero me advirtieron que no dijera nada a la familia o a mis mejores amigo, ya que me pondría en un grave peligro.

–¿Por qué ser peligroso hablar de algo tan grandioso? – Comenzó enredar el pelo de la chica – Humanos que yo conocer hablar más de lo que debían. Decían que eso ser otra de su cualidades – Antes no le importaba de hecho, pero cuando desarrollo sus pensamientos hasta él se daba cuenta de lo irritante que era tanto parloteo solo para aludirse a sí mismo. Ese sujeto con las gafas de sol hablaba hasta por los codos.

–Al principio no supe porque decían eso, pero les hice caso de todas formas. Incluso intente devolver el libro dos semanas después pero ya no encontré a la pareja de mecánicos, parecía que habían desaparecido ya que la Policía Militar estaban inspeccionando su taller. Nunca volví a saber de ellos, y lo único que tengo para recordarlos es ese libro que escondí muy bien en mi habitación – Hizo un esfuerzo por recordar algo más de ellos – Señor y Señora Arlert, ese era su apellido.

–Curioso… Entonces… Por eso decidir unirte a la Legión. ¿Para ver mundo?

–En gran parte si – Respondió Ilse – Esa era la única forma legal para salir de los muros y que no terminara devorada o encarcelada en el proceso, sin mencionar que contaría con algo de apoyo – Alzo ambas manos – En un principio pensé que podía hacer lo mismo que las historias de ese libro, incluso cuando salí por primera vez de la muralla María me imagine a mí misma como una gran aventurera… – Comenzó a temblar – Pero después de enfrentar a los Titanes mi forma de ver al mundo cambio completamente… era como si mis sueños fueran tan insignificantes – Ella suspiro – Al final casi me resigne de todas mis metas y continúe con la Legión, pero ya sin objetivo alguno. Deje mis sueños en las páginas de ese libro – Un silencio incomodo los invadió.

–… ¿Sabes que pasarles? – Ella miro a Onaga – A los mecánicos ¿Qué pasarles?

–Realmente no lo sé. Solo tengo simples especulaciones – Ella decidió sentarse con normalidad – En un inicio pensé que fueron asaltados o se perdieron en uno de sus viajes a los pueblos vecinos, pero conforme más investigue me di cuenta de algo. Creo que ellos fueron asesinados por la rama principal del ejército, ya que contaban con información acerca del mundo más allá de las murallas, información que al parecer es considerado un gran crimen y corre algunos rumores que la Policía Militar se encarga de silenciar a quienes se atrevan a hablar del mundo exterior. Aunque la verdad aun no logro confirmar mis sospechas y esos rumores son muy bajos – Ella se levantó para estirarse para que sus músculos no se durmieran – También por esa razón nunca le conté a nadie mis verdaderas razones para entrar a la Legión de Reconocimiento, por miedo de desaparecer y no ser lo suficientemente fuerte para evitarlo – Onaga se levantó, ya que Ilse comenzó a caminar hacia la cueva.

–… ¿No deseas ser fuerte?... – Esas palabras que salieron de esos afilados dientes hicieron que Ilse se detuviera –… ¿Quieres que te enseñe a destruir a enemigos?…

–No… Bueno si pero no – Hizo una pausa para calmarse – Si deseo ser fuerte, pero no deseo destruir a nadie – Claramente él se refería a personas y no a Titanes, ya que por lo que ella sabía, a él le encantaba cualquier cosa que se relacione con pelas… – ¿Puedes hacerme fuerte?

En respuesta Onaga asintió con la cabeza e Ilse le dio una sonrisa en forma de agradecimiento. Después con mucho más entusiasmo en su rostro, ella reanudo su caminata de regreso pero tenía una pregunta en mente.

–Oye, ¿y cómo es que aremos eso?

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Muchas semanas después.

Bueno, Ilse sabía que en la vida nada es gratis y que si deseabas obtener algo tenías que hacer grandes sacrificios para obtenerlo. Claro, lo mismo aplicaba con Onaga y su propuesta para que ella se fortaleciera. No esperaba obtener fuerza con solo sentarse o algo por el estilo, pero la verdad nunca imagino a lo que se estaba metiendo cuando acepto su propuesta

–¡Aaaggh! – La pobre chica pecosa soltó un fuerte gruñido de dolor cuando fue lanzada por los aires hacia el duro suelo del campo que usaban para el entrenamiento. Ella rápidamente freno su avance y se colocó de pie justo a tiempo para esquivar una fuerte pisada que la abría dañado severamente.

Ahora de pie justo donde ella se encontraba estaba Onaga, quien mantenía su compostura firme a pesar del duro combate que ambos estaban librando. El Xenomorfo solo coloco sus brazos en posición de combate, esperando que su amiga tomara iniciativa.

Ilse por su parte escupió un poco de sangre, se limpió la boca y preparo su postura de combate. Analizo detalladamente a su rival, intentando planificar algún movimiento para poder derribarlo.

Corrió moderadamente hacia Onaga y lanzo un golpe hacia su costado, el cual fue bloqueado fácilmente por el Xenomorfo, procedió con otra serie de golpes por el abdomen, costados y cabeza, obteniendo el mismo resultado. Justo cuando lanzo un golpe ascendente su oponente descendió con un giro para golpearla en sus piernas, tirándola al suelo, después este se levantó y tomo cierta distancia.

Ilse resoplo mientras se ponía de pie e intentaba relajar la tensión que sentían sus músculos, después reanudo su ataque solo que estaba vez probaría otro tipo de movimientos.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca ella soltó una patada lateral, Onaga se agacho para esquivarla pero Ilse fue más rápida y aprovecho su giro para dar una vuelta completa y golpear de lleno a su rival mientras este se recuperaba. Su contrincante respondió con dos puñetazos que ella bloqueo con sus antebrazos, ella lo alejo con un rodillazo en su estómago y después dio una patada giratoria justo en el rostro, aturdiéndolo brevemente.

Ella no desaprovecho la oportunidad y asesto una serie de golpes en su rostro, los cuales Onaga solo bloque unos cuantos. El Alíen lanzo un puño contundente acompañado de una patada lateral pero Ilse logro esquivarlos y lo alejo con el impulso de sus piernas. Sin perder tiempo cerro la distancia entre ellos y comenzó con otra ronda de puños, cuando Onaga se dispuso a atacar con un derechazo Ilse alzo su pierna y atrapo el brazo del Alíen justo donde flexiona las rodillas.

Usando su peso a su favor Ilse dio un salto invertido, atrayendo a Onaga con una voltereta para azotarlo contra el suelo, después procedió a someterlo con una llave de la cual el Xenomorfo se liberó con una patada en el rostro de la humana.

Ambos se colocaron de pie rápidamente y el Alíen lanzo un par de patadas voladoras que dieron en el blanco, después intento derribarla con un golpe en su cabeza pero Ilse logro esquivar y sostuvo su brazo para después castigarlo con una serie de puñetazos directos en su cara, tomo su muñeca dio un giro para retorcerla, lo coloco contra su espalda y con un empujón lo alzo sobre ella para derribarlo justo adelante sin soltar su brazo, por ultimo coloco una pierna sobre su cuello y comenzó a tirar de su brazo, lastimándolo gravemente.

El Xenomorfo gruño de dolor y cuando sintió un chasquido en su hombro uso su cola para golpear en la cabeza a Ilse, quien aturdida por el impacto soltó la llave. Ambos se recuperaron rápido y comenzaron un brutal intercambio de golpes y patadas giratorias, concentrándose principalmente en la cabeza. En un puño la humana uso un uppercut que asesto en la mandíbula de Onaga y por último dio una patada giratoria en el mismo lugar, dañándolo de verdad.

El Alíen se tambaleo de un lado a otro, y cuando recupero sus sentidos vio venir otro peligroso golpe pero sus verdaderos instintos salieron por mero reflejo y el esquivo el ataque sin dificultad antes de asestar un brutal golpe sobre la cara de Ilse, quien cayó al suelo bruscamente mientras se llevaba ambas manos al rostro. Ella comenzó a retorcerse de dolor, ya que algo se había roto.

Onaga al ver lo que había causado rápidamente fue a ayudar a su amiga, quien tenía su nariz rota y de esta brotaba una gran cantidad de sangre que comenzó a manchar su ropa. El Alíen aparto las manos de Ilse y coloco su palma sobre su rostro, después una cálida energía verde comenzó ser irradiada de esta para que en pocos segundos la retirara y mostraba que la fractura había sido totalmente curada.

–Perdóname… – Onaga tomo la jarra de agua con su cola y vertió un pequeño chorro sobre su rostro para comenzar a lavar la sangre que Ilse aún tenía en la cara – Esta vez me sobre pase – Las palabras salieron con algo de dificultad de sus afilados dientes, ya que estaba apenado por esto.

–No te preocupes – Quito la jarra y se tallo con su camisa – Yo también me sobre pase, no debí presionarte tanto.

–Bueno, sea como sea puedo decir que este combate lo has ganado tú – Se masajeo su mandíbula – Salí de las reglas. No pelee justamente –

–La verdad no note la diferencia – Miro sus manos mallugadas de tantos golpes que logro asestar – Cada día me siento mucho más capaz, incluso tal vez llegue a derrotarte pronto en una verdadera pelea.

–Lo harás… Solo necesitas más entrenamiento – Onaga se levantó y extendió su mano a Ilse, quien la utilizo como apoyo para levantarse – Deseas comer.

–Por favor – Una vez de pie comenzó a estirar todos sus músculos, para liberar el dolor de la batalla – Espero que esta vez sea venado. Ya me estoy cansando un poco de los conejos y las gallinas.

–Hare lo que pueda – Contesto.

–No, no, no – Respondió rápido Ilse – No quiero exigirte nada, solo estaba pensando en voz alta.

–No es posible pensar en voz alta. Los pensamientos jamás serán perceptibles para cualquier otra persona.

–Es solo una forma de decirlo – Rio torpemente, pero se detuvo en seco al sentir una punzada de dolor en el pecho. Incluso por algunos segundos le costó respirar, por lo que recargo en un árbol.

Onaga no tardó mucho en dirigirse hacia ella y comenzar a examinarla. Lo primero que noto fue las pulsaciones irregulares en el pecho y su dificultad para respirar. Sin esperar nada coloco su palma a la altura de su corazón y comenzó a sanar sus heridas internas.

–En verdad te lastime – Dijo con remordimiento – Perdóname. No era mi intención

–Tú no tienes la culpa – Su respiración comenzó a regularse – Yo era quien deseaba ir más lejos a pesar de tus advertencias – Sonrió cansadamente – Simplemente es el castigo por mi imprudencia.

–Aun así creo que debo disculparme – Su palma permaneció en su pecho más tiempo de lo debido solo para asegurarse. Una vez terminado la retiro – No quiero que te pase nada… no sé cómo actuaria si te perdiera.

Como siempre muy directo con sus palabras. Ilse suspiro aliviada y después comenzó a acariciar su mandíbula.

–Yo también me preocupo por ti amigo. No creas que me siento bien haciéndote daño – Sonrió dulcemente. Onaga acaricio la mano con la que lo acariciaba después se levantó y la cargo sobre su espalda para transportarla

– No protestes – La ajusto para que estuviera cómoda – Sera más rápido.

–Ahh… – Ella suspiro derrotada – No protestare.

Al final su compañero Onaga cumplió su palabra e hizo que Ilse se volviera mucho más fuerte de lo que imaginaba. Era más fuerte físicamente que antes, sí, pero su verdadera fuerza venia de las múltiples clases de combate que el Xenomorfo le había estado impartiendo desde hace varias semanas.

Al principio fue simplemente imitación de movimientos o golpes a objetos inanimados, pero después comenzó los ligeros combates contra el mismo Onaga, quien le enseñaba la manera correcta de usar esos movimientos contra un oponente escurridizo. Lo bueno era que Onaga tenía un estilo de pelea muy variado e Ilse escogió varios tipos de movimientos entre toda esa variedad.

Los combates rápidamente comenzaron a subir de nivel y llego a un punto donde ella solo podría avanzar si lograba lastimar de verdad a Onaga, claro este se reusó en un principio por no querer lastimarla pero ella insistió firmemente en esta decisión por lo que Onaga no tuvo más opción que aceptar, aunque no muy convencido.

No tardó mucho en ver por qué Onaga no quería llegar tan lejos con ella y de cierta forma no podía culparlo, las peleas sin lugar a duda eran brutales y en muchas ocasiones salió gravemente herida pero a pesar del dolor ella nunca decidió tirar la toalla.

Al día de hoy podía decir que muy pocos podían hacerle frente en una pelea cuerpo a cuerpo, incluso si usaban alguna clase de arma afilada como espadas o cuchillos, pero no correría la misma suerte con un arma de fuego. Aun con esa pequeña desventaja, lo que aprendió con él Alíen sería una de las mejores cosas que le había sucedido.

Ella estaba por darse nuevamente su ducha diaria después del exhaustivo entrenamiento con el Xenomorfo, quien había salido a explorar los alrededores. Ilse se limpió la poca sangre que tenía en su cuerpo y después se quitó su viejo y malgastado uniforme para dejarlo sobre una roca mientras ella se duchaba adecuadamente en el rio que cruzaba por el bosque.

Se aseó debidamente todo su cuerpo, el cual contaba con varios moretones o ligeras cicatrices de las cuales no arruinaban su hermosa y fina figura, moldeada cuidadosamente gracias a las intensas batallas que libro contra Onaga. Honestamente a estas alturas ella se sentía orgullosa de la figura de su cuerpo y todo gracias a su entrenamiento, y claro, a la magia curativa de Onaga que no dejaba ninguna herida permanente en su cuerpo.

A estas alturas ya no había casi nada que aprender, simplemente seguir practicando y fortalecerse a un más.

Pero ahora simplemente se enfocó en limpiar su cuerpo. El rio siempre fue su lugar favorito donde en verdad encontraba una gran calma y felicidad. Ya sea por la hermosa vista que ofrecía la naturaleza o simplemente al ver la vida salvaje del lugar. En verdad que las cosas simples de la vida eran las más hermosas.

Cuando termino de asearse se vistió y se disponía a regresar a la cueva para comer algo de carne que aún le sobro de su última presa, pero ese día ella no volverá a esa cueva.

¡BAAM!

El sonido inconfundible de un disparo hizo eco en todo el bosque, Ilse alzo la vista al cielo e intento enfocarse para saber si lo que escucho era lo que creía que era, incluso subió una pequeña colina semi-despejada de árboles para obtener una mejor vista del cielo pero al no ver nada suspiro y disponía a retirarse.

¡BAAM!

¡BAAM!

Ella se paró de golpe y enfoco su vista en una ligera estela de humo que se veía a lo lejos, en dirección donde estaba la vieja aldea abandonada. Una sonrisa rápidamente se plasmó en su rostro y comenzó una carrera para alcanzar a quien quiera que esté del otro lado de este bosque.

No lo podía creer, finalmente después de tanto tiempo ella podría volver a casa. Corrió por varios minutos con una gran sonrisa plasmada en su cara y dejo que su pelo revoloteara de un lado a otro.

Faltaba poco para llegar al final del bosque, solo necesitaba cruzar el campo de flores donde se encontró por primera vez con Onaga.

Onaga…

Ilse detuvo su carrera, comenzó a calmarse y pensó un poco en su situación.

Quería regresar una vez más dentro de la muralla Rose para volver a ver a sus padres y a los pocos amigos que tenía, pero tampoco quería irse sin despedirse de aquel que le salvo la vida en más de una ocasión, quien le acompaño en este lugar gobernado por monstruos y que sin dudas le ayudo a mantener la cordura. Tenía que despedirse y darle las gracias a su amigo Onaga.

–¡CRAAASH!

A unas decenas de metros frente a ella un árbol se partió a la mitad y un Titán callo muerto debido a la ausencia de su nuca.

Ilse vio el resto del lugar y se dio cuenta que muchos más titanes estaban por los alrededores, luchando sin lugar a duda con Onaga y sus hermanas. Ella se maldijo internamente al no darse cuenta de algo como eso, sin duda su emoción la hizo olvidarse de todo lo que estaba ocurriendo a su alrededor.

¡SKROOOOOOOOOOOOAAAAARRRRRRR! – Un rugido inconfundible se escuchó por todo el bosque y sus alrededores e Ilse corrió hacia ese lugar para darle un último gracias a su mejor amigo.

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Antes

Hanji Zoë estaba a un nivel de excitación nunca antes experimentado en sus viajes fuera de los muros. Tal vez este día no había sucedido justo como ella hubiese deseado, todo debido al poco empeño de sus compañeros y las restricciones que Erwin Smith le impuso. Pero cuando Mike advirtió de una horda de Titanes que venía desde el bosque, ella no dudo ni un segundo en lanzarse al asecho de esas grandiosas abominaciones, ignorando las advertencias e insultos de sus compañeros.

Su emoción solo incremento al sentir grandes estruendos momentáneos en la tierra, producto de un Titán cayendo al suelo firme. Su mente divago en cientos de posibilidades que pudo causar su caída, desde suponer que era un Titán Excéntrico o algún comportamiento nunca antes visto entre Titanes, sea lo que sea era algo que sin lugar a dudas vería con sus propios ojos.

No se perdería una oportunidad así, además ya era hora de ver algo emocionante en las expediciones ya que últimamente el número de Titanes ha sido considerablemente bajo. Es por eso que se emocionaba al ver por fin algo realmente interesante entre todo este lio.

–¡SKROOOOOOOOOOOOAAAAARRRRRRR!

Eso definitivamente no era el grito de un Titán.

El caballo de la líder de escuadrón se detuvo inmediatamente al escuchar el rugido de batalla de un depredador claramente peligroso, incluso su caballo intento retroceder para salir de la entrada del bosque pero Hanji evito que escapara. Ella dejo a un lado su expresión divertida y comenzó a ver con más cautela el bosque, pero al escuchar el trote de otros caballos tras de ella frunció el ceño y decidió adelantarse.

Después de varios segundos vio algo de vapor que salía tras unos árboles, ella descendió de su caballo y saco sus cuchillas lista para ver al Titán que estaba tras los arboles…

–¿Pero qué?... – Ella abrió los ojos sorprendida al ver el cuerpo de un Titán muerto que estaba en proceso de evaporación. Rápidamente ella fue a examinar la nuca del Titán y vio a duras penas el corte donde antes estaba su nuca, el cual parecía haber sido arrancado y no cortado – Alguien se me adelanto… ¿No yo fui la primera en entrar al bosque? – Alzo la mirada y se sorprendió al ver mucho más humo salir de entre los árboles que estaban a una considerable distancia.

Ella volvió a montar el caballo y comenzó a preguntarse "¿Quién se me adelanto con los Titanes?" y "¿Era posible acabar con Tantos". No era extraño preguntarse eso ya que Levi era el único soldado que ella conocía que podía acabar con una docena de Titanes sin la ayuda de nadie. No por nada era conocido como el más fuerte de la humanidad, y por esa razón le parecía extremadamente extraño encontrar a Tantos Titanes muertos por su camino.

–"No hay duda, alguien asesino a estos Titanes" – No era difícil llegar a esa conclusión – "Pero nadie además de mi debería estar en este lugar" – Disminuyo la velocidad y vio a un Titán que fue asesinado recientemente, ya que aún mantenía su piel intecta– "¿Se tratara de alguna banda o traficantes con el Equipo Tridimensional?" – Miro el corte de su nuca, el cual contaba con múltiples heridas y otros trozos de carne faltante debajo de esta – "No… Ningún soldado con entrenamiento haría tantas heridas a la nuca del Titán, mucho menos cortes tan malos" – Ella apretó los dientes con frustración – "¡¿Quién demonios hizo esto?!"

…Crack…

Una pequeña rama se rompió, cayendo de la copa de un árbol e impactando sobre el Titán. Hanji no tardo en levantar la mirada y comenzar a ver el árbol más cercano a ella. Enfoco su vista en un punto específico donde vio una extraña forma pero debido a la falta de Sol y el vapor emanado, le costó determinar que era.

Pero su mentó comenzó lentamente a darle forma a esa extraña figura, y decidió comenzar a desenfundar sus cuchillas.

–¡Oye estúpida! – El grito de Levi llamo su atención y ella miro como el enano y su escuadrón se dirigían hacia donde estaba – ¡Tsk! Estoy harto de tener que correr para traerte de vuelta.

Hanji ignoro las palabras de Levi y volvió a centrarse en el árbol, solo que estaba vez aquella figura había desaparecido.

–Ven acá tonta – Levi la jalo de su oreja y la arrastro hasta donde se encontraban los demás – ¡Me puedes decir por qué demonios entraste a un bosque infestado de Titanes! – Le grito furioso, ya que él y su equipo se arriesgaron para llegar hasta ella.

–Yo quiero saber cómo logro matar a tantos Titanes – Erd comenzó claramente sorprendido, mientras miraba el cadáver del Titán – Jamás pensé que podía encargase de tantos.

–Ya somos dos – Gunter agrego – Casi una docena de Titanes en pocos minutos. La verdad es sorprendente. Incluso un nuevo record me atrevería a decir.

Levi alzo la mano y los callo – No alaguen su estupidez. Lo último que deseo es que tenga más deseos suicidas como este – Aunque Levi no lo admitiría, él también estaba sorprendido por el número de Titanes que encontró muerto.

–Chicos… yo no asesine a los Titanes… – Ella comento, mientras miraba las sombras de varios árboles alrededor, intentando ubicar al responsable.

–…

–…

–…¿Cómo que no los asesinaste?... – Oluo pregunto desconcertado – No sé tú, pero no veo a nadie más aparte de nosotros en este lugar. ¿Acaso insinúas que solo cayeron muertos?

–¡Por supuesto que no idiota! – Contesto molesta, no por sus palabras si no por su falta de enfoque – ¡Ve los cortes que hay en sus nucas! – Señalo al Titán – ¡Hay demasiadas heridas en ellas como para que alguien de la Legión las allá hecho! – Siguió buscando en los árboles.

–Pero nadie más se atreve a dejar los muros – Petra comento un poco preocupada – No es posible que alguien más los allá matado.

–No. Alguien más lo mato, no hay duda de ello – Hanji miro a lo lejos, donde vio una sombra saltar de una árbol a otro– Y él sigue aquí – Activo su Equipo Tridimensional y comenzó una carrera para alcanzar a la sombra.

–¡Espera! – Levi le grito pero Hanji no hizo caso como siempre – Maldita cabeza de chorlito – Monto su caballo para alcanzarla, no desperdiciaría gas al menos que sea necesario.

–En verdad que es imprudente – Erd comento mientras corrió tras su capitán.

–Solo es estúpida – Escupió Oluo, molesto por la actitud de Hanji.

Gunter solo avanzo sin decir una palabra y Petra suspiro cansada, parece que Hanji tenía otro ataque de locura.

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–¡No escaparas de mí! – Hanji grito a todo pulmón a nadie en específico. Su vuelo continuo por varios segundos, donde otros cuantos Titanes muertos se dejaban ver pero su vista se enfocó en un hermoso campo de flores con un único árbol en el centro – ¡Veo que te gustan los paisajes hermosos! ¿Por qué no sales y tenemos una amable conversación? – Ella aterrizo en el campo y extendió sus manos con felicidad mientras miraba todo su alrededor – No te hare ningún tipo de daño. Lo prometo. Solo deseo conversar contigo.

Pasó algo de tiempo sin ningún tipo de respuestas y se decepciono al escuchar únicamente los caballos de Levi y compañía.

–No te muevas estúpida cuatro ojos – Levi bajo de su caballo para nada feliz – Esta vez no iras a ningún lado – Comenzó a avanzar amenazadoramente hacia ella.

–Espera, espera Levi – Ella comenzó a retroceder algo asustada – No lo ves, sea quien sea que asesino a los Titanes esta por estos alrededores – Sus palabras fueron ignoradas – Si logramos encontrar al culpable tal vez logremos reclutar a nuevos miembros para la Legión. Solo piénsalo– Tropezó y cayó de pompas contra el suelo.

–No me importa tus locuras cuatro ojos – La sujeto con fuerza de su ropa y la levanto a la altura de su cara – Si quieres terminar en el estómago de un Titán hazlo, pero no arrastres a nadie más por tu imprudencia – La soltó y trono la lengua con disgusto.

¡Crack!

La ruptura fuerte de un tronco siendo partido hizo eco en el campo de flores, llamando la atención de todos quienes desenfundaron sus armas por mero reflejo y esperaron pacientemente a algún Titán que los haya detectado. No se lograba sentir el característico temblar del suelo o los arboles siendo partidos, solamente se escuchaba el crujir de las ramas o el bailar de las hojas en los árboles.

–Lo sabía… Aún está cerca – Hanji se apoyó del árbol para levantarse mientras sonreía con un poco de malicia – No iras muy lejos – Preparo su Equipo Tridimensional.

Crack…

Craack…

Crack…

Una tras otra y en direcciones completamente diferentes se comenzaron a escuchar el sonido de los arboles siendo cuarteados o sonidos similares a garras arañando la madera. Rápidamente la escuadra de Levi tomo una posición defensiva y se protegieron espalda con espalda. Levi sin algún tipo de alteración examino su entorno y mantuvo sus manos cerca de las cuchillas.

Hanji por su parte buscaba frenéticamente a la persona que estaba causando esos sonidos, pero se detuvo al sentir algo húmedo que cayó en su hombro. Al mirar vio que una extraña sustancia comenzó a deslizarse por su uniforme, por lo que ella toco ese extraño líquido que resulto ser extremadamente viscoso. Asqueada por esa cosa se comenzó a limpiar en el árbol pero entonces ella noto algo muy extraño en su corteza.

Al mirar más detalladamente ella observo que ligeras marcas negras en forma de venas comenzaron un recorrido por todo el árbol, y todas estas salían de un mismo lugar que era ligeramente más oscuro que el resto del árbol. Hanji se acercó a la extraña cascara negra que cubría una parte del árbol y comenzó a tocarla, sintiendo su extraña y fría estructura, la cual parecía ser demasiado frágil pero se mezclaba perfectamente con la apariencia del árbol.

No duro mucho ahí ya que su atención se volvió a concentrar en un pequeño goteo que comenzó a escurrir desde arriba de su posición, el cual tiraba más de esa sustancia viscosa. Ella levanto su mirada para ver la zona más oscura de la copa del árbol, donde apenas unos ligeros rayos del sol atravesaban las hojas, pero esa poca Luz le permitieron ver la figura de un extraña criatura que apenas era distinguible gracias a la luz que reflejaba su cuerpo.

Hanji Zoë se quedó completamente congelada apreciando al extraño ser que la observaba desde la sombras, analizando su entorno y sobre todo a sus presas… justo como ella había dicho hace no más de algunos minutos. Lo único que la despertó de su trance fue el ligero rugido que la criatura soltó en forma de amenaza.

–Skeeeeerg…. – Fue tan silencioso que aduras penas se escuchó, pero fue suficiente para que Hanji se preparara para atacar.

–¡Capitán! ¡Mire por ahí! – La voz de Petra llamado la atención de todos sin excepción, ya que su tono mostraba gran asombro y confusión

¿La causa? Una mujer de cabellera larga y negra, ojos de color ámbar junto con algunas pecas en sus mejillas. Ella tenía la ropa desgastada y recosida en varias partes, pero lo que más llamo la atención de todos era sin duda el chaleco del ejército junto con el emblema de la Legión de Reconocimiento.

La muchacha corrió con una gran sonrisa en su rostro hacia ellos mientras algunas lágrimas se deslizaban por sus mejillas.

Todos estaban confundidos a niveles increíbles, ya que en primer lugar la ropa de la muchacha claramente estaba descuidada a niveles críticos, y ningún superior permitiría algo semejante en una misión oficial mucho menos el metódico de Levi. Otra cosa era que ella carecía del equipo Tridimensional, y ningún soldado ni en su peor juicio se lo quitaría mientras estén en el territorio de Titanes.

Muchas más preguntas se formulaban en su cabeza pero Hanji decidió tomar la iniciativa y correr hacia la chica con un grito de emoción, Ilse por su parte freno su avance pero no pudo evitar el gran abraso de Oso que Hanji aplico sobre ella, el cual ella apenas sintió.

–¡JA JA JA JA! – La cuatro ojos rio victoriosa – ¡Te dije que no escaparías de mí! ¡Sabía que alguien estaba detrás de todo esto! – Apretó más su abrazo, dificultándole a su víctima respirar debido a que la pego a su cuerpo.

–Ya vasta – Levi apretó con gran fuerza el hombro de Hanji, haciendo que esta gritara de dolor mientras soltaba a la pobre chica que se recuperaba de este ataque repentino – Y tú – Miro a Ilse directamente a los ojos – Vendrás con nosotros. Hay algunas cosas que necesitamos preguntarte – Silbo, y a los pocos segundos 5 caballos llegaron a su posición.

El ordeno el retorno a la base de operaciones y dejaría las presentaciones para más tarde. No se arriesgaría a por nada del mundo a dejar que una chica desprotegida se enfrentara a los Titanes… o a lo que sea que esté viviendo en este bosque.

Levi y Hanji dieron una sutil mirada a su retaguardia y vieron en lo alto de un árbol una figura humanoide que los observaba retirarse desde la distancia. No podían decir con certeza lo que era pero si podían asegurar que no era algo humano… nada con una cola alargado lo seria.

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Onaga miraba desde lo lejos como su acompañante y mejor amiga se marchaba con ese pequeño grupo de humanos que se adentraron al bosque. El suspiro una gran cantidad de aire caliente y se sentó en la rama de ese alto árbol, después procedió a levantar la palma de su mano y mirar el único recuerdo que tenia de Ilse; su bolígrafo.

Un objeto simple sin duda, pero que significo mucho para ambos en estos casi 2 años en los que convivieron juntos. Con esta pluma logro aprender el idioma que se hablaba en este mundo y recordaba con felicidad los momentos que vivió junto a ella, los días en los que ella aun temblaba de solo verlo o las veces en las que ella lo regañaba al no pronunciar correctamente las palabras.

Pero sin lugar a dudas lo que más extrañaría de ella seria las peleas amistosas que ambos tuvieron en los últimos meses. El estilo de pelea que Ilse aprendió debido a los múltiples y mixtos movimientos que él usaba contra ella sin lugar a dudas la ayudó en su aprendizaje y podía asegurar que nadie podría vencerla. Tal vez nunca lo dijo, pero el en verdad amaba en la peleadora en la que se convirtió, los golpes que intercambiaban y los daños sufridos solo lograron aumentar el afecto que sentía hacia ella… es por eso que le dolía verla partir.

Y ahora todo lo que le quedaba de ella era su bolígrafo…

–Cuídate… amiga mía… – Dijo sus últimas palabras al viento, antes de partir devuelta a su hogar.

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Una hora más tarde.

–Entonces, ¿Que creen que haya sido? – Oluo pregunto a sus compañeros, quienes esperaban a una considerable distancia de la carpa del comandante – Yo pienso que ella salió de la formación y se perdió en el bosque.

–No lo creo, solo hemos tenido 2 bajas el día de hoy y ningún reporte de alguien perdido – Erd respondió, analizando todo – Además, las chicas en la Legión son pocas y en ningún momento hemos atravesado otro extremo del bosque.

–Ten en cuenta su vestimenta igualmente – Gunter añadió – Sus prendas están muy rasgadas y llenas de parches. Se necesitaría demasiado tiempo para desgastar la ropa de ese modo – Miro la carpa donde sus superiores estaban hablando con la chica – Lo que más me preocupa era que estaba en ese bosque lleno de Titanes… todos muertos debo agregar.

–Dudo que ella los allá asesinado – Oluo menciono – No tenía nada consigo cuando apareció, ni siquiera algún cuchillo. Es casi imposible matar a un Titán sin el equipo de maniobras – Sonrió orgulloso de sí mismo – Es por eso que nosotros somos los mejores para asesinar Titanes.

–Entonces si Hanji y ella no asesinaron a los Titanes ¿Quién lo hizo?... – Petra finalmente se unió a la conversación – No sé ustedes, pero después de escuchar ese rugido infernal me dio muy mala espina entrar al bosque, y no necesariamente por los Titanes.

–Si… pero donde en verdad empecé a preocuparme fue en ese campo de flores – Gunter hablo con cuidado – Incluso antes, no dejaba de tener la sensación de que alguien nos observaba no importaba donde estuviéramos.

–Yo jure ver a alguien en las ramas de los árboles en más de una ocasión – Petra Miro a sus compañeros con algo de preocupación – No sé quiénes eran, pero estoy segura que ellos mataron a los Titanes.

–Gente viviendo en territorio de Titanes… – Erd negó con la cabeza mientras miraba el bosque – Es muy difícil de creer, por no decir que imposible.

–Entonces como explicas que esa chica estuviera en ese lugar – Petra respondió un tanto molesta – Dudo mucho que se allá extraviado en una reciente excursión hacia los muros.

–Está claro que es parte de la Legión… o lo era al menos – Gunter contesto – Vieron como reacciono Erwin, claramente conocía a la chica – Suspiro y miro el cielo – En verdad empiezo a creer que ella sobrevivo fuera de los muros.

–Oigan, oigan, oigan – Oluo hablo rápidamente – Por favor chicos, no es hora de pensar en teorías locas o en gente viviendo fuera de los muros, no quiero ser el único que les diga que es una completa locura lo que estamos diciendo. Lo mejor será esperar a que el capitán Levi nos aclare todo esto – Sus compañeros reflexionaron sobre sus palabras y después asintieron positivamente – Lo último que quiero es otro loco o loca como Hanji diciendo incoherencias.

Petra iba a regañarlo por ese comentario, pero un grito de nada más y nada menos que Hanji Zoë hizo que todos ellos saltaran del susto.

–¡¿EN VERDAAAAAAD?! – Hanji grito increíblemente emocionada, ignorando las quejas de sus compañeros – ¡¿En verdad un Titán hablo contigo?! – Grito lo más bajo que pudo para evitar llamar más la atención.

–Yo no le diría hablar – Ilse respondió nerviosa mientras que no sabía a quién mirar en ese interrogatorio que se esperaba de antemano – El Titán Simplemente se me quedo observando mientras comenzó a decir esas palabras. Después procedió a tomar una pose de respeto – Ilse entonces se cruzó de brazos, temblando un poco al recordar ese horrible momento – Intente hacerle algunas preguntas pero este simplemente se quedó quieto en su posición… al último intento devorarme por lo que intente huir pero me desmalle al tropezarme y golpearme en la cabeza.

–¿Qué sucedió después? – Erwin pregunto sin perder la compostura, pero la verdad estaba muy curioso por su historia.

–Desperté, viva y completa… al principio pensé que fue una pesadilla lo que había visto pero las marcas en el suelo me dejo en claro que todo fue real y que el Titán se había retirado – Suspiro mientras tomaba algo de agua – Después de eso intente seguir con mi camino, pero vi que tenía el tobillo roto por lo que no tuve más opción que resguardarme en el bosque. Sobreviví en una cueva no muy lejos de donde los encontré, de hecho podría considerarlo como un hogar… Ha paso casi dos años desde que vi a otro humano.

–Y cómo es que los Titanes no te encontraron – Hanji dejo de gritar por miedo a que la sacaran del lugar, pero aun así la emoción se escuchaba en sus palabras – Acaso la cueva estaba en un lugar inaccesible para los Titanes.

–Honestamente ni siquiera yo lo sé – Ilse respondió – Para ser sincera… pensé que no viviría más de dos días en ese lugar pero paso más de una semana y no vi la actividad de ningún Titán por los alrededores por lo que decidí explorar el lugar pero no encontré nada fuera de lo normal… pero por alguna razón los Titanes preferían evitar esa zona del bosque.

–Entonces como puedes explicar los Titanes muertos –

–Nuevamente no lo sé – Respondió sin vacilación – Y honestamente decidí no investigar nada al respecto. Sea lo que mataba a los Titanes era algo con lo que ni en sueños deseaba encontrarme… solo agradecí a las diosas por permitirme vivir tanto tiempo para que este día llegara.

–No investigaste por tu cuenta – Hanji reprimió el impulso de estrangular a la muchacha ¡¿Cómo es que no investigaría algo tan importante y emocionante?! – ¡Acaso no te das cuenta de lo que podemos llegar a-¡ – No termino, Erwin hablo firmemente.

–Muchas gracias por esta valiosa información Ilse – Después de esa esas palabras una pequeña sonrisa se mostró en su rostro – Aun así, me alegra ver que sigas con vida. Es impresionante en todos los sentidos.

–Muchas gracias por sus palabras Comandante – Suspiro y un gran peso se le quitó de encima – No puedo esperar para volver a casa – Rio torpemente – Seguramente mis padres me dirán que tenían razón desde el principio – Todos sabían a que se refería.

–Entonces no hay que hacerlos esperar – Erwin se levantó y miro a sus subordinados – Capitanes, ordenen que las tropas recojan todo el Equipo y preparen los caballos. La misión ha finalizado. Es hora de volver a las murallas – Todos a excepción de Hanji asintieron y salieron del lugar para informarle a los soldados.

–¡Espera! ¡Erwin! – Hanji salió a alcanzar a su comandante, el cual no se detuvo ante sus palabras – No podemos irnos ahora, tenemos un gran descubrimiento frente a nosotros y por ningún motivo debemos desaprovecharlo.

–Sé a qué te refieres Hanji – Erwin no se detuvo – Pero te pido que esta vez lo dejes pasar. Además ya hemos obtenido información muy valiosa como para justificar esta y otras expediciones.

–Eso no es suficiente – Frunció el ceño – Literalmente podíamos tener una herramienta para aniquilar a los Titanes – Ella calmo su tono de voz al ver que Erwin no le hacía caso – Mira Erwin… honestamente no sé qué cosa nos llegue a esperar en ese bosque. Yo aún intento procesar lo que vi en ese lugar, pero aun que sea peligroso podíamos ganar algo que nos ayude a salir victoriosos contra los enemigos de la humanidad.

–Oh podríamos encontrar nuestra perdición – Erwin se detuvo y miro a su vieja amiga – Hanji, sé que es muy tentador ver lo que te puede ofrecer ese lugar. Tienes razón, podríamos encontrar incluso la clave para destruir por completo a los Titanes u obtener una valiosa herramienta contra ellos, pero ninguno de nosotros está preparado para lo que sea que este en ese bosque.

–Erwin… si no arriesgamos no obtendremos nada – Dijo, un tanto triste por no ser tomada en cuenta.

–Lo sé, y gracias a eso hoy obtuvimos esta valiosa información. No solo eso, si no que una testigo que vivió casi por dos años en su territorio y jura haber visto hablar a uno – Erwin le sonrió – Solo por eso, dejare que planifiques la próxima captura de un Titán para la siguiente expedición.

La emoción de la amante de los Titanes no se hizo esperar; ojos llenos de alegría, mejillas sonrojadas, encogimiento de cuerpo y risa contenida. Su mente era un remolino de excitación sin precedentes.

–Aunque claro, con algunas condiciones – Erwin continúo avanzando hasta llegar a su caballo – Una última cosa. Nadie además de los 5 en la carpa y el grupo de Levi sabe sobre lo ocurrido con Ilse. Es por eso que te pido que no le cuentes de esto a nadie. Ni siquiera hagas un reporte sobre esto – Hanji quería preguntar por qué – Te lo contare cuando regresemos al cuartel, así que por lo mientras asegúrate de no decirle nada a nadie y que ella se mantenga oculta de los demás.

Hanji no protesto y decidió avanzar hacia su caballo para esperar la retirada y pensó él porque de esto. Parecía que Erwin en verdad no quería decirle de eso a nadie, seguramente por eso Erwin le dio su capa y un suéter nuevo a la chica, para que Ilse no levantara alguna sospecha entre los demás. Ella decidió dejar eso de lado y comenzó a formar en su mente algún método para poder capturar a un Titán con vida… Si, sería maravilloso.

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La retirada hacia las murallas fue en su mayoría tranquilas, donde solo se enfrentaron contra pocos Titanes que fueron eliminados sin muchas dificultades. Esa podía ser catalogada como la mejor expedición en la historia de la Legión de Reconocimiento, ya que fue la misión más corta de todas. El número de muertos fue muy bajo y la moral se encontraba muy alta. Y por último pero no menos importante fue que consiguieron información muy valiosa sobre los Titanes.

Regresaron a la seguridad de las murallas poco más del medio día, donde los ciudadanos de Trost se extrañaron al ver muy temprano a la Legión pero ellos dejaron a un lado su asombro y continuaron con sus vidas. Por su parte los miembros de la Legión dejaron su equipo con los encargados y cada uno partió hacia su hogar o al cuartel.

Por su parte Erwin y Levi acompañaron a Ilse en dirección a su hogar, donde nadie dijo ni una sola palabra. Levi no tenía nada que decir y Erwin solo quería llevar a uno de sus viejos subordinados a su hogar para así quitarse cierto peso de encima. Él no le preguntaría a Ilse que se quedara con la legión o algo por el estilo, ella ya aporto una valiosa información de los Titanes que sería muy bien utilizada en el futuro… además no quería tener que cargar con su muerte también.

No tardaron mucho para llegar al hogar de los Langnar, donde un señor de que rondaba entre los 40 años atendió la puerta.

–Buenas tardes señor Langnar. Soy el comandante de la Legión de reconocimiento, Erwin Smith – Saludo cortes mente – Lamento que lo interrumpa, pero tengo algo muy importante que decirle a usted y a su esposa.

–Y que podría ser eso – Respondió claramente enojado con la presencia de Erwin.

–Papa… – Una dulce voz hablo atrás del cejudo hombre.

El cuerpo del señor se congelo al oír una dulce voz que no había escuchado en mucho tiempo. Por un momento pensó estar soñando pero cuando los dos hombres se apartaron del camino solo para dejarlo ver a un verdadero ángel que perdió hace varios años.

–Papa… – Ilse sonrió mientras lagrimas descendían de sus ojos – He vuelto a casa – Sonrió lo mejor que pudo mientras avanzaba hacia su padre.

El señor no lograba comprender del todo lo que sus ojos estaban viendo, ¿acaso finalmente había quedado preso de la locura?... desde que su hija no volvió de esa expedición hace casi dos años él y su esposa la pasaron muy mal y difícilmente podían pensar en otra cosa… No hace mucho tiempo habían "aceptado" su muerte, pero parecía que el destino tenía otros planes.

Ilse no le importo el estado de petrificación de su padre, así que solo avanzo hacia él y le dio un fuerte abrazo, mostrando todo el afecto que ella le tenía. Algunos segundos pasaron hasta que finalmente su padre correspondió el abrazo e intentaba contener sus lágrimas, pero fallo en el intento.

–Querido, ¿Quién llamo a la puerta? – Una mujer con un delantal y cabello esponjado fue a ver por qué su marido tardaba tanto en la puerta, y de igual manera que él ella se quedó totalmente petrificado ante lo que sus ojos miraron –…¿Ilse?...

–¡Mama! – La chica pecosa no demoro ni un segundo en ir hacia su madre, quien logro abrazarla primero mientras lloraba de felicidad – Por fin he regresado.

–Mi pequeña… mi pequeña – Sus lágrimas no se contenían y finalmente después de tanto tiempo dejo salir sus penas al mundo – Gracias a las diosas… Se los agradezco tanto. Estas viva… estas viva.

La muestra de afecto por el encuentro familiar duro algunos minutos, hasta que la familia se separó y pidió amablemente que Erwin y Levi entraran a su casa. Una vez sentados Erwin comenzó a agradecer a Ilse y a sus padres por la valiosa información que proporcionó a la Legión de Reconocimiento.

Por ultimo pidió amablemente que no se hablara sobre la situación de Ilse y su estadía fuera del muro Rose para evitar llamar la atención de la iglesia o la policía militar, igualmente menciono que no se preocuparan demasiado por su historia ya que el vería la forma de arreglar su documentación para que en poco tiempo vuelva a tener una vida tranquila.

Tanto Levi como Erwin se marcharon después de casi una hora de plática y decidieron alcanzar a la escuadra de Levi, quienes se encontraban recogiendo la ropa limpia de la legión y comenzaron a avanzar de vuelta al cuartel.

–¿En verdad no piensas indagar más en la información que tiene para nosotros? – Levi pregunto sin apartar la vista del camino – Claramente la pequeña mintió en una buena parte de la historia que nos contó.

–Lo se Levi, pero no pienso presionar u obligar a decirnos todo lo que sabe. Ella ya nos dio información suficiente para justificar incluso 5 expediciones más fuera de los muros – Erwin no perdió su sonrisa de su rostro – Sobrevivir en territorio Titánico. Podría haber esperanzas para todos nosotros.

–¡No te olvides de los Titanes parlantes! – Hanji salió de tras de ellos, sorprendiendo levemente a ambos hombres – No puedo esperar a capturar a cualquier Titán… Ya tengo preparadas cientos de preguntas para ellos.

–No puedo creer que accedieras a eso – Levi suspiro irritado ante la decisión del comandante, ya que seguramente le ayudara a la cuatro ojos – Pero dejando eso de lado, que planes tienes para ese extraño bosque.

Hanji por su parte dejo su aptitud de emoción y tomo un semblante más serio.

–Realizaremos un par de viajes a la zona, pero solo con unos cuantos soldados – Miro a ambos – Por lo que me dijeron alguien o algo los estuvo observando en todo momento y aun que no los allá atacado eso no descarta que pueda ser hostil.

–Yo solo mire la silueta de un hombre cuando nos alejábamos. Bueno, no sé de qué otra forma llamarlo – Levi comento – Estaba en lo alto de un árbol y la falta de luz solo dejaba ver su figura.

–No creo que siquiera fuese humano comandante – Hanji agrego, llamando la atención de ambos hombres – Yo logre verlo casi de cerca unas dos veces y en esas ocasiones solo mire una inmensa oscuridad en su cuerpo. Al principio pensé que se debía a la falta de luz solar pero cuando estábamos en se campo de flores vi como el sol se reflejaba en su piel. Y definitivamente no era algo que hubiese visto en ninguna persona o animal.

–¿Entonces "algo" más además de la humanidad es atacada por los Titanes? – Levi cerró los ojos y negó con la cabeza

–Es muy posible. La verdad no sé qué era eso que vimos, pero estoy seguro que no era humano… – Recordó algo de sus viejas historias – Tal vez era una especie de Alíen – En respuesta Levi le jalo la oreja ante semejante estupidez.

–Parece que tenemos más preguntas que respuestas – Levi gruño – ¿Qué deberíamos hacer?

–Deberíamos preguntarle a Ilse – Hanji propuso – Estoy casi segura que ella sabe lo que habita en ese bosque.

–No – Erwin contesto firme – No involucraremos a Langnar en nuestros asuntos. Ella ya no forma parte de la Legión de Reconocimiento, y como dije antes por ningún motivo se ara mención de ella y la situación por la que paso – Erwin reanudo el paso – Simplemente aremos lo que podamos con la información proporcionada. Eso será lo único que aremos.

–Entendido – Ambos respondieron y reanudaron su camino. Parece que tendrían que esforzarse si querían conseguir respuestas.

Y después de todo, eso era lo único que podían hacer.

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Algunas semanas después.

Krista Lenz está deprimida, pero sobre todo enojada mucho por esta misión. En verdad que ver pelear a los idiotas de Eren y Jean le traía horribles recuerdos de su niñez, la cual de por si no le gustaba recordar por falta de afecto y maltratos que ella sufrió.

–Par de idiotas – Aprovechando la ausencia de sus compañeros y dejo soltar una pequeña maldición. En verdad que necesitaba dejar salir sus emociones pero ella no quería ser así con las personas, no las quería lastimar de ningún modo posible… no quería ser igual a su familia.

Por lo menos la vista de ese pequeño lago lograba calmar su ira, lo cual necesitaba urgentemente. Eso siempre lograba tranquilizarla, disfruta el paisaje que le rodeaba y convivir con los animales, quienes de cierta manera eran sus mejores amigos… sin contar a Ymir claro está.

¡Pffrrr! – Su caballo relincho y entro ligeramente en pánico, ya que intento alegarse del lugar.

–¿Qué sucede pequeña? – Krista pregunto al pobre animalito, quien se estaba alterando.

–¡Crack! – El romper de una rama hizo rápidamente llamo la atención de Krista, Ella miro al otro extremo del lago para ver qué fue lo que causo ese ruido.

Algunos segundos pasaron sin que ella viera nada fuera de lo común, pero los nervios se veían claramente en su rostro. Lentamente comenzó a llenarse de miedo cuando comenzó a ver una extraña figura humanoide oculta entre las sombras de los árboles.

Eso la hizo congelarse, ya que varias historias de terror inundaron su mente, la cual se asustó aún más cuando juro ver todo un conjunto de colmillos en las fauces de esa cosa.

–…Bang… – El eco de un disparo se escuchó por todo el bosque, distrayendo a la pequeña cadete de lo que estaba viendo. Al regresar su mirada no vio nada en la oscuridad del bosque pero eso no la hizo calmarse ni un poco.

–…Bang… – Otro disparo sin lugar a duda… y sea lo que sea parecía no estar algo lejos de su posición.

–"Mejor regreso con los demás" – Era la mejor elección, no quería arriesgarse a encontrar a los causantes de esos disparos.

…Bang…

–Maldición, otro más – Jean Kirstein maldijo en vos alta al escuchar otro disparo, pero este parecía haber sido más cerca– Vamos, abróchate – El al igual que sus demás compañeros comenzaron a colocarse su equipo para enfrentar a los desquiciados que comenzaron a disparar.

–Pensar que algo así ocurriría ahora – Connie comento algo asustado. Mientras se colocaba su Equipo.

–Tal vez son algunos cazadores – Mina Carolina intento darle algo de lógica a los disparos.

–No es así – Sasha agrego – Un cazador por muy novato que sea no usaría rifles, y mucho menos dispararía tantas balas, eso asustara a los animales de las zonas – Miro el cielo – Sin mencionar que es media noche.

–No hay que apresurarnos a sacar conclusiones – Marco hablo – Tal vez solo son ciudadanos que están practicando con sus rifles – Y en verdad quería creerlo, pero hasta el sabia lo tonto que sonaba eso.

–Deben ser bandidos, no hay otra posibilidad – Eren ya tenía todo su equipo puesto, por lo que decidió compartir lo que pensaba – Es por eso que debemos investigar lo que está ocurriendo.

–Oy Eren. No crees que será peligroso – Connie dijo no muy seguro – No sería mejor retornar y avisar a los superiores.

…Bang…

…Bang…

Los disparos continuaron, pero ahora jugaron escuchar a duras penas un par de voces.

–¡Chicos! – Krista apareció de entre la oscuridad, asustando a varios de los presentes – ¿Están bien?

–Krista – Armin la observo – Ponte tu equipo, parece que hay bandidos por las cercanías – La pequeña rubia sintió y corrió a ponerse al día – ¿Qué deberíamos hacer Marco?

–Lo mejor sería retirarnos – Marco comento con nervios, pero lo suficientemente fuerte para que lo escucharan – No arriesgaremos la vida de ninguno de nosotros. No importa lo que sean, solo estamos en una misión exploración y lo último que necesitamos es que alguien salga lastimado – Se acercó a su caballo –Informaremos a nuestros superiores para que ellos se hagan cargo. Seguramente el otro equipo igual escucho los disparos, y espero que ellos actúen de igual forma – Aun que faltaba muy poco para el punto de encuentro y la salida más cercana del bosque seria seguir avanzando.

Casi todos asintieron ante sus palabras ya que no querían correr ningún riesgo en lo que empezó como una tediosa misión exploración, pero Eren en verdad quería hacer algo productivo y no huir como un cobarde, estaba cansado de que los demás hicieran su trabajo.

–¡AAAAAAAAHHHH…AAAHH.. AAA…! – El grito de agonía de varios hombres hizo eco en todo el bosque, pero ellos lo escudaron mejor debido a que estaban mucho más cerca.

A los pocos segundos comenzaron a escuchar fuertes pisadas y disparos que delataron la posición de los sujetos, sin mencionar la luz de una antorcha que se acercaba hacia ellos. En poco menos de 3 minutos cinco hombres armados y claramente fatigados llegaron a su posición. Estos hombres poseían ropa común y corriente pero pequeñas manchas de sangre manchaban sus atuendos al igual que parte de su rostro.

Todo el Equipo de reclutas extendió sus espadas hacia ellos, nerviosos por la apariencia de los sujetos y las miradas de desesperación en sus rostros.

–Gracias a las diosas – Uno de ellos comento – ¡Por favor ayúdennos!... Algo nos está persiguiendo por el bosque… Ya hemos perdido a varios de nuestros compañeros.

–¿Se encuentran bien? – Krista pregunto preocupada por su estado.

–¿Qué es lo que están haciendo en este lugar? – Eren pregunto de mal humor – Este lugar no al verga ningún pueblo o ruta comercial.

–Eso no importa niño, justo ahora todos corremos peligro. Tenemos que marcharnos inmediatamente.

–¡Crash! – El fuerte sonido de algo rompiéndose hizo que los adultos apuntaran rápidamente hacia sus espaldas, temiendo que esa cosa los allá alcanzado.

–Al diablo con esto… – El sujeto que llevaba la antorcha corrió hacia un caballo y lo monto rápidamente, tirando de paso a su propietario y comenzó una carrera hacia la salida del bosque.

–¡Mi caballo! – Connie no reacciono a tiempo y el sujeto se había marchado. Y por su parte Sasha se paralizo cuando un horrible sentimiento invadió su cuerpo.

–¡Espera idiota. No te separes del-¡ – No logro terminar de gritar ya que una enorme silueta invistió al pobre hombre y lo tiro del caballo para después arrastrarlo a una gran distancia, perdiéndolos de vista.

–¡AAARGGG! ¡BLARRRG! ¡GLAARRRG! ¡KIAAAARG!– Los gritos de dolor del hombre eran horribles y desesperantes, pero lo peor que sufrieron los espectadores fue ver las sombras que proyectaban todo lo que estaba sucediendo, debido a la antorcha que llevaba el sujeto.

Sangre comenzó a salpicar por varios lugares y el sonido de la carne siendo desgarrada llego sus oídos. El rugido de la bestia era grotesco y rápido, como si estuviera en frenesí y la silueta que proyectaba la antorcha daba a entender que era un Monstruo realmente grande.

Lo último que se vio antes de que la antorcha se apagase fue un objeto redondo impactando contra un árbol y rondando un par de metros hasta quedar debajo de la luz de la Luna, y todos miraron con horror la cabeza del hombre que intento huir del lugar.

–Hay dios mío… – Jean dijo horrorizado mientras retrocedía del lugar

Incluso él y los demás no pudieron hacer nada cuando los caballos corrieron presas del pánico debido al shock e instinto asesino que desprendió la criatura. Además esa horrible escena solo los paralizo.

Connie y Sasha hubiesen gritado de terror de no ser por los hombres que cubrieron sus bocas justo a tiempo, Armin, Krista y Marco solo miraron la escena con total horror cubierto en sus ojos, Mina se desmallo debido a lo visto y Eren era el único que se preparaba para atacar aunque también estaba asustado.

–No hagan ruido… Y no hagan movimientos bruscos – El señor con un frondoso bigote dijo a los chicos.

–¡¿Qué demonios era eso?! – Sasha grito entre dientes para no hacer tanto ruido.

–No tenemos idea – El viejo comenzó a apuntar su rifle a donde quiera que escuchaba un ruido – Poco después de que la noche callo esa cosa comenzó a darnos caza. Y si no salimos del bosque la muerte nos espera a todos – A pesar del miedo que lo inundaba, intento conservar la calma.

–¿Usamos el Equipo Tridimensional para salir de aquí? –

–Eso sería lo mejor – Jean dijo mientras daba una última vista al lugar donde la bestia ataco – De esa forma salir será más sencillo.

–¿Podremos llevar a los demás? – Krista comento mientras ayudaba a Mina y la poyaba en sus piernas – No podemos dejar a nadie aquí – Ella también se refería a los señores.

–Cada quien llevaremos a uno e intentaremos contactar con el otro grupo – Marco dijo – El camino más cercano para salir del bosque es por el punto de Encuentro. Lo mejor será encontrarnos con el otro grupo.

Todos asintieron con la cabeza ya que no querían pasar por donde ocurrió esa masacre, pero Sasha estaba comenzando a afilar sus facciones. Y de un momento a otro saco sus cuchillas.

–¡Jean atrás de ti! – Ella comenzó una carrera hacia su compañero, quien no se dio cuenta cuando una cola se enredó en su tobillo y lo tiro para comenzar a arrástralo.

¡Bang!

¡Bang!

¡Bang!

Los cinco adultos vaciaron su munición en la oscuridad de dónde provenía la cola, y parecía que las balas dieron en el blanco ya que se escuchó el chillido de dolor de un extraño animal, acompañado del extraño ruido de algo siendo disuelto. Jean por su parte se colocó de pie rápidamente y se reagrupo con sus compañeros.

–¡Maldita sea! – Miro a sus compañeros y a los hombres – ¡Hay que irnos de una vez! – Todos sabían que esa cosa aún seguía al asecho, así que era mejor salir inmediatamente de aquí.

Cada uno de ellos tomo a alguien en sus espaldas, exceptuando a Sasha y krista, para comenzar a utilizar el equipo Tridimensional y acortar considerablemente el camino al punto de encuentro. Ahora lo primordial era encontrarse con el otro equipo e informarles sobre esa cosa que rondaba por el lugar, por suerte ellos pensarían lo mismo y se encontrarían rápidamente. Además ninguno quería imaginarse que pasaría se encontraran con ellos.

El silencio que siguió era muy incómodo y todo estaban alerta a su alrededor. En verdad nadie sabía que decir en una situación como esta.

–¿En verdad no hablaremos de lo que ocurrió allá? – Connie pregunto rompiendo el silencio.

–Eso no importa – Uno de los hombres comento – En lo que debes enfocarte es salir de este lugar.

–¡Uno de tus compañeros murió! – Eren comento claramente molesto.

–¡Está muerto por su imprudencia! – El hombre comenzó a apretar los dientes – ¡Esto no me agrada más que a ti niño! Pero si queremos salir con vida de este lugar debemos enfocarnos en nuestra ruta de escape.

–¡Como puedes decir algo-¡ – No termino ya que Marco lo interrumpió.

–¡Cálmate Eren! – Eren guardo silencio, pero gruño con molestia. Por su parte Marco suspiro cansado.

Todos se callaron por algunos segundos, pero Armin quería responder una pregunta.

–¿Saben que fue lo que los ataco?... – Nadie respondió – Por lo menos tienen alguna idea de lo que fue esa cosa – El niño rubio miro a los hombres que transportaban, quienes hicieron muecas de desagrado.

–No tenemos ni la más mínima idea – El hombre con un frondoso bigote hablo – Esa bestia siempre se ocultó en las sombras y nos emboscaba cuando bajábamos la guardia. Solo distinguíamos sus rugidos y aquella cola que tiro a tu compañero. Siempre ataco cuando bajamos la guardia.

–Entonces es algún animal con inteligencia – Armin murmuro, pero casi todos lo escucharon – Nunca he escuchado de algo así.

–No creo que eso importe – Jean comento – Mientras informemos a nuestros superiores ellos deberían hacerse cargo del asunto. Además, ni loco volveré a este lugar mientras esa cosa siga aquí – El miedo que sintió cuando lo jalaron de su pierna a un estaba presente.

–Si… pero deberíamos hacer-AAAAHHHH! – Armin de repente sintió un gran peso sobre si, y esto causo que saliera de equilibrio.

Krista y Sasha fueron las únicas que vieron que sucedió. Una enorme sombra golpe directamente al hombre que Armin cargaba en su espalda, empujándolo hacia un barranco que estaba junto al grupo.

–¡Aaaahhh! – Krista grito de sorpresa, ya que uno de sus cables fue jalado por esa cosa y la arrastro de igual manera.

–¡ARMIN!

–¡KRISTA!

Varios de sus compañeros gritaron cuando sus compañeros desaparecieron de la vista, y en cuestión de nada todos se dirigieron a la boca del barranco donde cayeron, pero sus compañeros ya no estaban a al vista.

–¿Qué hacen? Debemos salir de aquí – Uno de los hombres dijo claramente asustado.

–¡Cállate o te dejaremos aquí! – Eren le grito furioso por hacer la mención de abandonar a su mejor amigo.

–No los veo por ningún lado – Connie comento nervioso.

–¡Por allá! – Sasha grito señalando a los arboles bajo a ella – Algo se mueve rápidamente por esos árboles.

Eren no perdió tiempo y se lanzó por el barranco, no sin antes bajar al hombre que cargaba, y comenzó una carrera por los árboles.

–¡Espera Eren! – Marco le grito en vano.

–Estúpido cabeza hueca – Jean gruño ante la estupidez de Eren. Sabía que el maldito tenia deseos suicidas, pero esto era ridículo.

–¿Qué hacemos? – Sasha pregunto a nadie en particular. Y sabía que la respuesta no era tan sencilla, ya que el silencio reino por mucho tiempo.

–¡CHICOS! – El grito grueso de un joven resonó y llamo la atención de todos, ya que los reclutas lo conocían muy bien

–¡Reiner! – Connie se sintió aliviado al ver al resto de sus compañeros.

Todos comenzaron a preguntar cómo estaban o si sabían que había sucedido, pero una chica pecaminosa se puso muy seria al no ver al amor de su vida en el grupo.

–¡Marco! – Ymir se apresuró hacia el jefe del otro grupo – ¡¿Dónde demonios esta Krista?! – Ante esa pregunta Marco se tensó y provoco que Ymir lo tomara por el cuello de su uniforme – ¡¿DONDE ESTA KRISTA?! – Exigió entre dientes, pero la atención de todo fue enfocada rápidamente sobre otra chica.

–Chicos… – Nada más y nada menos que Mikasa Ackerman los estaba fulminando con su mirada frio y carente de emoción, pero que prometía un gran dolor a quien se colocara en su camino. No por nada corría el rumor de que ella descendía directamente de un demonio, y que su belleza solo podía ser comparada con su ferocidad – ¿Donde esta Armin y Eren? – A pesar no sonar alterada, claramente había una gran ira en sus palabras.

Si… todos estaban jodidos.

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Armin abrió con dificultad sus ojos, ya que un dolor muy extraño recorría su cuerpo. Con mucho esfuerzo comenzó a levantarse del suelo y sacudir su cabeza, intentando recordar que había sucedido. Cuando su vista se aclaró vio a Krista recargada contra un árbol pero ella se encontraba totalmente pálida y mirando con un gran horror algo que frente a ella.

En cosa de nada el sonido de algo siendo desgarrado llego a los oídos de Armin, quien volteo para mirar que causaba lo causaba, pero se arrepintió de haberlo hecho.

A solo unos 10 metros de su posición una horrible criatura estaba devorando al hombre que el cadete Arlet estaba cargando hace unos minutos. El monstruo tiene una piel escamosa brillante de color verde oscura, su postura era muy encorvada y parecía tan delgado que incluso sus huesos se remarcaron en su piel. Tiene una enorme cola-lanza, enormes garras y afilados dientes que desgarraban el cuerpo del hombre sin compasión. Sus labios solo se separaban lo suficiente para que sus dientes desgarraran la carne, pero también mostraban una mandíbula retráctil que se hundía sin dificultad en el cuerpo de su víctima.

A pesar de su miedo y shock inicial Armin comenzó a moverse lentamente para evitar hacer el mayor ruido posible. Tenía que llegar a Krista y sacarla de aquí, pero parecía que la dulce niña tenía que llevarlos a ambos, ya que su equipo carecía de un contenedor de gas, el cual estaba cerca de aquella abominación con una pequeña fuga.

–Krista ¿Te encuentras bien? – La chica no respondió, solo se quedó viendo esa perturbadora escena y sus ojos claramente no disfrutaban ni un poco de ese espectáculo – Por favor, tenemos que salir mientras aun podamos – Krista seguía sin responder – Vamos, antes de que esa cosas no vea – La pequeña chica pareció tensarse más y lentamente comenzó a ponerse de pie, sin quitar de vista a lo que estaba frente a ella.

Skeeeeeerrrg… – Un intimidante y extraño gruñido puso realmente tenso a ambos chicos, y cuando Armin volteo vio a esa criatura que los observaba fijamente. Pero no podía estar seguro, ya que no veía nada parecido a ojos en su alargada cabeza.

La criatura reptiliana dejo a un lado el cuerpo que estaba devorando y se concentró principalmente en sus otras dos presas. En cuatro patas y con un movimiento lento comenzó a asecharlos, sin dejar de gruñir en ningún momento… derramando saliva ensangrentada de sus fauces.

–¡BANG! – El fuerte sonido de un disparo despisto a la criatura, pero luego vino algo peor.

¡BOOOOOM! – Una pequeña pero fuerte explosión lanzo a varios metros de distancia a la abominación, quien se retorcía de un lado a otro debido al repentino dolor y daño que sufrió su cuerpo.

Armin tenía los ojos abiertos de incredulidad y cuando volteo hacia Krista vio con asombro que ella había disparado contra la bestia, ya que aún apuntaba con el arma hacia el monstruo. Pero ¿De dónde la había sacado?... Bueno eso no importaba, lo bueno fue que dio un tiro certero justo donde estaba su otro tanque de gas, provocando la explosión.

–¡Vamos rápido! – No espero ninguna respuesta, tomo a Krista y comenzaron a correr lejos de ese lugar. Tenían que encontrar un lugar un poco más alto para poder usar el Equipo Tridimensional – Espero que esa cosa este muerta – Y en verdad lo esperaba, pero era poco probable al ver que solo se retorció de dolor.

Krista por su parte tenía la mirada perdía, y aún estaba tratando de comprender lo que sus ojos vieron los últimos minutos, y una pregunta la inundo varias veces ¿Por qué no ayudo a ese hombre?... Tenía el arma y el tanque a la vista… No entendía por qué… tal vez hubiese fallado el tiro o la explosión no hubiera alcanzado a la criatura… algo debió ser… algo debió haberla retenido de dar su ayuda. ¿O simplemente era el hecho de que no quería poner su vida en peligro?

–¡GROAAAARR!

–Maldición – Ese rugido estaba muy cerca de ellos – Krista, usa tu equipo. Tienes que llevarnos a un lugar seguro.

–S-Si – Krista respondió saliendo de su trance, pero de repente Armin la tiro a un lado y miro como esa criatura había clavado su cola en el duro suelo, justo donde antes estaba parada.

–¡Skreeaarg! – La criatura comenzó a retorcerse debido a que su cola quedo atrapada en el suelo y ambos cadetes vieron como la mitad de su cara estaba totalmente quemada. Claramente la explosión le causo un daño severo

Cuando la criatura alcanzo a verlos intento llegar a ellos, pero de igual manera su cola le impido moverse de su posición, aun así hacia todo tipo de esfuerzos para alcanzarlos y vengarse por el daño recibido.

–¡JAAAAAHHH! – Un grito de batalla fue escuchado, y de un momento a otro Eren Jaeger apareció justo arriba de la criatura para ensartar sus dos espadas en la espalda del monstruo. La criatura se retorció tanto que Eren se quitó del camino y rápidamente corrió hacia sus compañeros.

–¡Armin! ¿Te encuentras bien?

–Sí, gracias a las diosas – Miro a la criatura que se retorcía para quitarse las espadas – Hay que marcharnos mientras podamos, pero mi Equipo Tridimensional no sirve.

–No importa yo te llevare.

–¡Cuidado chicos! – Tanto Armin y Eren lograron esquivar a tiempo una envestida de la bestia ya liberada, la cual se estampó contra un árbol debido a la velocidad a la que ataco.

Eren activo su equipo e intento volver a enterrarles sus cuchillas. Una logro dar justo en el blanco, pero la bestia giro sobre sí misma y le dio un certero golpe con su cola, mandando al pobre chico a estrellarse contra un árbol y dejarlo inconsciente.

La espada incrustada no tardó mucho en caer y comenzar a disolverse, o por lo menos la parte que aún quedaba de esta. El Xenomorfo comenzó a retorcerse en el suelo debido al dolor y salpicaba algunas gotas de sangre acida en el suelo, corroyendo la dura piedra bajo de él.

Cuando por fin dejo de retorcerse se enfocó rápidamente en Armin y se lanzó hacia el pobre chico que intentaba ayudar a su amigo, pero se quedó a mitad del camino cuando algo le impacto en el aire y lo lanzo hacia el otro lado.

Después de eso dos figuras aterrizaron en el campo. Las reclutas Annie y Ymir llegaron justo a tiempo para encarar y mirar con seriedad al monstruo que se escabullo en las sombras.

–¡Auch! – Ymir se sobo su costado derecho debido al dolor de golpear algo tan grande – ¿Krista? ¡Ahí estas! – No perdió tiempo y corrió hacia su pequeño ángel – Gracias a dios estas bien – La abrazo fuertemente – ¡Tenemos que irnos ahora! – Comenzó a jalarla, pero la pequeña rubia se resistió.

–Espera Ymir. Tenemos que ayudar a Eren y Armin – Ymir hizo una mueca ante esas palabras. La única razón por la que envistió a la bestia fue porque confundió a Armin con Krista… demonios, ese chico en varias ocasiones le parecía más una mujer que en un hombre, pero lo peor de todo fue que en varias de esas ocasiones a ella le pareció terriblemente lindo. Ignorando esos pensamientos ella gruño mientras miraba a su amada con un ceño fruncido – Annie puede ayudarlos, pero no es seguro que tú te quedes aquí.

–Mejor deja de hablar y has algo tonta – Annie replico mientras comenzó a avanzar hacia Armin pero se detuvo al sentir algo tras de ella.

Por mero instinto dio una patada ascendente a sus espaldas y dio un golpe certero a algo. De un momento a otro una penumbra comenzó a reflejarse y entonces la criatura comenzó aparecer justo de la nada.

Annie estaba a punto de darle otra patada a la aturdida bestia pero el monstruo fue más rápido y dio un potente golpe al costado de Annie, a quien le rompió varias costillas e hundió sus garras en su carne para que después ella saliera disparada hacia la oscuridad de los árboles.

Ymir lanzo a Krista a un lado cuando el Xenomorfo se lanzó directamente sobre a ella, derribándola en el suelo y sosteniendo sus dos brazos para evitar su movilidad. Esto dio inicio a un intenso forcejeo por ambas partes pero el Alíen no le costó nada de esfuerzo retener a su presa. La criatura gruño a la pobre chica bajo ella y salpico mucha baba en las mejillas de Ymir, estaba a punto de acabar con su vida ya que esa chica le recordaba mucho a alguien que en verdad odiaba.

Ymir por su parte estaba muy preocupada, ya que parecía que tenía que revelar su poder Titánico frente a Krista y sus demás compañeros… pero mientras su amado Ángel estuviera bien entonces no le importaría. Ella decidió darle cara a la bestia y miro con repulsión como esa horripilante criatura abría sus fauces para mostrar otra serie de colmillos en su interior, pero a pesar de eso una risa se esparció por su cara, ya que ella le mostraría como se veía un verdadero monstruo

¡Skriiing! – De repente la cabeza de la abominación se inclinó de una forma antinatural, alejándose de Ymir, y mostrando algo parecido a una lanza puntiaguda saliendo de sus fauces.

La criatura tuvo unas cuantas contracciones y después la lanza fue retirada de su boca para dejar caer su cuerpo sin vida al duro y frio suelo del bosque, donde la tierra comenzó a disolverse y hundir lentamente el cuerpo de la criatura.

Ymir se apartó a la primera oportunidad y miro con asombro y duda a una criatura muy similar a la anterior, solo que esta tenía una piel lisa completamente negra, una postura mucho más erguida, una serie de enormes colmillos que remplazaron sus labios y dos enormes lanzas que salían de sus antebrazos.

Esta criatura guardo sus lanzas en un rápido movimiento y se acercó a Ymir, quien no se movía debido al asombro. La criatura hizo una sentadilla para quedar a su altura y retiro los mechones de pelos que aun cubrían su rostro solo para pasar su palma por su mejilla y darle una delicada carica

Ymir por su parte se encontraba totalmente confundida por ese comportamiento, y de un momento a otro la criatura se puso de pie y comenzó a arrastrar el cuerpo muerto del otro monstruo para que desaparecieran en la oscuridad del bosque, no sin antes dejar una senda corroída producto de la sangre acida que aun salida del cadáver del monstruo.

El silencio que siguió fue de cierta forma un alivio, pero también era utilizado para darle sentido a lo que vieron los reclutas esa noche. Krista reacciono después de lo que pareció una eternidad y abrazo con fuerza a su mejor amiga, quien aún confundida correspondió el abrazo de su ángel.

Armin estaba a la defensiva para proteger a su amigo inconsciente, ignorando que el peligro había pasado y que al fin estaban a salvo. Su mente trabajaba a toda capacidad para entender lo que sucedió aquí, pero nada tenía sentido para él.

Y por su parte Annie miro todo lo ocurrido desde un lugar seguro, su herida había sanado casi por completo pero dejo que una leve cortadura se quedara para que así los presentes vean que no salió ilesa de ese golpe y evitar levantar sospechas.

Pero olvidando eso ella en verdad se preocupó por esa maldita cosa que los ataco, y después la otra que vino a asesinar a esa criatura. No había duda que era la misma Monstruosidad que sus compañeros vieron cuando destruyeron los muros, y aunque no lo admitiría en verdad le tenía miedo. Esa cosa desprendía algo muy extraño a su alrededor que le hacía sentir asustada, como si alguien en su cabeza la quisiera atormentar… y eso en verdad la asustaba.

Solo esperaba que lo que sea que sean esas cosas se quedaran para siempre dentro de estos muros. Después de todo este será su hogar maldito… como el resto de estas personas.

–¡EREN! – El grito de preocupación de Mikasa Ackerman saco a Annie de sus pensamientos.

Ella miro a la chica prodigio con curiosidad, ya que nunca la había visto mostrar ningún tipo de sentimiento hacia los demás que no fuera una promesa de dolor infinito que transmitían esos oscuros ojos, y ahora parecía que estaba a punto de llorar por el cabeza dura de Eren.

–Bueno… supongo que esta noche veré cosas imposibles – Dio un sorda risa y comenzó a caminar hacia el resto de sus compañeros que venían llegando para apoyarlos, pero sostuvo la herida a un abierta de su costado – "Aun me pregunto… por qué recordé a Marcel en un momento así"

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Onaga ya no sabía que más hacer en esta horrible situación, donde se vio obligado a matar a varios de sus hermanos y hermanas que decidieron separar su mente de la colmena… algo que no creyó siquiera posible. No comprendía por que hicieron eso, parecía que simplemente uno de ellos desarrollo cierta independencia en su mente y pensó que era mejor seguir sus instintos más primitivos que seguir conectado con su familia.

No sabía si culparlo o no. Después de todo, la colmena ahora no era ni remotamente lo que fue en vidas pasadas. Ahora simplemente buscaban la supervivencia en este horrible lugar dominado por los Titanes, y aun que ellos no atraían a estas estúpidas bestias del todo, Onaga tenía que admitir que solo él podía hacerles frente de manera rápida y precisa. Por lo que combatirlos no era una opción.

Tal vez por eso su hermano decidió vivir por su cuenta y la verdad no hubiese tenido problema con ello… pero cuando se enteró que comenzó a asesinar humanos a sangre fría sabía que tenía que acabar con sus vidas. Lo había sentido antes en la colmena, sobre todo cuando Ilse vivió con ellos, el maldito quería lastimar a su amada lo más lento posible y después asesinarla, pero simplemente el idiota se mantuvo al margen sabiendo quién él era el "jefe" dentro de la colmena. Pero ahora que era libre corría el riesgo de que Ilse fuera lastimada… algo que no dejaría que pasara ni remotamente.

Si, ella seguramente aplastaría y desmembraría al renegado con algo de dificultad y ganaría fuertes heridas de su enfrentamiento, incluso algunas que tardarían en sanarse y eso no es algo que deseaba imaginar o ver. ¿Por qué?... Porque ella era solo de él… Y nadie más en la colmena le pondría un dedo encima.

Por esa razón decidió acabar con la vida del renegado. A quien cazo por varios días hasta finalmente arrinconarlo en este bosque.

Onaga miro una vez más el cuerpo sin vida de este renegado y suspiro internamente por el enorme desperdicio que supuso, su mezcla genética era muy buena y su capacidad de camuflaje resultaba muy útil pero ahora solo serviría como abono para su hogar.

–Debiste dejarla en paz – Susurro para sí mismo, después se detuvo a las afueras del bosque y espero bajo la luz de la Luna – "Me pregunto qué harán esos chicos… Sobre todo esa chica de las pecas. En verdad me recordó a ti, Ilse" – Y posiblemente por esa única razón decidió no acabar con la vida de todos ellos. Bueno, no es como si supondrían una amenaza para él de todas formas – Pero tuve una extraña sensación cuando la toque – Miro los dedos de su mano – ¿Qué habrá sido eso? Fue una sensación algo familiar– Por un momento pensó que era magia, pero si es así es completamente diferente a la que manejaba, dándole una extraña sensación.

Espero un poco más de tiempo y a lo lejos vio, aunque no hacía falta, como varias de sus hermanas estaban a punto de llegar a su posición. Él entonces se puso de pie y volvió a entrar al bosque donde le daría caza a los últimos renegados que aún quedaban vagando sin rumbo alguno. Necesitaba eliminarlos y llevar sus cuerpos a la colmena, era lo único que podía hacer por ellos.

Solo esperaba acabar con esta tarea en pocos días.

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Después de esta horrible experiencia los reclutas informaron a sus superiores lo ocurrido para que estos se hicieran cargo del asunto. Después de todo aún eran novatos y no tenían el entrenamiento para tratar con situaciones como esta.

Una vez llegado sus instructores dieron un informe sobre lo ocurrido en la misión, pero obviamente todos ellos omitieron la aparte de que un monstruo infernal los ataco e intento asesinarlos, no querían ser tachados de locos y que fueran expulsados de su entrenamiento cuando faltaba poco tiempo para graduarse.

Los heridos fueron llevados inmediatamente a un centro médico para atender sus heridas y los demás cadetes regresaron al cuartel de entrenamiento después de dar su informe. Aunque no se sintieron bien mintiendo eso era lo mejor para el grupo y todos estuvieron de acuerdo que nunca se volviera a tocar ese tema. Aunque algunos no estuvieron muy contentos con esa decisión sabían que era lo mejor para todos.

Los días siguientes todo se había calmado y lentamente olvidaron esta horrible experiencia, pero Eren era el único que no se podía sacar de la cabeza lo que ocurrió esa noche y estaba más que claro que a sus superiores no les importaba ni una mierda lo que sucedió en ese lugar.

Así que unos días después cuando estaba a punto de caer la noche tomo su equipo y partió con un caballo de vuelta a ese condenado bosque. En cierta parte quería regresar porque no pudo hacer nada para ayudar a Armin o a Krista, y al final termino siendo él el que necesitaba protección. Justo como antes alguien más tuvo que dar la cara por él y eso en verdad le hacía sentir débil.

Pero principalmente quería regresar porque necesitaba verlo otra vez. No había duda que la descripción que le dio Armin encajaba a la perfección con esa criatura que le salvo la vida su madre hace casi 4 años. No importaba que, necesitaba verlo una vez más y confirmar que lo sucedido en aquella ocasión no era un vil producto de su imaginación.

Pero debido a las advertencias de su madre o Hannes, Eren simplemente decidió no contarle esa historia a nadie, ya que podrían tacharlo de loco y evitar que realice su entrenamiento militar. Solo Armin había escuchado la historia y si no fuera porque Mikasa lo apoyo seguramente el chico rubio no le hubiese creído.

–Parece que llegue – No muy lejos de donde estaba miro el bosque donde todo este desastre sucedió – Pero… ¿qué hare una vez que lo vea? – Si es que lo llega a encontrar.

No tenía ni idea de lo que haría. Tal vez incluso esa cosa intente matarlo una vez que lo encuentre, pero también puede obtener respuestas de por qué está haciendo esto. Porque salvo a su madre cuando Shigansina callo o porque ayudo a sus compañeros hace varios días. Quería respuestas y no esperaría para responderlas.

Al entrar al bosque tardo unos cuantos minutos donde tuvieron ese incidente y Eren comenzó a explorar los alrededores con su Equipo Tridimensional, abarcando en poco tiempo una gran área. Como se esperaba no encontró nada al inicio pero una pequeña senda destrozada le dio una muy buena pista para comenzar. Al seguir ese rastro comenzó a escuchar extraños ruidos a la lejanía, lo cual le dio a entender que algo estaba cerca de su posición.

–Skeeeerrrr… – Un extraño lamento hizo eco en el bosque y este puso nervioso a Eren, por lo cual desenfundo sus cuchillas y se preparó para cualquier cosa.

En poco llego a un área despejada donde no podría usar bien su Equipo de Maniobras, pero eso no le importo cuando vio a lo lejos una extraña figura arrastrándose por el suelo y dejando tras de sí un extraño rastro humeante. Eren bajo de los árboles y se acercó a una distancia prudente para ver que era esa cosa y lo que vio lo dejo sorprendió.

Era una criatura muy similar a la que los había atacado pero esta tenía una piel liza e increíblemente oscura, su cabeza era increíblemente larga e igualmente no tenía nada parecido a ojos. Se parecía mucho a la criatura que buscaba, pero no tenía esa característica dentadura acolmillada.

No podía sacar más descripciones ya que la bestia estaba increíblemente herida. Una de sus piernas y brazos fueron claramente arrancados, tenía demasiadas heridas punzo cortantes en su cuerpo, lo cual hacía que su sangre verdosa que escurriera por su cuerpo… y lo más extraño era que esa sangre corroía al instante el suelo que tenia debajo.

La criatura avanzo unos metros con una increíble dificultad pero no tardó mucho en colapsar totalmente. Eren con precaución se acercó a su cuerpo y con la punta de sus cuchillas comenzó a verificarlo. No había duda de que la criatura estaba muerta pero lo que le sorprendió fue ver como la punta de la cuchilla comenzó a disolverse debido a la sangre de la criatura.

Pam…

El sonido de un golpe no muy lejos de su posición llamo la atención de Eren y el volteo a mirar aquel lugar de donde la criatura salió arrastrándose y vio una silueta humanoide parada justo debajo de las sombras, la cual pensó que era alguna persona en un inicio.

Él vio con sumo cuidado e inmediatamente vio la imagen completa de la criatura y supo que era a lo que estaba buscando. A pesar de la oscuridad vio esos enormes dientes que jamás podría olvidar en su vida.

Pero, ahora no sabía que tenía que hacer, el simplemente se quedó mirando a la criatura durante un tiempo algo corto. Y sin que se diera cuenta comenzó a sudar debido a los nervios de ese encuentro, pero mantuvo su compostura lo mejor que le era posible. Aun así tenía que decirlo, necesitaba respuestas.

–En verdad estas aquí, no pensé que– Eren no término su frase. Ya que una voz gruesa le interrumpio.

–No deberías estar aquí niño – Aquellas palabras hicieron que la expresión de Eren cambiara a uno de asombro e incluso miedo. Al no comprender lo que sucedió comenzó a buscar a los alrededores para despejarse de dudas – No encontraras a nadie más en este lugar – Esa voz le aclaro.

–¿Tu-Tú estás hablando? – Pregunto mirando con algo de miedo la silueta oculta en las sombras.

–Tú que crees – La vestía emitió un gruñido de molestia y después comenzó a avanzar hacia Eren – No esperaba que volvieran a este lugar. Ilse siempre me dijo que la gente es cobarde por naturaleza – La criatura salió de las sombras pero de no ser por la luz de la Luna que se reflejaba en su piel Eren hubiese jurado que aún se escondía en la oscuridad.

Solo le bastó un segundo para confirmar que aquel extraño ser era el que hace casi 4 años los salvo de aquel Titán con sonrisa perturbadora. Era tal y como lo recordaba, su apariencia tétrica y aquellos enormes colmillos que se veían en todo su esplendor por la ausencia de labios, igualmente que la otra criatura no tenía ojos pero ya estaba claro que podía verlo perfectamente de alguna manera. Su cabeza era más corta que el de la criatura a sus pies y su postura era muy recta, incluso uno podía confundirlo con una persona si se escondía en la oscuridad, como le sucedió a él.

–Vas a decir algo o solo te quedaras ahí parado – Esta vez Eren vio con claridad como las palabras salían de esa dentuda boca, lo cual era extraño considerando que no tenía labios.

–Realmente eres real – Eren soltó una sonrisa torpe, ya que aún no se creía lo que veía – O simplemente me estoy volviendo loco.

–Todos estamos locos en algún aspecto chico. Solo que aún no te das cuenta – Onaga se paró a un metro de distancia de él y ambos se miraron por varios segundos hasta que hizo un extraño gruñido con una inclinación de cabeza para después tomar el cuerpo de su viejo hermano y disponerse a sacarlo de ese lugar.

–Oye espera – Continuo avanzando y Eren comenzó a seguirlo con el ceño fruncido – Necesito hablar contigo ¡Así que espera! – Lo tomo del hombro y pronto sintió como el aire salía de su cuerpo para después caer a varios metros de distancia de donde estaba.

Eren se sostuvo el estómago con fuerza mientras luchaba por volver a respirar y gracias a las diosas lo hizo pronto. Él se sentó donde estaba y miro como la criatura tenía el brazo extendido en un puño y lo observaba con curiosidad, después volteo a mirar a Eren quien se encontraba confundido y a la vez a la defensiva.

–¿Cómo te llamas chico? Yo me llamo Onaga – Bajo el puño y soltó el cadáver – ¿Quién eres?

–Eren… Eren Jaeger – Eren estaba preparado para sacar sus cuchillas.

Onaga comenzó a analizarlo detalladamente, ya que sintió una extraña sensación cuando lo golpeo. No sabía que fue pero la verdad estaba interesado en gran medida. Esa sensación fue muy similar a la de aquella chica pecosa y a él en verdad le interesaba saber que era.

–Y dime… Eren – Comenzó a avanzar hacia el chico, donde este se dio cuenta de su tamaño ya que claramente rebasaba a Bertholdt por varios centímetros – ¿De qué deseas hablar?

Eren se mantuvo firme a pesar del miedo que sentía después de ese devastador golpe, y odiaba admitirlo pero posiblemente no podía hacer nada contra esa criatura… Pero bueno, al final quizás consiga lo que estaba buscando.

–Respóndeme algo – Eren frunció el ceño y una gran ira se reflejó en sus ojos. Ya que de solo recordar a los verdaderos monstruos que invadían al mundo llenaban su corazón de una terrible sensación de venganza – ¿Tú… odias a los Titanes?

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–Maldita cabeza hueca ¿Dónde te encuentras? – Annie Leanhard maldijo en voz alta mientras continuaba su recorrido nuevamente por ese horrible bosque que le traería muy malos recuerdos una vez que regresara a casa. Para empeorar las cosas era casi media noche y en verdad ella no quería encontrarse con esa criatura otra vez, sobre todo porque claramente podía esconderse en las sombras.

Por eso maldijo al idiota de Eren por actuar de manera tan estúpida, no tenía idea de lo que quería lograr en un sitio como este.

Ella simplemente lo siguió por curiosidad, ya que estaba a punto de partir a una de sus misiones, pero cuando supo donde se dirigía Eren decidió seguirlo.

Claro, podía dejar a Jaeger a una muerte segura, pero si eso pasaba entonces comenzarían una búsqueda muy extendida por los alrededores donde seguramente descubrirían algo sobre ellos o sus puntos de reunión. Sobre todo le temía a Mikasa. La chica demonio en un par de ocasiones vio como ella salía a escondidas del campamento de entrenamiento. Sabía que no sospechaba nada de ella o sus compañeros pero sin lugar a duda Mikasa la interrogaría hasta el fondo si algo le sucede a Jaeger.

–¿Qué le ves a ese imbécil Mikasa? – La pregunta del siglo. Algo que incluso los profesores se preguntaban.

¿Por qué Mikasa era tan apegada a Eren?

Incluso ella, que visitaba muy seguido la nueva casa de esos tres no podía encontrar alguna clase de respuesta.

Al principio simplemente pensó que le gustaba Eren, pero no podía ser solo eso… ella era demasiada sobreprotectora. Con Eren y Armin casi por igual. Tanto que incluso daba miedo.

Recordó cuando estaban trabajando los seis juntos en los campos de sembradío. Unos abusones lastimaron ligeramente a Armin cuando no había nadie cerca, y Mikasa solo llego un poco tarde pero comprendió lo que paso rápidamente.

Je, no sabía por qué le dio gracia ver después a esos tontos inconscientes y con grandes moretones por todo su cuerpo. Y desde ese día sabía lo que ella podría llegar a hacer con tal de proteger a esos dos. Si no fue porque conocía las habilidades de Ackerman ella se burlaría de Eren igualmente. Pero supo de inmediato lo peligrosa que era esa mujer desde el primer momento en la que la vio.

–Eso fue hace poco más de tres años – Recordar eso en verdad la deprimió. ¿Tanto tiempo habían pasado aquí? Dentro de esta horrible jaula. No parecía verdad.

–¡Aaaaaarg!

Un fuerte gruñido de dolor llamo la atención de Annie, quien rápidamente se dirigió hacia esa dirección con la esperanza de encontrar al tonto que la hizo meterse en esta situación. Pocos segundos después vio una zona despejada donde detuvo su avance y rápidamente reconoció al idiota que había estado buscando, quien se encontraba tirado boca abajo en el suelo y diciendo maldiciones.

De cierta forma se aliviaría de verlo, pero no fue así ya que a pocos metros de él vio una vez más a esa espeluznante criatura con los brazos cruzados sin apartar su visión del cabeza hueca tumbado en el suelo.

–A eso me refería chico – Annie parpadeo varias veces y agito la cabeza, ya que claramente comenzó a imaginar cosas ¿Acaso esa maldita cosa hablo? – Como te dije. Odio a esas malditas criaturas incluso más que tú, pero no tengo ninguna intención de acabar con ellas. No mientras no tenga ningún motivo para hacerlo.

–¡Eso es ridículo! – Eren respondió enojado mientras clavaba sus uñas en la tierra – Si tanto los odias deberías acabar con ellos ¡¿Acaso no ves que esos malditos tienen que desaparecer?! – Dio una mirada de furia hacia el Alíen, revelando también algo de sangre que descendía desde su frente.

Onaga por su parte se encogió de hombros sin dejar de cruzar los brazos – Tal vez lo merezcan. Tal vez no. Pero ¿porque he de arriesgar mi vida por algo que no me beneficia? – Comenzó a avanzar hacia Eren,

–Porque ellos merecen ser exterminados – Apretó los dientes – Y si no luchas contra ellos. Es porque eres débil.

PAM

Una fuerte patada en su estómago levanto y tirando al pobre chico nuevamente al suelo, quien se sostenía su estómago adolorido con todas sus fuerzas.

–Tal vez lo sea – Se inclinó para que estar lo más cerca de Eren – Pero en que te convierte eso a ti. Alguien quien ni siquiera puede aguantar un simple golpe – Soltó una estela de vapor – No luchare contra esas cosas sin ninguna clase de objeto. No vale la pena arriesgar la vida de los mios por una muy dudosa victoria.

Onaga comenzó a abrir sus fauces y lentamente comenzó a mostrar su mandíbula retráctil, la cual estaba dirigida hacia el chico, pero en última instancia cerro la boca.

–Mi oferta estará en pie chico. Pero tienes que estar preparado si la deseas. No… de esta forma – Onaga se levantó y comenzó a retirarse – Vete de aquí muchacho. Te dejare ir por esta ocasión – En pocos segundos él había desaparecido en la oscuridad del bosque.

Annie se quedó en su escondite por algunos segundos más mientras contemplaba al cuerpo derribado de Eren, quien entre quejidos se tambaleaba en el suelo. Ella tenía sus manos firmes en sus disparadores y tenía el camino despejado para irse…. pero su cuerpo no se movía y simplemente se quedó contemplando el panorama frente a ella.

–"¿Por qué estoy dudando?" – Ya debería estar lejos de ese lugar, ya que corría el peligro de ser lastimado u obligada a usar su poder Titánico – "No es hora de pensar. Tengo que irme" – Curiosamente antes de partir escucho unos extraños lamentos. Al mirar abajo vio que Eren estaba temblando y gimiendo levemente.

Estaba llorando.

Annie miro contemplo la escena, y en su interior en verdad comenzó a sentir lastima por el cabeza hueca… ¿Por qué?... A ella no le agradaba demasiado… Bueno, a decir verdad y sin contar a Armin o a sus compañeros, Eren es el chico que menos le desagrada de todos los reclutas. Y eso era por su determinación y el esfuerzo que ponía en su entrenamiento, el cual a pesar de no hacer mucha diferencia en verdad ayudaba al idiota.

Pero había una razón mayor por esa repentina preocupación, y eso era nada más y nada menos que la madre de Eren; Carla Jaeger.

Desde el primer día que conoció a esa mujer su vida se volvió un poco más… agradable. Ella no entendía por que se sentía mejor consigo misma al interactuar con esa mujer. Todo le agrado de ella, su apariencia, sus modales, lo cariñosa y lo estricta que podía llegar a ser, la comida que preparaba, entre muchas otras cosas.

Annie aun disfrutaba de las visitas que le hacía a la señora Jaeger en su tiempo libre, ya sea sola o con la compañía de los chicos. De hecho, varias veces simplemente escapo del campo de entrenamiento para hacerle una visita y ver en persona como se encontraba. Su pequeño hogar estaba en un asentamiento de cultivo un poco alejado del distrito Trost, donde ella daba consejos o intentaba ayudar a los curanderos del lugar.

Eso era algo que en verdad admiraba de ella. Su determinación de seguir adelante a pesar de su… condición.

–Maldita sea – Annie se cubrió el rostro con su palma mientras suspiraba. En verdad le caía una horrible culpa al recordar la situación física de Carla Jaeger, quien a duras penas podía caminar sin la ayuda de otra persona o el apoyo de algún instrumento, por lo que se verá obligada a usar Muletas o una silla de ruedas por el resto de su vida.

Al principio ella no sintió nada al saber esto (a diferencia de Bertholdt). Pero conforme la fue conociendo mejor la culpa comenzó a invadirla y hacerla sentir realmente mal. Verla así en verdad la hacía sentir como una basura, ya que en gran parte ella es culpable por su condición.

Tal vez por eso quería asegurarse que Carla estuviera a salvo… para que así ella se sintiera bien consigo misma. Algo increíblemente egoísta, pero no podía hacer nada más… Tal vez por eso Bertholdt intenta evitar a toda costa ver a la madre de Eren cuando iban a visitarla… no podía culparlo, ella ni siquiera podría imaginar la culpa que carga en ese momento.

–Maldita seas Marley… – Ella susurro para sí misma mientras descendía de su escondite y caminaba hacia Eren. Tenía que hacer esto – No sabía que te gustaban los paseos nocturnos Jaeger – Ella comento irritada para captar su atención.

–¿Annie?... – Eren comenzó a tallarse los ojos para limpiar sus lágrimas – ¿Qué haces en este lugar?

–¿Qué hago en este lugar? – Ella lo fulmino con la mirada, la cual envió un escalofrió por la columna de Eren – Yo debería hacer esa pregunta idiota. Tal vez tú pequeño cerebro no te deja pensar, pero ya olvidaste el monstruo que casi nos asesinó hace algunos días. O mejor dicho el que casi te asesino hace algunos minutos – Lo tomo por el cuello de su uniforme y lo levanto bruscamente – ¡¿Es que no tienes ni un poco de aprecio por tu vida?! – Lo soltó y él quedo de pie.

–Tú no lo entiendes… Ni siquiera Mikasa o Armin lo entenderían – Eren comenzó a revisar su equipo, para evitar ver a Annie directamente – Necesitaba respuestas. Respuestas sobre lo que ocurrió cuando la Muralla María callo – Annie apretó su uniforme, ¿Por qué tenía que mencionar eso?

–Y por esa estúpida razón decidiste poner en riesgo tu vida. Mírate solamente – Se refería a la herida de su frente y a los moretones que seguramente tendría bajo su ropa – ¿En verdad valió la pena?

–… No lo sé… – Eren miro a Annie, quien le prometía con la mirada que sufriría mucho – A lo que me refiero es que obtuve algunas respuestas, pero al final no me sirvió de nada – Eren apretó los puños en cólera, después tomo su disparadores y se dispuso a salir del bosque – Todo fue una pérdida de tiempo. Maldita sea – Lanzo los arpones a un árbol y comenzó a su recorrido para regresar a su caballo. Annie no tardo en seguirle el paso – Parece que todos tienen razón. Ninguno de nosotros tiene esperanza contra los Titanes, ya sea por nuestra debilidad o miedo hacia ellos –Apretó los dientes con furia.

–No eres tonto. Simplemente actúas como un ser humano – Annie comento con su inexpresiva voz – Salir de las normas o incluso romper las reglas para encontrar lo que buscamos. Eso es lo que todo ser humano haría. No importa si es fuerte o débil, nadie nunca estará conforme con lo que la vida nos ofrece. Siempre desearan buscar algo mas – Ella recogió un mechón de pelo que le bloqueaba la vista – No es por eso que se esfuerzan tanto los cadetes. Para alcanzar una vida de lujo en las murallas, incluso si tienen que aplastar a sus rivales… – Miro a Eren – Y luego claro, están los tontos como tú. Quienes creen poder hacer una diferencia en el mundo y alcanzar lo imposible. Montón de idiotas – Ella soltó una pequeña sonrisa, que sin lugar a duda sorprendió a Eren.

–¿Tú también crees que nuestro sueño es una simple estupidez? – Pregunto con una media sonrisa, ya que estaba confundido.

–Por supuesto – Annie volvió a mirar el camino – Pero dime algo Eren… ¿Qué sueño no es estúpido?

Esas últimas palabras resonaron en la mente de Jaeger durante un largo rato, quien analizo profundamente lo que dijo Annie. Después de casi un minuto Eren volvió a ver a Annie, pero esta vez una luz esperanzadora renovada inundo sus ojos.

–Sé que no es momento para preguntarlo. Pero al demonio – Su mirada se afilo pero mantuvo una sonrisa en su rostro – Annie, quisiera pedirte un gran favor – Annie lo miro directo a los ojos, y noto algo diferente en él – ¿Podrías enseñarme a pelear?

En cualquier otra ocasión ella hubiese respondido con una fuerte llave hacia el idiota que se atreviera a hacer semejante pregunta… pero sentido algo en la mirada de Eren; una determinación que hace mucho no veía en ninguna parte.

Si... sería divertido finalmente tener un saco de boxeo para entrenar sus patadas.

–Por supuesto – Una sonrisa un tanto sádica se mostró en su bello rostro – Eso me ayudara a mejorar mis golpes. Pero solo te enseñare cosas básicas Jaeger, no quiero tener después a todos los reclutas pidiendo favores.

Eso es lo único que pido - Y después de mucho tiempo, Eren tenía una sonrisa de confianza en su rostro.

Si... estará preparado cuando vuelva a verlo.

Espero que tú estés preparado Onaga.

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Bueno compañeros, aquí otro capítulo de este extraño Fic que lentamente estará tomando forma. Como notaran hay varios cambios radicales con respecto a la serie pero desde cierto punto de vista esto tiene que ocurrir.

Salvar las vidas de algunos tendrá repercusiones en el futuro y espero poder manejar el fic de esta manera y no irme con la clásica historia lineal de todos los Fics. Deseo poder crear una historia totalmente nueva y no quedarme estancado en el futuro.

Cualquier clase de crítica o argumento me vendrá de maravilla. Quiero saber que les agrada y desagrada de la historia para mejorarla. (EN VERDAD, NO BROMEO. SI ALGO LES PARECIO MUY TONTO O DEMASIADO DESCABELLADO MENCIONENLO, TODO SEA POR MEJORAR ESTA HISTORIA Y MI ESCRITURA).

Esto será todo de mi parte. Yo me despido y digo hasta la próxima.