Buenas... He vuelto, y les traigo un nuevo capítulo. Quiero agradecer a las personas que dejaron review, a los que siguen la historia y a los que la dejaron en favoritos... Gracias, gracias enooormes. Si pudiese les repartiría galletitas a todos para que tengan un tentempié mientras leen, pero no puedo porque no sé prepararlas y tampoco sé dónde viven, así que por ahora solo les dejo mis agradecimientos, y la promesa de que volveré a actualizar pronto. ¡Promesa de castor!

Antes de pasar a la lectura, quería dedicar la traducción de este capítulo a alguien importante en mi corta "carrera" como traductora... Esta va por ti Hinata-Tsuki, eres una delicia de persona, me alegras la vida entera con tus review-testamentos, y no sé, como dije en el otro proyecto, los reviews me dan energía, aunque los tuyos son como dosis directas a la vena flhkasjdgfksadklhjfsd, heh. En fin, si mis investigadores no me mienten, hoy es tu cumpleaños, ¿No? ¿Son 18 ya? Heh, si es así, pásalo genial, disfruta tu día, y desde acá te mando un abrazo bien apretado, de esos que rompen costillas. Quiero que sepas que te tengo cariño, y que te deseo lo mejoooooor para este día, ojalá encuentres dinero en la calle, te regalen algo bonito y que puedas pasar el rato con las personas que quieres, eso es lo importante. Y en caso de que no sea tu cumpleaños, pues celebremos tu no-cumpleaños, qué mas da, hay que celebrar un día más de triunfos, un día más de imaginación, un día más de vida. Fdjfskhjdf no soy buena con las felicitaciones, pero creo que ya dije todo lo que quería decir, así que mejor te dejo leer, heh.

*El fic original pertenece a HeartxOfxGold, yo solo lo traduzco con su permiso, obviamente.*


Única Excepción - Capítulo 2


La Elsa de sexto grado caminaba hacia la cafetería, su bolso azul Jansport colgaba sobre su hombro derecho y su cabello rubio platinado atado en una trenza se acomodaba a su lado izquierdo, alargándose un poco más de como estaba antes. Elsa no iba a ver a Kristoff y a Olaf hoy, ambos irían a una reunión a la hora de almuerzo. Así que Elsa decidió ir sola a su lugar secreto para enviarles mensajes desde allí. Después del primer día, cuando Elsa llegó a la ciudad, Ella, Olaf y Kristoff estaban muy unidos. Cuando dos de ellos se encontraban en discordia, el tercero podría hacer de intermediario (Quien usualmente era Elsa). Elsa iba a enviarle un mensaje a Kristoff, aún caminando con su bolso balanceándose en su hombro cuando su móvil vibró. Miró la pantalla para ver que era Kristoff y sonrió.

"¡Hey!" Respondió Elsa alegremente.

"Hey Els. Olaf y yo terminamos nuestra reunión con el entrenador." Respondió Kristoff y hubo un poco de ruido en el fondo.

"Oh, eso fue rápido."

"¡Sip! El entrenador solo quería aclarar su estilo de prácticas. También destacó que éramos solo novatos, así que no esperaba mucho por ahora. Aun así, espera que mejoremos mucho y que seamos capaces de estar preparados para la escuela secundaria."

"Mmmm eso es bueno." Elsa escuchó caer un par de libros y un "¡Oops!" de Olaf en el fondo. Ella rio.

"Hey, así que… ¿Te quieres reunir con nosotros en nuestro lugar de almuerzo?"

"Uh, clar—" Elsa impactó con el poste, su hombro se dio un duro golpe el cual probablemente le iba a dejar un moretón. La rubia se quejó, dejando caer su teléfono. Alzó la vista para ver a Hans y a su banda allí, sonriéndole.

"Oh bueno, ¿Qué tenemos aquí? ¿La pobre y pequeña Elsa sin sus dos novios?" Hans rió entre dientes, y Elsa frunció el ceño.

"¿Qué quieres de mí, Hans?" Gruñó Elsa y Hans la empujó al piso, provocándole una rodilla raspada y que su bolso se cayera de su hombro. Carcajadas estallaron en su grupo. Hans tomó el bolso de Elsa y escarbó dentro hasta sacar una bolsa de papel café, llena de comida.

"Gracias por la comida, Elsa." Hans rió, mirando su nuevo almuerzo.

"¡Hey! ¡Esa es mi comida! ¡No tienes el derecho de tomarla! ¿Dónde está tu propio almuerzo? "Gruñó Elsa y Hans solo rodó sus ojos.

"Le di el mío a Anna ya que ella olvidó el suyo. Estoy hambriento así que..." Dijo Hans, haciéndole un gesto a Anna, y Elsa la miró. Ella era la chica que le hizo una zancadilla la primera vez que vino a la ciudad. Ella era la tan llamada "inocente", "tierna" y "de gran corazón", pero para Elsa, ella estaba lejos de eso. Incluso desde su primer encuentro, Anna siempre estuvo al lado de Hans, quien constantemente intimidaba a Elsa.

"Ahora hazme un favor y lárgate." Dijo Hans antes de golpear a Elsa justo en el estómago. Elsa hizo una mueca de dolor, sintiendo las cálidas lágrimas llegar a sus ojos. Todos se rieron de Elsa. Ella miró a Anna. Quería ver si ella se alzaría por ella. Ella quería saber si se opondría ese tipo de crueldad, probándole a Elsa que ella era la chica de gran corazón de la que todo el mundo hablaba. Pero, sin embargo, Anna solo rió junto a los demás, y Elsa frunció el ceño. Oyó a Hans y a su pandilla pasar de ella en dirección a la cafetería.

Elsa se quedó allí, gimoteando y apretando su estómago. Sintió cuatro brazos sobre ella. Un par pasó por ambos lados de su cintura mientras los otros dos le tomaron por los brazos y la levantaron lentamente. Ella alzó la vista y sonrió al ver que eran Kristoff y Olaf, ayudándole a levantarse.

"Que suerte que te llamé, ¿No?" Bromeó Kristoff y Elsa ahogó una pequeña risita. Olaf frunció el ceño ante el gran moretón que comenzaba a mostrarse en el brazo izquierdo de Elsa.

"Vamos a llevarle a la enfermería, pequeña señorita." Dijo Olaf, dándole a Elsa una cálida sonrisa.

Elsa siempre podía contar con sus chicos. Ellos siempre estarían allí para ella. Dio por vencida su esperanza en Anna, y eventualmente, pensaba que no era nadie de quién debiese preocuparse o prestar atención. Todo lo que necesitaba ahora eran sus dos chicos.


Elsa se sentó en su puesto en el laboratorio de química con Kristoff a su derecha y Olaf a su izquierda. El profesor estaba en el pizarrón, escribiendo notas y dictando la clase. Elsa, con su cuaderno abierto, copió las notas palabra por palabra. Kristoff y Olaf las copiarían, pero no escucharían ni disfrutarían la clase. Ellos simplemente se sentarían a observar sus jugadas destacadas de baloncesto en sus teléfonos, o se mensajearían a pesar de estar a un asiento de distancia el uno del otro.

"¡Psssst! ¡Elsa!" Susurró Kristoff y Olaf negó con la cabeza.

"¡Así no es como se dice! ¡Psssssssssssst! ¡Elsa!" Dijo Olaf de su lado izquierdo. Elsa rodó sus ojos a ellos antes de tratar concentrarse en la lectura otra vez.

"¡Pssssst! ¡Elsa!" Kristoff le dio un suave golpecito a Elsa en su hombro derecho.

"¡Psssst! ¡Elsa!" Olaf tiró suavemente de la trenza de Elsa.

"¿Hay algo que quieras compartir con la clase, Kristoff? ¿O tal vez quieras darnos algunos ejemplos de los ejercicios, Olaf?" Dijo el profesor, escuchando los susurros de ellos y todos los ojos estaban centrados en su mesa. Elsa se rió en voz baja y miró entre Kristoff y Olaf. Olaf se hundió lentamente en su asiento y negó con la cabeza mientras Kristoff rodó sus ojos y dijo sin rodeos.

"¡Si, señor! ¿Cuándo comenzaremos a mezclar esas cosas? Estoy más aburrido que la mierda." El profesor le miró con una expresión irritada.

"¡Cuide su lenguaje! Y estoy pasando los requisitos y resultados teóricos de este experimento. Así que en realidad sería ideal si escuchara esto." Dijo el profesor con un bufido. Se dio la vuelta y continuó escribiendo cosas en el pizarrón.

"¡Psssst, Elsa!" Dijo Kristoff y Elsa dejó escapar un suspiro. Si ellos seguían con esto, al final obtendrían un castigo, lo cual Elsa no quería que pasara, asi que volteó su cabeza a la derecha y encaró a Kristoff, con una expresión irritada en su rostro.

"¿Qué?" Ella susurró y Kristoff sonrió.

"¡Vamos al cine esta noche! ¡Deberíamos ir a ver esa película de acción que queríamos!" Elsa solo se limitó a suspirar a Kristoff. Si eso haría que él y Olaf se callaran...

"¡Está bien! Ahora, por favor, ambos háganme un favor y pongan atención. No quiero empezar con este experimento y tenerlos a ambos metiendo la pata." Elsa se volteó hacia Olaf, haciéndole saber que eso iba para él también. Kristoff y Olaf asintieron, satisfechos de la respuesta que consiguieron de Elsa. Entonces, intentaron poner atención a lo que estaba haciendo el profesor.


Anna se sentó al fondo de la clase en matemáticas. De verdad no estaba interesada, después de todo los primeros días eran solo sobre los planes de estudio, ¿No? Tal vez exceptuando al loco Señor Buzner, que ya entró en experimentos, notas y cosas locas. Anna estaba en las nubes, mirando sus planes de estudio y simulando poner atención. Estaba pensando sobre su vida, pensando en su ya tercer año en la secundaria. Maldición, estaba envejeciendo. Pensó en su familia, y aunque su padre era el dueño de la compañía discográfica más famosa y popular, él se hacía el tiempo. Aún eran una familia unida. Y luego Anna pensó en lo que tenía. Mierda, ella tenía un coche bastante bueno y nuevo.

Entonces, pensó sobre la escuela y los deportes. Después de que la capitana anterior se graduó, ella fue puesta en el lugar de la capitana. Nadie más había conseguido la oportunidad de ser capitana, ni siquiera los mayores. El puesto estaba hecho para ella. Y después, Anna pensó en sus calificaciones. Para ser honestos, si lo intentase un poco más y trabajara en ello, podría estar sacando solo A's. Ella es la Señorita Popularidad, todos querían hablar con ella, todos querían conocerla, ¡Y todos querían pasar el rato con ella! Probablemente podría generar lazos de amistad con todos debido a su personalidad. Todos amaban a Anna Arendelle. Ella era el perfecto modelo a seguir, capitana del equipo de porristas, tenía buenas calificaciones, una familia unida. Pero, un pensamiento entró a la mente de Anna.

'Si todos quieren ser mis amigos, ¿Por qué no puedo tenerla a ella?' Anna frunció el ceño ante ese pensamiento. Estaban separadas. Estuvieron así desde siempre. Ella sabía de la tensión que había entre los chicos de baloncesto y los de fútbol, razón por la cual no había nadie que hiciera ambos deportes a la vez. No estaría sorprendida si la tercera guerra mundial estallase en ese lugar ante la enemistad de los dos equipos. Anna salió de su nube cuando oyó el chasquido de unos dedos frente a su cara.

"¡Anna! ¿Siquiera me estás escuchando?" Gritó Rapunzel y Anna estaba de vuelta en la realidad. Miró y se dio cuenta de que el profesor ya no estaba hablando de los planes de estudio. Todos estaban charlando en voz alta dentro del salón. ¿Qué estaba pasando?

"Lo siento… Estaba distraída." Anna frunció el ceño. Rapunzel la miró confundida antes de que una pequeña sonrisa se asomara por sus labios. Luego, movió sugestivamente sus cejas hacia Anna, provocándole una sonrisa. Oh, ¿Acaso Rapunzel no sabía lo graciosa que se veía cuando hacía eso?

"¿Estabas pensando en tu cita de esta noche con tu chico?" Dijo Rapunzel, con una sonrisa burlona en su rostro. Anna rió incómoda. Ella le quería decir a Rapunzel que no, no pensaba en eso. No estaba pensando en su cita con Hans, en chico ni siquiera tenía un espacio en su mente en ese momento. Ella quería decirle a Rapunzel que estaba pensando en cierta belleza rubia platinada de ojos azules. Pero, sin embargo, Anna le dio a Rapunzel una risa incómoda.

Rapunzel se rió genuinamente de Anna después de darle un guiño.

"¡No vayan tan lejos esta noche! Especialmente si están en una sala de cine, Anna. ¡No creas que porque las luces están apagadas nadie podrá ver lo que de verdad están haciendo en la parte trasera!" Esto provocó que Anna se sonrojara levemente frente a Rapunzel. Rapunzel no pensó que Anna fuera así de... ¿Atrevida? Ella y Hans solo habían salido por un año. No habían avanzado mucho más en su relación. Solo se habían besado, acurrucado y acariciado. Anna no era TAN atrevida. Si, claro, ella era la capitana del equipo de porristas, pero ese era solo un estereotipo en el que todas las porristas estaban incluidas.

"Nunca voy tan lejos." Respondió Anna de manera cortante y Rapunzel solo rodó sus ojos antes de oír la campana sonar.

"Bueno, ¡Entonces te veo más tarde, Anna!" Anna vio cómo su mejor amiga se levantó de su asiento y salió del salón de clases. Anna recogió sus cosas y se fue. Entonces vio su horario para ver que su próxima clase era castellano. Oh, que alegría...


"¿Y si hacemos un muñeeeeecoooooo?" Olaf soltó una risa. Elsa y Olaf estaban caminando por los pasillos hacia la clase de castellano. Kristoff se separó de ellos en dirección a la clase de matemáticas. Sin embargo, en este momento Elsa tenía una cara de irritación mientras Olaf seguía cantando.

"¡No tiene que ser un muñeeeeecooooo!" Terminó Olaf, justo cuando llegaron a la puerta de la sala de clases de castellano. Oh Dios mío, este chico necesitaba algo de ayuda inmediata. Elsa abrió la puerta y estaba a punto de entrar cuando Olaf la apartó y entró primero.

"Vaya, ¡Gracias, Elsa! Eres tan amable por recordar las reglas de 'damas primero'" Dijo Olaf. Se contoneó mientras se hacía camino hasta dos asientos desocupados, intentando mover sus caderas como algunas de las putas de la escuela lo solían hacer. Elsa rodó sus ojos y rió de Olaf. A veces, este chico también la hacía reír. Ella entró al salón para ver que Olaf había escogido dos asientos vacíos a la derecha en la primera fila, en medio del salón de clases. El chico dio unas palmaditas al asiento vacío que guardó para Elsa, ella caminó en dirección al asiento y dejó sus cosas ahí, sin notar que un par de ojos seguían cada movimiento suyo. Justo cuando Elsa ase sentó, sonó la campana. Un hombre de apariencia cuarentona apareció en la clase. Su cabello era café, y sus ojos eran de un azul penetrante. Él sonrió a la clase antes de tomar una pila de papeles de su escritorio.

"Bienvenidos a las clases avanzadas de castellano 11. Ahora, clase... Aquí están sus programas de estudio. No soy como la mayoría de los profesores idiotas de esta escuela, así que no vamos a adentrarnos en el programa de estudio, considerando que eso podría ser una pérdida de tiempo. Solo les daré este plan de estudio y ustedes se lo van a mostrar a sus padres." Dijo el profesor de castellano, haciendo comillas con los dedos cuando dijo la palabra 'mostrar'. La clase rió un poco y el profesor comenzó a repartir los papeles.

Una vez que esto estuvo hecho, Elsa vio al profesor de castellano dirigirse a la pizarra y escribir "libros", entonces escribió el nombre de un libro, el cual era 'Romeo y Julieta". Tapó el lápiz y lo dejó a un costado. Todos en el salón le miraron con extrañeza, pensando que iba a asignar más de un solo libro. ¿Era este profesor alguna clase de broma? El profesor rodó sus ojos.

"Chicos, me están mirando como si hubiese matado a un cahorro. Caray, pequeños ingenuos. Por ahora los conozco lo suficiente como para darme cuenta de que la mayoría no copiará la lista. Ustedes dirán que 'recordarán' esta lista y al final, la olvidarán. Irán con algún amigo y le preguntarán, y les responderá que tampoco sabe. Eventualmente, un alma valiente se ofrecerá y me preguntará cómo era la lista. Almas aún más valientes brotarán de la nada y harán la misma pregunta estúpida. No necesitamos almas valientes aquí. Y si eres una de ellas, saca tu trasero de aquí y vete a Los Juegos del Hambre. Estoy seguro de que los distritos estarán encantados de tenerlos allá." Algunas personas de la clase se rieron.

"Como sea, esta es la razón por la que doy un libro a la vez. Deben conseguirse este libro por el lunes de la próxima semana. Nos adentraremos en Romeo y Julieta. Una vez que terminemos ese, nos iremos a otro libro, el cual anotaré en la pizarra. ¿Preguntas?" Nadie se movió, y el profesor sonrió.

"Bien, ahora chicos, si tuvieron clases con el Señor Buzner, les sugiero que comiencen con su tarea desde ya. Si tienen clase con el Señor Buzner después, les sugiero que se preparen. Y si no tienen clases con el Señor Buzner, entonces sus almas han sido salvadas." Dijo el profesor de castellano, y se sentó en su lugar en el frente de la clase.

"Tiempo libre desde ahora." Dijo el profesor y toda la clase estalló en ruido. El profesor abrió un libro azul y comenzó a leerlo.

"Estoy empezando a amar al profesor de castellano. Él tiene esa dinámica en su personalidad." Rio Olaf y Elsa rio con él.

"Creo que también amaré esta clase." Respondió Elsa. Olaf y Elsa se sentaron en la primera fila, hablaron de sus planes para esa noche y de las clases que se les aproximaban. Mientras tanto, Elsa aún no notaba el par de ojos que la estaban observando.


Anna pensó que la clase de castellano sería aterradora. No tenía a Hans, Rapunzel, o a alguien que fuese cercano a ella en su clase. Fue la primera en llegar y miró a su alrededor mientras la gente iba llegando. ¿Tal vez podría hacer algunos nuevos amigos aparte de las personas de su grupo?

Anna vio a los estudiantes llenar el salón. Clase avanzada de castellano... Ahora que lo pensaba, no esperaba a ningún jugador de fútbol. Entonces, ella vio a Olaf entrar, moviendo sus caderas como imitando a una chica. Anna rió de manera silenciosa para sí misma por cómo estaba actuando él. No esperaba que Olaf fuese el tipo de persona que estaría en la clase avanzada, tampoco lo esperaba de Kristoff. Entonces, Anna la vio a ella.

Anna vio a la belleza de cabellos rubios platinados que había capturado su mente durante todo el día. No sabía el por qué, pero era adicta a ella. Anna miró cómo Elsa se reía del comportamiento de Olaf y su corazón se aceleró, al igual que esta mañana. La risa de Elsa era una de las cosas más hermosas que Anna había oído.

Los ojos de Anna siguieron a Elsa cuando ella se fue a sentar tres asientos más adelante que ella. afortunadamente, Anna se sentó en la fila de Olaf, siendo capaz de ver a Elsa. Maldición, ¿Acaso cogió un buen asiento o qué? Ella el cabello rubio platinado brillar por la luz del salón. Anna continuó mirándola hasta que la puerta del salón se cerró. Bajó de su nube y alzó la vista para ver aparecer al profesor de castellano.

Después de que el profesor dio su sermón y les dio tiempo libre, Anna observó a Elsa, quien tenía una sonrisa adornando sus labios mientras hablaba con Olaf. Ella lucía preciosa cuando sonreía. Anna sonrió para sí misma. Tal vez las clases avanzadas de castellano no serían tan malas después de todo.


La campana sonó, marcando el fin de las clases. Los estudiantes inundaron los pasillos y la parte exterior ansiando ir a casa, queriendo ir de fiesta, deseando salir y pasar el rato. Otros se quedaron afuera debido a que comenzaban las prácticas de sus equipos o se quedaron adentro para hacer tareas, pedir ayuda o realizar las prácticas deportivas interiores como baloncesto o voleibol. Al final del día, Anna fue capaz de averiguar el horario completo de Elsa y con cual profesor le correspondía ir. Tenía siete periodos ordenados como Ciencia, castellano, Arte, Historia, el almuerzo, Cerámicas y Matemáticas. Tenía Ciencias, Historia y la hora de almuerzo con Kristoff y Olaf. Tenía castellano y Arte solo con Olaf y Cerámicas con Kristoff. Entonces ella tomó clases avanzadas de Cálculo sola, probablemente Kristoff y Olaf no quisieron entrar a esa clase junto a ella. Para la suerte de Anna, ella tenía castellano, Historia, la hora de almuerzo y Cerámicas con Elsa. Llámenla repulsiva, pero Anna era adicta a Elsa.

Anna estaba sentada en un banco justo fuera del edificio de la escuela. Ella veía cómo los estudiantes pasaban frente a ella, alzando una mano en señal de despedida. Anna, siendo amistosa, les devolvió el gesto. Ella estaba esperando a que Rapunzel saliera, siendo Anna su único transporte a casa. Se sentó allí y notó después de quince minutos cuando la campana sonó, que las afueras del establecimiento estaban desiertas. No había nadie a excepción de aquellos que tenían prácticas deportivas. La impaciencia de Anna comenzó a crecer lentamente. ¿Dónde estaba Rapunzel? Ella decidió tratar de mantener su mente ocupada. Bien, así que tiene que comprar el libro de Romeo y Julieta, leer una sección en su libro de Ciencias y tomar notas, finalizar una actividad de Historia y entregar un documento con una lluvia de ideas para hacer en Cerámicas. Tenía que pasar a la librería después de dejar a Rapunzel. Y entonces, los ojos de Anna se fijaron en algo. Ella miró más de cerca para ver a Elsa bajo la sombra de un pequeño árbol, con su espalda apoyada contra el tronco mientras trabajaba en su tarea. Anna la observó fascinada mientras Elsa mordía la punta de su lápiz y se quedaba mirando el papel con atención. ¡Se veía tan tierna! La vista de Anna fue inmediatamente bloqueada por el rosa. Alzó la vista para ver que era Rapunzel, con sus brazos cruzados a la altura de su pecho y una ceja levantada. Miraba a Anna con una sonrisa en la cara.

"Vamos andando. Necesito llegar a casa para hacer mi tarea y tú tienes que alistarte para una cita en el cine." Rapunzel chilló y Anna solo dejó salir un bufido. Había olvidado por completo su cita con Hans. Estaba planeando comprar el libro, ir a casa y empezar a trabajar en su tarea. Una vez hecho eso, podría disfrutar de una buena cena y un tiempo revitalizador con la TV.

"¿Nos vamos o qué?" Le preguntó Rapunzel, sacando a Anna de sus pensamientos. Ella asintió con la cabeza y se levantó de la banca. Rapunzel y Anna comenzaron a caminar en dirección al estacionamiento de la escuela. Sin embargo, Anna fue capaz de darle una última mirada a Elsa, y antes de irse notó que Elsa la vio. Anna miró directo a sus ojos azules y ella vio directo a los ojos de Anna.

Y eso fue lo que hizo el día de Anna...

Aparte de ver a Olaf moviendo sus caderas, por supuesto.