Capítulo 2
La huella de tu amor
Candy convenció a Sandra de ir con ellos a Escocia, el capitán Nive estaba complacido por primera vez después de mucho tiempo veía sonreír a su hija de esa manera con una amiga.
En el carro viajaban Archie, el pequeño Stear, Sandra y Candy, Albert se quedó en Londres por negocios, también en ese lugar se encontraba la sorpresa que planeaba llevar a Candy.
Archie no dejaba de mirar a Sandra mientras viajaban en el carro, el pequeño Stear se volvió su gran amigo, ella le contaba todo sobre los barcos el hecho de haber conocido el cuarto de mando y hasta el último rincón del barco para el pequeño fue algo asombroso, la convirtió en su mejor amiga, los días anteriores el pequeño Stear no se separaba de ella, jugaban, reían, le contaba historias sobre barcos y piratas, todas las tardes en la cubierta del barco, a la distancia unos ojos color miel miraba la imagen, disfrutaba hacerlo.
Cuando el castaño se enteró que Candy, la invitó a pasar una temporada con ellos, por alguna razón su corazón latio.
En el carro rumbo a Escocia llegó un momento en que el pequeño se quedó dormido, Sandra lo acarició con ternura y lo abrazo, gesto que para el joven no pasó desapercibido, entre ella y el niño hubo una conexión inmediata ella prefirió cerrar los ojos era muy intensa la mirada de Archie, disimulo que dormía, recordó el momento en que conoció a Archibald Cornwell, saber que era el padre de ese hermoso niño y primo de Candy al mirarlo quiso que el barco se partiera a la mitad y la mandará a lo más profundo de la mar.
"que vergüenza! lo que debe pensar de mí"
fue su pensamiento cuando los presentaron, el la saludo normal, ella se sintió un poco más tranquila, ambos se ruborizaron sin embargo disimularon muy bien, ella agradeció que en todos esos días el no mencionara nada sobre aquella noche; al llevar por el recorrido del barco al pequeño nunca pensó que el caballero los acompañaría, cuando llegaron al cuarto de mando el capitán Nive al ver a Sandra sin percatarse de quién la acompañaba y pregunto:
-Señorita me quieres decir ¿a dónde te desapareciste anoche?
Ella evadió la pregunta.
-Papá mira hay un pequeño caballero que muere por conocerte y conocer todo lo que sucede en este lugar.
El capitán complacido lo saludo lo llevó hacia el timón, lo cargo y permitió que tocará el timón, Archie y Sandra permanecían a la distancia observando, el joven en una reacción espontánea tomó la mano de ella y le sonrió.
-¡Muchas gracias! -dijo Archie.
-Es un placer -reaccionó separando su mano-. Tómalo como una disculpa.
-¿una disculpa?
-Si lo que sucedió anoche la manera en como te hice caer, y después tu sabes el modo como te silencie no fue correcto, espero lo puedas olvidar.
-¿De qué hablas? yo no recuerdo nada -le dio un sonrisa seductora y guiño el ojo.
-¡Oh vamos por favor perdóname!
-Si te hace sentir mejor, esta bien lo diré, estas disculpada.
Pero lejos de estar enojado él estaba nervioso desde el momento que los presentaron, no podía sacar la sensación de esos labios tibios en los de el.
-Hemos llegado -dijo la rubia despertando a Sandra y Stear.
Candy bajó del carro, se sentía feliz de estar en esa casa, en aquel verano inolvidable ella no conoció la villa de los Andrew, se hospedó en donde estaban los alumnos del Colegio Real San Pablo. Y para la fiesta Blanca su presencia no fue requerida.
-¡Es hermosa! -dijo Sandra.
-Si lo es, -respondió Archie-. Ya lo verán pasaremos un hermoso tiempo aquí podremos hacer muchas cosas.
Entraron a la villa ya había servidumbre esperando por ellos los guiaron a sus habitaciones, el pequeño Stear hizo una petición poco común.
-Papá ¡por favor! quiero que Sandra este cerca de mí, permite que mi cuarto se conecte al de ella.
-No hay ningún problema por mí -respondió ella-. Para mi será un placer estar cerca de ti Stear te contaré más historias de barcos y piratas qué te parece.
Sandra se quedó, al lado de la habitación del pequeño Stear y Archie, se comunicaba por una puerta,
-Mira ¿qué te parece tu recámara Sandy? -pregunto el pequeño.
-¡es muy hermosa! gracias.
-Stear es hora del baño ve con Mary te ayudará -dijo su padre.
-sí papá -susurro con una voz triste.
El pequeño se retiró, los dos se quedaron callados Archie, pronunció la primera palabra.
-Sandra quisieras salir a caminar conmigo me gustaría mostrarte los alrededores.
-Si será un placer para mi, déja refrescarme un poco y bajo en un momento.
Candy pudo escuchar la invitación, ella venía a lo mismo, quería llevar a Sandra a conocer los alrededores, pero al escuchar que Archie estaba haciendo la petición se retiró en puntillas para no ser escuchada iba muy divertida la rubia
-¡lo sabía Archie ella te gusta! -dijo Candy.
Candy se dio cuenta de las miradas de Archie hacia Sandra.
-Creo que tendre que caminar sola.
Candy caminó sin pensar, llegó a la cercanía de la villa Grandchester.
-Hermosos recuerdos -menciono la rubia-. Me duelen es inevitable no sentir, te amo con todo mi corazón, nunca he dejado de hacerlo, en nuestra separación un parte de mi se quedo contigo aquella noche de invierno, nunca he sido la misma.
Se trepó al árbol más frondoso y alto que vio, sentada en una de sus ramas más altas ondeaba su vestido, tenía un vestido blanco, se movía con el viento al igual que su cabello, miraba el atardecer
-estoy tan enamorada de ti, despertar cada mañana sabiéndote lejos a sido un abismo, ¿en algún momento tu me pensarás como yo lo hago? -cerró sus ojos y suspiró, ahhhhh...
De repente escuchó una vocecita que le decía:
-¡hey! tu ¡oye!
Ella voltio, bajo de un salto
-¡woooow! puedes volar! -dijo la niña.
Candy le sonrió, la pequeña con ojos de asombro la admiraba, veía como los rayos del sol iluminaban sus rizos, haciendo que parecieran como el oro, sus hermosos ojos verdes, su piel blanca...
-¿eres un hada? -pregunto-. eres igual a las hadas, de los cuentos que me lee mi papá.
Ella no quiso sacarla de su error, era tan dulce la niña que siguió con el juego.
-¡Hola! ¿cómo te llamas? -preguntó Candy.
-Me llamo Katherine, me puedes decir Katy, dime ¿que tipo de hada eres tú? vi como vuelas, ¿donde están tus alas? no las veo.
-¡Oh! veras son invisibles sólo personas muy especiales las pueden ver -respondio Candy.
-Dime eres un hada de las cuidan el bosque oh de las que ayudan a las personas que se pierden, o están tristes ¡porque, si es asi, ¡por favor ayúdame!, mi papi tiene que volver a ser el mismo desde que llegamos aquí por alguna razón sólo se la pasa encerrado.
-Tal vez tiene cosas que hacer, oh está enfermo.
-¡noooo! -respondió la pequeña-. El dijo que estos días iban a ser nuestras vacaciones.
Candy se bajó a su altura y la miro.
-Mira los adultos a veces pasan por tiempos difíciles, el hecho de que sea tu papi no quiere decir que no pueda sentirse triste o enojado es normal, no es que tenga algo en contra tuya.
-¿Podrías conseguirme unos polvos mágicos para que el sonría? -pregunto la niña.
-¡Katy! ¡Katy! Katy! se escuchaba que la llamaban
-¡tengo que irme! ¡por favor ayúdame! te veo aquí mañana a la misma hora.
Dejó a Candy ahí parada.
-¡Ay! Dios ahora qué hago -pensó Candy-. En que me metí.
-Katy ¿dónde estabas? ¿por que sales de la casa sin avisar?
-Mamá Karen necesitaba salir, papá se la pasa encerrado no se que tiene, el dijo que serían hermosos días aquí, ¡sólo se la pasa enojado!
-Pequeña, es sólo que no se siente bien está un poco enfermo, aquí estoy yo para ti, yo te quiero mucho
- Lo se, pero quiero a mi papi ¿que pasa? con el mami ¿por qué cambió tanto al llegar aquí?
-Ya te dije está enfermo tal vez mañana se sienta mejor, ahora vamos necesitas bañarte y te leeré un cuento de tus favoritos, antes de dormir.
-Mami, ¿qué crees que me pasó? ¡conocí un hada! -dijo la pequeña.
-¡woow! de verdad, eso es asombroso debes ser muy especial para que pudieras verla, pero anda es hora del baño.
Karen después de acostar a katherine tomó valor, sabía que tenía que hablar con Terrence no era normal como se estaba comportando desde que llegaron a Escocia, ella no lo entendía, tenía tiempo de no verlo asi, mucho tiempo supo que su tristeza disfrazada de mal humor tenía nombre y apellido Candy White Andrew.
Estar alejado de ella era una agonía para él, sabía que era su gran amor se quedó con Susana por deber, las giras eran intolerables al joven Actor nadie lo quería, su arrogancia alejó a todos de él y él en realidad eso es lo que quería, sólo hubo alguien a la que no logró alejar era Karen Cleys compartieron muchas cosas juntos, el sentirse incomprendidos, la vida como actor era glamurosa, la fama, admiradoras persiguiendolos, regalos, insinuaciones, pero dentro de todo eso, se pagaba un precio muy alto la soledad.
Karen se convirtió en una buena amiga, tomaban un trago después de un largo dia de trabajo ella lo cuidaba, había días en los que Terry se encerraba en un silencio no hablaba no comía, ella lo obligaba a comer, después de la boda con Susana Marlow las cosas se pusieron peor sólo dormía en su camerino, hizo de el su hogar nunca llegaba a casa evitaba lo más que podía a Susana, convivía con ella pero por lo que Karen supo y vio nunca se consumó el matrimonio después se enteró que Susana estaba embarazada.
Terry le contó a Karen que no era de él, pero la salud de Susana durante el embarazo decayó aún más, pues ella ya venia padeciendo meses de estar enferma.
Terry no hizo reclamos, aunque no fuera el papá, sentía que se lo debía, Terry le preguntó quién era el padre, ella sólo le dijo que ni ella lo sabía, que una noche fue a un bar, tomó unas copas se acercó alguien a ella y quiso sentirse amada.
-No se ¿quien es? Ni como se llama Terry -declaro Susana.
-¡Por favor! prométeme que cuidarás del bebé.
Ella estaba falleciendo él le dijo que siempre vería por el bebé, al morir, la madre de Susana se desapareció, ella le dijo a Terry que ese bebé no era nada de ella y no quería ninguna responsabilidad, se desapareció llevándose todo lo de valor que tenia su hija.
Terry se encariño mucho con la dulce bebé que era una niña y le puso por nombre Katherine
Toc... Toc... tocaron la puerta
-pasa -respondió la voz varonil al otro lado.
Ella entró
-Terry necesito hablar contigo.
-Dime ¿que quieres?
-No puedes seguir así, Katy te necesita qué pasa contigo ella piensa que estas enojado ¿por qué no sales de esta habitación? no comes bien, no te has bañado,
El se quedó callado.
-Anda dímelo, estoy aquí para ti quiero a esa niña tanto como tu, pero tu estas sufriendo y Katy también.
El la miró con sus ojos azul profundo.
-Aunque fue hace tanto tiempo los rastros de ella se encuentran en este lugar tengo tantos recuerdos, los mejores de mi vida los viví aquí con ella ¡Esto es una agonía! siento que me ahogó me quemo por dentro...
Prometí ser feliz; nunca prometí olvidar y definitivamente eso nunca pasara vivo de los recuerdos Karen se que sabes que la amo, pero este lugar duele desde la chimenea de esta casa, el piano, el lago hasta el simple hecho de caminar haya afuera, en este lugar me atormento por las horas, días y años perdidos de no buscarla, se han removido cosas en mi, se que nunca la he dejado de amar, todo esto a venido a sacudir lo más profundo que hay dentro de mi ser.
-¿Por qué? ¡no la buscaste Terry!
-Cómo la iba buscar con una hija en brazos, ¡como podría atarla a mí! con una responsabilidad así ya no era capaz de abandonar a Katy, hubiera sido muy mezquino de mi parte darle una responsabilidad así y luego siendo hija de la mujer que no hizo tanto daño, con su egoísmo.
Aunque Susana salvo mi vida supo que nunca la ame, me ató a ella esa noche, se que nunca me amo, el verdadero amor da libertad a ella no le importó mi dolor, ella supo que sufriamos los dos, ambos no hicimos ¡tanto daño!.
La he perdonado, en cierta manera la entiendo, me he puesto en su lugar imaginado a Candy a mi lado sin amarme, eso sería lo peor para mi, en su amor enfermizo por mi Susana pensó que algún día sentiría algo por ella, eso nunca podría haber pasado el amor no se impone, ¿como hubiera yo podido imponer a Candy un responsabilidad como la de una hija? Ella es hermosa merece un mejor hombre, se que soy un cobarde…
Le escribí, nunca mande esa carta diciendo que nada había cambiado en mi, que mi amor seguía y sigue siendo el mismo, ahora se que es más fuerte este amor, mucho tiempo pensé que había logrado tal vez superarlo, hoy sé que este amor es más fuerte que yo, ella dejó huellas que no se borrarán con nada.
-¡Buscala!
-¿Como? después de seis años ella debe tener una vida hecha, tal vez ya esté casada, con hijos.
-¡Pues averiguarlo!
-No, si ella es feliz; quiero recordarla como esta en mi mente, no sería capaz de soportar verla con alguien.
-Pues enfrenta esto, tu hija te necesita hoy me dijo que tiene una amiga hada¡empieza a tener amigos imaginarios Terry!, tú no eres un cobarde yo lo se; haber vivido con Susana dejando tu gran amor es de valientes, si la amas como dices, esos recuerdos lejos de ser un tormento son tus tesoros hazlo por el recuerdo de Candy, mira hacia adelante deja de atormentarte eso no te llevará a ningún lugar sólo te hundirá en el infierno, tienes una razón por la cual vivir y luchar en la vida, se llama Katherine ella a venido a ser luz a este par de solitarios no lo crees, me siento bien que me diga mama pero no lo soy, tu algun dia te casaras lo se, se que encontraras tu camino querido amigo, Eleonor llegará en unos días si te ve de esta manera, no lo soportara anda vamos a que tomes un baño y duermas en tu habitación, apestas a cigarro y mugre, pareces vagabundo con esa barba.
-Soy más atractivo -río Terry -. Acéptalo Karen soy todo un galan así.
-¡Estas loco! Terry mira que voy a creer lo que dice Katy, ella piensa que estás hechizado por ogros más no sabe que ese ogro de verdad es parte de tu seductora personalidad -rió ella.
-Esta bien, esta bien pero después me contarás de esa hada que dices que vio Katherine.
-Si dice que conoció a una hermosa hada el dia de hoy, que la vio volar de lo alto de un árbol y bajar de él, para platicar con ella, ¡lo puedes creer! la imaginación de Katy me empieza a preocupar creo que le has comprado y leído demasiadas historias de hadas, dice que lo más hermoso de su amiga hada son sus ojos verdes como las esmeraldas, terry sintió un dolor en el estómago, sabes que le pidió al hada magica y bella, no lo vas ha creer.
-¿Qué pidió?
-Unos polvos mágicos para ti, para que sonrías, no es encantadora Katy, ella te ama mucho Terry no eres su padre biológico y se parece tanto a ti en muchos aspectos tiene los ojos casi de tu color, su cabello es como el de Eleanor, y ama leer, no para de leer y cuando a estado con nosotros en las giras hay partes de los personajes que ella se sabe de memoria, sueña con ser una actriz como su abuela Eleanor, eres muy afortunado de tener un pequeño rayo de luz en medio de tu dolor, sé que sufres mucho pero anda trata de salir mañana a pasear te hará bien tomar aire fresco este lugar es hermoso.
-Gracias por invitarme Terry.
-De nada Karen eres una gran amiga, siempre has estado para mi y Katy lo aprecio mucho y aunque se que soy un amargado Karen quiero verte enamorada y con alguien siendo felíz
-Tú conoces mi carácter y no cualquiera acepta a una mujer con esta profesión, tu sabes lo que buscan los hombres de mi, piensan que porque soy actriz soy una cualquiera, ve tu madre es muy bella y tambien esta sola, pagamos un precio muy alto por esta profesion anhelo un verdadero hombre en toda la extensión de la palabra, pero supongo no existen
-¡Oye! no generalices.
-No lo digo por ti lo sabes bien.
En la villa de los Adrew una rubia estaba preocupada.
-Pobre Katy, no debí seguirle el juego ahora que hago, no la puedo dejar plantada, conseguiré un pequeña bolsita y pondré en ella un polvo dorado se lo daré para su padre, mañana iré al pueblo a conseguir las cosas y tal vez si se los hecha sea tanta la fe de Katy que ese viejo amargado cambie, como un padre puede dejar a su hija sola, no importa que esté triste o enojado, uno debe disimular con un niño si lo tuviera enfrente, ¡le diría unas cuantas verdades!, es tardísimo debo dormir -pensó Candy.
Sandra estaba apunto de quedarse dormida, ella había leído un cuento al pequeño Stear, fue un poco incomodo para ella hacerlo pues disimuladamente Archie la observaba en una pequeña salita de la habitación, pretendía leer un libro, pero solo escuchaba las palabras de ella, algo empezaba a pasar en su corazón, le gustaba de eso no le cabía duda, era bonita y tenía un carisma que cautivará a cualquiera, pero el hecho de que tuviera tanto afecto por el pequeño, fue la razón para atraerlo como abeja a la miel, mientras la miraba de reojo, ella hacía lo mismo al leer el libro, ambos sentían algo el uno por el otro, ella pudo ver en el buró del niño la foto de una hermosa chica de cabellos negros y ojos azules, dedujo que era Anie la mama de Stear.
"fue muy bella" -pensó por un momento
sintió un dolor en su corazon, ella en esos días se sintió muy atraída por él
¿como alguien como Archibald Cornwell? pondría los ojos en alguien como yo -meditaba-. Era tan hermosa supongo que de la misma manera la amo...
-¡Sandra! ¡Sandra! estas bien -pregunto Archie.
-¡ohhh! si disculpa se levantó de la cama donde el pequeño estaba dormido.
-Que descanse Señor Archibald.
la tomó del brazo.
-¿Señor Archibald? he hecho algo para molestarte.
-No de ninguna manera, solo que entiendo que no me he dirigido a usted como se debe, ahora discúlpeme que descanse
-¿qué fue lo que pasó? -se preguntó Archie-. ¿porque ese cambio?
observó a su hijo dormido y miro la foto de Anie
"debe ser eso" -pensó
-¡ay! Sandra me estoy volviendo loco muero por tocar nuevamente tus labios, voy a conquistarte me voy a dar nuevamente una oportunidad.
A la mañana siguiente en el desayuno, Candy mencionó que debía ir al pueblo Sandra de inmediato le dijo:
-Yo voy contigo necesito algunas cosas
-Claro Sandy.
Archie se quedó con la palabra en la boca para invitarla, la rubia se dio cuenta que ella huía de Archie, las dos chicas caminaban por el pueblo.
-¿Qué es lo que necesitas Candy?
-Necesito ir a la tienda de disfraces.
Contó la historia de la pequeña niña que conoció llamada Katherine.
-Bueno yo necesito una pijama olvide la mia no la puse en mi maleta, te parece si nos vemos en la fuente de la plaza a mediodía y así cada una hace sus compras.
-Me parece muy bien -dijo la rubia.
Candy entró a la tienda de disfraces al entrar por la puerta sonó una campanilla que estaba en la puerta, vino una señora de unos cincuenta años con su cabello canoso con una alegre sonrisa
-¿En que la puedo ayudar señorita?
-Vera necesito algo que parezca un polvo mágico.
-Claro que tengo algo que te puede servir, espera un momento.
La rubia observaba la tienda encontró unos disfraces de Romeo y Julieta, automáticamente vinieron memorias a ella, un dolor en su pecho apareció.
-Es algo inevitable siempre estarás presente en mi vida y en todo mi ser, la huella de ti en mi no se puede borrar con nada.
Recordando aquel beso robado tocó sus labios, la sacó de sus recuerdos la voz de la señora de la tienda, le entregó una pequeña bolsa con unos polvos de color oro.
-¡Es perfecto! -dijo ella.
-¡Mira lo que tengo aquí! -dijo la señora-. Encontre esto.
Sacó unas bellas alas
-Supongo que quieres ser una hada mágica.
-¡Si! ¿como lo sabe?
-Bueno no en balde tengo tantos años en este lugar, los polvos mágicos solo son para las hadas y de verdad que pareces una, eres muy bella muchacha.
-Gracias, es para alegrar a una niña que está triste, espero esto la haga sonreír, aunque me siento un poco mal por mentirle y hacerle creer que soy un hada de verdad.
-No muchacha no te sientas mal, la imaginación de un niño es una de las cosas más hermosas; cuando crecemos se nos olvida soñar nos volvemos muchas veces unos verdaderos ogros, si tu puedes aportar a la vida de esa pequeña una ilusión para soñar, dasela no es malo, o dime ¿por qué circunstancias la vida te ha llevado? acaso en tu niñez no hubieras querido que una persona se apareciera a tu vida, te diera una ilusión y te animará a seguir adelante aun teniendo problemas.
Candy por un momento se quedó meditando en las palabras de la mujer, es verdad lo que la mujer le decía, se sintió muy afortunada por que en la vida tuvo una persona que hizo esa parte de ser un hada, se imaginó a Albert vestido de hada y soltó una carcajada, siempre estuvo ahí para ella dando palabras de ánimo.
-Vez te hice recordar algo, -rió con ella la señora-. Es mágico imaginar verdad. La imaginación es algo mágico que tenemos todos los seres humanos podemos imaginar y soñar cosas hermosas, en un mundo propio donde nadie te lo puede arrebatar, por eso amo esta tienda cada persona que entra ha este lugar buscado un disfraz está dispuesto a soñar un poco, -le guiño el ojo la mujer.
Es como en el teatro esa persona toma el papel lo vive y representa, nosotros imaginamos y soñamos junto con el.
Candy sintió un dolor en su pecho ella ha soñado e imaginado con ese actor de ojos azul profundo como el mar, cada personaje cada recorte del el guardado como el mayor de los tesoros.
-Muchas gracias le agradezco mucho por hacerme recordar que se puede soñar lo había olvidado, hare muy feliz ha Katy.
-Y le daré estos polvos mágicos para que ahuyente a los ogros que rodean a su papá.
En otra parte del pueblo una bonita castaña entro a una tienda de ropa, Archie la observaba a lo lejos, quería hablar con ella decidió seguirlas a caballo, pero al ver en que tienda entró se detuvo sabía que la avergonzaría si se acercaba.
-Ahora que hago queria hablar contigo, no voy a permitir que me alejes de ti, eso de Señor Archibald me esta matando, te quiero me siento tan atraído por ti.
Observo a Candy salir muy feliz y sentarse en una pequeña banca
"será mejor que lo haga en otro momento" -pensó,
-Bueno ya que estoy aqui buscare un regalo para Stear y para ti Sandy, algo que pueda hablar de mis sentimientos hacia ti.
Sandra le decía a la mujer que la atendía
-¡por favor! debe tener una pijama como esta de mi tamaño
-lo siento señorita esas pijamas son de niñas, pero mire tengo nueva mercancía son unas hermosas pijamas, para una mujer como usted
-venga -le dijo-. Acaso no se ha dado cuenta, mirese
la paró frente al espejo.
-Usted ya no es una niña es una hermosa dama.
Resonaron las palabras de su papá en su mente "ya no eres una niña"
-Mire este es un hermoso camisón de seda y si se siente incómoda aqui esta la parte que la cubre es un hermoso conjunto
Ella lo observó, de verdad era un bella pijama, se miro al espejo y pudo entender que en muchos aspectos se empeñaba en ser una niña, la niña de su papá no quería crecer por no alejarse de el, todos los muchachos que le presento su padre, no es que no le llamaran la atención ella sabía que aceptando alguno vendría el siguiente paso de casarse y ella no quería dejar solo a su papá, el tiempo que vivío sola ella se juntó con malas compañías para llamar la atención de su padre, su mejor amigo Charly siempre la protegió de algún muchacho que quisiera pretenderla, recordó cuando quiso besar a Irvin un chico que a ella le gustaba, Charly le puso una golpiza a ese muchacho, fue su único intento de beso y hace unas semanas el beso que le dio a Archibald, dejó una sensación en su corazón, ella se decía una y otra vez que ese no había sido un beso solo un choque de labios.
"si solo fue eso" -repetía una y otra vez en su mente
Muy en el fondo sabía que en estas semanas se había enamorado de Archie y no solo de él, de su hijo.
-¿se la llevara? -preguntó la mujer.
-Si póngala en un caja para mi, -suspiro.
En dos semanas más papa vuelve nuevamente a Londres, me marcharé en dos semanas no puedo seguir aquí ¡me estoy encariñando demasiado!, no seré capaz de soportar la separación si espero más tiempo saldre lastimada.
Por la foto que vi de Annie no soy mujer para Archibald, se ve que ella era bella, refinada como el, ademas es; un heredero de las familias más poderosas de America, yo no podría aspirar al amor de un hombre así.
Mirándose al espejo corrieron lágrimas por sus por sus mejillas.
Salió, camino hacia el encuentro con Candy, la vio sentada en una banca en la plaza central frente a la fuente, la rubia tenía su mirada perdida mirando caer el agua, se acercó en silencio no la quiso interrumpir sus pensamientos y se sentó al lado de ella.
Era un breve momento de vida en el que ambas jóvenes se sentían pérdidas cada una en el mundo de sus pensamientos, en este viaje a Escocia, donde Candy pensaba que serian una felices vacaciones, sucedería situaciones de todo tipo: dificiles, sorpresivas, complicadas de las cuales no tendría control.
hola chicas que tal espero que les haya gustado este capitulo, que tal por un momento pensaron que terry estaba casado con Karen, no fue asi jejejej ;) nos leemos en el proximo capitulo bonito fin de semana. tratare de publicar los viernes si no es asi sera mas tardar los sabados
*Kamanance *lectora 1977 *Eli *Candice White *Karysthel *Elydereyes *Guest gracias por su apoyo chicas en sus comentarios
y a las o los que me estan siguiendo y no han comentado y los que me han marcado como favoritos muchas gracias de verdad lo aprecio mucho con carino Saadesa :)
