Después del highschool, Kevin tenia fija su meta: su propia tienda de bicicletas, patines y motocicletas, y lo esta logrando, pero últimamente siente que algo falta.
-siento que algo falta- se dice a si misma mientras hace el inventario de los patines.-haber.. Llaves para reparar, aceite par lubricar, lo he revisado todo como 5 veces, ¿Por qué..?-
-hola Kevin-Doble D entra a la tienda, quien a su lado es mucho mas pulcro, ya no tan desgarbado como en sus tiempos de estudio.
-que tal, Doble D, ¿sabes? Algo me pasa siento como si algo me faltara.-
-te has sentido asi desde que Nazz dejo de hablarte ¿recuerdas?-
-asi si, lo olvide.. Otra vez.. Jeje, ay.. Desde que Nazz se enojo conmigo, no me dirije la palabra-
-me alegro que reconoces que un lujo no puede sustituir la compañía de las personas-
-pero Doble D, yo usaba mi bici y mi moto para llevarla donde quisiera, a ella le gustaba mis.. Y con ella lo compartia- esto ultimo lo dice triste.
-pero tu querias mas tu moto que a ella-
-bien tal vez exagere, gracias Doble D, siento que me quite un peso de encima, ahora: el inventario de las ruedas-
-¡¿Qué? Crei que saldrias a buscar a Nazz- exclama Doble D.
-pero todavía me falta recibir cajas, no puedo inaugurar la tienda sin materia- dice Kevin regresando a lo que hacia.
Doble D por un momento se queda con la boca abierta y sin avisar sale, afuera una mujer rubia se acerca de el.
-lo siento, Nazz, creo que todavía no esta listo- responde, la mujer solo baja la cabeza tristemente.
-¿sabes? Se me ocurre una idea-.
Finalmente la tienda de bicis finalmente esta lista, todo el material, pintura, caja fuerte, solo faltaba una pequeña fiesta con sus amigos para la inauguración, ¿debería afeitarse?, ¿para que?, sin embargo, había un problema, si haría la fiesta de inauguración, con todos sus amigos.. Entonces también tendría que invitar a Nazz, empezó a sentir el sudar frió, estaría muy mal excluirla, tal vez no hacer fiesta, pero esta en su lista de cosas que siempre deseo hacer, así llego a su propia conclusión: si no invita a nazz, no hay fiesta, si no hay fiesta, no hay inauguración, si no hay inauguración, no hay tienda de bicis.
-¡ok! ¡ok! Por que ya me duele la cabeza, uf, solo.. Solo es una invitación.. A una fiesta ¿no?.. No es gran.. Cosa.. Gulp..- se dijo a si mismo, tratando de convencerse de que dirigirle la palabra a nazz no le afectaría nada, pero no, siente los latidos en su pecho, esforzando cada nervio de su ser para salir de la tienda, sin ponerse su chamarra, y con nubes negras en el cielo y que el no vio, se dirige al cul-de-sac, a la casa de nazz.
-valor, kevin, valor- se dice a si mismo mientras se acerca de la casa de la rubia, inconcientemente buscando una excusa para no llegar a la puerta, pero no encontró ninguna y ya esta a un paso del territorio.. Hasta que ve unas sombras por la ventana.
Nazz con una radiante sonrisa, sus manos entrelazadas con las manos de Doble D.. ¡¿Doble D? ¿Qué hace el con Nazz?.. Kevin se queda de piedra, no nota las gotas de lluvia sobre el, pero si siente un frió interno por todo su cuerpo, no sabe de que están hablando, pero se nota que están disfrutando su platica, solo se queda viendo, por dentro tenia una maraña de pensamientos, ¿Qué pasa alli adentro? Una dolorosa sospecha lo tenia temblando por dentro.
Pero el mundo se le viene encima al ver una de las manos de su hermosa Nazz al corazón de Doble D.. ya no tenia que ver mas, esta confirmado..
Su corazón roto, lo llevo al parque, y ahí se sentó, apenas se da cuenta que tiene lagrimas, mezclándose con las gotas de la lluvia
"te lo buscaste, kevin, tuviste muchas oportunidades, mucho tiempo, la hiciste a un lado, debiste pensar que ella no te esperaría toda la vida, ella tiene derecho de seguir, la dejaste ir, déjala ir, mejor Doble D que yo"
Con esta resolución, mojado y triste, se va a su casa.
