Capitulo 2
"Amigos y Malos entendidos"
Diablos… debo haberme vuelto totalmente loco…»Zack meditó pasándose una mano por su cabello, era London la persona frente a él, verla le trajo recuerdos inesperados
—Esto fue una mala idea—dijo bajo mientras se acercaba a ella
-.-.-.-.-.
London vio a Zack, suspiro y acomodo su ropa Arturo Vitali ¿Estaba más alto? No seguro era el efecto de no verlo en algunos meses, estaba nerviosa y no sabía porque, Él traía un corte diferente que le quedaba demasiado bien, de nuevo volvía a ponerse nerviosa, no recordaba que Zack causara ese efecto en ella. Recompuso su actitud, después de todo era London ella siempre estaba en control aunque la mayoría creyera lo contrario, eso solo era una faceta que mostraba a todos, ser una niña caprichosa y mimada era lo que todos creían de ella, y había estado bien durante mucho tiempo pero ahora ya no tenía necesidad de hacerlo, ahora podía mostrar todo lo que era, después de todo era la hija de uno de los hombres más ricos del mundo, tenía que estar a la altura, el tiempo de hacer tonterías había terminado. Algún día ella se haría cargo de los negocios de su padre.
Zack sonrió, las manos le sudaban, acomodo su cabello nuevamente, London se veía más linda de lo que podía recordar «Tranquilo, respira y camina» Zack contaba los pasos ella estaba ahí tan cerca y tenía un miedo extraño de acercarse, eso era tonto después de todo se conocían de años, no había motivo para estar sudando como lo estaba.
— ¿Zack?—Una voz lo detuvo
— ¿Maya?—Zack la vio y por extraño que pareciera sintió una incomodidad. —Cuanto tiempo, te ves linda, siempre has sido linda no es que ahora no lo seas —Zack balbuceo. —Te ves bien—Finalmente dijo recomponiendo su actitud
—Gracias, tú también te ves bien—Maya sonrió. — ¿Qué has hecho?
—Bueno tengo un club en el centro de Boston, no es muy grande pero es mío
—Siempre supe que lograrías grandes cosas
—Bueno tuve ayuda, Cody me ayudó mucho
— ¡Oh es London!—Exclamo Maya viendo hacia donde London acababa de sentarse—se ve diferente
— ¿Tú crees?—Zack volteo a verla
—He leído mucho de ella últimamente, no creí que viniera a la reunión, ¿recuerdas como odiaba la escuela? aunque ha estado muy ocupada, sale en las revistas creo que lo último que supe fue de un incidente en Praga, Aunque ella siempre debe ser el centro de atención. Recuerdo la fiesta de cumpleaños que organizaste para mí—Maya sonrió con nostalgia—Fue divertido
—Claro que sí London clavo mi rostro en el pastel, eso y más cosas, como la vez que nos quedamos encerrados en el submarino
Maya sonrió junto a Zack
—Fue un día que no olvido, Vi a Bailey hace un momento, ella y Cody se ven muy felices
—Bueno, son tan extraños ambos.
—Sigues siendo igual de divertido. —Maya vio su reloj, se habían designado horarios para las actividades: dos días dedicados a recordar viejos tiempos— ¿Te veo al rato?—Pregunto
—Claro—contesto Zack con una sonrisa nerviosa y volvió su mirada a London seguía sentada en una mesa. Bailey y Cody estaban a su lado ambos usaban unas camisas de pareja de lo más cursis. Pero quitando aquellas dos aberraciones de la naturaleza, que eran la excepción que confirma la regla de que las parejas gustan de la cama e intimidad más que Woody de la comida, el resto del barco era normal, estaba sumido en una inmensa paz. Y a Zack le gustaba esa paz. Era su momento zen, su momento de estar en la zona—Como solía decirle— estaba de nuevo tranquilo, el nerviosismo que había experimentado antes se había esfumado. Se sentó y recostó sobre una mesa, estaba abrumado y cansado. Vio el número de su camarote, al menos habían asegurado la estancia en esos dos días, con parsimonia camino alejándose de sus amigos, dio una última mirada hacia London ¿Por qué ella no lo saludaba? Llego hasta la puerta. Se preguntó si compartiría su habitación con alguien, se dejó caer sobre la cama, no estaba interesado en las actividades de ese día ¿Qué podía hacer? Salvo ver a sus antiguos compañeros y recordar los años de la escuela y claro hablar de lo bien o mal que les había ido en la vida. Cerró los ojos hundiéndose en el mundo de los sueños.
«Estaba oscuro y no sabía porque se sentía agitado, London estaba ahí y también Maya, volteo en todas direcciones, pudo distinguir a otras chicas, seguro era una pesadilla donde todas las chicas con las que había salido se unían contra él. Sintió pánico. —Mal novio—repetían todas al mismo tiempo, London sobre salía con una mirada acusadora
—No fue mi intención—dijo con una voz apenas audible. —Soy un chico lindo, no es mi culpa
Abrió los ojos repentinamente sin saber que había soñado pero estando seguro de que lo había hecho. El susurro del viento tocaba sus sentidos con una leve caricia a su piel que la erizaba. El sol cubría el cielo amenazando con atardecer en cualquier momento. Aunque aún no era tiempo. No se había quitado los zapatos y ahora a pesar de su cansancio debía actuar de forma normal. Sentía que era más aburrido que Cody y eso ya era demasiado. Se quedó mirando el ventilador en el techo con ambas manos sobre el estómago, hondeaba lentamente con cada paso de los segundos y le producía cierto alivio que ni siquiera el comprendía vio a su alrededor, el camarote donde estaba era diferente al que tenía cuando estudiaba en elSeven Seas High School, el S.S Tipton era igual pero él se sentía diferente. Probablemente por la edad ¿En qué momento se había vuelto serio?
— ¿Zack?—Otra voz molesta interrumpía su momento de paz mental. Completamente asombrado se piñizcó, solo para descartar el que pudiera estar metido en un desvarío onírico o senil. Pero el dolor parecía bastante real y se debatía entre la idea de salir al exterior para comprobar que el apocalipsis no había comenzado en ese momento, solo eso podía explicar lo que estaba viendo.
— ¿London?—Pregunto levantándose rápido, Sacudió la cabeza, definitivamente estaba empezando a desvariar. — ¿Qué haces aquí?
—Toque la puerta pero no abrías
— ¿Cómo entraste?
—Mi papá es el dueño—London hablo despacio y con complacencia como si Zack fuera un niño pequeño—Tengo una llave maestra, esperaba verte
—Bueno te vi cuando llegue, no esperaba verte realmente—afirmo Zack
—Cody me pidió que te avisara sobre algo, aunque no puse atención, odio hacer favores ¿Puedes creer su descaro?
Zack trago pesado, la voz de London era tan suave, no recordaba cómo le gustaba cuando usaba ese tono… Inspiró hondo, saboreando aquel perfecto momento aquella perfecta hora, pero no le supo bien, no era perfecto, no podía serlo. Le incomodaba no haber seguido con ella. Además no había rastro de Cody ni Bailey… Si había algo que a Zack le gustaba tanto como ligar chicas, era poder molestar a su hermano. Él no era un chico de costumbres y le incomodaba sobre manera que por primera vez aquellos dos enamorados lo hubieran dejado solo. Aunque técnicamente no lo habían hecho, pero para toda responsabilidad culparía a Cody de cualquier cosa. Habían roto su comunión con la naturaleza de su yo interior, habían destrozado su paz y su armonía diaria al convencerlo de ir a la reunión… vaya, que le habían jodido sus planes de olvidarse de las chicas. London se acercó lentamente con una sonrisa qué lo dejo sin palabras entonces un ruido se escuchó».
Zack respiraba agitado, su rostro estaba lleno de sudor, Había soñado con London y no estaba seguro si había sido una pesadilla.
— ¡Hey Zack! —Alguien le hablo desde la puerta
— Woody. —Zack sonrió. — ¿Eres mi compañero?
—No, solo quería saludarte tu puerta estaba abierta ¿Estás bien?
—Claro, es bueno verte
—Estoy tan feliz —exclamo Woody. Lanzándose sobre Zack en un abrazo de oso
—Woody ¡me asfixias!—exclamo Zack
—Lo siento estoy tan emocionado de volver a verte
Zack sabía que se había alejado de sus compañeros pero en la búsqueda de su "yo interno" había emprendido un viaje por todo el País, no mentía cuando le dijo a Cody que todos sabían lo que querían de la vida, cuando bajo del barco no estaba seguro lo que debía hacer, Cody no había entrado a Yale pero eso no había detenido a su hermano, Cody era bueno en todo lo que se proponía excepto las chicas y los deportes, pero al menos sabía lo que quería lograr, él no estaba muy seguro de eso.
—Lo siento viejo, ya sabes tenía muchas cosas ¿Cómo te va?
—Oh maravilloso… Steve—Woody arrastro el nombre—Sigue con mi mamá
—Me imagino—Zack alzo las cejas
— ¿Iras al Aqua Lounge? el Señor Moseby dirá algo esta noche
— ¿Moseby está aquí?
—Si—afirmo Woody—él y la profesora Tutweiller están aquí
— ¿Sabes Woody?..—Zack pensó lo antes de contestar—iré en un momento, solo necesito unos minutos —Zack al final claudicó
—De acuerdo, te veo después —Woody sonrió mientras salía del camarote
Zack alzo una ceja y sonrió, busco en su pequeña maleta una playera nueva, por suerte había traído lo esencial para su estancia de dos días.
-.-.-.-.-.-.
London vio el cielo había nubes blancas y grises cubriéndolo, hasta donde su vista alcanzaba, tenía tantos recuerdos de sus amigos
— ¿Estás bien London?
Moseby se acercó a la chica con una sonrisa paternal
—Hola Moseby —Saludo London abrazándolo. — ¿Qué tal el trabajo?
— ¡Oh lo normal! trabajo, ¿Pero qué ocurre? Tienes una cara triste
Moseby no era su mayordomo, ni su sirviente… Era como su padre. London sonrió
— ¿Crees que hago lo correcto al casarme?
—Bueno, creo que puedes decidir ¿No estás segura?
London pensó un momento lo que debía decir, quería encontrar las palabras adecuadas para explicar su momento de duda
—Momentos juntos, solo eso—London suspiro—Recuerdos
—Zack—dijo Moseby. —Por él
—Sí, con él todo parecía natural, ambos nos conocemos desde hace años, aunque fue extraño al principio, como si supiera lo que pensaba antes de decirlo y créeme me esforcé en no pensar mucho—London estatizo lo ultimo
—London te hare una pregunta y quiero que la pienses bien ¿Qué sientes cuando estas con Todd?
— ¿Sentir?
— ¿Cuál es la diferencia con Zack?
— Zack es divertido siempre sabía lo que yo quería aunque yo no lo supiera, no me hablaba de la forma que lo hacen los chicos—London movió sus manos—Me trataba de una forma normal, no pretendía ser educado o algo parecido, me decía lo que pensaba de las cosas sin el menor miedo que lo acusara con papá y a veces me corregía, se molestaba cuando quería pagar algo, aunque no siempre, él sabe que a mí me gusta usar mi tarjeta —London hizo un puchero—Y me dejaba hacerlo. Era algo mágico, pero siempre parecía pensar en algo más, a veces lo sorprendía viendo su foto del baile con Maya. Créeme Moseby eso era de mal gusto,
—De acuerdo, pero quizá la magia estaba en cómo te hacía sentir estar con él, lo que ocurría cuando estaban juntos
—Bueno, cuando salía con él me hacía sentir como si caminara en una nube
—Ves, eso era lo especial y algo así no desaparece de la nada ¿No crees? ¿Por qué no hablas con él? ¡Vamos anímate!… aún son amigos ¿Por qué no ser solo amigos?
— ¿Sabes Moseby? ¡Tienes razón!—Dijo London Afirmando— Él sigue siendo mi amigo
—En ese caso deberías ir al Aqua Lounge. Seguro él está ahí. Además Emma quiere decir unas palabras
—Gracias por escucharme Moseby—London lo abrazo
—De nada, ahora ve…
-.-.-.-.-.-.-.
Zack no recordaba que hubiera tantas personas en su clase, su mano le dolía de tanto saludar. Por suerte el resto de la tarde era un momento de descanso.
London era la única persona a la que no había saludado, no por falta de ganas, más bien era mala suerte siempre que estaba por acercarse aparecía algún antiguo compañero o alguna ex novia, bueno la palabra "Novia "era demasiado. El caso era que no tenía la oportunidad de acercarse
—Hey Zack—Cody sonrió— ¿Has visto lo higiénico que son los baños? debo decir que me siento tan a gusto por eso, no tengo que usar gel anti bacterial
—Nunca serás normal—dijo Zack— ¿Puedes creer que no me ha saludado? Como si no existiera.
— ¿Quién?—Cody volteo hacia donde su hermano estaba viendo, Cody podía jurar que si Zack pudiera lanzar un rayo láser ya hubiera impactado sobre London Tipton— ¿Por qué no la saludas tú?
—No, eso es lo que ella quiere, lo sé… Al principio pensé acercarme pero ella no lo ha intentado
—No sé qué estas pensado—aseguro Cody
—Vamos hermano, soy Zack debería haberme saludado primero ¿Por qué esta tan divertida con ese chico?—señalo hacia donde London sonreía con un chico— Yo soy divertido
—Eso es patético, Zack —se quejó Cody—.un chico que tiene fama de poder ligarse a todas las chicas lindas. ¿Qué tiene eso de divertido? —dijo, y elevó Los brazos, delgados y largos, hacia el cielo, fingiendo frustración. —No puedes ir a saludar a una amiga
—Siento decepcionarte, pero yo no soy el que le agregó lo de chico guapo al título.
—Eso, por eso no te saluda—Apunto Cody. —Solo piénsalo un poco
—Bien, la saludare. Pero esto lo planeo ella
— ¡Seguro! London tiene un plan malvado para atraerte—Cody dijo con sarcasmo
Zack dio un pequeño gruñido, estaba molesto pero no por las palabras de su hermano, lo que lo molestaba realmente era que London estuviera de lo más feliz con alguien que no podía recordar ¿Desde cuándo London hablaba con cualquiera? Se iba a casar hasta donde sabia—si es que Cody le había dicho la verdad—Una chica comprometida no debería reír con un chico. Froto sus manos y toco el hombro de London
—Hola Zack—London sonrió
—Hola—saludo Zack clavando sus ojos en la persona con la que estaba la chica
London se despidió del chico y dirigió su atención hacia Zack
— ¿Qué tal has estado? Supongo que bien me entere que te casas—Había un poco de reproche en esas palabras.
London sintió un enojo repentino por la forma en que Zack le había hablado
—Exacto, es genial. Todd es uno de los chicos más ricos, tiene su propia isla, es perfecto
— ¡Claro! es rico. —Zack destilo todo el sarcasmo que pudo
London entorno los ojos. Había cierta desilusión y algo de reproche en su mirada
—Me da tanto gusto que te alegres por mí, eres mi amigo—London uso su mejor sonrisa fingida, la misma que usaba cuando salía en alguna revista
— ¡No puede ser! —murmuró contrariado. Estaba molesto, más que molesto siempre supo que lo suyo no era el tacto al hablar. Pero la mirada de reproche de ella lo molesto demasiado "Amigo" No podía existir una palabra más horrenda para él, pero después de todo no tenía derecho a reclamar nada.
— Claro que soy tu amigo. — Sonrió. -—Cuéntame sobre la boda, es tan...Espera sé que tengo la palabra adecuada para decirlo. — Zack cerró los ojos pensando una palabra que no sonara tan mal—Inesperado—finalmente dijo
—No, no es inesperado, era obvio—London de nuevo usaba palabras lentas como si Zack no lograra entender algo obvio—Soy London—Dijo con ese habitual tono de superioridad que empleaba cuando estudiaban. Jamás pensó que lo volvería a usar con él. Pero ahí estaban ambos viéndose fijamente
Zack podía sentir la mirada de London, sin duda lo estaba tratando como las últimas semanas que estuvieron juntos, como si él fuera tonto.
—Claro, eres London
London negó con la cabeza, ahora recordaba lo odioso que podía ser Zack cuando estaba molesto. Acaso le molestaba su boda ¿Por qué simplemente no podía decirlo?
—Tengo cosas que hacer y estar con toda esta gente—London negó y señalo a todos—Es demasiado, fue inesperadamente agradable saludarte—London se alejó visiblemente molesta
Zack puso cara de indignación, ella le dada la espalda. Él no había terminado de hablar y ella lo ignoraba. Había unas cuantas cosas que ella debía escuchar, dio dos pasos dispuesto a terminar esa discusión cuando una mano lo detuvo
—Estas aquí—Maya sonrió tomándolo del brazo
—Hola—dijo Zack— Dije que lo haría— Hablo despacio y sonrió como idiota
— ¿Era London? Realmente parece molesta por estar aquí
—No le gustan los lugares con mucha gente, ella prefiere la tranquilidad, aunque aparente lo contrario, ya sabes las fotos y salir en revistas
—Parece que la conoces muy bien, bueno no me extraña son amigos
—Es cierto—dijo Zack y de pronto eso fue como una revelación, ante todo era su amigo. No debía importarle su vida amorosa más de lo que haría un amigo. Pero lo hacía, le importaba, eso debía significar algo aunque no estaba seguro de lo que era, de nuevo se molestó pero esta vez por no entender lo que su loca mente estaba pensando «Te estás volviendo loco» pensó
—Maya, te veo después, debo hacer algo
—Claro, estaré cerca
Zack resopló y caminó con pasos bruscos y zancadas largas, nada que ver con su forma relajada de caminar, no. Ahora Zack andaba como un león enjaulado por los pasillos del crucero, como si encontrar a London en ese enorme Barco fuera fácil, estaba cabreado buscando donde descargar su frustración cuando de pronto…
— Nos van a pillar.
¿London? La voz definitivamente era de ella era muy parecida aunque no podía estar seguro, sonaba risueña y alegre, algo ronca y seguida de una serie de risitas tontas.
¿London soltando risitas? Parpadeó y se acercó con sigilo al escuchar un murmullo en respuesta, aunque no entendió las palabras y no pudo reconocer la voz, era definitivamente un chico. Quizá el mismo con él que estaba antes. Abrió los ojos como platos, caminó de puntillas hacia donde provenían las voces.
— ¡Estate quieto! — Se oyeron más risas
¿Con quién, en nombre de todo lo sagrado estaba London?
«Mierda, mierda, mierda». Zack estaba más molesto
Se dio la vuelta y se frenó de golpe a un milímetro de tragarse un salvavidas «Por poco», pensó. Solo le faltaba que lo encontraran con su dignidad por los suelos y su cuerpo tirado a la buena de Dios espiando. Esquivó con gracia el obstáculo y de puntillas corrió por el pasillo hasta encontrar un hueco en la pared donde cobijarse. Las voces pronto se oyeron de nuevo.
— ¿Qué haces? ¡Pueden ver!….
La frase se cortó en seco y todo lo que podía escucharse era las respiraciones aceleradas, el sonido de húmeda succión posterior a un beso y ¿Un gemido? Abrió los ojos desorbitadamente. Jamás pensó vivir para ver u oír en este caso, a London gimiendo. ¿London gimiendo? esta imagen lo perturbo más. Lo peor de todo es que el sonido era tan erótico y sensual que Zack se sintió incómodo en más de un sentido. ¡Dios! Debía estar enfermo para sentirse interesado en lo que ocurría en ese momento en lugar de asquearse. Pasaron los minutos y más gemidos bajos se escucharon en el lugar, no todos femeninos, dicho sea de paso ¿Es que no se cansaban? ¡Joder! ¿No veían acaso que era un lugar público? ¡Qué vergüenza! Casi se sentía tentado a salir de su escondrijo para darles una lección. Pondría una cara de reproche y los vería de forma acusadora
Se quedó pensativo… sonrió con malicia y dio un paso dispuesto a enfrentarlos y disfrutar de las caras de terror que vería en ellos. Sería fantástico, además que podría beneficiarse de aquello porque ¿Acaso no le deberían un favor si no decía nada? Ya estaba saboreando el momento cuando…
— Maldita sea — oyó la voz entrecortada de alguien — aquí no… no podemos… — De nuevo la frase quedó a medias, rota, sin lugar a dudas, por un nuevo beso.
— ¡Maldito! ¿Qué no escucho que ahí no se puede?—dijo Zack con un susurro
Vaya noticia ¡Qué primicia! Iba a disfrutar molestando a London durante mucho, mucho tiempo. Sería su venganza por tratarlo como idiota, no es que lo fuera, pero ella no podía estarse besuqueando con un chico… aunque odiara la palabra ella estaba "Comprometida" Pobre Todd, seguro era un pésimo novio, no es que él fuera mejor, aunque si, él era mejor
— ¿Qué haces ahí metido? Por tu cara de susto nada bueno. —Una voz femenina lo sorprendió de golpe
Zack Martin miró a London Tipton viéndolo con curiosidad.
— ¡London!—Zack abrió la boca e inconscientemente agarró la muñeca de su ex novia atrayéndola al refugio de su pequeño escondrijo.
— Ssssssssch. Guarda silencio—Zack la pego más a él, podía sentir la respiración de London muy cerca.
¡Bendito dios! Si London estaba ahí ¿Quién demonios estaba besándose en ese lugar?
