Capítulo 2 El chico del campo

Es de noche y en los alrededores del castillo las personas ya se encuentran descansando después de un día lleno de trabajo y excitación por las peleas. Entre los pocos habitantes que deambulan las calles esa noche se encuentran un señor, cercano a los cuarenta años, y un joven el cual no parece pasar los dieciocho, iban charlando mientras caminaban por aquellos caminos de colores tan vivos por la puesta del sol.

-Dime Link, ¿En verdad quieres llegar a ser un caballero?- Le pregunto Tanel al joven.

-¡Sí!, por eso fue que vine…- respondió con seguridad y cierta emoción -aunque no pude conseguirlo- cambió a un tono más bajo ya que había intentado ganar el torneo de ese día pero perdió en su última batalla.

-No te desanimes tan pronto, aun puedes serlo, el torneo no es más que una forma vistosa de lograrlo- dijo aquel señor tratando de animar al joven -pero antes… podrías decirme ¿Por qué deseas llegar a ser un caballero?- preguntó.

-¿Eh?-, el chico pareció no entender bien lo que quería decir aquel señor.

-Acaso es ese tu sueño o quizás buscas conquistar el corazón de alguna dama-, dijo el señor, en un tono de burla, tratando de hacer que el joven se relajara.

-Ah… No es eso- Se notaba un poco apenado por la pregunta pero continuo –Ser caballero conlleva honor y también dinero…- Seguía hablando el chico con un tono bajó. Sorprendido por la respuesta Tanel prefirió dejar que el chico continuara hablando, sin decir nada. -Eh vivido con mi tío y su familia ayudándole con los animales de la granja, pero últimamente sentía que eso no era suficiente quería hacer algo mas por él, para que pudiera vivir mejor con su familia, algo que haga que se sienta orgulloso por cómo me crio y educo- se oía sincera la respuesta del joven.

Tanel quedo aún más sorprendido que antes y pensó que un buen caballero debe de proteger y pensar en los demás, por lo cual creyó que aquel chico que tenia frente a él podría ser un gran caballero. Sin darle mayor importancia al porque vivía con su tío y no con sus padres prefirió no continuar la plática por ese rumbo. Además se podía ver que él había hecho todo por su cuenta, salir de su pueblo, viajar pelear en el torneo, lo cual ya decía mucho sobre su carácter.

-Link…- dijo Tanel después de haber pensado en todo eso – Sabes, no solo aquel que gana el torneo es el único que puede alcanzar la grandeza, cualquiera que demuestre un excelente potencial puede llegar a serlo, por el único encuentro que logre ver, se que tienes ese potencial… En la pelea pude ver tu habilidad a pesar de usar una espada demasiado pesada para un joven, aun así diste un buen combate. Con la desventaja de la edad, además del cansancio, estuviste cerca de la victoria-.

Link quedo sorprendido por todo lo que dedujo aquel hombre cuando ni siquiera en la posada se habían dado cuenta de que participaba en los combates. Era verdad lo que había dicho, la espada que uso en aquellas peleas se la habían prestado de las armas de los soldados cuando entro al torneo, después de que se rieran por haber llegado sin una y con ropa de campesino, tampoco tuvo oportunidad de descansar entre un duelo y otro, ya que la posada se encontraba lejos del lugar de los combates, además sin una armadura y el escudo más viejo que encontraron, posiblemente para seguir riendo, aun así había participado en aquellos combates y conseguido varias victorias.

-¿Cómo…? – Quería preguntar el joven sobre como supo eso pero se vio interrumpido.

-Me pude dar cuenta de todo eso porque yo llegue a ser comandante de las tropas del castillo- lo dijo con orgullo –aunque…- su tono cambio completamente y su mirada reflejo tristeza- no dure mucho tiempo la edad y las peleas no me dejaron seguir, ahora solo me dedico a entrenar a los aspirantes y atender algunos encargos…- Se detuvo para poder quitar esa mirada y no pensar más en aquellos tiempos -Veras, puedo llevarte al castillo y podrías llegar a ser caballero, ¿si es lo que en verdad quieres?-.

El chico no pensó por más de cinco segundos y respondió.

-¡Si, es lo que quiero, por mi, por mi tío y su familia!- se escucho muy convencido.

Se escucho una leve risa de parte de Tanel mientras ponía una sonrisa en su rostro- muy bien chico, es bueno oír eso. Muy bien entonces desde mañana…- Le explicaba a Link hasta que se vio interrumpido.

La puerta de una casa cercana se abrió, una mujer que se asomo y grito.

-¡Tanel!, ¡Regresas tarde y aun así te quedas afuera!- Se oía bastante enojada.

-¡¿Lilia?!- dijo Tanel con desconcierto.

Habían llegado a su destino sin darse cuenta desde hace varios minutos, incluso habían dejado de caminar al lado de la casa de Tanel.

Lilia y Tanel discutieron, ella era una mujer madura con el cabello corto de un color castaño claro, traía ropa común para las mujeres que viven cerca del castillo pero con un delantal enfrente. La discusión continúo hasta que Lilia se dio cuenta de que tenían una visita fue entonces cuando pudo calmarse. Como ya era tarde pasaron a la casa, la señora recalentó la cena, el pequeño Heri ya se encontraba dormido, en verdad se había hecho bastante tarde. Durante la cena continuó la charla.

-Dime Link de ¿Dónde vienes?- pregunto la señora.

-De la región del oeste de una pequeña aldea llamada Boeran, dedicada al campo y a la ganadería- respondió con orgullo al ser de ese lugar.

-¿Acaso no queda bastante lejos ese lugar?- Pregunto la mujer.

-La verdad no es demasiado, es día y medio a caballo, aunque yo hice cuatro días a pie- respondió el chico de ojos azules.

-¡Vaya!, por cierto, te ves muy joven para estar peleando contra caballeros ¿Qué edad tienes?- Volvió a preguntar la mujer, parecía que Tanel prefería no hablar para no hacerla enojar de nuevo y se limitaba a comer la cena y escuchar.

-Tengo diecisiete, pero en verdad no sabía que los demás serian mayores que yo- respondió el joven tratando de poner una sonrisa.

Lilia quedo un poco sorprendida pero Tanel realmente se impresiono, él había creído que aquel chico tendría diecinueve o dieciocho por lo menos.3

-¿Vives solo allá en Boeran? ó ¿Por qué nadie te acompaño?- preguntó Lilia

-No, vivo con la familia de mi tío, son él su esposa y sus tres hijos, vine solo porque… La verdad es que no quería molestarlos y menos desilusionarlos si no lo lograba… solamente deje una carta y me fui sin decirles.- respondió Link pero de esto no estaba orgulloso aun no sabía si había hecho lo correcto.

-… Y ¿Qué hay de tus padres?- pregunto nuevamente Lilia, aunque en realidad quería decirle que debió haberle dicho a su tío sobre lo que planeaba hacer pero decidió reservarse ese comentario.

-Ellos…bueno… - se notaba lo incomodo que se sentía el joven con esta pregunta –yo… no los llegue a conocer o por lo menos no los recuerdo, desde niño vivo con mi tío- aunque con la voz podía disimularlo su mirada mostraba tristeza.

La charla continúo un poco más durante esa noche, con preguntas menos personales. Al terminar Link se quedo a dormir en un pequeño cuarto que estaba completamente desordenado parecía ser que lo usaban de almacén, para cosas viejas o de poco uso, había desde sartenes hasta armas viejas, la señora quito el polvo de una cama y le trajo una manta a su joven invitado. Ya era demasiado tarde así que no tardo en conciliar el sueño.