CAPITULO 2
PROMESAS
La rubia sintió que sus pequeñas y breves ilusiones eran destrozadas en ese momento…miro a su padre sacar el anillo y deslizarlo por su dedo anular que anunciaba con ella un compromiso.
Es precioso mi amor.-dijo Margaret tratando de animarse a sí misma y la verdad es que no podría culparla, pues ella la única hija que tenía.
Lo es.-contesto con un hilo de voz mientras sentía que la tristeza que tanto evito sentir se colocaba a su lado como una sombra más que la propia.
Inclino la cabeza para ver el reluciente anillo de compromiso y la verdad es que no podría negar que fuera hermoso…sonrió de lado y eso del sarcasmo no lo conocía pero tarde que temprano lo empezaría a entender.-lindo verdad.
¿Te sientes bien?.-dijo Leonel mirándole con atención mientras ella solo asentía.
Si padre.-contesto secamente, claro que esto preocupo de sobremanera al castaño pues su hija era demasiado pequeña para comprender algunas cosas.
El Sr. Andrew se siente muy contento de saberte contenta.-dijo Leonel tratando de animar a su hija.-el desearía tener tiempo para venir a conocerte.
Candice solo miraba su mano adornada de tan fina joya y se preguntó si esto era lo que vivir se significaba, casarse al lado de un hombre al que ni siquiera le importaba conocerte, que nunca tenía tiempo para ti y lo único que le interesaba era enviarle regalos costosos.
Tal vez eso tendría que hacerla sentirse halagada como decían las chicas del servicio, que tenía tanta suerte y mil cosas…pero ella no sentía nada de eso.
Esperaba y confiaba en que su padre no le hubiese comprometido con un tipo horrendo, esperaba es mas no sabía que esperar.
Miraba a su padre hablar con su adorada madre y ella solo miraba por la ventana como el viejo árbol se mecía con el viento.
Era extraño ella que creció rodeada de tanto amor por su madre y cariño por un padre un tanto ausente, que le demostraba su adoración con regalos finos y caricias a sus mejillas sonrosadas.
El amor…siempre admiro a su madre por profesarle un respeto y cordialidad a un padre soñador…suspiro hondo…ella pensó en algún momento siendo aún más niña encontrar a un hombre como su padre para poder enamorarse y casarse…ser feliz…
Ahora mismo se pregunta ¿Qué es ser feliz?...a costa de que ella misma estaba siendo vendida a un hombre que no tenía tiempo de siquiera verle a los ojos y decir si era bonita, común o simple.
Sintió la mano de su padre en su hombro y no supo que le dijo pero salió de la habitación…después su madre le beso en la frente y ella al fin se quedó sola en su pequeña habitación.
Ahora mismo estaba dispuesta a llorar y así lo hizo…comenzó a llorar cuando ella nunca antes lo había hecho…bien ahora ella está siendo mujer…pero no de la mejor manera.
Por dios Leonel parece que tu hija no te importa…ella es una niña y ese hombre ni siquiera es capaz de presentarse para conocerla.-
Nosotros nos comprometimos cuando tu tenías 17 años.-dijo sin tanto afán, ante una esposa asombrada.
Pareciera que deseas deshacerte de nuestra hija.-contesto la rubia con molestia de como estaban sucediendo las cosas de manera tan arrebatada.
Tú crees que quiero no ver a mi rayito de luz, es mi única hija también Margaret y me duele mucho verla partir del brazo de un hombre como Andrew, pero sé que ella tendrá todo lo que necesita.
No se cómo puedes estar tan tranquilo Leonel.-dijo con molestia Maggie.
No lo estoy, pero entiende quiero lo mejor para Candice y ella lo tendrá…lo tendrá te lo prometo.
Desde cuando te has vuelto tan materialista.-soltó sin más Margaret.
Bien…bien…tomaremos todos los regalos y los regresaremos junto con ese anillo…terminare con este compromiso y Andrew se quedara con esta casa y nosotros a la miseria.
Trabajaras en casa de tus conocidas para poder juntar dinero y poder largarnos al sur…trabajaremos como peones junto con esa hija que solo ha crecida rodeada de amor y cuidados…-lo peor de todo esto es que Leonel estaba diciendo la verdad acerca de su situación económica actual.
Para…para con todo eso…-dijo con pesar Margaret comprendiendo que no tenía salida.
A pesar de que Leonel Parks era un hombre con un futuro brillante y escalo a niveles altos en la sociedad lo cierto es que desde hacía algunos años esa falsa gloria había terminado.
Y con ello el respeto de las aristocráticas familias…ella deseaba que su hija tuviera todo lo que ella nunca tuvo en su momento.
Ahora era tiempo, Candice era joven y hermosa…sin duda ella se convertirá en una mujer digna de un apellido ilustre.
No quería decirte esto Margaret, los planes eran vender esta casa para irnos al sur y comprar una granja.-la rubia asintió.-bien tenía una oferta tentadora del Sr. Lee, por la mañana que fui con Andrew me pregunto qué haríamos después de que se marchara con nuestra hija como su esposa.
No lo digas de esa forma, no sé cómo podré adaptarme sin estar con mi hija a un lado.-dijo con honestidad, pues la rubia era literalmente su sombra.
Lo se…mira él se ofreció a comprarme la casa por el doble de la oferta de Lee.-dijo mientras Maggie negaba con la cabeza.
Has vendido a nuestra hija y además el comprara la casa.-contesto la rubia con desazon, lo cierto es que jamas se imagino tener que pasar por una situacion tan complicada como esa.
Mi hija no estuvo nunca en venta, él se interesó por que ella es una chica prometedora, joven y hermosa.-Margaret le miro con recriminación.-esta casa será regalo de bodas de Candice.
Maggie le miro expectante con una sorpresa grata, dentro de lo malo lo bueno es que su hija conservaría la casa donde había nacido y crecido, eso a pesar de todo lo demás le dio tranquilidad.
Pensé que no me recibirías.-dijo Elizabeth melosamente mientras entraba al despacho del rubio.
La verdad es que estoy lo bastante ocupado como para atenderte.-William trataba de no ser grosero con la mujer con quien habia compartido un lecho por varios meses.-Pero es inevitable cuando se que marcho para no regresar en un largo tiempo.
El rubio miro como la guapa castaña se sentaba frente el.-¿A dónde te marchas?.- contesto Elizabeth con incertidumbre y es que para ser sinceros ella esperaba mucho mas que solo ser un recuerdo en la vida del rubio.
Asuntos de negocios que necesitan mi atención.-dijo el mirándole con desdén, la verdad es que a William Andrew se le daba bastante bien eso de ser arrogante y orgulloso, pero sobre todo guapo.
Vamos Will, tu siempre me dices que es lo que haces.-el rubio la miro atentamente, no podría negar que esa mujer a la que había llevado a su lecho era hermosa…ahora si se preguntaba como seria su futura esposa.
Tengo una gira de negocios que culminara en mi regreso a Escocia.-dijo sin más ante la atenta mirada de la castaña, claro que noto la decepcion en ella la miro apretar los labios y suspirar hondamente.
Te marchas por mucho tiempo.-el asintió sin darle importancia.-Acaso es que te marchas para no regresar y dejar lo nuestro en el olvido.
Lo nuestro.-soltó en tono de sarcasmo ante una mujer aterrorizada.-Por dios Elizabeth no me vengas con el cuento de tu inocencia robada, porque hasta donde yo me di cuenta tu no eras.
Calla!.-grito desesperada ante la perspectiva que estaba frente a ella.-pensé que me amabas como yo a ti...
Por dios que ideas tan equivocadas te has hecho mujer.-el rubio rio fuertemente.-el amor no es algo que domine mi vida.
Nunca sentiste nada.-William le miro con pesar.
No puedo negarte que despertaste en mi ciertos sentimientos, pero sinceramente amar considero que nunca lo he vivido…me gustas y te quiero sinceramente…pero yo tengo otra vida en Escocia por resolver.-contesto con aplomo y restandole toda la importancia que ella le estaba dando al asunto.
Puedo ir a tu lado y ser la esposa abnegada que tanto deseas.-
Lo siento tanto Elizabeth, pero yo tengo una prometida.-la mujer de cabellos castaños se quedó petrificada, él tenía una prometida mientras con ella se revolcaba durante su ausencia.
¿Quién es esa?.-gimió contrariada.
No la conocerás, ella no está aquí en Norteamérica.-el rubio conocía a Elizabeth y no se quedaría con la duda, así que mentir sobre el paradero de su futura esposa virgen le mantendría segura.
Así que jugaste conmigo todo este tiempo.-el rubio suspiro hondo, eran adultos y perfectamente capaces de entender las cosas.
Elizabeth Olsen si tu visita es para reclamos pierdes tu tiempo, me marcho para no volver en una larga temporada y tal vez si regreso es por vacaciones acompañado de mí esposa e hijos claro.
Eres un descarado, pero veremos qué cara pondrá ella.-El rubio de levanto y la tomo del brazo.
No juegues con fuego que te puedes quemar, lo pasamos bien y tú obtuviste tu recompensa…márchate que tengo que salir.-sin más la llevo a la puerta y la dejo ahí parada con su dignidad de fina dama por los suelos, mientras la secretaria le miraba con pena.
Elizabeth trago seco y trato de disimular las lagrimas que estaban por ser derramadas, la verdad es que se había enamorado de William, era un buen partido y le quería con el corazón...-Esto no se quedara así.-dijo la castaña con rencor.
William estaba sentando mirando sus libros de contabilidad y recordó vagamente el candor de Elizabeth Olsen, lo cierto es que esa mujer le gusto mucho pero era la libre que una mariposa en verano...las mujeres tenían que tener muchos requisitos para poder lograr un buen matrimonio y una de esas era ser virgen.
Ella no lo era cuando se hizo cómplice de cama, lo cierto es que podría recordarle con un dejo de cariño pero casarse eran palabras mucho mas difíciles de aceptar...no era ni la primer mujer y esperaba que no fuera la ultima que gozara en sus brazos...
Respiro hondo dedicando unos minutos a la que seria su futura esposa, el deseaba a una mujer ademas de hermosa mesurada...tranquila que le diera hijos y no reclamara nada mas... Candice Parks...no podría negarlo pero estaba ansioso de conocerla.
Un par de semanas habían pasado y al parecer todo estaba listo, los tramites en regla y solo era cuestión de una semana más para que William Albert Andrew contrajera nupcias con Candice Parks…claro que todo en completo secreto después de que el rubio cediera con unas jugosas donaciones.
Vamos mi amor…todo esta hermoso.-dijo bastante animada Margaret que en esos días literalmente había enseñado las obligaciones de una mujer con su marido.
Habían sido unos días bastante activos en si…cada dio recibió saludos afectuosos de un prometido invisible que nunca tenía tiempo para ella.
Se preguntaba si cuando se casaran correría con la misma suerte y ella literalmente viviría sola con los empleados de la casa. Lo cierto es que se había hecho a la idea de todas las obligaciones que tendría, administrar la casa, la comida, la ropa, los eventos sociales y claro el lecho conyugal.
Esa fue la parte más complicada de entender cuando solo escucho decir que ella se dejara llevar por las reacciones de su cuerpo. ¿Qué reacciones?...recordó a su madre ruborizarse como adolescente ante tantas preguntas y es que ella no entendía nada, hasta que al fin solo le dijo que hiciera lo que su esposo le pidiera…todo y eso implicaba desnudarse.
Ahí fue cuando ella se ruborizo aún más, nunca nadie le había visto desnuda ni siquiera su madre…como pudo se hizo a la idea y después todo simplemente dejo de importarle…en si trataba de no pensar mucho en las cosas porque más se sentía sola.
La rubia miro las cajas con los bellos vestidos que le fueron hechos a su medida…encajes, tules, sedas, listones…era como para sentirse como una verdadera reina.
Miro a su madre sonriente y fue inevitable asumir que ella también debía de estar contenta con todo eso…al fin ella se casaba en una semana más y conocería al hombre con el que compartiría el resto de su vida.
¿Y cómo va todo?.-pregunto Stear mirando al rubio con atención.
Bien…-contesto secamente.
Al parecer te encuentras de mal humor.-el rubio negó mientras seguía sacando cuentas.
Pues me caso la siguiente semana y me llego un telégrafo de George donde me indica que debo de estar lo más rápido posible en Nueva York.
Ese era el plan en si.-dijo el castaño restándole importancia.
El plan era dejar a la mujer que será mi esposa en Chicago, digamos que estaría con ella unos días y tal vez ahora que me case pues ella tendremos que irnos por separado.
Stear la verdad sintió pena por la chica que estaba por desposar a su socio, lo cierto es que William se caracterizaba por ser más hombre de negocios que ser humano…eso implicaba la vasta gama de sentimientos que los humanos normales viven.
Así que ella literalmente se casara contigo y me imagino que por la noche cada uno partirá por rumbos distintos.-el rubio asintió.-disculpa que te pregunte, de verdad entiendes que es estar casado.
Tener una esposa que me dé hijos y bueno pasar los días que tenga disponibles para ellos.-contesto sin un atisbo de interés sentimental.
Sinceramente estas destinado al fracaso.-William le miro si expresión alguna.- Espero equivocarme.
Lo harás.-dijo tan seguro como siempre.-En todo caso considero que es lo mejor para que ella se adapte a mis gustos y que Pauna le dirija para que se comporte como la esposa que necesito, aun así mi hermana ya está advertida de esto.
Tienes todo planificado cierto.-el rubio asintió.-espero que realmente tus planes sean como deseas.
Así serán Stear no lo dudes.-contesto omnipotente el rubio tan seguro de sus decisiones como si fuera un auténtico rey.
Elizabeth miraba algunos sombreros mientras Johana le sonreía a una de sus mejores clientas.-me había gustado mucho uno que tenía unas rosas blancas con un listón a tono.
Lo siento Srita. Olsen, se ha vendido.
En verdad, dios ese era precioso y tampoco veo otro que tenía unas rosas color melocotón.-
He tenido una venta completa de un guardarropa nuevo, es por eso que no encontrara algunas piezas.-Elizabeth se sorprendió, pues sinceramente ella era una de las clientas más jóvenes y ricas de la región.
¿Y se puede saber quién ha sido tan esplendido?.-soltó sin más, lo cierto es que Johana no era la clase de mujer que estuviera rodeada de chismes…pero…
Pues ha sido un regalo para la señorita Parks.-Elizabeth pensó y repensó el apellido pero no dio con nadie.
No la conozco.-
No lo creo, ella es hija del Sr. Leonel Parks y la Sra. Margareth.-dijo amablemente.
Sí, creo que ellos ahora están en bancarrota no es así.-contesto de manera despectiva, lo cierto es que ella solo se dedicaba a gastar la fortuna de sus padres sin pensar en nada mas que si misma.
No lo sé, pero se ha comprometido con un rico extranjero irlandés y se casa en este verano.-dijo Johana exagerando un tanto más.
Pero que no era una niña un tanto pecosa con un cabello tan esponjado.-contesto de manera despectiva.-bueno eso recuerdo en mi presentación.
O no, Srita. Olsen ella ha crecido ya cuenta con 16 años y bueno es una hermosura de jovencita.-Elizabeth comprendió que Johana le tenía aprecio.
Pues que suerte que consiguiera un buen prospecto, después de que no hizo presentación.-Johana solo asintió dándole por su lado.
El jueves llego con premura mientras Maggie estaba sumida en una gran tristeza pues al día siguiente vería partir a su pequeña hija…todo había sido ya enviado a la casa donde viviría la rubia junto a su nuevo esposo.
Solo estaba lo que necesitaría para esos dos días…Candice como siempre había permanecido tranquila dentro de lo demás, trataba de asumir su rol como una esposa desde ya…era difícil mas no imposible.
Le pedía a dios secretamente que ese tan mal afamado hombre le tratara con cortesía y ella pudiera quererle como su madre a su padre.
Buenas tarde Sr. Andrew.-dijo Leonel entrando a la oficina.
Vamos deja las formalidades a partir de mañana serás mi suegro, además eres mayor que yo.-dijo William de un extraño buen humor.
Ya tú me dirás para que me necesitabas.-el rubio asintió mientras le entregaba un gran paquete.
Este es el vestido de bodas de mi futura esposa Candice Parks.-dijo con solemnidad mientras le daba la caja.-dime como se encuentra ella.
Leonel tendría que decir que hasta el mismo estaba sorprendido por la manera tan tranquila en la que se mostraba.-Ella está tranquila, creo que ansía conocerte.
Pues yo también deseo conocerla y confió en que sea hermosa como siempre me has dicho.-Leonel asintió.
Así será William.-el rubio sonrió.
Bueno en todo caso, me gustaría que ella luzca esto regalo.-comento el rubio al mismo tiempo que le entregaba una caja de suave terciopelo rojo.
Entendido yo se lo entrego.-
Bien, el coche pasara por ustedes al medio día…le pido mucha discreción para todo esto y este sobre es lo que acordamos por la compra de la casa…-
Aquí tengo las escrituras.-dijo el castaño entregándole el pequeño sobre con los documentos de su única propiedad.
Perfecto…es todo entonces mañana a las doce.-dijo el rubio mientras Leonel asentía.
Candice se sorprendió ante la belleza del vestido y la verdad es que a pesar de ser todo tan rápido, se daba cuenta de que ella estaba siendo envuelta literalmente en seda de la más fina.
Cuando sus ojos se posaron en la fina cadena de oro y esa rosa sonrió…todo hacia juego con su anillo seguramente ese también seria de su madre.
Es precioso.-dijo quedamente mientras suspiraba hondamente, a quien engañaba en ese instante estaba feliz.
Margareth sonrió y se sintió un poco aliviada al ver una sonrisa al fin en el rostro de su pequeña.
El viernes llego y con ello la melancolía…Candice se miraba al espejo, la verdad es que estaba sorprendida al darse cuenta de que tal vez esa era una mujer.-Estas preciosa mi amor.-dijo Leonel sonriente.
El coche ha llegado.-comento Maggie mientras abrazaba de manera impetuosa a su hija.-estas hermosa mi amor.
Gracias madre.-contesto la rubia un tanto nervioso y es que la verdad no siempre se casa uno.
Vamos pues.-dijo el castaño mientras salían en silencio, la calle permanecía sola y era de agradecerse.
William estaba parado en el altar y la verdad es que la iglesia estaba sola, Stear era el único presente junto con el cura y los monaguillos.
El reloj marcaba la hora y no pudo negar que fue una sorpresa total al ver caminar a su futura esposa del brazo de su padre…llevaba un velo que le cubría el rostro, no era demasiado alta pero tenía un cuerpo perfecto.
No podría negar que su corazón corrió acelerado y se sintió ansioso de ver su rostro, la verdad es que esto del matrimonio ese día en especial le había sobrepasado...Claro al gran William Albert Andrew le estaba causando estragos la futura esposa que caminaba con lentitud por el pasillo de la iglesia.
Candice se quedó sorprendida ante lo que miraba…él era ese tan malvado William Albert Andrew que le lleno de seda y joyas finas…la verdad es que era guapo...muy guapo.
Trago en seco y no podría entender que era lo que le sucedía, lo cierto es que era tan inexperta como ese hombre en cuestiones de sentimientos y amor.
Llegaron al altar y Leonel le dio la mano a William quien acepto…el padre comenzó a oficiar la misa y bueno todo pareció tan impersonal, tal vez no aquello que como toda mujer se desea pero practico eso si muy rapido y practico lejos de cursilerías.
Se dio cuenta de que ella estaba nerviosa…muy nerviosa pues literalmente temblaba…deslizo la argolla de matrimonio en su dedo pequeño y ella hizo lo mismo, le miro a los ojos color azul cielo y su corazón corrió aceleradamente.
No podría negar que ese hombre con quien se casaba le gustaba pero al mismo tiempo le atemorizaba, no sabia que esperar.
El padre los declaro marido y mujer…el rubio no podría negar que se encontraba ansioso de verla, con cuidado levanto el velo y se quedó asombrado…esa pequeña mujer de 16 años ahora su esposa…le dejo sin aliento con su belleza juvenil y los ojos mas verdes que nunca antes vio...era hermosa...perfecta y suya.
Hola a todas ustedes mis hermosas, bueno aquí les tengo el segundo capitulo y que tal que se nos han casado, creo que William ha quedado asombrado con la belleza natural de nuestra Candice...aunque uno planee las cosas el destino te tiene deparado otras tantas que en ocasiones te dan un revés.
Esperemos que la vida que el planea para su esposa no sea tan mala o ustedes que creen?...gracias por sus comentarios y pues me hacen el día sonrió cuando me doy cuenta de que están ahí presentes apoyando, les quiero mil y aquí abajo les contesto.
Stormaw.- Hola, la verdad es que el primer capitulo no lo edite y corregí, pero aun así es grato leerte y espero que te siga gustando...saludos linda.
Katnnis.- Que padre, espero que te guste este capitulo y ojala te lea nuevamente...saluditos!
Alexas90.- Me da gusto que sea de tu agrado y va el segundo a ver que tal.
Norma Angelica.-uno para ti tambien y ojala que me sigas con esta nueva historia.
Anmoncer1708.-Hola mi intensa monce, espero que sigas esta nueva historia linda y que claro sea de tu agrado...ese William ahora con su pose de macho alfa espero que se reivindique mas adelante...nos leemos nuevamente y saludos.
MoniArdley.-Fue un error mio, pero ya quedo este si es el segundo capitulo y gracias por comentar.
CandyFan777.-Me encanta leerte y que padre que te este gustando, ojala que este capitulo también sea de tu gusto y bueno yo feliz de estar haciendo lo que mas me gusta...abrazos.
Leihej.-Gracias por las flores y esperemos que lo que venga se ponga a un mejor, ojala que siga leyéndote en los siguientes capítulos linda...saluditos.
Sayuri1707.-Pues llego el momento donde eso paso, espero que te resuelva una que otra duda pero veremos que sucede entre ellos...poco a poco...jijiji...saludos.
