The Master Ketchum
Capítulo 2.- La cita con Misty
Ash Ketchum sintió un escalofrió recorrer su espina dorsal por lo que tomó la mano de Misty fuertemente y en un segundo se desplomaron; él grito con una palidez espectral mientras que la muchacha reía de emoción.
"¿Qué es lo que estaba pensando cuando la traje?" pensó el chico mientras el carro daba vueltas y giraban
Cuando todo termino Ash bajo del carro de la montaña rusa avanzo unos pasos y beso el suelo.
– ¡Eres un exagerado! ¿No lo crees?– exclamó la chica poniéndose los brazos en jarras y el chico solo le dio una mirada enfadada– ¡Pareces un niño pequeño!–
Él se levantó sacudiéndose el pantalón, ya habían subido a varios juegos mecánicos y decidieron que cada uno escogería alternadamente y ahora era el turno de Ash, aún faltaba para la puesta del sol y no quemaría la rueda de la fortuna hasta ese momento.
– ¡Vamos a la casa encantada!–
– Muy bien, pero espero no sacarte hecho un manojo de gritos– dijo la pelinaranja con una sonrisa–
– Lo mismo digo Misty– un pequeño brillo apareció en los ojos de Ash estaba listo para la venganza de la montaña rusa
Ambos avanzaron sin darse cuenta de que estaban siendo seguidos por un trio de figuras. Al llegar a la casa encantada un hombre vestido de payaso sangriento les dio la bienvenida y abrió la puerta para que entraran; los primeros pasillos del lugar era para los espejos deformantes, ahí se divirtieran un rato con las ocurrencias de ambos, la entrada a la siguiente parte era resguardada por un par de Chandelure que hicieron algunas travesuras que asustaron a varias personas pero Ash solo comenzó a reir ante las diferentes caras de las lámparas, en la sala habia un cementerio lleno de pokémon de tipo fantasma que asustaban a los paseantes en cuanto se acercaban demasiado a "sus tumbas" pero el entrenador estaba partido de risa algo que divertía aún más a los pokémon, incluso a Misty le dio un escalofrió cuando un Gengar le beso la mano de un modo caballeroso, avanzaron y el último cuarto se convirtió en el acabose para varias personas en especial para la pelirroja que se agarró al brazo del chico tan fuerte que parecía que le iba a quitar la circulación.
– ¡Tranquila Misty solo son unos inofensivos Ariados y Spinarak!–
– ¡SON BICHOSSSS!–
El encargado les dio las gracias con un algodón de azúcar en forma de telaraña; muchos salieron con los pelos de punta pero Misty fue una de las peores y Ash solo sonreía recordándole cada travesura que le habían jugado.
– ¡Tú turno!–Misty volteo a ver la cara de Ash– y por cierto mi brazo se está durmiendo– la líder lo soltó al instante y se apeno.
– En compensación por ese mal rato que me hiciste pasar…– dijo cabizbaja levantando su mano derecha señalando hacia un puesto– ¡Gáname un peluche!–
Era un juego sencillo para Ash, uno de tirar botellas con pelotas de béisbol, se acercó con paso firme pero no se dio cuenta de que una niña venia corriendo y tropezó con ella tirándole su helado
– Mizore ¿estás bien? ¡te dije que no corrieras– dijo la madre de la pequeña
– Mi… mi… helado– la niña hizo un puchero y sus ojos se llenaron de lágrimas, Misty ya iba a grítale al chico por ser descuidado cuando este bajo hasta su nivel y miro a la pequeña.
– ¡Shhh no llores!– dijo tiernamente– Lamento lo de tu helado pero se puede arreglar– la levantó con ternura y le pidió permiso a la madre de la pequeña para llevarla al puesto de helados a lo que ella accedió, le compro el más grande que habia y la niña sonreía ante su nuevo hermano mayor.
– ¿Es tu novio?– pregunto al señora a la pelinaranja
– ¡No!– respondió alarmada– ¡Para nada!–
– Pues es un buen partido, no lo dejes soltar el anzuelo– la señora le guiño un ojo a la chica mientras el chico regresaba con la pequeña tomada de su mano
– Y recuerda que debes hacerle caso a tu mami y no correr, ¡que disfrutes tu helado!– sonrió Ash acuclillado al lado de la niña
– Gracias Onii-chan– Mizore le dio un beso en la mejilla y se fue con su madre
"¿Quién eres y que le hiciste al Ash Ketchum que conocí?" se preguntó mentalmente la chica
– Bueno es hora de ganar ese muñeco– se acercó al puesto tratándose los dedos sacando de sus pensamientos a Misty
– Si porque aun lo estoy esperando– gruño la chica con un enfado fingido
– 100 pokeyenes tres tiros– dijo el hombre cuando Ash preguntó el costo
–Solo necesitare uno– exclamó
Pago los 100 pokeyenes y tomó las tras pelotas, se hizo la gorra hacia atrás y se concentró, lanzo la primer bola que tiro la primera pila de botellas y con las dos bolas restantes hizo lo mismo con un par de pilas más. El hombre y la pelinaranja estaban que no creían la puntería del morocho.
– Puedes escoger el que te guste– respondió por fin el encargado
– ¿Cuál te gusta Misty?– la chica salió de su sorpresa, escogió un gran Wailmer que se veía hermoso y lo abrazo.
Era turno del chico y el momento había llegado avanzaron a la rueda de la fortuna, de casualidad entraron en el grupo que subía en ese momento. Al parecer las cosas estaban saliendo a pedir de boca para el entrenador pokémon, el atardecer comenzaba y Misty lo veía pegada al vidrio de la ventana, era magnifico.
– ¡Hoy me he divertido mucho Ash!–murmuró la chica apenas audible para su acompañante
– ¡Me alegra mucho pero aún no ha terminado!– Misty cambio de asiento para quedar sentada con el chico y se recargo en su pecho. Ante aquel movimiento el entrenador se puso completamente rojo, entonces la cabina llego al punto más alto de la rueda y se detuvo un instante.
– Ash…–
– ¡Dime Misty!– un silencio se hizo hasta que el juego volvió a moverse
– Antes de que siga esto y tal vez termine furiosa como un Gyarados…–
– ¿Cómo siempre?–interrumpió el chico haciendo que la chica lo mirara a la cara
–Como decía antes de que termine enfadada al enterarme de la verdad quiero que me respondas algo ¿esto es una broma o tal vez un sueño?–
– Misty– el morocho jugo un poco con su cabello– yo…–
– ¡Termino la vuelta!, vuelvan pronto– dijo el encargado deshaciendo el momento, la chica tomo su peluche y salieron
– ¿Caminamos por el cabo?– Misty sonrio sonrojada y asintió
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El gran faro alumbraba a los barcos que venían del norte, las olas rompían en algunas rocas y sus pies dejaban marcas en la arena; la marea se encontraba alta dejando solo una franja, según Ash solo faltaban unos minutos para el espectáculo de cierre de los fuegos artificiales, antes de dar el paseo habían pasado por varios juegos más y algunos puestos de comida, entonces el fresco ya se sentia en la playa y el morocho le dio su chamarra a la chica; ahí estaban viendo la luna creciente y las estrellas más brillantes. Era el momento de actuar, Ash estaba decidido sincerarse en ese momento, trago saliva y cuando iba a hablar la voz de Misty lo interrumpió.
– ¿Ash?– abrazo a su peluche como queriendo hacerlo con el– ¡ya podrías responder la pregunta que te hice en la rueda de la fortuna!–
– Si pero espera un poco– un estruendo se escuchó y una débil luz tiño por un momento el cielo de rojo– ya empezó ¡mira!–
Uno a uno los fuegos artificiales coloreaban el firmamento con su luz, Misty había estado en la feria muchas veces antes y era el mismo despliegue que todos los años solo que ahora era muy diferente, cada nuevo color la llenaba de una alegría inigualable, Ash puso la mano sobre el hombro de la chica y la hizo girar para ver su cara.
– Quiero responder esa pregunta que me hiciste–
– Pues estoy dispuesta a escucharte–
– Yo…– una trompeta sonó junto con una guitarra y un trio vestido de charro apareció
– ¿Alguien pidió mariachi?– dijo una voz masculina
– ¿Pero qué…?– exclamó Misty
– Prepárense para los problemas– dijo ahora una voz femenina
– Y más vale que teman–
– Para proteger al mundo de la devastación–
– Parta unir a los pueblos dentro de nuestra nación–
– Para denunciar los males de la verdad y el amor–
– Y extender nuestro reino hasta Garibaldi–
– Jessie– grito quitándose el disfraz
– Jamememes– haciendo lo mismo
– El equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz–
– El mariachi canta mi canción –
– ¡Meowth así es!
– ¡No molesten!–dijo Misty sumamente furiosa levantando la mano con una venita en la cabeza
– ¡Oye es la boba!– respondió la pelibordo con sorpresa
– Ya se me hacía raro que el bobo anduviera solo mucho tiempo– secundo James
Una carcajada resonó en la playa; vieron a Ash partiéndose de risa y agarrándose las costillas, todos lo vieron con cara de extrañeza
– ¿Qué es tan gracioso?– pregunto Meowth
– ¡Ustedes!–
– ¿Que tenemos monos en la cara o qué?– pregunto James tocando su rostro
– ¡Óyeme mocoso ten algo de respeto!–
– Es que no se dan cuenta que no traigo ni a Pikachu ni a mis pokémon–
– ¿Cómo?– gruño Jessie
– ¡Buen punto!– exclamó James
– Pero la boba debe traer aunque sea una de esas estrellitas cuquis– miro la mujer a la líder
– Este vestido no lleva cinturón–
Los Rocket se miraron entre si e hicieron teamback, susurraron algunas cosas y después voltearon a la pareja.
– En vista del éxito no obtenido de esta operación hemos decidido de manera unánime que por esta ocasión, y repito por única ocasión, los dejaremos ir en paz– dijo Jessie sonriente
– Ok– asintieron los chicos
– Entonces el equipo Rocket se retira esta vez– añadió James lanzando una bomba de humo
– ¡Wow por una vez se rindieron!– exclamó Ash
– Si–secundo la pelinaranja también sorprendida
– ¿En qué me quede?–
– ¡Ibas a decirme algo!–
– Pues yo…–
"Pruu pruu… pruu pruu" sonó nuevamente en la muñeca de Ash y el solo resoplo con un "Por Arceus" en su mente.
– ¡Bueno!– contesto el chico y la cara de su madre apareció con un semblante furioso
– ¿Ash Ketchum donde andas?–
– Estoy en el Cabo Celeste mama–
– Pues estoy en el gimnasio de Ciudad Celeste, creo que será un mejor lugar para celebrar tu cumpleaños–
– Está bien en un momento vamos–.
– Nada; en este momento te quiero aquí ya casi son las 10 de la noche y Misty siendo una señorita de casa debe estar aquí–
– Hasta tú pareces su mama–
– ¡No discutas conmigo jovencito y vengan ahora!–
– Ya vamos ¡fuera!– colgó la llamada y vio a la chica completamente roja– ¿Te sucede algo?–
– No… solo estoy pensando… creo que el destino no quiere que yo sepa lo que me tienes que decir–
– Pues…– el chico fue interrumpido por un dedo en sus labios
– Podre esperar hasta que lleguemos al gimnasio– la sonrisa de Misty tranquilizo a Ash, ambos salieron de ahí mientras el ultimo cohete se extendió formando un corazón.
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Los dos chicos iban caminando lentamente con una comitiva de personas que regresaban a la ciudad de la feria, muchos habían reconocido a la líder de gimnasio y muchas chicas estaban verdes de coraje al reconocer al chico que tenia muchos triunfos en otras regiones. Incluso una de ellas lo reconocio como el ganador de la batalla de la frontera.
Ash observo su xtransceiver y marcaba ya las 10:45 de la noche, el silencio entre los dos era sofocante pero al parecer Misty estaba entusiasmada con su trofeo y estar de la mano del chico. De repente el morocho se detuvo cerca de unos árboles y encaro a la chica.
– Misty quiero que escuches lo que he querido decirte toda la noche, es una frase muy sencilla–
– ¿Qué es eso tan importante que no puede esperar hasta que lleguemos al gimnasio?– señalo la chica meneándose y abrazando al Wailmer
– Bueno– suspiro– aquí voy Misty yo…–
– ¡ASH KETCHUM!– oyó gritar una voz femenina que el reconoció como su madre, sin darse cuenta ya habían llegado al gimnasio y ella estaba en la puerta– ¿Por qué hasta ahorita? Son casi las once y según las hermanas de Misty el cabo está a unos 20 minutos ¿Dónde estaban?–
– Puedo explicarte pero necesito 10 minutos por favor– rogó el chico
– Ni un segundo partido por la mitad entra en este momento y te quedaras castigado en el cuarto de huéspedes hasta que sea la hora de tu fiesta de cumpleaños–
– Pero…–
– Sin peros jovencito–reclamo furiosa y después volteó cambiando su semblante radicalmente– ¡Disculpa que hayas visto esto querida y por causarte tantos problemas!–
Delia arrastro a Ash como si hubiera sido culpable de una masacre, el chico vio a Tracey junto con las hermanas de Misty. La pelinaranja entró y sus hermanas la comenzaron a bombardear con preguntas
– ¡No pasó nada!– grito la chica convertida en un Gyarados con el destino por no permitirle oir las palabras que el morocho tenia para ella
–Huyy… que geniecito…–replico Violet
– ¡Ya cásate!– completo Daisy abrazada de Tracey
La chica corrió a su cuarto y cerró su puerta para pensar lo que el chico le quería decir.
Continuara…
Notas del autor:
Hola mortales ya esta el segundo capitulo que es in extremis Pokeshipping pero por cuestiones del destino nunca pudo decirle a Misty; gracias a mis seguidores y esperen el siguiente capitulo por que con ese si se van a caer de espaldas y diran WTF al maximo exponente. Ahora si ya saben donde poner sus quejas y aclaraciones; ventanilla 2 con todos sus documentos ahi donde tiene el letrero de Review JEJEJEJEJ
Se despide de ustedes el no muerto Assamita
Huachi_Sama
