CAPITULO 2

VERDADES

Son tan pobres los motivos para amarte…

-Él ni siquiera me tomaba en consideración. No como persona, y mucho menos, cómo mujer. Yo era… una herramienta para él.- Le decía a Alec mientras salía de mi ensoñación para enfrentarme al dolor desgarrador que producía la verdad…por qué una verdad sin misericordia duele más que la mentira. Y aunque me había costado tiempo el poder decir aquella verdad absoluta en voz alta, el dolor seguía persistiendo cómo si fuera la primera vez.

-¿Estás segura Isabella? ¿No malinterpretaste su necesidad de protegerte con la de manipularte? ¿Es tan malo cómo afirmas?

-¿Malo? ¿Hay una definición del bien y del mal? ¿Qué es el bien?; Quizá y para lo que a usted es malo para mí bueno…y a otra persona le resultará indiferente-Susurraba con voz rota al acordarme de aquellos momentos que mi subconsciente se negaba a salir a flote. –Se dice que recordar es volver a vivir ¿No? ¿Quiere seguir escuchando las crónicas de mí?- le pregunté a Alec con la esperanza de que dejara de empujarme a mis límites.

-Si, quiero saber lo que quieras decirme.

-De acuerdo- le dije con voz queda, preparándome para relatar cómo inicio el circulo vicioso llamado Edward.

Flashback

Después de haberlo dejado para darle una mayor privacidad con el amor de su vida empezó a sonar el teléfono de mi casa.

-Hola bells soy Jasper, me preguntaba si quiseras salir conmigo. Ya sabes…cómo amigos.

-Jaz, Claro que sí. Dime dónde y a qué horas y voy inmediatamente para allá-dije casi saltando de la emoción por el hecho de poder salir de mi infierno. Ver a Edward decirle "Amor," "Cariño", y demás adjetivos amorosos cuando sabíamos bien que era yo la que debería estar con él, era yo la que lo amaba incluso más de lo que me amaba él.

No me molestaba el saber que lo amaba más. Un día, una amiga me contó que en una relación siempre ama más una de las personas implicadas en una relación. Aunque si bien no estábamos implicados en una relación de pareja, si éramos más que amigos, menos que novios y más que hermanos.

-¿A dónde vas? – Salía Edward de la habitación para acompañarme a la sala. Me preguntaba con enorme curiosidad al ver cómo iba vestida- ¿No me digas que irás a ver a algún idiota que intenta pretenderte?- decía cada vez con más rabia en la voz.

-¿Qué tiene de malo?- dije cómo respuesta después de ver mi atuendo, no había nada malo en ello. Estaba vestida con un pantalón negro tubular acompañada con unas flats igual negras, porque estaba segura de que si me iba en zapatillas caería estrepitosamente al suelo. Mi blusa consistía en un bonito corte imperial con escote en U, mi pelo caía en suaves ondas chocolate. Mi cara estaba ligeramente ruborizada y sólo tenía enchinadas mis pestañas con un poco de labial. El poder combinar tres colores en los ojos no estaba en mí.

-Nada sólo quiero saber a dónde vas- decía Edward con voz cortante.

-Voy con Jasper a dar una vuelta, pensé que estarías muy ocupado con tu novia- In tente tragarme el veneno que sentía al pronunciarla a ella. Porque al final de cuentas el la amaba, por mucho que me doliera.

Él pareció meditarlo unos segundos que me parecieron horas, para sorprenderme a mí misma esperando su aprobación. Empezó a acercarse poco a poco hacia mí y cuando pensé que me iba a dar un beso, se limitó a rodearme con sus brazos en un abrazo fuerte. Intente abrazarlo por igual pero su agarre era tal que sólo alcancé a mover mis manos, mis brazos estaban fuertemente apretadas y, aunque me estaba doliendo un poco, jamás lo alejaría de mí, promesa que estaba dispuesta a cumplir…

Fin flashback

-Lo que no sabíamos, es que aquella promesa que dije en voz alta, y que Edward años después me confesó que había pensado lo mismo, se estaría tambaleando tiempo después. Da risa ¿verdad? Dos niños jugando a ser adultos, necesitándose cómo el aire que respiraban.

Flashback

-¿Sabes bella?- me decía Edward después de terminar ese abrazo asfixiante y confortante.

-¿Qué? –

-Creo que deberíamos dejar de besarnos, hace rato me habló Victoria e hiso que me replanteara varias cosas. Es decir, tú y yo sólo somos amigos, si bien sé que somos más que amigos, sabes que te amo ¿no?. Ya sabes un amor de hermanos- concluyó con una sonrisa que intentaba decir "Por favor no me presiones más".

Yo no dije nada, sólo sonreí tenuemente mientras sentía mi corazón rompiéndose más y más. Un dolor tan insoportable que creí que me quedaría ciega de tanto sufrir. Más sin encambio, logré susurrar con voz rota un sí.

-Claro Ed yo entiendo, en verdad no te preocupes, es decir…Iug- le dije viéndolo directamente a los ojos y pude apreciar una chispa de diversión en ellos mientras internamente me juraba proteger los pedazos que quedaban de mi….aún si lo tenía que destruir en el intento.

FIN FLASHBACK

-¿En verdad te dijo eso?- preguntaba con asombro el loquero

-No me malentienda doctor, así cómo él podía hacerme daño, también sabía cómo dañarlo a él. Sin quererlo éramos marionetas de nosotros mismos. Él jalaba mis hilos y yo los de él. Dolor, ese extraño placer que te hace querer seguir con esa persona… raro ¿verdad?. Lo peor fue cuando intente alejarme de él. En ese punto, desperté a la bestia dormida que clamaba por venganza…

Gracias a todas las que leen mi historia. Chicas el Review es mi paga (: . Se que muchas leen la historia, por favor díganme que les parece, su opinión es muy importante para mí.