Notas del capitulo
Narración normal.
-"Dialogo entre personajes"-
"Pensamientos de los personajes"
(-o-) separación de tiempo/ escena.
Exclusión de responsabilidad: Claramente no somos dueñas de los personajes de Vampire Knight, si no Cariito habría hecho del manga un verdadero kamasutra de KanamexZero. Y Miss Bood Pain habría creado una religión Kanamesca y esta demás decir que habría descuartizado a Yuuki en el primer capitulo.
Unión
Capitulo II
Decisión
Decisión: Proceso de elaboración cognitiva por el cual una persona puede elegir su forma de actuar y comportarse en diferentes situaciones de la vida influenciado por sentimientos, sensaciones y prejuicios.
KxZ
La usual tranquilidad de la mansión Kuran se vio quebrantada por el estruendoso sonido proveniente del despacho del príncipe purasangre. Quien en un momento de descontrol descargaba su furia sobre los ventanales de la habitación. Su hermana menor, Yuuki quien aun lo observaba sorprendida desde la puerta, no podía comprender la razón de la imponente negativa de su hermano ante su decisión.
-"Ni-sama yo ya tome una decisión. Zero siempre cuido de mi, es mi turno de velar por su seguridad."- insistió la menor.
-"No Yuuki, jamás voy a permitir que Kiryuu-kun vuelva a beber de ti. Tienes que entender tu posición, tu sangre es sagrada y no puede ser derramada en vano."- contraataco el castaño.
-"¡Pero Ni-sama! No puedes pedirme que olvide todo lo que Zero hizo por mí. Si hoy estoy junto a ti es gracias a él."- Refuto la princesa purasangre.
Para Kuran aquellas palabras eran un golpe bajo. Pues él también había protegido y arriesgado todo por su pequeña hermana. Sin embargo en ese momento ella estaba allí, imponiéndosele por interceder a favor de quien ante sus ojos ni siquiera merecía el apelativo de enemigo.
Claramente él castaño no desconocía los sentimientos que Yuuki profesaba por el cazador. La convivencia durante todos estos años, logro demostrarle que quizás nunca conseguiría lo que durante su larga existencia había anhelado. Atrás quedaron aquellos momentos en que pudo imaginar un hogar y una familia acogedora junto a su hermana, pues en el fondo sabía que la relación entre ambos no podría jamás ser más que fraternal.
No es que no amase a su hermana, como no hacerlo, si durante todo este tiempo velo a cada instante por su seguridad. Sin embargo ambos eran muy distintos, Yuuki era dulce e inocente, mientras él cargaba con demasiada oscuridad. Y obligarse a cumplir con el deseo de sus padres en aquel compromiso, seria para Kaname quitarle la posibilidad de ser feliz a aquella que siempre juro proteger.
-"¿Tanto estas dispuesta a sacrificar por Kiryuu-kun?- Cuestionó el mayor en un susurro. –"¿Tanto así lo amas, Yuuki?"- Insistió mientras sus ojos reflejaban el dolor que sentía al conocer la respuesta.
Con esas palabras el silencio que reino entre ambos por unos segundos, se vio interrumpido por los nacientes sollozos de la castaña. Quien hasta entonces, pudo asimilar el significado que su hermano le atribuía a sus intenciones. Ella no pretendía dañarlo, pero tampoco espero que el descubriese su más profundo secreto.
-"No es lo que estas pensando Ni-sama, es cierto que no puedo negar mis sentimientos por Zero, pero eso no significa que a ti te ame menos. Tú eres mi adorado Kaname-ni y eso jamás cambiara."- Aseguró mientras era rodeada por los protectores brazos del mayor de los Kuran.
Una suave caricia delineo los largos cabellos de Yuuki, con la cual Kaname buscaba consolar el incipiente llanto de la menor.
-"Por favor Ni-sama, no permitas que Zero muera"- suplico con voz quebrada mientras se aferraba fuertemente al pecho del purasangre.
El príncipe cerró los ojos mientras disfrutaba del dulce aroma que desprendía su hermana. Lo que le estaba pidiendo sin duda alguna era algo difícil de complacer, pero prefería ceder en su orgullo antes que ver sufrir a Yuuki por el peliplata. La complacería, si, pero lo haría a su manera y bajo sus reglas.
-"Te prometo que encontrare una solución Yuuki, pero tu sangre no se derramara"- Sentencio rotundamente Kaname Kuran.
-o-
Por otra parte en el Hospital de la Asociación, Kaein Cross contuvo un suspiro al cerrar la puerta de la habitación de su adorado hijo. Encontrándose frente a frente con Kaito Takamiya quien se encontraba a la espera de una explicación sobre la condición de su hermano de armas.
-"Presidente, ¿Qué diablos le esta pasando a Zero?"- Cuestiono preocupado el castaño. Pues si bien Takamiya sospechaba de lo que podía tratarse, en el fondo se negaba a asumir que la condición del peliplata pudiese deberse aquel maldito gen.
-"Es complicado Kaito, la situación de Zero es delicada, el gen vampírico ha despertado en él y mi hijo es demasiado testarudo para aceptar alguno de los tratamientos."- Para Cross la reacción de Zero era predecible, pero él no podía quedarse sin hacer nada y dejarle morir ante sus ojos.
-"¿Tratamientos? ¿Quieres decir que existe una cura?"- Para Kaito aquella era una excelente noticia, pues hasta entonces todos los casos conocidos del gen acababan con la muerte. –"¿En que diablos esta pensando ese idiota?"- Cuestionó exasperado el castaño.
-"Si lo piensas es comprensible, pues para salvarlo solo hay dos alternativas, que beba sangre humana o bien de un purasangre"- Comento Cross angustiado.
Los ojos de Takamiya se abrieron demostrando su sorpresa, pues aquella posibilidad era prácticamente imposible. Zero jamás bebería de un humano y a un menos de un purasangre. Especialmente si se consideraba que los únicos purasangres que podrían ayudar eran los hermanos Kuran. Y Zero preferiría arder en el infierno antes que deberles la vida.
-"Mierda…"- Maldijo por lo bajo el cazador mientras se paseaba de un extremo a otro del pasillo, buscando la manera de convencer al peliplata que de alguna u otra forma salvara su vida.
En ese preciso instante del ascensor descendió una figura femenina quien con paso apresurado se acerco hasta Cross.
-"¿Qué paso? ¿Cómo esta Zero?"- cuestiono con voz preocupada la castaña recién llegada.
Takamiya al reconocer de quien se trataba se aproximo hacia ella y con cada paso que daba pudo notar los diversos vendajes que cubrían parte de su cuerpo.
-"¿Qué haces aquí Sayo? Deberías estar recuperándote…"- intervino el joven cazador.
-"No te preocupes por mi, estoy bien. Quien importa ahora es Zero-ni."- Para Sayori Wakaba quien hasta minutos antes era atendida por sus heridas, la prioridad era el peliplata.
-"¡Tú! ¡Tú Sayori eres la única que puedes convencerlo!"- Afirmo de pronto el presidente. Pues para él no cabían dudas acerca de la debilidad de su hijo por la castaña. Para Kiryuu Zero si existía alguien por quien podría dar hasta su propia vida era precisamente su compañera de armas.
-"¿Convencerlo de que? ¿De que esta hablando el presidente, Kaito-ni?"- La menor dedico una mirada interrogante al castaño en busca de una explicación a las palabras de Cross.
-"El presidente podría tener razón, quizás tu puedas convencer a ese tonto."- En el fondo Takamiya se maldijo mentalmente por no haber pensado antes en aquella opción.
-"Sayori-chan, este es el plan…"- Comenzó a explicar el presidente.
Flash Back
Luego de la partida de los hermanos Kuran y la reconstrucción de la Academia Cross. Toga Yagari fue designado por el presidente de la Asociación Kaien Cross como director de la Academia. Y ambos en conjunto decidieron integrar a Sayori Wakaba como aprendiz de cazador bajo la tutela de Kiryuu Zero y Kaito Takamiya.
Los años de entrenamiento y las misiones en conjunto crearon entre ellos una relación fraternal. A pesar del gran respeto que la castaña sentía por ambos cazadores, ello no impidió que naturalmente se convirtiesen en amigos.
A Kaito aquella situación no le hacia ni una puta gracia, y solo entonces se maldijo mentalmente por haber aceptado aquella estúpida apuesta. "Maldito sea su orgullo y su constante rivalidad con Zero". En su última misión, por poco había logrado vencerlo. Casi pudo saborear su victoria al derrotar a su decimo nivel E de aquella noche. Sin embargo fugaz fue su sensación de superioridad, ya que al girarse para autoproclamarse como triunfador pudo apreciar la sonrisa sarcástica que Zero le dirigía luego de degollar al que seria su victima numero trece. Esa era la razón por la cual ahora se encontraba allí, frente al arco de Sayori haciendo de blanco a tan solo veinte metros de distancia, rogando que este tercer tiro fuese igual de exitoso que los dos anteriores.
Por su parte Kiryuu observaba atentamente este nuevo intento, y en el fondo confiaba en que los meses de entrenamiento le permitirían a la castaña acertar en el blanco. Así lo había hecho en sus lanzamientos anteriores, los cuales fueron dirigidos uno a cada lado de la cabeza de Takamiya. En su interior no podía evitar sentirse divertido al ver como el castaño rogaba en silencio por la integridad de su futura descendencia. Pues esta vez el último intento de la tarde iba dirigido justamente a centímetros de la entrepierna de su compañero de armas.
A pesar de todos sus esfuerzos la castaña no podía controlar el temblor que invadía sus manos. Era inevitable sentirse nerviosa y que una gota de sudor recorriese su rostro, pues aquel tiro era el más complejo de todos. Centro su puntería mientras tensaba aun más la liana que sostenía entre sus dedos. Por unos segundos contuvo el aliento rogando mentalmente que la trayectoria de la flecha diera en el lugar exacto del blanco fijado. Ya que bajo esas circunstancias cualquier mínimo error podría resultar fatal.
Zero analizo una última vez la postura de la menor, percatándose del temor que la invadía. Dispuesto a tranquilizarla dirigió sus pasos hacia ella, y detuvo sus movimientos posando una de sus manos sobre los dedos que tensaban la liana.
-"El ángulo esta mal, relaja tus hombros, respira profundo y dirige el punto de vista al blanco. No pienses en nada más."- susurro el peliplata en el oído de la castaña. Acción que sin esperarlo aumento aun más el nerviosismo de Wakaba, quien ante la sorpresa de aquella cercanía no pudo contener por más tiempo la tensión que sus dedos ejercían sobre la liana. Y con ello la flecha que hasta ese entonces era detenida, atravesó velozmente la distancia que los separaba de Takamiya.
-"¡Kiryuu bastardo!"- Grito el castaño al sentir el punzante dolor que recorrió su cuerpo al momento de ser atravesado por aquella punta metálica. –"Esta vas a pagármela"- Amenazo.
Con pasos apresurados Sayori y Zero se acercaron a comprobar el estado de Takamiya. Y fue inevitable para el peliplata sonreír al comprobar el lugar exacto donde finalmente había sido herido el castaño.
-"¡Lo siento! Lo siento Kaito-ni, ¿Estas bien?"- Cuestiono angustiada la menor al llegar hacia él.
-"¿Como crees que estoy? ¡Tengo una puta flecha ensartada en la pierna!"- respondió exasperado el castaño mientras se debatía entre sacar o no la flecha de su piel.
-"¿Donde quedaron tus reflejos Takamiya?"- Intervino irónicamente el peliplata.
-"Tu y tus putas ideas, ¿En que rayos estabas pensando?"- Le cuestiono mientras maldecía por lo bajo el moreno.
-"No seas nenita Kaito es solo una simple herida"- Contraataco Kiryuu quitándole peso a la situación.
-"Claro, una simple herida, ¡Estúpido chupasangre!"- Reafirmo enfadado. Para Zero aquel último comentario podía catalogarse como algo más que un insulto.
- "Míralo por el lado bueno, aun podrás tener hijos"- Se burlo el ojivioleta. –"¿No te alegras por eso?"- Sonrió sarcástico.
Kaito lo asesinó con la mirada pues aquello no le hacia ni una puta gracia. ¿Y quien podría culparlo? Si tenía una flecha insertada en su muslo interno a solo unos centímetros de su virilidad.
-"Por favor Zero, Kaito no discutan. Ha sido mi culpa"- Pidió la menor en un hilo de voz, refiriéndose a ellos solo por sus nombres, demostrando así la seriedad de la situación.
Por un segundo el silencio reino entre ambos, y solo entonces pudieron percatarse de lo que estaba pasando. Sayori estaba asumiendo toda la responsabilidad de un error que les correspondía a ellos evitar. Eran ellos los entrenadores y como tales no debían desviar su atención en absurdas discusiones. Ambos contuvieron un suspiro tratando de olvidar la gran lista de insultos mentales que tenían el uno para el otro.
-"No te preocupes Sayo, ve a la Academia por algo para curarlo. Yo me haré cargo mientras tanto."- Le aseguro el peliplata.
La castaña no tenia certeza de cuan conveniente seria dejarlos solos en esos momentos, pues temía que volviesen a discutir.
-"Tranquila pequeña, te aseguro que de momento no voy a matarlo."- Comento el castaño, mientras intentaba contener las enormes ganas que tenia de golpear al peliplata. En el fondo solo lo estaba diciendo para calmar a Wakaba y así lograr que fuera de una puta vez por los vendajes.
La más joven asistió en silencio y con una leve inclinación ante sus mayores opto por retirarse en dirección a la oficina del director Toga Yagari.
Una vez solos ambos cazadores sostuvieron un silencioso enfrentamiento de miradas. Como si con ello se transmitieran todo lo que con palabras ya no podían decirse. Zero al asegurarse que la silueta femenina ya no estaba a la vista, con un rápido movimiento dirigió su mano hacia el astil de la flecha para jalarla de una sola vez y sin contemplación alguna por el dolor que pudiese llegar a sentir el castaño.
-"Hijo de… ¡Podrías haberme advertido!"- Le recrimino cubriendo con una de sus manos la sangrante herida de su muslo izquierdo.
-"Eso te ganas por decirme chupasangre"- La satisfacción de la dulce venganza se reflejo en el rostro de Zero al apreciar la expresión de dolor de su compañero de armas.
Cuando Takamiya se dispuso a responder con un mordaz comentario, todas sus palabras murieron en su garganta al sentir el aura maligna y escalofriante que rodeaba a Kiryuu. Trago en seco sin atreverse a cuestionar cuales eran sus verdaderas intenciones con aquel objeto. Y observo aterrado como en su mano sostenía aquella daga que era dirigida hacia su cuerpo.
Zero ignoro al castaño centrando toda su atención en quitar la tela del pantalón que cubría la zona herida. Quizás cualquier otra persona habría utilizado aquella situación para seguir burlándose de Kaito, pero Zero no pensaba así. Pues aunque no lo reconociera ni bajo tortura en el fondo apreciaba y se preocupaba por su amigo.
-o-
Sayori corría apresuradamente por los pasillos de la Academia, preocupada por la situación en la que había dejado a sus entrenadores. Ella los conocía lo suficiente como para asegurar que si tardaba más de lo necesario esos dos acabarían el uno con el otro.
La preocupación del momento no le dio tiempo a pensar siquiera en golpear la puerta antes de entrar en aquella habitación. Lo que la llevo a no estar preparada para lo que sus ojos presenciaron al ingresar allí. Sorprendida y sin palabras se detuvo bajo el umbral de la puerta, ya que ni todo el entrenamiento al que estuvo sometida durante aquel tiempo podría haberle preparado psicológicamente para enfrentar una escena así.
Delante de ella y apoyado contra el escritorio se encontraba el mismísimo presidente Cross siendo efusivamente atacado por el director Toga Yagari. La posición en la que se encontraban no le permitía distinguir donde comenzaba uno y terminaba el otro. Tampoco podía atreverse a decir en que lugar exacto dentro de las ropas de Yagari se perdían las manos de Cross.
Al notar una tercera presencia dentro del despacho, las constantes embestidas de las caderas del moreno se detuvieron en seco, provocando que un gruñido de reclamo por parte del pelilargo resonase en la ahora silenciosa habitación. Cross alzo su cabeza encontrándose con una avergonzada e impactada Sayori, quien involuntariamente no podía despegar la vista que mantenía sobre ambos.
Antes que la sonrojada menor pudiese emitir palabra alguna sus ojos fueron cubiertos por la fría mano de Kiryuu Zero.
-"¡Demonios! ¿Acaso no saben que las puertas tienen una puta cerradura?"- Grito enfadado el ojivioleta mientras apegaba el rostro de la menor contra su pecho.
-"Es tu culpa por no enseñarle a esta mocosa a tocar la puerta antes de entrar"- Afirmo el director, mientras ayudaba a Kaein Cross a incorporarse.
-"Tengan claro que ustedes pagaran la factura del psicólogo de Sayori"- Sentencio el peliplata, mientras arrastraba a la petrificada castaña fuera del despacho.
Para Wakaba lo presenciado aquella tarde sin duda alguna jamás podría olvidarlo. De hecho se atrevería a asegurar que esos dos serian los protagonistas de todas sus futuras pesadillas.
Fin Flash Back
-o-
-"Zero-ni reconsidéralo por favor…"- Insistió nuevamente la castaña. –"No puedes morir. No me puedes dejar sola"- Aunque en el fondo su intervención fuese parte del plan de Cross, sus palabras reflejaban sus verdaderos sentimientos.
Para Zero aquella era una situación más que compleja. Por una parte se negaba a aceptar que solo tenía dos opciones y cualquiera de ellas era ante sus ojos una verdadera aberración. Por otro lado tampoco podía negar que Sayori tenía razón. Él no podía permitirse dejarla sola y desprotegida, pues si bien aun tendría a Kaito a su lado, Kiryuu consideraba que era su deber velar por la seguridad de su familia y la castaña se había convertido en parte importante de ella.
Como tutor, compañero, amigo y hermano sentía que ya le había fallado, pues las vendas que en ese momento cubrían el cuerpo de la chica se debían en gran parte a él. Si tan solo su cuerpo no hubiese colapsado el jamás habría permitido que ella fuese herida, menos aun en una misión que a primera vista parecía tan sencilla.
-"¿Estas oyéndote Sayo? Me estas pidiendo que me convierta en lo que más odio."- cuestiono incrédulo el cazador, pues en el fondo le costaba asumir que su protegida conociendo su historia fuese capaz de sugerirle aquello.
-"Lo sé…"- Wakaba bajo la mirada y cerro fuertemente sus puños tratando de contener todas emociones que le invadían en ese momento. –"Pero compréndeme tu también a mi. No puedo aceptar que quieras dejarte morir. No puedo y no podre hacerlo jamás. Supongo que es parte de mi naturaleza humana, somos egoístas Zero. Por esa razón sinceramente no me importa en lo que te conviertas, no me interesa si eres un maldito nivel E o si estas en lo más alto del estatus vampírico… Sea como sea, tu seguirás siendo Zero, mi querido y adorado Zero."-
Con esas palabras las razones que argumentaban la negativa del cazador fueron fuertemente remecidas. Pues a pesar que él en ese entonces ya no era humano aun se consideraba como tal y por tanto podía comprender los sentimientos de la castaña. Para el ojivioleta aceptar aquella solución no solo atentaba contra su orgullo, si no también contra sus más profundos recuerdos. Pues le asqueaba el solo hecho de imaginarse convertido en uno de aquellos desgraciados que le habían arrebatado lo más preciado en su vida. Y aun más si se consideraba que su salvación estaría en manos de un Kuran.
Todas aquellas razones para cualquier otra persona podrían parecer suficientes. Sin embargo para el joven Kiryuu ya no lo eran, pues actualmente aunque se negara a asumirlo abiertamente, tenía una nueva familia. Y por ellos tenia el deseo de seguir viviendo.
-"Zero, entiendo que no quieras beber sangre humana… Pero por favor no rechaces tu segunda opción. Puede que te conviertas en un sangrepura, pero tú jamás serás como ellos. Pase lo que pase seguirás siendo Kiryuu Zero."- Afirmo la ojicafe.
-"Escúchame bien por que lo diré solo una vez… Esta bien, acepto."-
-o-
Para Kiryuu Zero usualmente encontrarse en su departamento era un alivio, pero en su condición actual distaba mucho de serlo. No bastaba con que no pudiese moverse, si no que además ahora dependía completamente de terceras personas.
-"Siempre supe que eras una nena, pero nunca te imagine de enfermera."- Se burlo el peliplata del castaño quien en ese instante acomodaba su almohada.
-"Oh por favor mírate, ¿crees que estas en condiciones de burlarte de mi?"- contraataco sarcástico Takamiya.
-"Solo espera… pronto voy a patear tu trasero"- Le aseguro el peliplata.
-"Si crees que porque te convertirás en un sangrepura te tendré miedo estas muy equivocado. Para mi siempre seguirás siendo el mismo estúpido chupasangre"- Afirmo con soberbia el ojicafe.
-"Exacto… El mismo estúpido que siempre te ha derrotado"- Respondió con prepotencia el de ojos violeta.
-"¿Acaso ustedes dos no saben relacionarse de otra manera?"- interrumpió la discusión el presidente Cross. –"Tu Kaito, ¿Cómo te atreves a molestar a mi adorado hijo? ¿Es que acaso no te das cuenta en la condición en que se encuentra?"-
Kaito dirigió su mirada hacia el pelilargo, quien junto a Sayori en ese instante ingresaban a la habitación del joven Kiryuu.
-"Ignórelos presidente, es la única forma en la que saben demostrarse su cariño."- Acoto la castaña.
Ambos cazadores fijaron su vista en la menor con reproche. Como si internamente le estuviesen diciendo "Tú, no te metas". Pues en el fondo sabían que la chica tenía razón.
Cross suspiro resignado al imaginar todo lo que la castaña tenia que soportar al cuidado de aquellos dos. Pues al parecer hoy en día los papeles se habían invertido y era ella quien vigilaba a ambos cazadores.
El sonido del timbre interrumpió sus pensamientos advirtiéndole de la llegada de un visitante, quien para Cross no podía ser otra, que Yuki Kuran. Con pasos apresurados el pelilargo salió de la habitación. Dejando un ambiente de incertidumbre en el equipo de cazadores.
Pocos minutos más tarde un silencio sepulcral reino dentro de la habitación al distinguirse la figura masculina que acompañaba al presidente Cross. Los tres cazadores allí presentes quedaron sorprendidos y sin palabras al reconocer la identidad de la persona que tenían en frente.
-"¿Qué diablos haces aquí, Kaname Kuran?"- Cuestiono con rencor el peliplata.
-"Buenas noches Kiryuu-kun. He venido a salvarte la vida"-
Continuara…
Notas Finales:
¿Qué les podemos decir? Con contarles que este capitulo casi nos cuesta la asociación, ya que tuvimos grandes discusiones que por poco llegaron a los golpes .
Pero finalmente logramos superarlo y estamos aquí cumpliendo con lo prometido. El plazo de 15 días de actualización se debe a que somos dos autoras y para escribir cada capitulo, al ser de distintas ciudades nos invadimos la una a la otra un fin de semana completo para logarlo XDDD
Y hoy hemos llegado a la hermosa conclusión que con este fic nos volveremos unas alcohólicas XD. Pues a estas alturas Miss blood pain asegura no poder escribir nada decente sin una botella al lado. Aunque sean la indecente hora de las cuatro de la tarde (cariito: ¬¬°)
Pd1: Nuevamente no nos haremos responsables de las intrigas e ironías que aquí se han escrito.
Pd2: Cariito asume su completa responsabilidad por el trauma psicológico creado en Sayori (MBP: T_T yo me sumo al trauma). (Cariito: *_* luche y luche hasta poder conseguir una pisca de lemon XD)
Antes de irnos queremos agradecer a todas quienes nos dejaron sus comentarios en el capitulo anterior: Eien Yuki, May, Allen Kyriuu, Niki nao y Kotomi_Senri_Okazaki.
Nos leemos en el próximo capitulo
Cariños
Asociación_Sangrienta
