Holaaaa

sé que ha pasado… bastante desde la última vez que publique (el primer cap) este es más corto, ¿porque? Simplemente termino en el punto exacto en que había planeado que terminada y pos nada, igual espero que les guste

Aclaraciones:

one piece, el súper tierno Luffy y el guapo Zoro es enteramente de Eiichiro Oda

Hay algo que tengo que decirles lo cual no lo dije en el primer cap per es importante en este fic puede haber spoileds no propiamente de los sucesos pero algún personaje que solo avanzada la historia aparecerá

:):'''

Esto definitivamente no era new york

Cualquier persona que de improvisto se hubiera visto en un lugar completamente en solo un parpadear se hubiera asustado o mínimo sorprendido pero luffy no era una persona normal.

Verse en un paisaje si bien muy distinto a su habitación, en la cual se encontraba hace unos segundos, lejos de provocarle pánico, hacia crecer en su interior una impresionante euforia

-GENIAL- exclamo luffy mientras que sus ojos brillaban mostrando su excesiva emoción, a pasos cortos se dirigió a la laguna de agua cristalina en donde un grupo de muchachas con cola de pescado se encontraban descansando

- ¿tu cola es increíble como la conseguiste? -Pregunto como si nada a una de las jóvenes de cabello rubio como el sol piel blanca y ojos azules

-naci con ella- respondió ella mirando con algo de curiosidad al chico a lo que otras cinco muchachas también con cola se acercaron

-ohh es genial- los ojos de luffy brillaban mostrando su sinceridad

-tú no eres de aquí ¿cierto?- Le hablo otra chica mirándolo de pies a cabeza

-no, la verdad no sé donde estoy

-¡¿no sabes?!- Esta vez hablaron las cinco muchachas a su alrededor llamando la atención de las otras criaturas que se acercaron para curiosear

-shishishishi creo que me perdí

- te perdiste ¿cómo es eso posible?- Le hablaba esta vez una pequeña, muy pequeña niñita con alas

-pues verán yo simplemente toque esa flor y aparecí aquí

-¿qué?- ahora todos estaban más confundidos, jamás habían escuchado de algo así

-pues yo soy de new york, apropósito ¿saben dónde puedo tomar un bus para llegar desde aquí?- el silencio se apodero del lugar y un segundo después

-¿Que es un bus?- - ¿Dónde está new york? - jamás escuche de eso - -oye lo has visto –no nunca- murmullos se escuchaban se mezclaban convirtiéndose en un barullo (1) inentendible

-¡OIGAN!- exclamo luffy con un tono más alto de voz haciendo notar lo molesto que le había puesto el que de repente le ignoraran

-oye niño ¿tú que eres?- Pregunto uno de los hombres con piernas de caballo muy fornido que poseía un largo cabello castaño piel trigueña y ojos negros haciendo que de improvisto la atención de todos se centrara de nuevo en el

-a yo soy luffy -la frescura del chico dejo a muchos impactados mas no al que se encontraba interrogándole

-no te pregunto tu nombre, te pregunto tu raza

-yo soy… yo

-aggg, mascullo enfadado el hombre ante la aparente nula capacidad de entendimiento

-mira yo soy un centauro- le indico señalándose a si mismo mientras luffy asentía como si se tratara de un niño durante una lección muy importante – ella es una hada - dijo mientras levantaba a una pequeña que se había posado en su mano – y ella una sirena – seguido señalo a la joven rubia con la que estuvo hablando primero y tu

-es grosero

-¿qué?

-señalar es grosero- repitió Luffy mirándole directamente a los ojos – eso dice mi hermano – seguido a esto todos los seres allí no pudieron evitar darle la razón asintiendo y mirando mal al centauro por su reciente grosería

-que-e- apenas atino a decir sorprendido por todas las miradas posadas sobre si

- discúlpate- dijeron todos a unisonó sin dejar de verlo y el solo pudo voltear a ver a la sirena que se encontraba algo avergonzada por toda la parafernalia

-lo siento –pronuncio quedito desviando la mirada

-está bien – hecha la disculpa todos vieron florecer la sonrisa de Luffy y el ambiente se volvió calmado y cálido

-pero espera, no evadas mi pregunta – refuto el centauro recuperándose de la tan extraña escena que acababa de protagonizar

-¿qué pregunta?- refuto Luffy con un signo interrogante grabado en el rostro

- ¿Qué eres tú?

-¿yo? Pues creo que soy un humano

Y nada más pronunciadas esas palabras el silencio sepulcral volvió

Drago se encontraba sentado en la cabeza de la mesa en aquella reunión mientras escuchaba con atención al expositor que expresaba sus teorías para expandir su empresa frente a él y los accionistas que le acompañaban pero aunque mantenía su expresión seria la verdad era que estaba muy estresado por una leve pero persistente punzada en el pecho la cual tenía desde esa mañana, para colmo no había alcanzado a ver a sus hijos antes de partir pues había tenido que madrugar y ese día los chicos no asistían a la escuela por ser domingo por lo tanto no se levantaban temprano.

-bien y con esto terminamos – esa corta frase lo saco de su ensoñación y lo trajo de nuevo al mundo real donde uno de sus mas resientes socios el señor Miquelón(2) se acercaba con pasos firmes y una sonrisa confiada hacia él, eso no le agradaba, más bien el hombre no le agradaba sabía que no era más que un presumido arrogante de esos que tanto odiaba solo le había dejado unirse a la empresa como un gran favor a uno de sus pocos amigos quien era el cuñado de Miquelón y al enterarse de que se hallaba en pésimas condiciones económicas le dio una mano para evitar que su hermana viviera en la miseria y por tanto tenia a ese hombre como su representante, aun así no le inspiraba ni pisca y de confianza y por eso se andaba con cuidado

-Drago - le llamo por su nombre con esa voz hipócrita que lo caracterizaba

-sí, señor Miquelón ¿Qué se le ofrece?

-quería invitarlo a pasar el fin de semana en mi hacienda – Drago no pudo evitar chistar pues sabia claramente que esa hacienda no le pertenecía a Miquelón sino a su amigo

-agradezco su invitación pero no puedo

- y ¿porque no?

-llevare a mis hijos a la feria- esta vez quien chisto fue el otro a lo que Drago le miro serio

-oh ¿es enserio?- Pregunto asombrado

-por supuesto – le respondió serio mientras el ambiente se tenso, al punto de que aquel hombre se veía realmente incomodo y solo el sonido del celular de Drago lo libro asiendo que agradeciera poderse alejar de aquel molesto hombre con el pretexto de contestar

-hola Ace ¿como estas?- saludo a su hijo un poco extrañado por su llamada

-pa-papa- la voz del chico sonaba entrecortada y pesada, esa punzada en su pecho se hizo más fuerte y rogo desde lo más profundo de su corazón que esta no fuera un mal augurio.

Pero los ruegos no siempre son atendidos

-Luffy desapareció

*/-/*

-¿un humano?- ese pequeño susurro salido de la nada hizo que el barrullo volviera y Luffy empezaba a desesperarse

-¡debes irte de aquí!- la primera en salir del desorden colectivo y dirigirse a Luffy fue aquella rubia

-sí, eso quiero pero no sé cómo volver a casa

-pero no entiendes, tienes que irte antes de que el hechicero se entere que hay otro humano aquí…

-¿quién es el hechicero? ¿No entiendo?- la chica suspiro y se dispuso a explicar

-pues para empezar tu estas en Raftel sabes, este lugar es el centro del mundo y hay innumerables riquezas así que los pocos humanos que vienen aquí solo tratan de robarlas, pero siempre se han cohibido por la presencia de los hechiceros

-¿hechiceros?

-si hasta hace poco habían aquí dos poderosos hechiceros que peleaban constantemente para conseguir el poder, pero finalmente uno de ellos venció y del otro no se puede pronunciar ni el nombre

-y entonces el que gano es quien gobierna ahora, aclaro el centauro

-así es y dicenque es una persona muy cruel, todos los humanos que han venido desaparecieron después de entrevistarse con el

-¿c-como?

-¿se puede saber que están haciendo?- una voz petulante se escucho haciendo que todos los demás callaran y como de la nada salió un chico algo más alto que luffy de cabello rubio y ojos negros

-Ci-Ciro

-¿Quién eres tú?

-yo soy Luffy

-jamás te había visto aquí, hablo el joven con una sonrisa socarrona

-el no es de aquí, pero ya se iba- alego el centauro en su defensa

- vendrás con migo

-y ¿quién eres tú?, pregunto luffy

-yo soy Ciro la mano derecha del hechicero, y te llevare con él para que te envié e donde perteneces - hablo dejando ver una sonrisa hipócrita mientras Luffy se fijo en su atuendo (un short corto negro y chaqueta de traje roja con unos zapatos de charol) y dedujo que definitivamente era alguien extraño pero había dicho que lo mandaría a casa de nuevo ¿porque aquel extraño tendría que mentirle?

Con aquel sencillo razonamiento luffy se decidió a seguir a aquella persona ante la mirada de todos aquellos seres que lo miraban con lastima como a una res que va directo al matadero.

Al fondo del valle cruzando las montañas se podía tener la maravillosa vista de un gran castillo todo construido en piedra caliza blanca como la nieve con techos de color naranja opaco y terminados dorados de oro puro, la gran edificación gozaba de inmensos jardines verdes con infinidad de flores silvestres creciendo únicamente en los rincones, aparte poseía un glorioso puente también en piedra caliza que terminaba unos diez metros antes de la entrada y que además era la única forma de ingresar pues el ostentoso edificio se encontraba firme sobre un gran lago de agua cristalina y turbulenta habitado por toda clase de criaturas peligrosas y aun así como por arte de magia no se hundía, siendo la única forma de entrar el cruzar el puente y una vez llegado al extremo esperar a que la gran puerta de más o menos diez metros construida madera fuerte y hermosa se dejara caer sirviendo como puente.

En la cúpula del magnífico edificio se encontraba un hombre observando el paisaje que se le brindaba desde la altura atreves de un gran ventanal con una copa de vino tinto en se mano derecha y su mente perdida en algún lugar de infinito universo

El hombre era alto de piel broceada, cabello de un extraño color verde y ojos de un color verde oscuro y profundo, llevaba puesto un pantalón negro y una camisa larga de color verde opaco con una gran abertura en forma de triangulo en el pecho por la cual cruzaba de extremo a extremo un cordón negro que unía las dos partes de la camisa

Soltó un suspiro al escuchar el suave golpeteo en la puerta

-pase, hablo con voz seca y seria sin apartar la mirada del ventanal, ya sabía de quien se trataba, era la única persona que convivía con el después de todo, aunque no por gusto propio obviamente

-hechicero, le he traído a un intruso - pronuncio con desdén Ciro mas por curiosidad que por otra cosa volteo dispuesto a encontrarse con otro de esos maleantes sedientos de fortuna y poder que se atrevían a invadir sus tierras, pero topándose con algo totalmente inesperado.

Negro, unos grandes y expresivos ojos negros y profundos que pertenecían a un menudo muchachito de piel trigueña y visiblemente suave con cabello negro, sedoso y un aura de alegría desbordante

-hola me llamo Luffy – dijo el chiquillo y Zoro pensó que incluso su voz aguda y algo chillona resultaba terriblemente dulce, lo extraño es que eso no le molestaba

-¿tu cómo te llamas? Pregunto y en sus ojos se reflejo la curiosidad que solo poseían los niños

-Zoro – respondió como por inercia, incluso cuando a cualquier otro desconocido le hubiese negado el privilegio de saber su nombre. Obteniendo como compensación una gran y luminosa sonrisa que por lo menos a él le parecía había iluminado por completo la habitación.

En ese momento Roronoa Zoro supo que su vida había cambiaria por completo, y es que para bien o para mal el acababa de robar un valiosísimo tesoro

9….9

La mansión Monkey era un verdadero desastre, muchas personas iban y venían, con diferentes uniformes policías, FBI e incluso la CIA se encontraba reunida y es que el asunto no era para menos a uno de los más importantes y queridos empresarios del país Monkey D Drago le había sido robado el mas preciado tesoro que poseía, su hijo menor.

El pequeño Luffy solo había desaparecido y aunque habían buscado incluso debajo de las piedras no había rastro de él, generalmente las políticas decían que tenían que pasar 48 horas para declararlo desaparecido pero debido a las por demás extrañas circunstancias de este caso se suponía que podía ser un secuestro y eso tenía a toda la ciudad en shock pues a pesar de ser el hijo de una familia rica Luffy con su irremplazable carisma y sus desinteresadas buenas obras había logrado que todo aquel que supiese de él le tomara un impresionante cariño.

En su gran recamara Drago se encontraba parado con la vista fija en un gran cuadro, en el cual se retrataba la imagen de una bella mujer menuda de largo cabello negro y piel trigueña con un porte elegante y una mirada tierna

-Aurora – susurro su nombre bajito como si se tratara del secreto mas guardado en su existencia

Su esposa había sido la única persona que había amado en lo que llevaba de vida y valla que la había amado, entregándole hasta lo último de ser, perdiéndose en su mirada y permitiéndole entrar en su corazón para que le sanara.

Ella había llegado a su vida como una simple muchacha que aunque había crecido en una familia rica tenía un carácter en demasía dulce y humilde, cuando la conoció estaba destrozado tratando de sobrellevar una carga demasiado pesada para uno solo, tratando de salvar al mundo con la cabeza y no con el corazón, y entonces ella le mostro lo que había olvidado, le abrió los ojos.

Le curó el alma.

Gracias a ella él había llegado a ser quien es y nunca se avergonzó de ello.

Justamente por eso la alegría más grande de su vida había sido el saber que su amor traería fruto al mundo y la más desgarradora tristeza fue su muerte.

La noche en que Aurora murió parecía normal, luego se transformo en extraordinaria cuando tuvo la certeza de que esa noche su hijo vendría al mundo, y entonces solo se desconcertó, cuando se entero que poco después del parto ella había desaparecido, por ultimo vino el terror cuando la vio de nuevo con las rodillas heridas y las mejillas empapadas en lagrimas, y sus palabras, las palabras que le dedico a él y a sus hijos o debería decir más bien los sollozos desesperados de una madre rogándoles a los tres que protegieran a Luffy que lo alejaran de las flores que el día en que cumpliera veinte no le dejaran, en aquel entonces nada de lo que decía parecía tener coherencia aun así los tres juraron recordar y acatar sus palabras esa noche pocas horas después Aurora murió.

La tristeza la mato

Solo recordar esos momentos hacían que ese gran hombre sintiera un nudo formarse en su garganta, después de ese horrible suceso solo Luffy con su alegría natural e imagen inmaculada heredada de su bella madre había logrado sacarlo del abismo y pensar en que actualmente faltaba apenas un mes para que el temido cumpleaños número veinte de Luffy llegara solo provoco que gotas de agua salada se deslizaran por sus mejillas.

Cuando Aurora había muerto pensó que nunca volvería sentir un dolor tan profundo y desgarrador, se equivoco, dejando escapar uno, dos, y tres sollozos suaves Drago se dejo caer sobre sus rodillas sintiendo que no podía sostenerse más de pie, agacho la mirada y rogo, imploro que quien fuera que hubiese raptado a su tesoro lo devolviera sano y salvo.

Notas de la autora:

(1)un barrullo es cuando muchas personas hablan a la vez haciendo que no se escuche un voz en especial

(2)lo se lo se, Miquelson fue lo único que se me ocurrio

Muchísimas gracias a esa lindas chicas que comentaros me animan mucho :3

Y es bueno saber que las fans de Zolu perseveramos, vamos chicas, si se puede, no dejemos extinguir a tan hermosa pareja

Por otro lado chicas en verdad necesito consejos sobre que parejas segundarias poner, es claro que no se verán super demasiado,

Pero en realidad no tengo idea de quien poner, estaba pensando poner algo de Marco y Ace me parece adecuado, y en realidad estoy super insegura de poner pareja para Sabo pero se aceptan sugerencias, o si no no quieren parejas segundarias también díganlo, realmente estoy insegura

Yuki Rivaille: muchas gracias por comentar me has animado mucho y me alegra saber que te gusta mi historia ;) lo cierto era que me sentía algo rechazada en esta pagina pero tu me animaste