Capítulo 2
8 años pasaron luego de que Gajeel y Natsu se unieran al gremio. Muchas cosas seguían siendo iguales: Fairy Tail causando alboroto a donde fuera,y cada miembro que llegaba no parecía disminuir esa situación. El maestro lloraba mientras miraba la cantidad de reclamos y pensaba en la cantidad de cartas de disculpa que tendría que hacer. Pero fuera de eso, estaba extremadamente feliz: había formado una gran familia.
Natsu y Gajeel no tardaron en acostumbrarse, acercándose a sus compañeros y formando amistades que nunca pensaron tener. Al principio se alejaban bastante y se aislaban del resto, pero después de un tiempo se dieron cuenta que no eran tan diferentes a los humanos como pensaban antes. Sin embargo, el peso de sus secretos a veces los hacía sentirse ahogados, encerrados. No era cosa de todos los días decir "Sabías que en realidad somos dragones? Y en forma humana? Siempre lo fuimos, pero todo sigue igual, no?". Por suerte, sus compañeros parecían haberse acostumbrado a sus rutinas en solitario: cada tanto hacer una misión solos o cada tanto irse por unos días. Lo necesitaban después de todo: no podían mantenerse en ninguna de sus dos formas constantemente, necesitaban descargar todo el poder mágico que acumulaban durante días.
Las que más se veían afectadas con la sola mención de la palabra dragón eran Levy y Lucy. Esto no era casualidad: 12 años atrás fue una de esas bestias la que les quitó y destruyó todo lo que conocían: su familia, sus amigos, su ciudad. Cada vez que se mencionaba el tema, podían sentir (literalmente oler) su miedo. Y cada vez que alguien de Magnolia informaba haberlos visto en las afueras de la ciudad, sus reacciones dejaban a los dragon slayers con sensación de culpa. Pero no podían evitar estar ahí, por su propia protección. El resto del gremio no reaccionaba mucho al respecto.
Gajeel recuerda una vez que el estúpido de Salamander soltó un rugido mientras se encontraba sobrevolando la cuidad que se escuchó hasta el gremio, y se acercó instintivamente a Levy para relajarla un poco. A pesar de que mantenían una buena relación con la ciudad, su miedo no desaparecía. No quería ni imaginar cómo se sentiría si los viera en persona de esa manera.
Si, dragon slayers. Tuvieron que poner su magia dentro de esos términos para que no levantara sospecha. ¿Cuál era la explicación que daban? Habían sido implantados con lácrimas al igual que Laxus, el nieto de Makarov. Esto pareció dejar a todos bastante convencidos, y aunque siempre preguntaban sobre sus pasados, se acostumbraron a la idea de no obtener respuestas o ironías como "nací de un huevo y viví en las montañas". Esto no era verdad, pero tampoco completamente mentira.
Sus escapadas, y consiguiente aparición y avistaje de los dragones no parecía levantar dudas por el momento, pero era cuestión de tiempo hasta que alguien se diera cuenta. En el caso de Natsu, varias veces fue seguido por Lucy, que más que por curiosidad lo hacía por preocupación. Sentía que la persona que se había convertido en su mejor amigo no confiaba en ella, y cada vez que se iba por una de sus desapariciones lo notaba… muy diferente. El día de hoy no era la excepción.
Lucy lo siguió con determinación y se adentro un poco en el bosque hasta que Natsu se dio vuelta y suspiró "Luigi, ya se que estas ahí, nariz de dragón slayer, te olvidaste?".
Lucy al principio se sintió avergonzada por haber sido descubierta mientras lo seguía, las otras veces simplemente lo perdía de vista. Pero enseguida el enojo recorrió todo su cuerpo al escuchar bien sus palabras "mi nombre es Lucy, ¡no Luigi! ¿¡7 años como equipo y todavía no aprendes mi nombre!? Tal vez no deba dejarte entrar a mi departamento nunca más" se cruzó de brazos y le dio la espalda a Natsu.
"¡Sólo estaba bromeando Luce! ¡No seas así!" lloró Natsu, quien prácticamente vivía más tiempo con Lucy que en su propia casa. Se sentían muy sólo ahí. Y realmente sentía una gran tranquilidad estando con ella. "Te prometo que cuando vuelva tomaremos alguna misión para pagar tu renta, ¿te parece?"
"No me recuerdes la renta" lloró Lucy, recordando su problema casi todos los fin de mes, pero aceptó. Natsu le dedicó una de sus sonrisas y se fue rápidamente. Necesitaba transformarse ya, mucho tiempo en un cuerpo humano estaba empezando a afectarle negativamente. Lucy lo único que hizo fue suspirar con un tono de preocupación en sus ojos mientras se quedó parada hasta que lo perdió de vista y pensó, A veces eres un idiota sabías?.
Cuando Lucy llegó al gremio, no le sorprendió encontrarse con una pelea entre los que se encontraban ahí y no habían tomado ninguna misión ese día, o simplemente decidieron relajarse en el gremio. La discusión principalmente entre Gray y Gajeel, por lo que tampoco se sorprendió de los gritos diciendo "¡Tu puedes Gray-sama!" de Juvia.
Era una mañana bastante tranquila a pesar de todo. Se sentó en el bar y comenzó a charlar con Mira mientras servía algunas bebidas. En ese momento, Levy la abrazo por el cuello, haciéndola sobresaltar un poco "Lu-chan! ¿Que tal fue tu persecución de Natsu?". Levy era la que más la entendía sobre el tema, aunque tantas veces lo único que decía es para resaltar "que enamorados estaban". Como si eso fuera a pasar! Natsu es la persona más despistada que había conocido en mucho tiempo, y no lo imaginaba ni siquiera pensando en temas rómanticos, menos con ella a pesar de la cercanía que formaron entre ambos.
"Nada nuevo, cuando vuelva al gremio prometió que iríamos a alguna misión para ayudar a pagar la renta, aunque conociendo a Natsu, vamos a terminar pagando su destrucción" suspiró.
Levy se quedó callada y pareció pensar unos segundos, luego comentó, "bueno, no sabemos cuando va a volver... ¡Mientras tanto podríamos tomar una misión juntas! ¿No te parece? Hace mucho tiempo no hacemos una sólo las dos".
Lucy pensó que esa era una gran idea, sus misiones con Levy siempre eran una buena forma de pasar el tiempo "Sos mi salvación, ¿lo sabías?" dijo emocionada Lucy "¡Vayamos a elegir una misión!" la tomó del brazo y enseguida fueron a observar las misiones sobre la pared.
Estuvieron un rato pensando, y decidieron buscar algo más tranquilo: las misiones con más pago o de nivel S generalmente era terminar con un grupo de demonios o magos que causaban problemas, pero era peligroso sólo para ellas dos. No para ellas dos, para cualquiera. No importaba la fuerz física que tuviera una persona, nunca había que salir confiado a una misión, o podría terminar en una tragedia. Así que decidieron optar por otro tipo de trabajo.
En ese momento vieron una misión que decía: "Necesitamos ayuda para localizar unas reliquias perdidas en la ciudad Malva, cerca de la frontera con Bosco. La ayuda de los dragons slayers sería de gran ayuda. 500,000 J". Debajo añadía datos extra para la persona que decidiera realizarlo.
Levy y Lucy se miraron y no pudieron controlar la risa al leer la última parte, lo mismo pasando por sus mentes. Este no era del tipo de trabajos que Gajeel y Natsu tomarían, mucho menos involucrando encontrar y NO destruir objetos.
"¿Porque pedirían su ayuda en una misión como esta? ¿Por su sentido del olfato o algo así?" cuestionó Levy, a lo que Lucy simplemente se encogió de hombros, "Puede ser, no estoy segura, pero parece una misión perfecta para nosotras" sonrió tomando (o robando) el trabajo. No creo que a ellos les moleste que tomemos esta pequeña misión.
Se dirigió al bar y le entregó el trabajo a Mirajane para que lo registrara, y así las chicas decidieron partir mañana temprano. El día en el gremio pasó rápido, y Lucy se despidió con la excusa de ir al mercado y preparar sus cosas para la misión de mañana. Levy se dirigió a la puerta con las mismas intenciones, cuando se cruzó con Gajeel que también parecía dirigirse hacía afuera. Intercambiaron una mirada y Gajeel le sonrió.
"¿Volviendo a casa temprano, enana? Gihi" Levy no pudo evitar la mirada asesina que le dirigió a Gajeel cuando la llamo así, pero luego suspiró: no tenía sentido seguir enojándose por ese apodo. Además, lo sentía más como un gesto de confianza que como un insulto.
"Así es, a prepararme para una misión mañana con Lucy" le informó mientras atravesaban las puertas del gremio.
"¿Y que tipo de misión sería?" preguntó levantando una ceja. Ay no. ¿Nos habrá escuchado? Parece más curioso que otra cosa, así que mejor no lo menciono. "Eso es confidencial" respondió Levy guiñando un ojo. Con este gesto Gajeel enrojeció un poco y se dio la vuelta. Solamente estaba preocupado! Si se trataba de misiones de mayor rango, él era el que generalmente la acompañaba.
"Como sea, dejame llevarte hasta Fairy Hills" dijo y empezó a caminar, sin escuchar las protestas de Levy de ¡Soy capaz de caminar sola!. Aunque en el fondo, ella no podía negar cuanto le gustaba esos gestos de preocupación de Gajeel. Así terminó su día, bromeando con él antes de prepararse para partir mañana temprano.
Al otro día, Lucy estaba sentada en la estación de trenes esperando a Levy. No le extrañaba que llegara tarde, seguro se quedó leyendo o algo por el estilo toda la noche, como siempre, pensó. "Lu-chan!" escuchó que la llamaba su compañera de repente y se levantó para poder reunirse con ella. Luego de planearlo, decidieron sacar los boletos hasta una cuidad cercana a Malva, y desde ahí caminarían hasta el lugar de encuentro con las personas que publicaron el trabajo. Si tenían tiempo hasta pensaban recorrer un poco los alrededores antes de volver cuando terminaran. Su entusiasmo seguía en pie, porque nunca se hubieran imaginado lo que sucedería después.
"¿Mandaste la solicitud de misión como te indique?" preguntó una voz con mucha autoridad.
"Si, maestro. Ya fue recibida y aceptada por los dragones. Es cuestión de tiempo hasta que lleguen a las afueras de la ciudad, y podamos atraparlos como nos indicó".
"Tonto, no te confíes. Hay que estar preparados, no va a ser fácil combatirlos. Al fin y al cabo, son bestias. Encargate de preparar todo lo necesario para cuando llegue el momento"
"Entendido" el hombre frente a él respondió luego de ser reprendido mientras se inclinaba y luego se retiró del salón.
"Espero con ansias volver a verlos, Natsu y Gajeel".
Gajeel se encontraba sentado en el gremio, un poco aburrido sin Levy ahí. Juvia, Gray y Erza decidieron ir a una misión durante tres días, Salamander aún no había vuelto, y se sentía bastante sólo...El gremio se encontraba bastante vacío últimamente, y más a esas horas de la tarde."Tch, sólo tomaré un trabajo antes de que pierda la cabeza" se dijo y se dirigió hacia Mirajane, que se encontraba detrás del bar, donde usualmente estaba.
"Oi, ¿algún trabajo interesante disponible?" Realmente no se encontraba de mucho humor para hablar en ese momento. Sin embargo Mira no perdió su carisma y sonrisa. "Ah Gajeel! Me pareció raro verte por el gremio hoy, pensé que habías ido a la misión con Levy" y también con Lucy, pero la actitud desinteresada del dragon slayer no engañaba a Mirajane. Mira en su mente ya había preparado su boda.
"Uh? Ni siquiera me dijo de que trataba" y con un tono más confidencial acercándose un poco a la maga Take Over agregó "¿vos lo sabes?".
"Por supuesto! Aquí tienes la solicitud por si quieres leerla y alcanzar a Levy" dijo Mirajane guiñando un ojo. Tch, ¿cuál es el maldito problema con estas mujeres estos días? pensó Gajeel un poco incómodo. Comenzó a leer desinteresadamente el trabajo. Parecía aburrido, ¿para que necesitarían un dragón slayer en esta misión?.
Y en ese momento fue cuando vio el nombre del lugar. Malva. Esa ciudad...NO PUEDE SER. Muchas memorias parecieron invadir su cabeza en ese momento, y comenzó a agitarse.
"¿OI, SABES CÓMO PENSABAN LLEGAR HASTA ESTA CIUDAD?" preguntó desesperadamente. El gremio se quedó en silencio, es cierto que Gajeel era un hombre de poca paciencia, pero verlo perder los estribos así tan repentinamente sorprendió a todos. "MIRA!" le llamó la antención a la maga que lo miraba sin responder.
"En tren, ¡partieron en tren! ¿Qué sucede?" dijo apresuradamente. Gajeel ni siquiera contestó. Salió del gremio y comenzó a correr hacia las afueras de Magnolia para poder transformarse y, con suerte, llegar antes que ellas a la ciudad. Si podía evitar que lo vieran así, bien por el. Pero esto era una urgencia. ¿En qué se habían metido esta vez?
Sintió como una onda de energía recorría su cuerpo y sintió su torso expandirse, su piel ser cubierta por escamas de metal, y apenas pudo comenzó a mover sus alas para volar rápidamente en búsqueda de las chicas. Levy, espero que estés bien.
Gracias por los comentarios y favoritos! Realmente me alegran muchísimo. Espero que les guste este capítulo! Que piensan?
