Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen son de Kurumada-Sama y de TOEI, yo sólo los tome prestados porque me gustan mucho ;)
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NOTAS DEL FIC:
Gracias a todos los que han pasado por aquí a leer. Pronto subiré el siguiente capítulo.
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CAPITULO 2
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Shion sintió crecer un inminente dolor de cabeza. La angustia de Atenea lo había contagiado. Ahora debía informarle a Saga que su misión se postergaría unas horas pues Atenea y los Santos de Bronce se dirigían al Santuario. Atenea quería reunirse con todos los Santos Dorados antes de enviarlos a cualquier misión. Las cosas no iban nada bien y ya ni siquiera podría contar con Dohko. De nuevo sintió el dolor crecer en su interior.
—Patriarca— la respetuosa voz de Saga lo sacó de sus pensamientos, había llegado pocos instantes atrás y se hallaba inclinado ante él—. El caballero de Libra me ha informado que usted me ha solicitado.
—Así es Saga te estaba esperando—.
El tono serio y ligeramente sombrío de Shion, hizo que Saga levantara el rostro sumamente intrigado—Lo escucho.
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¿Dónde...dónde estoy? Los dulces ojos de Shun, estaban abiertos de par en par con una expresión de total perplejidad.
Intentó recordar. Había salido a trotar como todas las mañanas. En mitad de su recorrido de un momento a otro, sintió una extraña sensación de letargo que lo envolvía por completo. Instantes después perdió la conciencia y ahora que volvía a despertar, se encontraba allí… en esa inmensa y lujosa habitación. Todavía estaba recostado. Con un poco de esfuerzo a causa del mareo que se adueñaba de su cabeza, se apoyó en los codos. Quería ver con más atención. Se hallaba recostado en una cama cubierta con un dosel de satén vinotinto con sabanas de seda— de una suavidad exquisita—, y una cálida colcha del mismo color. Una cantidad indeterminada de cómodos cojines que se esparcían por toda la cama rodeándolo.
El mareo desapareció y Shun dejo caer nuevamente la cabeza en la almohada. Aunque hizo un gran esfuerzo no recordó haber dormido en una cama tan cómoda en toda su vida. Por lo que había alcanzado a ver lo que había en ese aposento era de un lujo impresionante. Para calmar su desconcierto buscó la presencia de alguno de sus amigos y en efecto pudo sentir unos cosmos conocidos muy cerca de donde se encontraba, pero ninguno de esos cosmos pertenecía a un Caballero. Shun pensó un momento y se sintió tan confuso que ni siquiera fue capaz de ponerse en pie ¿Cosmos de Espectros? Se sorprendió al no sentir ninguna clase de amenaza en ellos.
Su corazón empezó a latir agitadamente, sintió la necesidad de llevarse las manos al pecho y tuvo que hacer acopio de todo su valor para ahogar un grito de terror cuando sus manos se encontraron con aquel medallón que creyó destruido. Las temblorosas yemas de sus dedos pudieron sentir la inscripción "your's ever", y en su cabeza las palabras resonaron como una maldición.
Sintiéndose atrapado en una pesadilla, salió apresuradamente de la habitación tropezando un par de veces con la larga túnica negra que traía puesta. Sólo había avanzado unos cuantos metros cuando una inmensa silueta se cruzó en su camino obligándolo a detenerse. Frente a él a menos de un metro se encontraba Radamanthys de Wyvern que en ese momento se le antojó más grande y aterrador que nunca. El espectro se presento ante él haciendo una respetuosa reverencia, a continuación su voz grave y respetuosa término por aturdir y aterrorizar a Shun todavía más.
— Me alegro de que haya despertado. Es un placer tenerlo de vuelta, mi Señor.
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En el Templo de Leo, se escuchó una exclamación de asombro. Las bonitas facciones de Milo, Caballero de Escorpio, se encontraban contraídas en un gesto de perplejidad.
—No puedes estar hablando en serio Aioria.
— Me lo dijo mi hermano. Si no me quieres creer pregúntale a Saga directamente.
— ¿Qué ocurre?
Ninguno de los dos lo sintió llegar así que los Caballeros dieron un respingo cuando la melodiosa voz de Shaka los interrumpió.
—Shaka, eres tú ¿Por qué entras de esa manera en mi Templo? — . El aludido notó cierto tono de censura en la voz de Aioria, pese a que éste se expresaba con amabilidad.
—Siento no haberme anunciado, pero me dirigía a mi Templo y al pasar no pude evitar escuchar una parte de su conversación—. El tono calmado y un tanto irónico que uso el Caballero de Virgo, hizo enfurecer al guardián de Leo.
—Mejor sal de aquí antes de que...
—Siento interrumpir —Saga, el Caballero de Géminis, los sorprendió con su presencia. Hizo un pequeño y casi imperceptible movimiento con la cabeza a modo de saludo, mientras su rostro impasible miraba con atención e intensidad a Shaka.
—Otro— dijo riendo un muy divertido Milo. Sin pasar por alto la expresión de Géminis, mientras miraba de reojo a Virgo. Intentando encontrar algo extraño o digno de atención.
Aioria miró a Escorpio con un mohín de disgusto. Estaba a punto de decir algo poco gentil en contra de sus invitados cuando la voz de Saga se lo impidió.
— ¡Shaka! El Patriarca solicita tu presencia un su Templo con suma urgencia. Por favor ven conmigo—. Virgo solo asintió.
Un instante después los dos habían desaparecido. Dejando a los caballeros de Leo y Escorpio un tanto desconcertados.
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NOTAS FINALES:
Gracias por leer y por los comentarios.
