Este capitulo parece interesante. y si digamos que el fic se basara en los recuerdos de Fate, desde que se dio cuenta de lo que sentia por Nanoha. algo asi como las cosas mas importantes desde pequeña. bueno espero que os agrade el capitulo. sin mas

ni Mahou Shoujo Lyrical Nanoha ni sus personajes me pertenecen.


Recuerdos.

Capitulo 2. El parque de atracciones.


Pasaron muchas cosas desde aquel día que me di cuenta de lo que sentía por ella. Pero sin duda un día que recuerdo muy bien fue un año después de aquello.


Era primavera y como era normal en aquella estación, lo que más llamaba la atención sin duda eran los cerezos en flor. Me encantaba esa época. Era hermosa. No hacia ni mucho calor, ni mucho frío. Era perfecta para ir sin tener que abrigarse demasiado. Hayate. Nanoha y yo íbamos caminando dando un pequeño paseo para sacar a Arf y a Zafira. Simplemente disfrutaba de su compañía, sobretodo de la de Nanoha. Por aquella época ya tenia más que claro lo que sentía.

Pero desde luego seguía sonrojándome continuamente cada vez que ella me miraba o se acercaba demasiado a mí. Dando el paseo no tengo idea del porque. Ella se puso a mi lado mirándome con cariño, y me cogió de la mano. Hayate se había adelantado un poco y se estaba peleando con Zafira y Arf que no hacían sino corretear intentando atrapar flores de cerezo. Ella me miro de aquel modo que hizo que mi cara se encendiera como un semáforo. Note que se reía tapándose la boca con la mano. "Fate-Chan, siempre me hace gracia como te sonrojas" ¿ella lo había notado? Diablos voy a tener que hacer algo con esta maldita timidez que me trae por el camino de la amargura.

Volvió a mirarme y me dijo " Fate-Chan tengo unas entradas para el parque de atracciones, ¿ te apetece venir?" me quede un poco pálida. No sabia que quiso decir con aquello, ¿era acaso una cita? ¿Ella quería salir conmigo? Por momentos mi corazón bombeaba sangre muy rápidamente. Otra vez sonrojada. Esta vez agache la cabeza para que ella no me viera. Pero fue inútil. Volvía a reírse. En cierto modo me encantaba oírla reír. De pronto note como se colgaba de mi brazo."nooooooooooooo no no no" sentía sus pechos hundiéndose en mi brazo, me estaba dando un calor insoportable. Aquello era imposible de evitar. No podía, me era imposible disimular tal cosa. Otra vez sus pechos se interponían entre mis mejillas y mi cerebro.

"me...pa-parece bien" no me preguntéis como le conteste. No tengo ni idea. En aquel momento echo a corre en busca de Hayate, que aun estaba vociferando a los peques. Me agache agotada de tanta sensación poniendo mis manos sobre mis rodillas. Respire profundamente para ver si me calmaba.

Así que al final decidimos ir al parque de atracciones, Hayate, Nanoha y yo. Habíamos quedado en el lugar de siempre. Nanoha y yo ya estábamos esperando a una Hayate que como siempre llegaba tarde. Cuando un sonido bastante peculiar de móvil comenzó a sonar. Nanoha contesto. Y por lo que hablaba parecía que Hayate no podía ir con nosotras. Por dios ¿al final iríamos ella y yo solas? Un nudo en mí estómago no me dejaba respirar, por mucho que luchaba contra aquello que sentía, no podía evitarlo. Lo peor era que se comenzaba a exteriorizar demasiado. Y lo que menos quería era que ella se diera cuenta. Pero que demonios, aquello era como una cita. Iríamos ella y yo a un parque de atracciones. Aquello seria un desastre.

A Nanoha no parecía importarle mucho que Hayate no fuera. Es más podría decir que puso una sonrisa maliciosa. Pero preferí pensar que eran cosas mías. Así que nos dirigimos a nuestro destino. Cogimos el autobús. Y una vez allí, entramos. Aquello era enorme. Y era la primera vez que yo iba a un sitio de esos con Nanoha... corrijo era la primera vez que iba SOLO con Nanoha. Primero miramos uno de esos mapas raros de parques, que luego recuerdo que tire a la papelera porque no me enteraba de nada.

Había muchos puestos de juegos y al fondo se podía ver enormes masas de acero y metal formando curvas. Ella sin pensarlo me agarro de la muñeca y comenzó a correr hacia aquel lugar.

"Fate-Chan, quiero subirme, vamos" nada más ver aquella cosa me vino un mareo, pero bueno, pensé que seria parecido a cuando volaba por los cielos. No podía ser tan malo.

" d-de acuerdo" que más podía decir. Si cuando le estaba contestando ya estaba sentada dentro. Como para decir que no. aquella cosa empezó a moverse. Dando mil y una vueltas. Creo que me iba a dar algo. Ni yo que estaba acostumbrada a volar violentamente podía comparase con aquello. Sin embargo, Nanoha no hacia sino gritar y mover los brazos como loca. Sin duda se lo estaba pasando bien.

Baje de allí molida y mareada. No sabia bien donde empezaba mi cabeza y terminaban mis pies. Miraba a Nanoha que estaba con el modo infantil en "on" porque no hacia sino reírse y chillar como una niña pequeña de 5 años. Aquello sin duda seria inolvidable para mí. Tanto que no volví a subirme a una cosa como esa el resto de mi vida. El día iba pasando. Y después de 2343 sonrojos, decidimos comer algo. Aunque sinceramente después de todos los sitios a los que nos habíamos subido no tenia nada de ganas por comer. Más bien tenia el estómago revuelto. La tarde iba cayendo pero las energías de mi compañera, como era normal, parecía que no tenían fin. En cambio, yo estaba totalmente agotada.

Ni en una pelea contra el enemigo más duro me había podido cansar tanto como aquello. Después de subirnos a todas las cosas que Nanoha veía, y soltar mil lagrimones de angustia. Decidimos sentarnos un rato.

"Fate-Chan parece cansada." me dijo mirándome con cara de pena. Claro que yo más bien tenia cara de (por favor ya no más)

"um... bueno un poco" en realidad me encantaba estar con ella. Y no podía evitar sentirme bien a su lado. Mientras estuviéramos así yo era feliz. Quitando los momentos en los que ella parecía que disfrutaba viéndome como un tomate brillante, Claro.

"Fate-Chan, quiero subirme allí antes de irnos" mire su dedo que estaba señalando otro montón de acero y metal en forma de rueda.

"¿L-La noria?" me quede pasmada. Allí solo van las parejas ¿no? Por dios eso no sabia si lo podría aguantar. Los demás sitos tenían siempre que ver con la velocidad. Pero aquello iba despacio, ¿que rayos íbamos a hablar allí?

Antes de yo poder decir nada, como siempre, ya estábamos entrando. Horrible, si en aquel momento me pincharan creo que no hubiera soltado sangre alguna. Nos sentamos y un hombre cerro la puerta. Aquello comenzó a moverse. Nanoha que se había sentado frente a mí, cambio sentándose a mi lado. Ya empezaba de nuevo mi corazón a decirme que estaba demasiado cerca. Pero eso no es todo, no, agarro mi brazo. Y venga otra vez sus pechos clavados en mi cerebro. Miraba hacia el otro lado. Diablos ¿no se daba cuenta de lo que hacia? Éramos amigas ¿no? Porque siempre tenia esa manía de pegarse así a mí. Con nuestras otras amigas no lo hacia. Al principio pensé que era porque compartíamos las mismas cosas o sea la "magia" pero después de llegar Hayate, lo seguía haciendo. Igual ya era una costumbre para ella.

Pero esa costumbre me estaba matando. Repentinamente sentí que apoyaba su cabeza en mi hombro. Inconscientemente gire mi cara oliendo el maravilloso perfume que despedía su pelo. Era realmente embriagador. Mire bien y tenia los ojos cerrados, como sintiendo el momento. No pude evitar una sonrisa tonta mirándola.

"Fate-Chan, ¿por qué sonríes? Me pillo. Aquello no lo esperaba. Me había quedado embelesada mirándola y ni me había dado cuenta de que había abierto los ojos. ¿Y ahora que le iba a decir?

"Es q-que creí que... que te habías quedado dormida" reí nerviosamente mientras me rascaba la cabeza. No sabia si aquello había colado, pero ya no había marcha atrás. Ella no contesto, solo sonrió y volvió a cerrar los ojos. Era tan linda. Me quede de nuevo embobada mirándola, mientras apoyaba el codo en la ventanilla y aguantaba mi cabeza con la mano.

Finalmente, termino el día. De vuelta al autobús. Todo el trayecto lo pasamos en silencio. Y note que ella me agarraba la mano y entrelazaba los dedos. Sino llega a ser porque llegábamos a nuestra parada, no sé que hubiera pasado en aquel momento. Cada día que pasaba aquello se me iba haciendo más complicado. Verla siempre tan cerca de mí, sentirla. Era sin duda algo maravilloso, pero, el problema era que yo estaba enamorada de ella, y cuanto más hacia esas cosas peor me sentía. Porque sabia que aquello en algún momento acabaría. Y no sabia si lo podría soportar.

Volvíamos a casa, y ella no soltaba mi mano, no podía aguantarlo. Mi primer impulso era agarrarla y besarla de una vez. Pero sabia que aquello era una locura. Así que opte por algo que me iba a ser más doloroso, pero que para mí iba a ser mejor. O eso quería pensar. Le retire mi mano. Y cuando ella intentó volver a cogérmela se la negué. Se paró en seco y me miro con aquellos ojos que me decían ¿por qué? No sabia que decirle, me mantuve callada.

"Fate-Chan ¿ocurre algo? Me dijo con cara triste. Yo no sabia que hacer, si salir corriendo o gritarle que aquello no podía ser.

"no... nada" le respondí lo mejor que supe. Luego me arrepentiría de aquello.

" entonces ¿por qué me apartas la mano?" sabia que me lo preguntaría, no sé por qué me siempre me dejaba llevar por la primera respuesta fácil que se me pasaba por la cabeza.

" Nanoha es que... bueno ya no somos niñas. Y me parece algo comprometido" mientras decía aquello, notaba como su cara cambiaba, su ceño se fruncía y su mirada ya no era de pena.

" ¿te avergüenzas de mí?" demonios ¿y esa pregunta?¿ a qué venia? Parecía que fuéramos pareja o algo extraño.

"Nanoha no es eso. Solo que no entiendo porque siempre haces estas cosas" sinceramente debí pensar más mis palabras.

" ¿ es que tiene que haber algún por qué? Cada vez su tono de voz era más frío, se la notaba algo molesta.

" es que... yo me siento un poco rara con esta situación" excusa tonta. Me daban impulsos chungos en los que no podría soportar mucho más besarla o vete a saber que. ¿Me estaría volviendo una pervertida?

" muy bien... ya veo. No te preocupes no volveré a hacerlo" me contesto enfadada notablemente. Y comenzó a caminar sin esperarme siguiera.

El día había sido perfecto hasta que yo y mi maravillosa bocaza hablaron. Pero realmente aunque me doliera más incluso que a ella, sabia que era lo mejor. Debía protegerme contra lo que sentía. Si seguía así no sabia si podría apaciguar estos sentimientos. Que cada día iban haciéndose más complicados. Me quede allí plantada como una triste flor. Perdiendo de vista a una Nanoha bastante molesta. ¿qué más podía hacer? Decidí dejar aquello tal y como quedo. Pero a partir de ahí, comenzaría una tortura mucho peor que la anterior. Ahora Nanoha apenas si se me acercaba. A veces parecía que me iba a coger de la mano. Pero luego notaba que bajaba su cabeza y se reprimía. Nanoha ¿qué puedo hacer?


bueno quise tambien agregarle un toque de humor, ya que no me gusta que sea aburrido. gracias por todas las Reviews, me alegro que os gusten siempre mis historias alocadas. de las primeras cosas que se me pasan por la cabeza. xddd un saludo y hasta el proximo capi.