Hola gente!

He aquí el nuevo capi de este fic. Es cortito, lo sé.

Pero ya he comenzado el próximo con lo que pretendo subir pronto, no algo similar a esta ausencia de no sé cuanto (que de veras no se cuando porque no me he fijado xD )

Ahora sí, ha leer:)

Recomendación Musical: Adiós Nonino - Astor Piazzola

Link: htt p/w ww.yout ube.co m/watch? vQCm P4bEJfOg&fe aturerelated (todo junto, que FF lo corta)


De rojos y Dorados

A ella le habían enseñado que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Pero Nimphadora Tonks no le encontraba sentido a aquello, pues no creía encontrar en su familia a ningún tío que fuese así, tan Sirius, un Black a su propio modo, tan particular con características tan suyas.

Y de sus ojos brotaron más gotas en las que se reflejaron los rostros y los dolores de los miembros de la Orden.

Nadie hablaba y Tonks tenía los ojos cerrados intentando mantener la cordura y no echarse al suelo a patalear.

Abrió los ojos y levantó la mirada esperando encontrarse con ese mar color arena, que tanto la calmaba, en los ojos de un hombre.

Pero no los halló. Ni a esos ojos ni al hombre. Y se sorprendió pegando un respingo que sólo algunos notaron, y le recorrió un escalofrío la espalda.

Quería, necesitaba ver esos ojos y sentir un calor llameante de arena en verano, aunque fuese a metros de distancia. Pero sentirlos.

Sus ojos eran un árbol en otoño, deshojándose pero enteramente vivo. Un dorado que le hacía ver la luz. Observó a su alrededor pero no encontró nada. Nada a la vista, porque supo, sin pensar, donde se encontraban aquellos ojos.

Aquella esquina del jardín llena de árboles dorados y verdes, y maleza que dejaban un lugar oculto, donde esos ojos se podían esconder, pero no de ella.

Su cabello durante toda la mañana; desde que habían regresado del Ministerio y se habían encontrado con el resto de la Orden para relatar lo sucedido; había ido transformándose de un triste, deslucido y apagado negro a un rojo furioso y vibrante sin que ella se percatara.

Pero ahora su melena mostraba una tonalidad dorada mezclada con verde pálido que exponía su más íntima esperanza y deseo. Aquél que pretendía esconder hasta de sí misma.

Aunque a pocos engañaba, a Dora aquél licántropo se le aparecía en su vida de forma inconsciente y constante. Unos días atrás, procurando enviar una lechuza al mismísimo ministro de la Magia, había escrito "A Remus J. Lupin".

Aquella simpatía que sentía hacia él se estaba agigantando hasta transformarse en otra cosa a la que prefería no darle nombre.

Se acercó sigilosa y con cuidado hacia el conjunto de árboles dorados, atrayendo algunas miradas distraídas desde a mesa, hasta que su imagen quedó cubierta por las hierbas.

Caminando lentamente intentó buscarlo. Y lo encontró. De espaldas a ella, parado, apoyándose levemente sobre un gran árbol, al tiempo que, sorprendida tropezaba y caía sobe una pila de ramitas que crujieron con el peso de su cuerpo, delatando su llegada.

¡Y claro! ¿Cómo podía ser que Tonks no se cayera mientras caminaba? Era imposible. Y se enojó con ella misma por su torpeza. Pero sin demostrarlo en su semblante que intentaba mostrar una expresión neutra.

Irguiéndose dignamente, mostró calma a la porción del perfil del hombre que podía llegar a ver desde su posición. Porque no había dado media vuelta como ella creía que haría luego de haberse caído al suelo.

Lo único que Dora pudo ver fue un retazo de ojo dorado cubierto apenas por mechones de pelo distraídos y párpados cansados y dolidos. Y a ella se le estrujó el estómago y se le hizo ácido al verlo así.

Se le hizo pena y dolor que lo sufría él, pero no era ajeno, porque lo sufría ella también.

Y se abrazó a sí misma al sentir escalofríos, y se acercó poco a poco, lentamente hacia él, rompiendo los escrúpulos y las barreras, invadiendo su espacio personal.

Pero él, tan vulnerable en aquél momento no opuso resistencia, ni tampoco se inmutó. Sólo bajó la vista y corrió su rostro hacia fuera del perímetro de la Madriguera. Escondiendo sus ojos de ella.

Pero Dora mantuvo su mirada atenta a las pupilas rodeadas de dorado, y simulándose tranquila y pasiva. Aunque por dentro sentía un torbellino que la aplastaba y el miedo le acometía y le violaba el cuerpo.

Intentando liberarse. Liberarlo. Dijo con palabras simples en un susurro:

-Tú no tienes la culpa-

Las palabras llegaron a él como brisa cálida, como eco en la lejanía que logró sacarlo, en parte, del ensimismamiento y le pegaron fuerte en el pecho, hasta casi derrumbarle la razón.

Intentando mantener la compostura comenzó a flexionar las rodillas y descender, hasta quedar tumbado sobre la hierba, con el torso sostenido por aquel enorme árbol fresco que anticipaba verano. Intentando aclarase.

Se tumbó y se abrazó, igual que había hecho ella segundos atrás. Segundos, minutos. Eran lo mismo. Aquél era un día inconstante que no tenía sentido ni medida. Y aplastaba la impresión. La emoción.


Bueno. ¡He aquí el nuevo capi!

Ya sé que les debo todo lo romántico aun, porque esto es básicamente dramático.

Pero deben saber (escuchen con atención y preparen ovaciones) ya tengo escrito una pequeñas parte muy romántica y, por supuesto, colorida(se oyen los aplausos y gritos, yeahh!).

Ya pronto la verán cuando esté contextualizada y no volando en el aire xD.

Si dudan de mi coherencia mental, o salud de mis neuronas, todo se debe a un fic genial que anduve leyendo, extremadamente gracioso que me hace desvariar (¡gracias Ludmi!).

Aquí yo ando conviviendo con este humo de Buenos Aires que, ve tu a saber porqué (aunque yo ya me sé porqué) me inunda el panorama por todos lados y me inunda los pulmones.

Espero que ustedes anden muy bien y les haya gustado el capítulo:)

¡Un abrazo enorme!

Cereza

.

Biank Radcliffe: Gracias por el rimer review de este fic:) Me ha hecho muy feliz! He tomado muy en cuenta su consejo de releer, porque detesto las faltas y matarlas me da un gran gusto. Genial que sigas el fic, que mehace mucha ilusión! Así que espero que te haya gustado este capi.

.

Deja un bonito review si te ha gustado/disgustado/causado nauseas

Deja un review si lo has odiado/repudiado/amado