NINGUNO DE LOS PERSONAJES AQUÍ CITADOS ME PERTENECEN GRACIAS A J.K.R POR PERMITIRNOS USARLOS, DISFRUTEN DE LA LECTURA!
GRACIAS POR SUS MENSAJES ME DA GUSTO QUE LES GUSTE ESTA HISTORIA!
CAPITULO 2
― ¡Harry! , ¡No podemos quedarnos aquí sin hacer nada!
―Y ¿que sugieres que hagamos Hermione? ¿Ir a rescatar al murciélago? ¿Porque deberíamos siquiera preocuparnos? Lo único que ha hecho es hacernos la vida miserable.
― ¡Ronald! ¿No te das cuenta? El Profesor Snape siempre nos ha protegido
― ¿protegido? Hermione ese imbécil se la pasa insultándonos en clase y nos ¡odia!,
¿Ya olvidaste la burla que hizo de tus dientes?
―No lo he olvidado sin embargo, hubiera sido sospechoso que me defendiera
Delante de los hijos de mortifagos, ¿te has puesto a pensar en eso?, después de
Todo soy amiga de Harry Potter y nacida muggle.
― ¡Ah! Mi cicatriz, ― clamaba Harry retorciéndose de dolor, la cicatriz en forma de
Rayo se tornó al rojo vivo.
― ¡Harry! – gritaron Ron y Hermione al mismo tiempo
― ¡Dumbledore!, llévenme con el ¡rápido!
―Amigo ¿que pasa?
―Voldemort, está muy enfadado y esta, esta torturando a Snape –dijo Harry sin dejar de presionar la cicatriz quien ya comenzaba a sangrar
Ambos tomaran un brazo de Harry llevándolo fuera de la sala común y se dirigieron hacia el despacho del director
―Bien, nos dividiremos en grupos, Alastor comandaras un equipo y kingsley tu comandaras otro, nos dividiremos por zonas, interroguen a los mortifagos capturados, que nos den toda la información posible acerca del paradero de Voldemort, tan pronto como despierte el joven Malfoy lo interrogaremos también, Minerva, mientras este afuera por favor encárgate de la escuela, Filius ¿hay algún hechizo que podamos usar para rastrar a Severus?
―Si lo hay director, pero es un hechizo que requiere preparación y…
― ¡Profesor!, ¡Profesor Dumbledore! Gritos desesperantes resonaron por el despacho, Sangre y lágrimas corrían por el rostro del joven mago
― ¡Harry! Que pasa
―Lo han matado Profesor, ¡Voldemort lo ha matado!
― ¿A quien han matado Harry?
―A ¡Snape!, an matado a Snape
― ¡Imposible! Severus no ha muerto, ¿me entiendes? No a muerto—gritaba el anciano sacudiendo el cuerpo de Harry,
― ¡Albus! ¡Cálmate! –trató de tranquilizarlo Molly weasly, alejándolo de Harry.
― ¡No! imposible, ¡pronto! Hay que buscarlo no hay tiempo que perder. Filius, has
el hechizo
Decía el anciano caminando sin cesar a lo largo de la habitación, cuando detuvo su andar abruptamente al ver por la ventana caer una figura oscura.
― ¿porque siempre nos toca hacer el trabajo sucio?
―son ordenes del Lord Avery y hay que cumplirlas
―si ¿pero llevar a este asqueroso traidor? ¿Y por qué no usamos un traslador, o
aparicion? ¡Odio las escobas!
― ¡Imbécil! A esta hora el ministerio debe de estar en busca de Snape, y si usamos aparición es probable que lleguemos con medio cuerpo, ahora deja de quejarte y sube el cuerpo del traidor a la escoba.
A regañadientes Avery subió el cuerpo sangrante de Snape a la escoba bruscamente, y ambos volaron dirigiéndose a Hogwarts, de pronto un potente rayo surco el cielo nocturno provocando que los 2 magos perdieran el equilibrio, Avery soltó el cuerpo de Snape quien cayó a una altura considerable, la lluvia comenzaba a caer fuertemente impidiendo la visibilidad.
― ¡Idiota! ¡Lo has dejado caer! Ve a recuperar el cuerpo
― ¿Estas loco? ¡No puedo ver nada!, además ya está muerto
― ¿y qué sugieres que hagamos? ¿Decirle al Lord que perdimos el cuerpo del traidor?
Avery palideció al considerar lo que Voldemort les haría si llegaran a informarle sobre el incidente, la lluvia no casaba, y cada vez más era más complicado volar en la escoba pues potentes truenos y relámpagos caían muy cerca de ellos.
― ¡Claro que no!, pero tengo esto—dijo Avery mostrándole el mechón de pelo que
Logro arrancarle a Snape antes de la caída.
― ¿cabello? ¿Pretendes que le demos al anciano el cabello del traidor? ¿Has perdido la cabeza? Oh demonios ¿ahora qué hacemos? ¡El Lord va a matarnos!
―Ah ¿Quien es el imbécil ahora?, con este cabello podremos hacer una poción
multijugos, dársela aun muggle y hacerlo pasar por Snape.
―Avery has olvidado un pequeño detalle, la poción multijugos no funciona con
¡Cadáveres!
―En eso te equivocas, se dé un lugar en el callejón knockturn donde nos pueden
Hacer la poción multijugos combinada con un hechizo, la transformación durará
Aproximadamente 7 días, ¡vamos! No hay tiempo que perder.
Y así ambos magos guardaron las escobas y se aparecieron al callejón Knockturn, dejando el cuerpo de Snape a la deriva, al llegar al callejón se dirigieron a una botica oculta, el lugar era de lo mas lúgubre, donde vendían pociones e ingredientes prohibidos por el ministerio, tocaron la campanilla del mostrador y un anciano salió a su encuentro.
― ¡Rogers! ¡Mi amigo! Necesito una de tus maravillosas pociones.
―Ah Avery, por supuesto, espero que esta vez me pagues
―Oh vamos Rogers ¿dudas de mi?
― ¿que poción es la que necesitas?
―Necesito una poción multijugos pero que su efecto dure aproximadamente 7 días, ya sabes a cual me refiero ¿La tienes disponible?
―mm.. Veamos, ―dijo el anciano recorriendo los largos estantes buscando la poción Solicitada.
― ¿Avery? ¿Estas seguro que existe esa poción?, si el Lord se entera..
― ¡Aquí! La tengo, toma, serian 150 Galeones
― ¿Qué? 150 Galeones ¿Bromeas Rogers?
―Es una poción sumamente complicada y difícil de conseguir, además proviene de otro pais ¿la vas a querer sí o no?
―Esto es ¡UN ROBO!, si no fuera porque es urgente..Toma, 150 galeones.—dijo
Avery arrebatando la poción de la mano del vendedor
―Gracias Avery es un placer hacer negocios contigo, que tengan una linda noche—
Dijo el anciano, mientras se dirigían a la salida de la tienda.
―Mulciber, me debes 75 Galeones
― ¿Deberte?, no tengo la culpa de que hayas soltado el cuerpo de Snape
―Oye, estamos juntos en esto, además fue un accidente
―Pues si lo prefieres regrésale la poción al anciano y dile al Lord que por tu
Estupidez perdiste el cuerpo del traidor.
― ¡Olvídalo! Mejor vayamos a conseguir un muggle que tome la poción.
Avery y Mulciber se dirigieron al poblado Muggle más cercano, fueron específicamente a una cantina donde encontraron a un hombre borracho tirado en el asfalto, sin dudarlo, se lo llevaron a uno de los callejones desiertos y comenzaron a torturarlo brutalmente de la misma manera en que hicieron con Snape, al dejarlo casi muerto, destaparon la poción agregándole los cabellos , se la dieron a beber a aquel hombre y este al instante comenzó a retorcerse por la transformación, sus facciones comenzaron a cambiar pareciéndose cada vez más al pocionista.
―Hay que ponerle la ropa de Snape, iré a conseguirla a su casa.
Rápidamente Avery se apareció en la casa de Snape deshaciendo los hechizos protectores y consiguió un juego de ropa y se desapareció a encontrarse con Avery quien seguía hechizando el cuerpo sin cesar,
―aquí esta la ropa, ayúdame a ponérsela, ¡Vez te dije que ¡funcionaria!
―Solo falta un último toque. ¡Sectumsempra! – dijo mulciber cortándole la garganta con el hechizo, la sangre brotaba rápidamente de aquel cuerpo quedando sin vida instantáneamente.
―Ahora yo llevare el cuerpo, no pienso pasar por todo esto de Nuevo—dijo Mulciber tomando sin delicadeza el cuerpo de aquel desdichado subiéndolo a la escoba, y así se dirigieron al Castillo, la tormenta no dejaba de cesar, al acercarse a Hogwarts, Mulciber tiro el cuerpo cerca de las puertas del Castillo.
― ¡Severus! ¡Es Severus! Grito el anciano, apareciéndose a las puertas del Castillo.
Todos los demás corrieron atravesando el Castillo puesto que solo el director tiene la capacidad de aparecerse a voluntad dentro de los terrenos de Hogwarts, al llegar fueron recibidos por una escena desgarradora, el mago más poderoso estaba acunando al cuerpo inerte de Severus Snape, llorando y gritando el nombre del pocionista, su barba manchada en sangre al igual que su túnica, los demás mantenían su distancia impactados no podían asimilar que estuviera ocurriendo, Minerva se acerco con cautela tratando de alejar al mago del cadáver, pero todo intento era inútil, lagrimas de profunda tristeza corrian por el rostro de Hermione al ver a su profesor muerto.
Mientras tanto en algún lugar de Londres…
― ¡Leo! No te alejes, la lluvia está demasiado fuerte
― ¡Papá! Ven mira, hay algo en el agua
―No te acerques, puede ser peligroso
El hombre inmediatamente se acercó a la orilla del rio, se sorprendió ver a un hombre en un estado deplorable, lo sacó del agua y verifico sus signos vitales
― ¡Dios mío!, este hombre sigue con vida.
