Un incomodo silencio precedió al terrible anuncio de Rosalie.

Esme, quien ya sabia que se trataba de eso, disimuladamente miraba a Bella, estudiando su reacción. Obviamente, Bella estaba colorada en sus puntos extremos. Temía que sufriera alguna especie de conmoción.

También observo que Rosalie la miraba de manera triunfante, como si pensase que con lo que había dicho había terminado con la salud mental de la humana. Tendría que hablar con ella mas tarde.

- No soy una frustrada.

Realmente este comentario sorprendió mucho a Esme, pues esperaba que Bella quedara en un estado autista por las próximas (y de manera mínima) 48 horas. Obviamente seguía tan colorada como la madre tomate, pero la compostura que había perdido, la había recuperado de un manotazo.

- Si lo eres, y lo sabes…Edward es el perfecto modelito de hombre de época: si la cosa es seria, no pasara nada hasta el casamiento, obvio.- después de decir esto soltó una risa despectiva.

- Y tu que sabes de esas cosas? Si tu eras de una época mas…contemporánea.- dijo Bella con lagrimas en los ojos.

- Bueno, seré unos años más joven que Edward, pero las costumbres eran las mismas, créeme.

- Es decir, que en tu vida humana terminaste virgen.

Tanto Rosalie como Esme se sorprendieron, pero distinto.

Esme se alegraba, a pesar de que Rosie fuera su hija, de que Bella aprendiera a defenderse de sus agravios.

Rosalie…estaba furiosa.

- Quien te crees que eres para sacar esas deducciones? No eres nadie, niñita boba.

- Quizás sea niñita, pero tengo la suficiente materia gris como para darme cuenta de que, si se esperaba a que la cosa fuese seria… tuviste que casarte para que pasara, y encima…seguro que no paso nada. Si hubiese pasado algo, no estarias tan resentida con la vida huamana...

Mala idea. Gota que rebalso el vaso.

Rosalie giro 180º, en dirección a la puerta de la cocina, y con voz muy angelical (lo que deparaba malos momentos) llamo a Emmett.

Esme miro a Bella, quien estaba confusa; la pobre chica no entendía por que Rosalie estaba llamando a su marido, por lo que decidió intervenir antes de que fuera tarde.

- Bella, querida…que te parece si vamos al salón? Allí podremos hablar tranquilas…- agarro del brazo a Bella, quien confundida como estaba, no entendía por que la sacaba de la cocina.

Traspasaron la puerta, o eso quisieron hacer.

Emmett, con todo su voluminoso cuerpo, tapaba el agujero de la puerta. Miraba con expresión divertida a Bella, quien continuaba algo roja…esto iba a ser horrible.

- Cariño, tu me llamaste, verdad?.- dijo Emmett, con voz inocente, acercándose a su esposa.

- Si, Emmett…sabes? Bella tiene un pequeño problema.

Emmett, miro ahora si extrañado a Bella.

Se le acerco, para ver si estaba herida, o llorando, o algo que no hubiese notado. Emmett queria mucho a Bella, desde el dia en que Edward la había traído a esta casa.

- Yo no veo nada, Rosie…

- Porque es algo que no se ve a simple vista. Bella esta frustrada porque Edward quiere esperar hasta el matrimonio.

Dicho…y hecho.

Esme, quien sabia lo que se avecinaba, rodeo a Bella con sus brazos, en un instinto maternal. Bella había traspasado el color rojo. Ya era indefinido el color de su rostro.

Rosalie miraba ahora si, ufana de saber que no tenía escapatoria de las burlas.

Y Emmett…fue el peor.

Primero, al intentar procesar la información, giro en busca de ayuda hacia Rosalie. Cuando lo hacia, entendió el significado de la frase.

Comenzó a temblar. Nada bueno.

A los 4 segundos, su risa fue tan aplastante que casi todos se quedan sordos.

En ese momento, par mejorar la situación, Edward apareció por la puerta bastante contrariado.

Emmett, quien estaba mirando a Bella, giro hacia Edward sabiendo que era él. Abrió la boca para comenzar…

Esme pensó: ¿Dónde estaba su esposo en ese momento?

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Holaa!!

Se que no paso mucho…pero seria todavía una introducción XD

Espero que les haya gustado lo poquito que escribí! Gracias por los reviews anteriores!!

Los reviews son mi sueldo

Nos leemos!!

:Alice: