Aqui va el siguiente capi, agradezco los reviews, que aunque fueron poquitos fueron ultra gratificantes...


Y Para que crees que estoy

Luego del adiós a Dumbledore, los estudiantes que aun quedaban en Hogwarts se dirigieron a Hogsmade para iniciar el regreso a casa. Ginny desde el inicio se aparto de los demás, y al subir al tren busco un compartimiento solitario (algo no muy difícil de encontrar, dado que el tren iba prácticamente vacío). No quería ir con sus amigos, ya que sabia que estos se encontraban con Harry y Ron, las dos personas que más deseaba evitar .

Al llegar a uno lo suficientemente alejado, acomodo en un rincón su baúl y la jaula de Arnold, quien en ese momento se encontraba dormido, luego se sentó, y sin mas, se puso a llorar. Pese a todo lo que sentía, no era un llanto desgarrador el que estaba viviendo, si no que era silencioso y calmo, pero no por ello menos doloroso.

Ella sabía que había actuado bien, pero eso no le evitaba pensar en lo injusto de la situación: eran cinco años que venía pensando en él, soñando con él, y también luchando por poder olvidarlo. No entendía por que tenia que ser ahora, por que no podía esperar un poco más, aunque fuera el verano solamente. Y es que en estos momentos, su desesperación era tal, que hubiera ido y le habría rogado de rodillas que no la dejara, que recapacitara, que le dejara la tarea a otro, y se dedicara a ser feliz junto a ella.

-¡Pero que piensas estupida!- se dijo entre sollozos, golpeandose las rodillas con sus puños, como si de esta forma se castigara por haber cometido alguna estupidez.

-El Harry que tú quieres jamás haría esa tontería. En realidad su estupida valentía es lo que más amas de él- . Y una imagen inundo su mente. Su primer año en Hogwarts, todos esos accidentes y niños asustados por el monstruo de Slytherin, sin embargo, él no se amilanaba frente a eso, ni siquiera cuando Hermione había sido atacada mostró un poco de miedo, si no que se le veía mas concentrado planeando en como encontrar una solución. Por que Ginny, que se dedicaba a observarlo constantemente, sabía que todos esas conversaciones en secreto que tenia con su hermano, eran planes para ayudar a Hermione. Por ello, cuando tuvo la sospecha de que era ella quien atacaba a los estudiantes, a la primera persona a quien decidió recurrir fue a Ron, puesto que esto significaba recurrir a Harry también.

-¡Merlín, todas las cosas que ha tenido que vivir!, mira que matar un basilisco a los doce años es algo que no todos los magos pueden contar¡ni siquiera Dumbledore!- se dijo, casi a modo de consuelo y con una sonrisa acongojada, y es que le resultaba inevitable no sentir orgullo por Harry.

-Si tan solo hubiera durado un poco mas- suspiro, y recordó su tercer año en hogwarts, cuando estuvo a punto de ir al baile con él.

- Quizás, si hubiera rechazado la invitación de Neville, tal ves...- y suspiro con resignación, sin embargo se retracto inmediatamente de ese pensamiento, dado que había sido ahí donde conoció a Michel Corner, y por primera vez, había sido capaz de sacar de sus pensamientos a Harry. Fue gracias a ese chico que había superado su timidez frente al mejor amigo de su hermano, y ya en su cuarto año se había mostrado ante él, tal cual era . Incluso si no hubiera sido por Cho, quizás Harry se habría fijado en ella. Frente a estas ideas un pensamiento vino a la mente, uno que antes no se había detenido a reflexionar.

-Harry me ha conocido desde hace mucho -se dijo de manera reflexiva- pero antes, solo conocía de mi una imagen. Yo con mi estupida timidez, me había negado a mostrarle mi verdadera personalidad, me había negado a mostrarle quien verdaderamente soy … ¡Y fue cuando yo me mostré verdaderamente ante él, que se empezó a fijar en mi!- exclamo con una débil sonrisa.

Este pensamiento la hizo alegrarse un poco, y ahora ya, una calida sonrisa apareció en su rostro contrastando con sus ojos rojos e hinchados. Es que por primera vez, se dio cuenta que Harry también en este punto no era como los otros chicos ( bueno, quizás con Cho había hecho la excepción). Y es que tanto Dean como Michel, se habían fijado en ella solo por que era bonita, es mas no paraban de repetírselo, cosa que a ella le agradaba, pero que muchas veces (la mayoría para ser exactos) le parecía tedioso, sofocante. En cambio Harry, se intereso en ella por su inteligencia, su valentía, bueno y también por que lo hacia reír, y no pudo evitar recordar el último verano en la Madriguera, donde solo se dedicaban a divertirse.

Como los gemelos no estaban, ella y Hermione podían utilizar sus escobas y jugaban Quiditch juntos. Todavía se acordaba como en estos partidos, Harry y ella se reían a escondidas de lo mala que era Hermione, y de las extrañas piruetas que hacia Ron cuando intentaba atrapar la Quafle.

-¡Cuantos apodos!- exclamo entre carcajadas. Fue en ese momento, y de eso estaba segura, que Harry se había empezado a fijar en ella, cosa que después pudo confirmar, tanto por las continuas miradas que le regalaba, como por las insistentes insinuaciones de Hermione.

- … Si tan solo me hubiera dado cuenta antes … - dijo ahora con notable desanimo

- Era evidente, es decir su trato a Dean en los entrenamientos, los constantes tartamudeos cuando me hablaba, ja ja ja¡se comportaba igual que yo cuando era pequeña!- y recordó ese día, ese día que encasillaba como el mejor día de su vida, el día en que él se había atrevido a besarla por primera vez. Nunca nadie la había hecho sentir como él la hizo sentir ese hermoso día.

Todavía recordaba las palabras que él había utilizado para pedirle que fuera su novia (y dudaba seriamente si algún día podría olvidarlas) .

… Se estaban besando afuera de la sala común. Ella no podía dejar de sentirse nerviosa, sin embargo todo cambio, cuando se dio cuenta que Harry estaba aún mas nervioso que ella. En primer lugar, su beso era inseguro, demasiado cuidadoso, como si tuviera miedo de ofenderla si profundizaba un poco mas, y en segundo lugar, él no la abrazaba al besarla, si no que mantenía sus manos atrás de su propia espalda, obviamente por que no sabia que hacer con ellas. Frente a esto, ella no pudo suprimir una carcajada, y Harry entre tartamudeos y monosílabos le había preguntado si besaba mal. En ese instante, Ginny había tomado todo el coraje del mundo y le había dicho, que besaba muy bien, mejor que cualquier otro chico que la hubiera besado, pero que no iban a poder seguir besándose, por que ella era una chica de principios y no acostumbraba a besarse con alguien que no fuera su novio. En ese instante, fue Harry quien lanzo una carcajada de incredulidad, que fue acallada rápidamente por un ceño fruncido que había aparecido en la cara de la chica, y que inevitablemente le había hecho recordar la expresión de la señora Weasley cuando llamaba la atención de los gemelos.

Luego de calmarse, y de atreverse a tomarla entre sus brazos él le había dicho lo que ella quería escuchar...

-¿Ginny, te gustaría ser mi novia?- sus palabras estaban llenas de seguridad, una seguridad que había asombrado a la chica, y al parecer la había dejado muda.

-¿Ginny?-

Ella lo miro y le respondió prácticamente con un grito que si quería ser su novia, y luego se abalanzo a besarlo, pero ya no como antes si no que abrazándolo y aferrandose a él, como si tuviera miedo de que en cualquier momento él se fuera arrepentir de lo que le había pedido.

-¿De verdad Ginny¿de verdad quieres ser mi novia … todo el tiempo? - le pregunto él todavía obnubilado por el beso que había recibido.

-Claro que todo el tiempo idiota, o crees que seré tu novia día por medio- dijo entre carcajadas.

Esto había hecho a Ginny mas feliz que haber ganado el campeonato, Harry le había dicho que la quería, y se lo había expresado de la manera mas dulce que podría haber, se lo había expresado con cariños, besos y gestos que solo una persona enamorada podría realizar. Fue tanta su felicidad, que se obligo a no burlarse de él, por la forma tan dulce en que le había pedido que fuera su novia, sin embargo esto la acongojo.

-Ya vez que no seremos novios todo el tiempo- suspiro. La poca alegría que había logrado acumular, se fue inmediatamente y las lagrimas volvieron a caer por su cara. Ya en un estado de pena profunda, acomodo sus piernas junto a su pecho y las rodeo con sus brazos, y siguió llorando silenciosamente mirando hacia fuera por la ventana del tren …

Al ver todo esos árboles, no pudo evitar recordar todas las tardes que había pasado junto a Harry en los alrededores del colegio, frente a este pensamiento un leve sonrojo apareció en su rostro, y es que el Harry que todos conocían, tímido, respetuoso, caballero, en esas tardes parece que se iba a jugar quiditch a Egipto o a algún otro lugar lejano, por que cuando estaban a solas, aparecía un Harry distinto, uno que solo ella conocía, un Harry romántico, ansioso, galante. Un Harry que a ella le encantaba, y que disfrutaba al máximo. Este Harry era capaz de alejar de la pelirroja todos los pudores, y la retaba a hacer cosas que ella sabía jamás haría con otro chico, ni ahora, ni nunca. Por que Ginny, y de esto estaba segura. lo iba a esperar, lo iba a esperar aunque tardara años en volver, lo iba a esperar aunque se le fuera la vida en ello. Por que solo él, era capaz de sacar lo mejor de ella.

-Solo contigo- se dijo, como un manifiesto de vida - Solo contigo

Y recordó. Una hora muy especial, quizás la mas especial que había vivido con su novio, unos días antes de la muerte de Dumbledore…

Ese día fue la primera vez que Harry toco sus pechos y su cuerpo. Ella, al sentir sus manos, sus caricias, sus ya para nada tímidos besos, sintió una satisfacción y cosquilleos antes absolutamente desconocidos. Ese día también, fue él primer día en que ella lo toco, lo sintió, y le brindo tal satisfacción, que estaba segura nadie más le había dado. Ese día, fue un día lleno de nervios, y es que sabían, estaban empezando el juego aquel de creerse grandes. Fue una tarde llena de torpezas, sonrojos y disculpas, sin embargo había sido uno de los mas agradables momentos que habían tenido juntos, es decir, Ginny creía que con solo esos recuerdos podría crear un Patronus capaz de enfrentar cien dementores!!

La pelirroja sabia también, que solo esos recuerdos iban a ser el mejor alimento para Harry y ella en estos momentos de separación y angustia que les tocaría vivir.

Ya había pasado mas de la mitad del viaje, y Ginny ni luces daba. Ron estaba realmente preocupado, él no sabia exactamente lo que había pasado, pero si lo intuía, es decir, le parecía muy extraño que su hermana no estuviera junto a su mejor amigo ¡si desde que se habían hecho novios había que tirarles agua caliente para que se separaran!

-¿Harry, donde esta Ginny?- frente a esta pregunta todo quedo en silencio, Hermione quien estaba hablando con Neville acerca de unas plantas recién descubiertas y que podían hacer que una persona pasara días sin dormir, se callo abruptamente. Harry quien no había dicho ni una palabra en todo el viaje, supo que era momento de explicarle a su amigo lo sucedido, sin embargo fue Luna la que hablo.

-A Ginny le entraron unos Nargles a los ojos- dijo con total seguridad, todos la quedaron mirando, y es que la aceptaban como amiga, pero no por ello dejaban de pensar que era rara. Ron fue él único que hizo caso omiso de los dichos de Luna, y miro fijamente a Harry, este quien se percato inmediatamente, solo le respondió con la misma mirada.

-Fue necesario Ron … Yo la quiero- Ron no supo que responder, pero le dedico una mirada fría a Harry, él creía que su amigo no debería haberle dado falsas esperanzas a su hermana, aunque la quisiera mucho, si no era capaz de luchar por su relación, nunca debió haberla besado. Pensando esto se levanto y salio, sabía que Ginny lo necesitaba, y aunque no tenia mucha experiencia con esta cosa del consuelo, este tendría que ser el comienzo.

Llego al pasillo y no llevaba ni diez pasos cuando una mano tomo su brazo y lo volteo

-Ron ¿adonde vas?- pregunto Hermione, quien venia agitada por la repentina decisión de seguir al pelirrojo.

-Voy a buscar a Ginny- contesto un poco extrañado, es que era obvio no!

-Creo que será mejor que yo vaya con ella- Ron la miro extrañado, y se dio cuenta que Hermione, quizás con cierta razón, no confiaba en él para estas cosas de los sentimientos, entonces, decidió demostrarle a la castaña que él si podía, y que no era un insensible como todos se encargaban de reprocharle

-No. ¡Yo soy su hermano Hermione!- dijo con voz firme, pero después agrego ya no con tanta seguridad si no mas bien con timidez - Yo, quiero estar con ella ahora, ella me necesita …

Hermione solo se limito a asentir, e hizo algo que pocas veces había hecho para con su amigo, lo abrazo y le dijo un corto, pero suave beso en la mejilla

-Suerte, nos vemos después … quiero decir para la última ronda- y se fue dejando a Ron todavía procesando lo que había pasado. Esta pequeña muestra de cariño le dio mas fuerzas para ir a enfrentarse con su hermana, y es que él sabia que ella estaba sufriendo, pero el carácter de la pelirroja era tan impredecible, que quizás aprovechara su buena voluntad para usarlo como saco de boxeo (ese deporte mugle que Harry una vez le había contado, que su primo Dudley practicaba con él) para descargar su ira, o lo que fuera que estuviera sintiendo.

Ron al llegar al último vagón, se percato que ya no había mas estudiantes, sin embargo, a través de una puerta entreabierta, pudo distinguir a Arnold, el puff pigmeo de su hermana dormido en su jaula. Se acerco silenciosamente, y con sumo cuidado abrió las puertas para encontrarse con Ginny. Ella se estaba mirando hacia la ventana, y para su total asombro, estaba sonriendo. Ron sabia, que esa sonrisa se debía a algún recuerdo con Harry, y antes de pensar cualquier cosa desagradable e indebida, prefirió hablar

- mmm… ¿Ginny¿te encuentras bien?- ella, que no se había percatado de la presencia de su hermano, volteo su rostro dejando al descubierto sus ojos hinchados, y las marcas de lagrimas sobre sus mejillas. Ron impresionado al ver el estado de la pelirroja, se acerco lentamente, y un tanto dubitativo (¿Qué hago, que hago¡Merlín ayúdame!) la abrazo. Al principio, fue un abrazo formal, en realidad solo fueron unas cuantas palmaditas en la espalda de la chica, sin embargo luego de pensar en como se sentiría él si estuviera en su situación, le dio fuerza a su abrazo, atrayendo a su hermana hacia su regazo, y brindándole un amor silencioso, un cariño que no sabia como expresar con palabras, pero que Ginny estaba sintiendo perfectamente

Ella aprovecho la situación y se dio permiso de sacar todos los sentimientos encontrados en su interior. Ahora si lloro con fuerza, con ganas, quería sacar toda esa pena que tenia dentro para enfrentar con fortaleza el futuro que se avecindaba. Luego de algunos minutos, quizás horas, se dio cuenta que era Ron quien estaba ahí y no Hermione, quien normalmente, era la que le brindaba palabras de aliento cuando ella las necesitaba. Esto le hizo sentir un profundo cariño por su hermano, ya que sabia que para Ron, estas situaciones eran totalmente incomodas

-Gracias … aunque no se que te pasa este último tiempo -le dijo entre débiles sollozos- creo que el estar enamorado a reemplazado todo lo troglodita de ti!-

-¡Hey, eres mi hermana yo no estoy enamorado de ti!-

- Eso es obvio imbecil. Hablo de otra chica, por que yo se que tú estas enamorado- dijo Ginny ya separándose de el y mirándolo a los ojos

-Tú sabes que yo nunca estuve enamorado de Lavander Ginny, ella solo fue una chica que era …

linda conmigo-

-Linda, y que moría si no te comía a besos cada dos segundos. Por favor Ron. Aparte tú sabes que no es de ella de quien hablo. Yo, a diferencia de tú a mi, te conozco Ronald Weasley!-

-¡Yo si te conozco!- dijo con tono ofendido- ¡por algo estoy aquí no!- el pelirrojo decidió que mejor omitía el hecho que este era el último lugar en el cual había buscado, que anteriormente había estado mas de dos horas recorriendo el tren, y que incluso le había preguntado a Dean Thomas y a Michel Corner, si sabían donde se encontraba. Eso, no era necesario decirlo.

-No cambies el tema Ronald, que te quiero dar un consejo. Mira toda esta sensibilidad que estas mostrando, lo cual no quiere decir que parezcas mariquita (acoto dado que Ron la estaba mirando con enfado y asombro), a las mujeres nos gusta, sobre todo a Hermione-

-¿De verdad crees que a Hermione le guste que yo sea un poco mas … sensible?..osea quiero decir ¿en verdad crees que a las chicas les guste que yo se mas … bueno tu ya sabes?- y entonces recordó el beso que Hermione le había dado- ¡Guau creo que tienes razón!- exclamo tocando su mejilla

-Veo que Hermione ya te dio muestras de que le gustaba tu lado sentimental- le dijo en tono pícaro

Ron se dio cuenta de que Ginny sabía mucho mas de lo que tendría que saber en estas cuestiones de sentimientos, específicamente de sus sentimientos para con Hermione

-¿Por que metes a Hermione en esto?, tu sabes muy bien que solo somos amigos- dijo entrecerrando sus ojos, con cierto tono de reproche falso.

- Si claro¿igual que Harry y yo cierto?- Ron al escuchar esto, guardo un momento de silencio, y miro a Ginny, esta se movió incomoda en su asiento y se giro hacia la ventana

-mmm ¿quieres hablar de ello?- pregunto casi en susurro, como tanteando la situación

-No hay nada que hablar Ron- las palabras de la chica fueron cortantes, y él pelirrojo se resigno inmediatamente, sabia que en estos momentos lo peor que podía hacer era presionarla

-Bueno, yo solo quiero que sepas que cualquier cosa, yo …yo voy a estar contigo- y le dio un último abrazo, sabia que su hermana ya se había desahogado y quizás ahora había llegado el momento de enfrentar a Harry, solo como amigos … igual que él y Hermione

-¿Ron …?

-¿Si?

-No odies a Harry por favor. Tú sabes que era necesario… yo se que él tiene una misión

-¿él te contó?

-nop, pero yo lo se, lo conozco …

-¿Ginny?

-mmm?

-Yo … ¿Tu sabes que voy a acompañarlo cierto?- la pelirroja se asombro ante esta declaración, dado que pensaba, que esta misión la enfrentaría Harry solo, quizás con la orden pero no con sus amigos.

-¿Él te lo pidió¿Hermione también va?

-No, él no me lo pidió, nosotros vamos aunque él no quiera, y Hemione siempre va con nosotros, además no podría dejarla sola en estos momentos

-… Ojala Harry pensara igual que tú …- Ginny no pudo evitar enojarse y deshizo el abrazo, tomo sus cosas con fuerza (mas de la necesaria quizás) y miro a su hermano. Ron se impresiono por que en su cara no quedaba ningún rastro del llanto desconsolado que había presenciado, y se pregunto si había utilizado algún hechizo

- No es ningún hechizo Ron, es fuerza de voluntad- dijo frente al asombro de su hermano- Bueno creo que ya es hora, Vamos-

-¿adonde?- pregunto extrañado Ron

-Donde los chicos, o crees que pasare todo el día llorando por que Harry no me considera lo suficientemente fuerte para acompañarlo- y salio con sus cosas

Ron la observo detenidamente por un momento, y se asombro de lo grande que parecía Ginny. Desde pequeña, todos se encargaban de cuidarla y protegerla, pero ella, siempre había podido cuidarse sola, es más, era ella quien cuidaba de sus hermanos mayores,

-¡Ginny!- grito para alcanzarla, y es que la pelirroja había avanzado hasta casi llegar al compartimiento en el que estaban los chicos, ella lo miro extrañada y se detuvo a esperarlo. Ron al llegar hasta donde estabas su hermana, sabía que debía decirle la verdad, si no ella se quedaría con una imagen equivocada de su mejor amigo

-Ginny… Harry le hizo una promesa a Dumbledore … él le prometió que a las únicas personas que involucraría en la misión, seriamos nosotros, Yo y Hermione

-Hermione y yo- repitió Ginny reflexiva, ahora todo encajaba para ella

-No yo y Hermione, tú no Ginny. Él prometió, que nadie más estaría dentro de la misión ni siquiera la orden!-

-Hermione y yo, idiota, así se dice-y lanzo una carcajada, ahora todo se le hacia mas comprensible, Harry por eso no podía llevarla, no era por que la pensara débil o demasiado pequeña, era por que simplemente no podía.

-Eso que más da, lo que quería decirte, es que Harry por eso no te ha dicho nada, no puede romper su palabra… Él te quiere Ginny-

Ginny lo miro con asombro, y supo de verdad que el no aceptaría a otro que no fuera Harry

- No te preocupes tonto … . yo lo voy a esperar … los voy a esperar a los tres- al decir esto Ginny soltó sus cosas y le brindo otro abrazo - Cuida a Hermione quieres, y no pierdas él tiempo¡aprovéchalo! … yo creo que ella te quiere-

-No digas tonterías Ginny-

-Es verdad. Lucha por ella, quizás no tengas que hacer mucho para que Hermione se atreva a decirte que también te quiere-

- ¿ella te lo dijo?

- nop, pero yo lo se, créeme¡intuición femenina!

Ron se quedo un rato pensativo, miro a su hermana y supo que ella le estaba hablando con total sinceridad..

-Lo haré. ¡Pero no me presiones eh! .Por que haré todo, pero a mi tiempo.

-Yo creo que deberías apurarte¡tu no sabes a quien puede conocer esa estupida misión!- exclamo con cierto resentimiento la pelirroja. Ron se dio cuenta del verdadero significado de esas palabras, por lo que le dijo a su hermana que dudaba que Harry fuera a conocer a alguien en la misión,

-Y si conoce a alguien Ginny, yo mismo me asegurare de que esa estupida chica crea que Harry es el peor partido para ella, no te preocupes … no te preocupes … te lo traeré sano y salvo. Así que tú pórtate bien¡no quiero que te este besuqueando con cualquiera!

Ginny, solo atino a sonreír y es que en verdad se sentía mas aliviada, por que si había alguien que pudiera espantar rápidamente a una chica, ese era su hermano Ron

-Gracias Ron-

-Y para que crees que estoy...Pecosa- el dijo él revolviéndole el cabello

-No me digas así-

-¿Por qué pecosa¿no te gusta que te llame pecosa¡Pecosa!

- Si dices ese nombre delante de los chicos, dejare viuda a Hermione antes de que se case contigo, tarado- Ron solo atino a reír, y para la extrañeza de la pelirroja, tomo la jaula de Arnold del suelo y se la entrego a ella, él tomo el baúl para arrastrarlo, y con la mano que le quedo libre, tomo la de ella, asi empezó a caminar.

Los dos hermanos se dirigieron al compartimiento de sus amigos, quienes se extrañaron del repentino buen humor que llevaban. Ginny y Ron solo atinaron a mirarse y luego lanzar una gran carcajada, que termino cuando Luna tomo a Ginny para hablarle de un nuevo articulo del Quisquilloso, y Ron tuvo que irse (con una gran sonrisa hay que decirlo) a hacer la última ronda de prefectos con Hermione, aquí Ginny no pudo evitar lanzar una y mil indirectas a la pareja, que provoco un sonrojo al mas puro estilo Weasley en la Castaña, y una actitud bonachona en el pelirrojo, quien por primera vez, no se sonrojaba ante una situación como esa.


Espero que les haya gustado... nos vemos la proxima

Besos Coni...