Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, si así fuera Shikamaru e Ino serían esposos y Kakashi hubiera sido más exhibicionista. La imágen de portada pertenece a Ziamikaela y tengo su autorización para usarla, pueden encontrarla en tumblr como Mimidorika.
Recomendación: Escuchar "Yo te diré" de Miranda.
Yo te diré.
Pudo observarlos a lo lejos, Sai estaba sentado a unos centímetros de ella escuchando lo que la rubia murmuraba sin parar y él pálido joven sólo se permitía asomar una sonrisa que personalmente le parecía fingida ¿Y cómo no lo sería? Si probablemente aquel hombre no ponía ni la mas mínima atención a lo que esos bellos labios decían y eso le revolvió el estómago, su mirada se dirigió enseguida hacia la joven platinada sentada con delicadeza, observó esas hebras platinadas ondear con el aire y disfrutó de la escena al verla reír suavemente y por un momento apesar de estar considerablemente lejos de ellos, pudo escuchar su risa como un suave murmullo del viento a su alrededor, transportandolo a aquellos dulces tiempos que habían llenado su alma de una manera deliciosa y emocionante.
Así que ahora se encontraba frente a Chouji poniéndole nula atención a la vez que la observaba a lo lejos muy sutilmente, nadie sabía lo que había comenzado un mes atrás, nadie habia notado que repentinamente ellos comenzaban a pasar más tiempo juntos y a solas.
Era una experiencia completamente diferente, a pesar de conocerla desde su infancia sentía que cada vez descubria más y más cosas sobre ella y le encantaba. Ella caminaba a lado de Sakura y él seguía con su "conversación" .
- Deberíamos irnos- escuchó decir al Akimichi, al momento en que la observaba dar vuelta en una esquina no sin antes percatarse de la traviesa mirada que le dedicó la rubia acompañada de una pícara sonrisa y sus mejillas rosadas, lo había descubierto observándola y sólo atinó a sonreir de lado.
-Vamos- murmuró a Chouji poniéndose en marcha.
- Tienes que ser mas discreto al observarme de lejos Shikamaru- habló la Yamanaka con una suavidad que tenía poco usando para él.
- Tienes que dejar de llamar tanto la atención, problemática- respondió apoyando sus manos en la cintura al descubierto de la rubia que se encontraba dándole la espalda arreglando algunos ramos en la vitrina.
Soltó una risita y disfrutó de la reacción que la rubia le regaló al acariciar con sus pulgares parte de esa piel desnuda.
- Me preocupa la reacción de los demás si se enteran, no sabemos que pueda pasar, especialmente Chouji...-
-Ino, él estaría feliz por nosotros, probablemente estaría desconcertado al principio por el cambio pero seguro que nos apoyaría, él nos conoce, lo haría sin dudarlo.
Escuchó un suspiro proveniente de la mentalista. -Supongo que tienes razón pero ¿los demás? la aldea puede no entenderlo tan bien- bajó levemente la mirada y se separó de él para acercarse a la puerta del negocio para poner el cerrojo y cambiar el letrero a ''cerrado"
-No creo que a nuestras madres les importe- volvió a hablar el Nara siguiendo a la muchacha hacia su casa.
- Papá siempre siempre se interesó en saber a quién de ustedes escogería- observó con ligera burla en su rostro al de coleta y este alzó una ceja y sonrió de lado.
-¿Lo ves? tal vez era nuestro destino- y como si hubiera dicho las palabras mágicas Ino se colgó de su cuello besando sus labios con dulzura, por supuesto que él alcanzó el ritmo mientras bajaba sus manos a la cadera de la joven y la acercaba más a él - pero si lo prefieres también podemos esconder ésto un poco más - murmuró con suavidad separándose apenas unos centímetros y mirándola directamente a sus azulinos ojos- no necesitamos que los demás lo sepan aún- se encogió de hombros sin soltar la cadera de la joven- solamente pongamos mucho cuidado en lo que hacemos.
-Y delante de quién- completó la jóven sonriendo una vez más- de cualquier manera, siempre podemos escaparnos juntos- soltó una risita adorable y él sólo atinó a reír un poco también, era absurdo pensar que siendo tan unidas sus familias no fueran a estar de acuerdo.
Un amargo sabor de boca se presentó al momento en que volvió a la realidad y sus ojos se encontraron por un segundo con esa triste mirada azul, casi desconocida, logrando que su corazón se estrujara.
Notad de la autora: Gracias por tomarse el tiempo de leer éstas ideas que llegan a mí gracias a canciones que he escuchado con el paso del tiempo y me recuerdan al ShikaIno, tengo una lista de reproducción en Spotify y cuando quiero inspiración de repente la escucho a ver que sale, gracias también a Inochan-Uchiha y Naoko-eri por sus reviews que me ayudan a continuar con esto
Espero que les haya gustado y puedan pasar a dejarme un comentario, se los agradecería aún más y recuerden que yo escribo por un mundo con más ShikaIno.
