Alclaro... ni skip beat, ni tampoco akatsuki no yona me pertenecen solo esta historia extraña

N/A: pido disculpas por cualquier falta de ortografía...


Oficinas de la LME

Un atónito Takarada Lory miraba a la escena que ocurrió unos minutos antes, sus dos actores favoritos avían literal mente desaparecido dentro de la máquina, nunca se imaginó que enserio fuera funcionar, ya que la compro como un juguete, al ver esto corrió directamente a la pila de cajas, dándose cuenta que, efectivamente esta máquina no era del sitio web que él había pedido.

-Sebastián!- grito Lory a todo pulmón a su fiel sirviente, el cual solo volteo a verlo sin expresión alguna en el rosto- empieza los preparativos e investigaciones para traer a esos dos de vuelta de inmediato!- siguió gritando, a lo que el mayordomo solo asintió y se fue a hacer sus investigaciones.

Casa del sacerdote Ik-soo

El sacerdote levanto la cabeza a los cielos y se giró a ver a los animados chicos que realizaban sus tareas diligentemente, en una simple y sencilla oración se dirigió a todos llamando así su atención completa.

-ya están aquí- dijo un poco más alto de lo normal

-¿en dónde?- preguntaron tanto yona como yoon, que no veían a nadie por los alrededores

-ahí- señalo al cielo y sin más dijo- rokuryuu, debes atraparlos

-y como se supone que haga eso, no podría aguantar a más de dos personas y solo dos si son lindas chicas, ya que no son tan pesadas

-hay una chica y un chico solo intenta acortar la distancia de caída de los dos, luego suelta al chico unos dos metros antes de llegar al suelo- comento con rapidez el sacerdote, ya que la distancia cada vez se iba acortando mas

-pero…

-jae-ha, solo hazlo, ya no queda mucho tiempo- dijo yona- confía en lo que dice Ik-soo.

En cuanto yona termino de decir esas palabras el dragón verde se lanzó hacia los cielos encontrándose con las dos personas que caían del cielo, les sonrió y tomo a la chica del brazo halándola hacia él y al chico lo sostuvo de la muñeca intentando que el descenso fuera rápido pero no lo suficiente como para matarlos.

-hola- saludo con burla por las caras de las dos personas- vine a ayudar, solo hay un problema- espero para ver su reacción y continuo- Tu- señalo al chico- tendrás que saltar cuando estemos a dos metros de distancia del suelo, sino los tres tendremos unas muy malas heridas y yo no quiero eso y mucho menos para esta hermosura- al momento la chica se puso de un rojo escarlata.

-muy bien hasta aquí es tu destino mi querido amigo, espero que no te fractures algo

-no te preocupes, desde aquí yo me encargo de mí mismo- jae-ha se sorprendió al escuchar esas palabras, pero se centró en su tarea, mantener a salvo a su preciada carga.

El dragón fue el primero en aterrizar y al momento siguiente una sombra cayó a un metro de él, todos dirigieron su mirada hacia esa dirección y lo que vieron les sorprendió en gran medida ya que se encontraron con un hombre de 1,80 de pie sin ningún rasguño , completamente intacto, después de haber caído desde dos metros de altura.

Al momento en el que el hombre se recuperó, avanzo rápidamente hasta donde se encontraba el dragón y retiro gentilmente (tan gentil como un demonio podría hacer) a la chica que envolvía en sus brazos, y fulminándolo con la mirada pregunto.

-estas bien mogami-san

-ehh?- pregunto la chica todavía aturdida por todo lo que sucedió

-que si te encuentras bien, no me digas que estas herida- dijo con preocupación grabada en sus ojos

-ahh, no, estoy bien tsuruga-san, pero, quienes son ustedes y dónde estamos?- pregunto muy asustada por el cambio de ambiente.

Todos los presentes se quedaron mirando por un momento (muy tenso) hasta que una voz los saco de sus pensamientos y aclaro las cosas.

-bueno, primero que nada bienvenidos, esto es el reino de kouka, y están en lo que ustedes podrían llamar el pasado.

-QUEEEEEEE?- gritaron tanto ren como kyoko

-esto no puede estar pasando, es un sueño, verdad tsuruga-san

- no creo que esto sea un sueño, ese maldito anciano me las va a pagar cuando vuelva a verlo- dijo ren en un tono muy oscuro, que le puso la piel de gallina a todos

-ellos- dijo una pequeña de 16 años en voz dulce- son los cuatro guerreros dragones, jae-ha es el ryokuryuu, kija es el hakuryuu, sin-ah es el seiryuu, zeno es el ouryuu y nosotros somos joon, hak y yona- conforme iba nombrándolos los señalaba para que no hubiera alguna duda- y el- señalo al sacerdote- es Ik-Soo, él fue el que nos dijo que llegarían y gracias a él pudimos actuar de inmediato.

Kyoko estaba conmocionada, acababan de darle la más grande de las sorpresas y esto no hiso más que alterar sus nervios en gran medida, se desmayó en el instante en el que yona termino de presentarlos a todos, ren solo la sostuvo hasta que alguien hablo.

-rayos, ahora tendremos más fenómenos para los espectáculos ambulantes- comento con irritación joon- llévala dentro de la casa yo cuidare de ella

Y tan rápido como termino la frase se fue, ren solo pudo hacer lo que se le dijo ya después aclararía las cosas correctamente con todos.