Tabla de los 30 vicios.
Anime: Haikyuu
#2 Sumisión.
Pareja: Kagehina
Allí estaban, en el gimnasio, casi de madrugada, quizá cansados, pero seguían allí, practicando.
Se escuchaba el rechinar de las zapatillas y algunos leves gritos, "una más."
No se va a negar que estaban reventados, agotados.
Kageyama al principio se negó, venían de un partido de práctica y de verdad que no podía seguir, pero cuando vio la cara de decisión de su compañero, no pudo negarse, prácticamente lo había obligado.
Las primeras horas, practicaron los remates, y Hinata quería seguir con ello, pero si había "obligado" a Kageyama a quedarse a practicar, haría que mejorara sus saques y recibos, sorprendentemente, Shoyo aceptó enseguida.
Hinata lo estaba haciendo como siempre, porque no se mejora de la noche a la mañana, pero eso no quita los regaños de Kageyama.
Así pasaron un par de horas más, entre entrenamientos y descansos, poco a poco mejoraba, eso les alegraba a ambos. Tobio sabía que, si practicaba así cada día, llegaría a ser un gran jugador.
Es fácilmente creíble que llegaran a las cuatro y media, porque eran ellos, y seguían allí, aunque sin fuerzas y tumbados uno al lado del otro, respirando forzosamente. El más alto había dado por hecho que habían terminado, si mirabas al de menor estatura dirías que no tenía fuerzas ni para levantarse, por eso, cuando, con la boca seca, Hinata dijo que siguieran, Kageyama no pudo evitar sentirse sorprendido.
Oye, esto es suficiente.
–No, no es suficiente.– Kageyama se estaba enfadando, llevaban allí horas, en unas más comenzarían las clases.
Iba a replicar, cuando el mayor se incorporó y se sentó, pero abrazó sus piernas y agachó su cabeza. Se veía débil.
–Nunca va a ser suficiente, no puedo mejorar.–
Ahí, Kageyama explotó.
–Entonces, ¡¿Para qué hemos estado aquí tantas horas, eh?! ¡No me digas que ha sido un desperdicio! ¡¿Es que no te das cuenta?! ¡No se mejora en una noche! ¡Llegarás a ser un gran jugador, idiota!–
Así, Hinata se quedó callado. Kageyama estaba enfadado, en un momento pensó que era porque "habían desperdiciado ese tiempo", pero cuando levantó la cabeza y sus ojos se clavaron en los fríos de él, comprendió qué era, porque estaba siendo negativo y no creía en él mismo. Quizás Tobio no estaba acostumbrado a tratar a un Hinata así.
Este, boquiabierto y recordando esas palabras en su cabeza, no sabía como reaccionar, así que, confiando plenamente en su compañero, decidió creer en ellas, porque si Kageyama lo decía así, debía ser cierto.
Insconcientemente, se le escaparon algunas lágrimas. Si este momento hubiera sucedido hace tiempo, el más alto quizás lo hubiese golpeado por llorar, o se hubiera ido avergonzado, pero esta noche, no apartó esa gélida mirada, llena de decisión y confianza.
–Te convertirás en una estrella, estoy seguro de ello. Te ayudaré y me quedaré a tu lado hasta que eso ocurra, incluso luego también.–
No sabía como actuar, como reaccionar, qué hacer; Kageyama le estaba diciendo todo aquello... Siguió derramando débiles lágrimas, y aunque el otro quería calmarlo abrazándolo, no pudo, aún no. Se quedó allí, con él, mirándole, estando con él.
Porque cada uno es sumiso a su modo, ante el otro, de maneras distintas.
