¡Hola a todos! Gracias a su apoyo, esta historia continuará con su curso. No tengo mucho que decir, así que solo agradeceré a:

Luna del Desierto: No, ¡Gracias a ti por darle una oportunidad a la historia! Y si, Nana es muy torpe cuando entra en confianza o cuando mete la pata. Espero con todo corazón que te guste el capítulo de hoy.

MariaD24: ¡Hey, gracias! Espero que te guste el capítulo, traté de no hacerlo TAN aburrido, pero así son las cosas de introducción.

Sber Rana de Papel: ¡Tu review me llegó y bastante! A veces pienso que mi forma de narrar no es tan apropiada y que debería mejorarla. Me da gusto que le hayas dado una oportunidad, en verdad. Es una lástima que esté apagado el fandom, pero como dices, siempre hay uno que otro que queremos darnos un gusto en leer un fanfic TERMINADO. Gracias por tu humilde opinión y por tu tiempo :)

Y a los silenciosos del mal (No se ofendan, así los llamo de cariño) quienes se pasaron a leer el primer capítulo. Simplemente gracias.

¡Comenzamos!

Día 7

- "¡Hoy es tu noche Nana, no puedes desperdiciarla!"- pensó motivadamente Komatsu atractivamente arreglada mientras hacía fila para entrar a uno de los clubs nocturnos (el cual se decía que la mayoría de sus clientes son homosexuales) más caros de Tokio.

Nana nunca creyó que encontrar una chica con quien cumplir su apuesta sería la cosa más difícil que pudiera hacer. Si, había ido junto con Junko a un antro que la última había propuesto en el tercer día de la apuesta, pero no resultó lo que ella imaginaba… el lugar no era del todo moderno, la música que reproducían no era agradable, los baños estaban asquerosos y cuando llegaba la hora de hablar con una chica, Komatsu se sonrojaba y huía rápidamente.

No era el hecho que le avergonzara hablar con otras mujeres si no que al ver a una chica guapa hablándole, automáticamente recordaba toda la lista que le dejó Takumi en especial el punto donde hablaba que se prohibía el "Sexo lésbico".

Todas estas acciones hicieron que Junko se molestara bastante con ella haciendo que al día siguiente no se molestara en hablarle para pedirle una explicación o preguntarle que si quería seguir con la apuesta.

Nana no lo tomó a pecho, sabía que su mejor amiga tenia bastantes razones para molestarse con ella… mientras Junko le ayudaba, ella huía. Lo mejor que pudo hacer fue tomar todo el cuarto día para idear una disculpa e investigar toda la noche en Google sobre las relaciones lésbicas, tal vez con ello dejaría de huir cuando comience de nuevo a buscar a otra chica.

Durante el quinto día, Nana maldijo durante toda la jornada de su trabajo su torpeza, olvidó tres órdenes, quebró dos tazas de café mientras las llevaba a la cocina y dejó caer un café frio sobre un cliente. No era del todo su culpa, imágenes algo perturbadoras no la dejaban en paz. ¿Qué tipo de imágenes eran? Bueno, no pudo imaginar que al poner en el buscador "Relaciones chica-chica" la noche anterior le brindaría resultados pornográficos… lo que menos quería saber.

Si, llegó a hacerlo todas las noches con Takumi (bajo protección, claro. Por ella le brindaba todos los hijos que él quisiera) pero esto era diferente, el solo hecho de imaginar que una chica la viera desnuda y que ella misma viera un par de… bueno, "atributos femeninos" como así los llamaba, desnudos frente a ella hacían que sintiera pudor y rendirse en la apuesta.

Gracias al cielo su jefa no le rebajó las tazas de café y el café helado de su salario, pero le pidió que se quedara a limpiar hasta tarde, sola. Nana no lo vio como algo malo, de hecho, aprovechó para mandarle un WhatsApp a Junko disculpándose por su actitud de hace dos noches atrás. ¿El resultado? Saotome pasó por ella y la llevó a comer algo.

Sexto día, otro día que dejó pasar y no hizo algo importante. Bueno, sí pero no referente a buscar a una chica. Gracias a que Kenpachi pasó a saludarla durante la tarde para preguntarle cómo se encontraba, en ese instante una idea loca pasó por su mente: tal vez Junko ya le había contado sobre la apuesta y podría ayudarla. No tuvo de otra, tuvo que pedirle al chico que si le podía brindar unos minutos de su tiempo para romper nuevamente otra regla: "Queda prohibido la ayuda de otros hombres". Afortunadamente él no se negó de hecho, le confesó que su novia lo había mandado esperando que Komatsu le pidiera ayuda. Como sospechó, él ya lo sabía.

Volviendo a la actualidad, Nana se sentía más que lista para comenzar con la apuesta de su vida, Kenpachi le comentó que no era necesario pensar en temas sexuales a la hora de hablar con las chicas, eso era demasiado enfermo en cualquier persona cosa que ella le dio la razón. Hablaron durante unas horas lo que sirvió de motivación para la chica respecto a ahorrar para ir la siguiente noche a cualquier club. Si no fuera por la recomendación de su amigo, no estaría formada en aquel lugar esperando que llegara él junto con su mejor amiga.

- ¿Tiene reservación? Estamos llenos- preguntó un enorme guardia calvo sacándola de sus pensamientos, ¿Desde cuándo había avanzado demasiado la fila?

- ¡Sí! - respondió asustada, ese hombre sí que era gigante. –Nana Ko-Komatsu.

-Identificación…- el hombre le extendió la mano mientras que con la otra sostenía la tabla de reservaciones.

Nana rápidamente le pasó su identificación, él la leyó con cuidado y al devolvérsela, buscó su nombre en la lista. Al encontrarla le entregó una pulsera azul fosforescente que brillaba en la oscuridad y la dejó pasar.

- ¡Mesa veintidós! - gritó el hombre mientras Nana se alejaba de ahí aún más asustada.

Vaya que valía la pena el dinero que tuvo que aportar para apartar una mesa y lo que iba a consumir, el club era fenomenal. Múltiples pantallas que decoraban el enorme lugar, adornos fosforescentes que resaltaban en la oscuridad gracias a luces especiales, escenario donde se localizaba el Dj y una enorme pista de baile enfrente de esta que está en el centro del lugar, empleados maquillados con pintura fosforescente, vasos tequileros, copas, platos, bebidas… todo brillaba. El ambiente era sumamente bueno, había mucha gente bailando y riendo.

La chica no perdió más tiempo y buscó la mesa veintidós, ya pensaría que hacer mientras esperaba a sus amigos. Aunque estar en ese lugar la incomodaba bastante pues no se encontraba ahí para divertirse o peor aún, para conseguir un chico si no para conseguir una chica guapa para la apuesta.

- ¡Segunda llamada! - una voz masculina hizo que todos gritaran y Nana volteara para ver de quien se trataba, era el mismo Dj con un micrófono que colgaba de su cuello. - ¡Repito: ¡Segunda llamada!

Dentro del lugar y un poco alejado de la pista de baile se ubica un pequeño camerino donde los invitados principales de la noche pueden arreglarse en privado, he ahí la encargada de la actuación de la noche. El único inconveniente del asunto era que el lugar estaba en penumbras, solo lo iluminaba un tocador que tenía foquitos.

La joven cantante quien se presentaría esa noche, se recargó en este mueble mientras comenzaba a pintarse los labios de con un colorete rojo escarlata. Al escuchar el anuncio junto con los gritos, no pudo evitar sonreír.

- ¿Escuchaste eso? - preguntó sonriente mientras guardaba el lápiz labial en su bolsa de cosméticos.

- ¿Los gritos de tus fans? - le respondió un hombre quien le hacía compañía. –Como no escucharlos, te aman.

-Me encanta cuando lo dices, Yasu- le comentó emocionada. –Ahora no mires, me voy a cambiar.

Yasu soltó una risita mientras la otra buscaba en la oscuridad el conjunto que iba a usar.

- ¿Cómo mirarte si estamos en penumbras? - preguntó con tono serio.

-Eso lo hace más excitante, ahora cierra la boca y mira hacia otro lado- respondió bromeando la otra.

Mientras tanto con Nana…

-Discúlpame, ya te dije que no busco chicos- Nana trató de que un guapo joven se retirara de la mesa en la que ella estaba sentada. Hace unos minutos atrás, este "no invitado" llegó con bebidas en mano y le invitó a conversar un rato. Era el primero en rechazar, mientras que ninguna mujer aún no se le acercaba… ¿Acaso la ropa que llevaba era demasiado provocativa? Fue idea de Kenpachi.

- "¡¿Por qué el destino me hace esto?! ¡Es demasiado guapo!"- gritó mentalmente mientras el otro hacia una cara incomoda.

- ¿Disculpa? - preguntó ofendido. –Soy una chica.

Nana abrió de golpe sus ojos, era cierto. La "chica" tenía el cabello corto que le llegaba a los hombros de color naranja, pero en la oscuridad aparentaba ser marrón, ojos grandes poblados de pestañas largas, rostro sumamente fino (para ser de chico), no cargaba con ningún maquillaje y por último y que le confirmó que era una mujer… pechos grandes. Que metida de pata. También su ropa no le ayudó mucho, pantalones negros pegados, botas góticas, una blusa sencilla roja y chamarra negra. ¿A Takumi le importaría si llegase a conseguir una chica "guapo" en vez de una chica "guapa"?

-Entonces, ¿También te van las chicas? - encogió los hombros la pelirroja mientras aun sostenía las bebidas. - ¿Puedo…? - le indicó un asiento.

Nana no podio evitar sonrojarse, esto no lo había planeado. Torpemente asistió con la cabeza y la chica tomó asiento a un lado de la castaña.

-Toma, te gustará- le pasó un vaso.

Al analizarlo, no se veía muy sospechoso del todo. La bebida venia en un vaso verde fosforescente, en el fondo contenía granadina y la bebida era de un color naranja. Lo aceptaría, pero dudaría en tomarle un trago.

- ¿Qué es…? - preguntó nerviosa mientras lo aceptaba.

-Sexo en la playa- respondió la otra sonriente.

La chica rápidamente se sonrojó y miró hacia otro lado, otra vez su pudor se apoderó de ella.

- ¿No le darás un trago? - preguntó su acompañante.

Nana la volteó a ver y después le echó un vistazo a la bebida, temía por su vida, ¿Y si estaba adulterada?

- ¿Crees que le eche algo, verdad? - preguntó divertida la pelirroja. –Observa…- tomó el vaso de Nana, le indicó con un dedo hasta donde llegaba la bebida, le dio un gran trago y la castaña observó que el contenido había disminuido al menos dos dedos. - ¿Ves? ¿Por qué le tomaría a mi bebida adulterada?

Nana sonrió, tenía razón.

-Por cierto, soy Haruka, pero me gusta que me digan Haru- le ofreció su mano.

-Nana- aceptó la mano la otra.

- ¿Eres tímida, no? - preguntó divertida Haru.

No obtuvo respuesta pues la otra soltó una carcajada nerviosa. Aunque Haru fuera en realidad mujer, para la misma Nana tenia actitudes masculinas muy atractivas… se parecía a las de Takumi cuando acababa de conocerlo.

-Perdóname, es la primera vez que vengo y una chica me invita a beber- le confesó apenada.

-Con que, ¿Apenas saliste? - Nana no entendió del todo su pregunta y Haru se percató de ello. –Que si apenas saliste del closet…

- "¡JA! Amo inmensamente a los hombres, no soy nada sin ellos, amo las espaldas masculinas y las lociones que ellos se ponen…"

-Sí, hace… ¿Siete días? - respondió dudosa mientras cortaba sus pensamientos.

- ¡ATENCIÓN A TODOS, VENGAN A LA PISTA DE BAILE PARA VER A LA GRANDIOSA NANA OSAKI POR QUE ESTA ES LA TERCERA LLAMADA! - gritó eufórico el Dj. –¡REPITO, TERCERA LLAMADA!

- ¿Nana? - se preguntó la misma Nana Komatsu. –Se llama igual que yo…

- ¡Vamos a acercarnos a verla! - Haru tomó la mano de Nana cosa que la incomodó y la jaló hacia la pista de baile. - ¡La amo desde la primera vez que la escuché!

Nana no tuvo tiempo de preguntar, solo dejó que Haru la llevara arrastrando por el lugar. Cuando llegaron a la pista, todos los que se había reunido en el lugar comenzaron a gritar, la supuestamente grandiosa Nana Osaki ya estaba ene le escenario, pero aun no la alumbraban.

- ¡Debemos verla lo más cerca posible! - gritó eufórica Haru.

- "Anda y ve, yo aquí te espero"- pensó Nana agitada.

- ¡¿Qué esperas?! ¡Vamos! - gritó la pelirroja mientras la volvía a jalar.

Empujando a la gente con codazos y salir algo lastimada de la multitud, Nana al fin puso llegar hasta enfrente junto a Haru. La castaña observó una silueta femenina algo alta gracias a las botas que calzaba.

- ¡ES ELLA! - gritó emocionada Haru.

Nana la miró sorprendida, no sabía cómo debía reaccionar. De hecho, se sentía aún más que incomoda, todas las personas que la rodeaban incluyendo Haru gritaban emocionados y uno que otro alzaba los brazos excepto ella, solamente estaba parada ahí con la mirada perdida. No encajaba en el lugar, quería irse cuanto antes… no era capaz de cumplir con la apuesta. Se sintió incomoda al estar con la pelirroja al principio, sentía escalofríos al estar en el lugar y su idea de huir crecía aún más.

Mientras tanto, la silueta de la otra Nana fijó la mirada a algo en concreto, la castaña lo supo porque una de las luces hizo que se observara un poco su mentón. Komatsu estaba a punto de irse, todo le daba vueltas y su corazón comenzaba a acelerarse… no importaba si se veía estúpida al salir corriendo, no podía más con estas sensaciones incomodas.

Cuando estaba a punto de darse la vuelta y marcharse, la sombra comenzó a caminar hasta quedar un poco más cerca de las chicas cosa que la congeló por completo e hizo que Haru gritara aún más. La cantante llegó hasta cierto punto que Nana podía ver con claridad las botas que calzaba frente a sus ojos y mirara hacia arriba. La estrella de la noche se puso de cuclillas quedando muy cerca de Komatsu.

Las luces se encendieron rápidamente y todos al ver a Nana Osaki de cuchillas mirando seriamente a Nana Komatsu, gritaron aún más alto. A Haru le brillaron los ojos y puso sus manos en su rostro mientras gritaba, se estaba comportando como una chica.

Nana Osaki sí que es guapa, Komatsu apostaba todo lo que tenía a que Takumi pensaría lo mismo. La chica tiene un color de piel pálido de nacimiento, cabello corto por arriba de los hombros de color negro, cara alargada y cargadamente maquillada (aunque no se le veía mal esas sombras moradas ni los labios escarlata) y múltiples perforaciones en sus orejas. Era ese tipo de chicas de estilo gótico que destacaban entre las demás por lo atractiva que es.

Ahora que lo pensaba, la mayoría de la gente que había asistido a verla vestían algo gótico, solamente ella era la única chica con blusa rosa pastel entre la multitud, ¿Cómo no le iba a llamar la atención a la cantante?

Osaki se quedó un momento más mirando a Komatsu esperando una reacción de esta, hasta trató de acercársele aún más, pero la castaña dio un paso a hacia atrás mientras todos la empujaban y gritaban. Resignada, la cantante frunció el ceño al ver que no haría algo por lo que acercó el micrófono con el que cargaba desde un principio a sus labios escarlata mientras le regalaba una sonrisa.

-Voy a hacer esta noche inolvidable para ti- le dijo mientras le guiñaba un ojo.

Nana abrió sus ojos lo más que pudo, sintió su rostro arder y toda sensación incomoda desapareció. La sonrisa y la frase que le acababa de compartir Nana Osaki hizo le diera una oportunidad a la noche, tal vez podría retirarse cuando llegara Junko (para no desperdiciar la mesa que apartaron), agradecerle a Haru su bebida (y aclararle que no era lesbiana) y comunicarle a Takumi esa misma noche que se le dificultaba mucho la apuesta… cabía en la posibilidad que se ablandara con ella y decidiera cancelarla. Pero de algo si estaba muy dispuesta a hacer, quedarse al espectáculo de la cantante.

La música comenzó y Osaki se levantó para comenzar a hablarle a su público.

- ¡Muy buena noche a todos! ¡Soy Nana Osaki y hoy nos divertiremos! - gritó emocionada mientras todos la seguían.

-Nana Osaki…- repitió torpemente la otra Nana.

Continuará…

Gracias a todos los que le brindaron ahora una oportunidad a este capítulo. ¡Dejen su humilde opinión del capítulo en su review de hoy! ¡Espero verlos en la próxima!

-Los ama, Luna-